APOCALIPSIS

APOCALIPSIS

CAPÍTULO 1

1. Revelación (apokalupsis). Palabra rara y tardía fuera del N.T. (una vez en Plutarco, y por ello en el Koiné vernacular), sólo una vez en los Evangelios (Lc. 2:32), pero en la LXX y frecuente en las Epístolas (2 Ts. 1:7), aunque sólo aquí en este libro además del título, de apokaluptö, un viejo verbo, descubrir, desvelar. En las Epístolas se emplea apokalupsis de penetración en la verdad (Ef. 1:17) o de la revelación de Dios o Cristo en la segunda venida de Cristo (2 Ts. 1:7; 1 P. 1:7). Es interesante comparar apokalupsis con epiphaneia (2 Ts. 2:8) y phanerösis (1 Co. 12:7). El significado preciso aquí gira sobre el genitivo que sigue. De Jesucristo (Iësou Christou). Hort lo toma como genitivo objetivo (revelación acerca de Jesucristo), pero Swete arguye con razón que se trata del genitivo subjetivo debido a la siguiente cláusula. Le dio (edöken autoi). Es el Hijo quien recibió la revelación del Padre, como es usual (Jn. 5:20s., 26, etc.). Para mostrar (deixai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de deiknumi, propósito de Dios al dar la revelación a Cristo. A sus siervos (tois doulois autou). A los creyentes en general, y no sólo a oficiales eclesiales. Caso dativo. Los siervos de Dios (o de Cristo). Que deben suceder en seguida (dei genesthai en tachei). Segundo aoristo de infinitivo en voz media de ginomai con dei. Véase este mismo adjunto (en tachei) en Lucas 18:8; Romanos 16:20; Apocalipsis 22:6. Es un término relativo que debe ser juzgado a la luz de 2 Pedro 3:8 según el reloj de Dios, no el nuestro. Y sin embargo, es indudable que las esperanzas de los antiguos cristianos se dirigían a un pronto regreso del Señor Jesús. Este vívido panorama debe ser leído a la luz de aquella gloriosa esperanza y de los ardientes fuegos de la persecución provenientes de Roma. La dio a entender enviándola (esëmanen aposteilas). «Habiéndo enviado (participio primero aoristo en voz activa de apostellö, Mateo 10:16 y otra vez en Apocalipsis 22:6 de Dios enviando a su ángel) significó» (primer aoristo de indicativo en voz activa de sëmainö, de sëma, señal o prenda, para lo cual ha de verse Jn. 12:33 y Hch. 11:28). Véase 12:1 para sëmeion, aunque sëmainö (sólo aquí en Apocalipsis) está admirablemente apropiado al carácter simbólico del libo. Por medio de su ángel (dia tou aggelou autou). El ángel de Cristo ya que Cristo es el sujeto del verbo esëmanen, como en 22:16 Cristo envía a su ángel, aunque en 22:6 es Dios quien envía. A su siervo Juan (töi doulöi autou Iöannei). Caso dativo. Juan da aquí su nombre, aunque no en el Evangelio ni en las Epístolas, porque «la profecía exige la garantía del individuo que es inspirado para pronunciarla» (Milligan). «El génesis del Apocalipsis ha sido ahora seguido desde su origen en la Mente de Dios hasta el momento en que alcanza su intérprete humano» (Swete). «Jesús es el medio de toda revelación» (Moffatt).

2. Ha dado testimonio (emarturësen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de martureö, que, junto con martus y marturia, es común en todos los libros juaninos (cf. 22:18, 20), usualmente con peri u hoti, pero con el cognado acusativo, como aquí, en 22:16, 20; 1 Juan 5:10. Aquí aoristo epistolar, refiriéndose a este libro. De la palabra de Dios (ton logon tou theou). Genitivo subjetivo, dada por Dios. La palabra profética como en 1:9; 6:9; 20:4, no la Palabra personal (el Verbo) como en 19:14. Del testimonio de Jesucristo (tën marturian Iësou Christou). Otra vez genitivo subjetivo, testificado por Jesucristo. De todas las cosas que vio (hosa eiden). Cláusula relativa en aposición con logon y marturian.

3. Bienaventurado (makarios). Como en Mateo 5:3ss. Esto endosa el libro como un todo. El que lee (ho anaginöskön). Participio presente articular singular en voz activa de anaginöskö (como en Lc. 4:16). Los cristianos seguían en su culto púlico la costumbre judía de leer públicamente las Escrituras (2 Co. 3:14s.). El lector de la iglesia (anagnöstës, lector) adquirió gradualmente una posición oficial. Juan espera que este libro sea leído en cada una de las siete iglesias mencionadas (1:4) y en todo lugar. Hoy día la lectura pública de la Biblia es una importante parte del culto que se lleva a cabo de manera deficiente. Los que oyen (hoi akouountes). Participio presente articular en voz activa, plural, de akouö (la audiencia). Y guardan (kai tërountes). Participio presente en voz activa de tëreö, una palabra juanina común (1 Jn. 2:4, etc.). Cf. Mateo 7:24. «El contenido del Apocalipsis no es meramente predictivo; el consejo moral y la instrucción religiosa son las principales cargas de sus páginas» (Moffatt). Escritas (gegrammena). Participio perfecto en voz pasiva de graphö. Porque el tiempo está cerca (ho gar kairos eggus). Razón para escuchar y guardar. Acerca de kairos véase Mateo 12:1, tiempo de crisis como en 1 Corintios 7:29. Lo cerca que esté eggus (a mano) no lo sabemos como tampoco lo sabemos acerca de en tachei (en breve) en 1:1.

4. A las siete iglesias que están en Asia (tais hepta ekklësiais tais en tëi Asiäi). Caso dativo como en una carta (Gá. 1:1). Juan es quien escribe, pero la revelación es de Dios y Cristo por medio de un ángel. Es la provincia romana de Asia, que incluía la parte occidental de Frigia. Había iglesias también en Tróade (o Troas) (Hch. 20:5ss.) y en Colosas y Hierápolis (Col. 1:1; 2:1; 4:13) y posiblemente en Magnesia y Tralles. Pero estas siete eran los mejores puntos de comunicación con siete distritos (Ramsay) y, además, siete es un número predilecto para indicar totalidad (como la semana plena) en el libro (1:4, 12, 16; 4:5; 5:1, 6; 8:2; 10:3; 11:13; 12:3; 13:1; 14:6s.). Del que es (apo ho ön). Este uso del participio articular nominativo de eimi después de apo en lugar del ablativo no se debe a la ignorancia ni a un mero desliz (lapsus pennae), porque en la siguiente línea tenemos el giro idiomático regular con apo tön hepta pneumatön. Está evidentemente hecho a propósito para llamar la atención a la eternidad e inmutabilidad de Dios. Usado de Dios en Éxodo 3:14. Y que era (kai ho ën). Aquí otra vez tenemos un cambio deliberado del participio articular al uso relativo de ho (usado en lugar de hos para preservar la identidad de la forma en los tres casos, como el relativo jónico, y por cuanto no existía el participio aoristo de eimi). El oráculo en Pausanias X.12 tiene: Zeus ën, Zeus esti, Zeus essetai (Zeus era, Zeus es, Zeus será). Que ha de venir (ho erchomenos). «El Viniente», empleo futurista del participio presente en lugar de ho esomenos. Véase el mismo giro idiomático en el versículo 8 y en 4:8 y (sin ho erchomenos) en 11:17; 16:5. De los siete espíritus (apo tön hepta pneumatö). Una difícil representación simbólica del Espíritu Santo aquí a la par con Dios y Cristo, conclusión que se desprende por el uso simbólico de los siete espíritus en 3:1; 4:5; 5:6 (de Zac. 4:2–10). Es un Santo Espíritu con siete manifestaciones aquí a las siete iglesias (Swete, The Holy Spirit in the N.T., pág. 374), unidad en diversidad (1 Co. 12:4). Que están (tön, artículo, en Aleph, A, y ha relativo en P). Delante de su trono (enöpion tou thronou autou). Como en 4:5s.

5. El testigo fiel (ho martus ho pistos). «El testigo el fiel», nominativo en aposición como prötotokos y archön con el ablativo precedente Iësou Christou con apo, un hábito de Juan en este libro (aparentemente a propósito) como en 2:13, 20; 3:12, etc. Véase esta misma frase en 2:13; 3:14. El uso de martus aquí aplicado a Jesús es probablemente referido a su testimonio (1:1) en este libro (22:16s.), no al testimonio de Jesús delante de Pilato (1 Ti. 6:13). El primogénito de los muertos (ho prötotokos tön nekrön). Un título mesiánico judío (Sal. 88:2–8) y como en Colosenses 1:18 se refiere a su prioridad en la resurrección, para ser seguido por otros. Véase Lucas 2:7 para esta palabra. El soberano de los reyes de la tierra (ho archön tön basileiön tës gës). Por su resurrección, Jesús obtuvo el señorío sobre los reyes de la tierra (17:14; 19:16), lo que el diablo le ofreció si se rendía a él (Mt. 4:8s.). Al que nos amó (töi agapönti hëmäs). Dativo del participio presente articular (no el aoristo agapësanti) en voz activa de agapaö en una doxología a Cristo, la primera de muchas otras a Dios y a Cristo (1:6; 4:11; 5:9, 12s.; 7:10, 12, etc.). Para este pensamiento véase Juan 3:16. Liberó (lusanti). Participio primero aoristo en voz activa de luö (Aleph, A, C), aunque algunos MSS. (P, Q) leen lousanti (lavó), una corrección manifiesta. Obsérvese el cambio de tiempo. Cristo nos liberó una vez por todas pero nos ama siempre. Con su sangre (en töi haimati autou). Como en 5:9. Juan, aquí como en el Evangelio y en las Epístolas, declara llana y repetidamente el lugar de la sangre de Cristo en la obra de la redención.

6. E hizo (kai epoiësen). Cambio desde la construcción participial, que sería kai poiësanti (primer aoristo en voz activa de poieö) como lusanti justo antes, lo que Charles considera un hebraísmo, pero que es ciertamente un anacoluto, a los que Juan tiene gran afición, como en 1:18; 2:2, 9, 20; 3:9; 7:14; 14:2s.; 15:3. Reino (basileian). Así correctamente, Aleph, A, C, no basileis (P, cursivos). Quizá una reminiscencia de Éxodo 19:6, un reino de sacerdotes. En 5:10 volvemos a tener «un reino y sacerdotes». La idea aquí es que los cristianos son el verdadero Israel espiritual en la promesa de Dios a Abraham, tal como lo explica Pablo en Gálatas 3 y en Romanos 9. Sacerdotes (hiereis). En aposición con basileian, pero con kai (y) en 5:10. Cada miembro de este verdadero reino es sacerdote para Dios, con acceso directo a Él en todo tiempo. Para su Dios y Padre (töi theöi kai patri autou). El caso dativo y autou (Cristo) es de aplicación a la vez a theöi y patri. Jesús se refirió al Padre como su Dios (Mt. 27:46; Jn. 20:17) y Pablo emplea un lenguaje similar (Ef. 1:17), como lo hace Pedro (1 P. 1:3). A Él (autöi). Otra doxología a Cristo. «La adoración a Cristo que vibra en esta doxología es una de las características más impresionantes de este libro» (Moffatt). Doxologías similares a Cristo aparecen en 5:13; 7:10; 1 Pedro 4:11; 2 Pedro 3:18; 2 Timoteo 4:18; Hebreos 13:21. Estas mismas palabras (hë doxa kai to kratos) en 1 Pedro 4:11, sólo hë doxa en 2 Pedro 3:18 y 2 Timoteo 4:18, pero con varios otros en Apocalipsis 5:13 y 7:10.

7. He aquí que viene con las nubes (idou erchetai meta tön nephelön). Presente futurista de indicativo en voz media de erchomai, una reminiscencia de Daniel 7:13 (Teodoción). «Viene a ser un refrán escatológico común» (Beckwith) como en Marcos 13:26; 14:62; Mateo 24:30; 26:64; Lucas 21:27. «Compárese la manifestación de Dios en las nubes en el Sinaí, en la columna de nube, la Shekiná, en la transfiguración» (Vincent). Verá (opsetai). Futuro en voz media de horaö, una reminiscencia de Zacarías 12:10 según el texto de Teodoción (Aquila y Símaco) en lugar de la LXX y como en Mateo 24:30 (una similar combinación de Daniel y Zacarías) y 26:64. Esta descripción del Cristo victorioso en su regreso aparece otra vez en 14:14, 18–20; 19:11–21; 20:7–10. Y los que (kai hoitines). «Y aquellos mismos que», romanos y judíos, todos los que participaron en esta acción. Traspasaron (exekentësan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de ekkenteö, un compuesto tardío (Aristóteles, Polibio, LXX), de ek y kenteö (hender, traspasar), en el N.T. solamente aquí y en Juan 19:37, en ambos casos de Zacarías 12:10, pero no el texto de la LXX (aparente prueba de que Juan empleó o bien el original hebreo, o bien la traducción de Teodoción o de Aquila). Harán lamentación (kopsontai). Futuro en voz media (directa) de koptö, un viejo verbo, cortar, «se cortarán a sí mismos», como era común entre los desolados (Mt. 11:17; Lc. 8:52; 23:27). De Zacarías 12:12. Véase también Apocalipsis 18:9. Linajes (phulai). No solamente las tribus judías, sino el Israel espiritual de judíos y gentiles como en 7:4–8. Ninguna nación había todavía aceptado a Cristo como Señor y Salvador, ni ninguna lo ha hecho aún como tal.

8. El Alfa y la Omega (to Alpha kai to Ö). La primera y la última letra del alfabeto griego, cada una de ellas con su propio artículo neutro (género gramatical). Esta descripción de la eternidad de Dios reaparece en 21:6 con la explicación adicional de hë archë kai to telos (el Principio y el Fin), y de Cristo en 22:13 con la explicación aún adicional de ho prötos kai ho eschatos (el Primero y el Último). Esta última frase aparece asimismo en 1:17 y 2:8 sin to Alpha kai to Ö. Tenemos aquí un cambio de orador sin previo anuncio, como en 16:15; 18:20. Sólo aquí y en 21:5s. es introducido Dios como el orador. La eternidad de Dios garantiza la profecía acabada de pronunciar. El Señor Dios (Kurios ho theos). «El Señor el Dios.» Una común frase en Ezequiel (6:3, 11; 7:2, etc.) y en este libro (4:8; 11:17; 15:3; 16:7; 19:6; 21:22). Véase 1:4 y 4:8 para el triple empleo de ho, etc. para expresar la eternidad de Dios. El Todopoderoso (ho pantokratör). Compuesto tardío (päs y krateö), en inscripciones cretenses y un papiro legal, común en la LXX y en papiros cristianos, en el N.T. sólo en 2 Corintios 6:18 (de Jer. 38:3–5) y Apocalipsis 1:8; 4:8; 11:17; 15:3; 16:7, 14; 19:6, 15; 21:22.

9. Yo Juan (Egö Iöannës). Así en 22:8. En la literatura apocalíptica la personalidad del escritor es siempre prominente para garantizar las visiones (Dn. 8:1; 10:2). Copartícipe vuestro (sunkoinömos). Véase ya en 1 Corintios 9:23, y cf. Romanos 11:17. Un solo artículo con adelphos y sunkoinönos unificando la imagen. La ausencia de apostolos aquí no demuestra que no sea un apóstol, sino que es una manifestación de su modestia, como en el Cuarto Evangelio, y aún más en su identificación con sus lectores. Así hay también sólo un artículo con thlipsei (tribulación), basileiäi (reino), hupomonëi (paciencia), ideas que corren por todo el libro. Tanto la tribulación (véase Mt. 13:21 para thlipsis) como el reino (véase Mt. 3:2 para basileia) eran realidades presentes que demandaban paciencia (hupomonë, que es «la alquimia espiritual», a decir de Charles, para los pertenecientes al Reino, para lo que véase Lc. 8:15; Stg. 5:7). Todo esto es posible sólo «en Jesús» (en Iësou), una frase a la par con el común en Christöi (en Cristo), repetido en 14:13. Cf. 3:20 y 2 Tesalonicenses 3:5. Estaba (egenomën). Más bien, «vine a parar», segundo aoristo de indicativo en voz media de ginomai. En la isla llamada Patmos (en tëi nësöi tëi kaloumenëi Patmöi). Patmos es una isla rocosa poco poblada, de unos dieciséis kilómetros de longitud y una anchura de alrededor de la mitad, del grupo de las Espóradas en el mar Egeo, al sur de Mileto. La actual condición de la isla es bien descrita por W. E. Geil en The Isle That Is Called Patmos (1905). Aquí Juan vio las visiones descritas en el libro, aparentemente escritas mientras seguía siendo un preso allí en el exilio. Por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesús (dia ton logon tou theou kai tën marturian Iësou). La razón de (dia y el acusativo la presencia de Juan en Patmos, naturalmente como resultado de la persecución a la que ya se ha hecho alusión, no con el propósito de predicar allí o de recibir las visiones. Véase el versículo 2 para la frase.

10. Yo estuve en espíritu (egenomën en pneumati). Más bien, «Vine a estar (como en 1:9) en el Espíritu», entré en una condición de éxtasis, como en Hechos 10:10; 22:17, no la condición espiritual normal (einai en pneumati, Ro. 8:9). En el día del Señor (en tëi kuriakëi hëmeräi). Deissmann ha demostrado (Bible Studies, págs. 217s.; Light from the Ancient East, págs. 357ss.) con inscripciones y papiros que la palabra kuriakos estaba en uso común para el sentido de «imperial», como finanzas imperiales y tesorería imperial, y por papiros y óstraca que hëmera Sebastë (Día de Augusto) era el primer día de cada mes, el Día del Emperador, en el que se hacían los pagos (cf. 1 Co. 16:1.). Era fácil así que los cristianos tomaran el término, ya en uso, y lo aplicaran al primer día de la semana en honor de la resurrección del Señor Jesucristo en aquel día (Didache 14, Ignacio Magn. 9). En el N.T. la palabra aparece sólo aquí y en 1 Corintios 11:20 (kuriakon deipnon, la Cena del Señor). No tiene referencia a hëmera kuriou (el día del juicio, 2 P. 3:10). Detrás de mí (opisö mou). «La entrada inesperada y abrumadora de la voz divina» (Vincent). Cf. Ezequiel 3:12. Voz (phönën). De Cristo, como es evidente en los vv. 12s. Como de trompeta (hös salpiggos). Así en 4:1 refiriéndose a esto. Que decía (legousës). Participio presente en voz activa en caso genitivo concordando con salpiggos en lugar de con legousan, en caso acusativo concordando con phönën. Y así a propósito, como está claro de 4:1, donde lalousës concuerda también con salpiggos.

11. Escribe en un libro (grapson eis biblion). Primer aoristo de imperativo en voz activa de graphö para una acción instantánea. La comisión cubre toda la serie de visiones, todas ellas provenientes de esta primera visión del Cristo Resucitado. Envía (pempson). Primer aoristo de imperativo en voz activa de pempö. Parte de la comisión de Cristo. Los nombres de las siete iglesias de 1:4 son dadas ahora, y el mensaje particular a cada iglesia viene en los capítulos 2 y 3 y en el mismo orden, yendo el orden geográfico al norte de Éfeso, y luego al este y al sur a Laodicea. Pero aparentemente se debía leer la totalidad del libro en cada una de las siete iglesias. Es probable que fuera también copiado en cada iglesia.

12. Para ver la voz (blepein tën phönën). La voz para denotar la persona hablando. Al volverme (epistrepsas). Participio primero aoristo en voz activa de epistrephö, del cual verbo ver también epestrepsa, empleado justo antes, para el cual verbo véase Hechos 15:36; 16:18. Siete candeleros de oro (hepta luchnias chrusas). Véase Mateo 5:15 para luchnia (traducido candelero; en realidad, una traducción más ajustada al castellano sería «portalámparas», porque se refiere a un soporte, singular o múltiple, para lámparas de aceite, no para candelas o velas). Símbolos de las siete iglesias, como se explica en el versículo 20. Véase Éxodo 25:35ss. para la descripción de un portalámparas de siete brazos, pero aquí los portalámparas están separados.

13. A uno semejante al Hijo del Hombre (homoion huion anthröpou). Obsérvese el acusativo aquí con homoion (objeto de eidon) como en 14:14, y no el asociativoinstrumental como es lo usual (1:15; 4:3, 6). Charles mantiene que homoion aquí tiene el sentido de hös (como) y compara 4:6 con 22:1 para probarlo. La ausencia del artículo aquí muestra también (Charles) que la idea no es «semejante al Hijo del Hombre», por cuanto Cristo es el Hijo del Hombre. Él es como «un hijo de hombre», pero no un mero hombre. Vestido (endedumenon). Participio perfecto en voz pasiva de enduö, caso acusativo concordando con homoion. De una ropa que llegaba hasta los pies (podërë). El viejo adjetivo podërës (de pous, pie, y airö), sólo aquí en el N.T., acusativo singular retenido con el participio pasivo como sucede frecuentemente con los verbos de vestir. Súplase chitöna o esthëta (vestidura). Ceñido (periezösmenon). Participio perfecto en voz pasiva de perizönnumi, acusativo singular concordando con homoion. Por el pecho (pros tois mastois). Vieja palabra para los pechos de una mujer (Lc. 11:27; 23:29) y por las tetillas de un hombre, como aquí. Un ceñimiento alto como este era una señal de dignidad, como en el sumo sacerdote (Josefo, Antigüedades, III. 7. 2). Para pros con el locativo véase Marcos 5:11. Con un cinto de oro (zönën chrusän). Otra vez caso acusativo retenido con el participio pasivo (verbo de vestir). Véase también chrusän (Koiné vernáculo) en lugar de la forma antigua, chrusën.

14. Como blanca lana (hös erion leukon). Erion (lana), en el N.T. sólo aquí y en Hebreos 9:19, aunque es una palabra antigua. La persona del Señor Jesús es descrita aquí en un lenguaje proveniente mayormente de Daniel 7:9 (en Anciano de Días). Como nieve (hös chiön). También en Daniel 7:9. En el N.T. solamente aquí y en Mateo 28:3. Como llama de fuego (hös phlox puros). En Daniel 7:9 el trono del Anciano de Días es phlox puros, mientras que en Daniel 10:6 los ojos del Anciano de Días son lampades puros (antorchas de fuego). Véanse igualmente 2:18 y 19:12 para esta osada metáfora (como He. 1:7).

15. Bronce bruñido (chalkolibanöi). Caso asociativo instrumental después de homoioi. Esta palabra no ha sido hallada en ningún otro lugar hasta ahora, excepto aquí y en 2:18. Suidas la define como referida a un ëlektron (ámbar) o a un compuesto de cobre y oro y plata (aurichalcum en la vulgata latina). Es en realidad un metal desconocido. Refulgente (hös pepuromenës). Participio perfecto en voz pasiva de puroö, un viejo verbo, poner en fuego, resplandecer, refulgir, como en Efesios 6:16; Apocalipsis 3:18. El género femenino muestra que la referencia es a hë chalkolibanos sobrentendiéndose tës chalkolibanou, porque no concuerda en caso con el asociativoinstrumental chalkolibanöi justo anterior. Algunos lo consideran un desliz en vez de pepuromenöi, como Aleph, y en algunos cursivos aparece (tomando chalkolibanöi como neutro, no femenino). Pero P y Q leen pepurömenoi (masculino plural), una corrección, que hace que concuerde en número y género con podes (pies). En un horno (en kaminöi). Una vieja palabra, en el N.T. también 9:2; Mateo 13:42, 50. Como estruendo de muchas aguas (hös phönë hudatön pollön). Así la voz de Dios en el texto hebreo (no la LXX) de Ezequiel 43:2. Repetido en 14:2; 19:6.

16. Tenía (kai echön). «Y teniendo», participio presente en voz activa de echö, un uso desmadejado del participio (casi como eiche, imperfecto) y sin concordar con autou, caso genitivo. Éste es un giro común en el libro; un hebraísmo en opinión de Charles. En su mano derecha (en tëi dexiäi cheiri). Para guardar a salvo, como en Juan 10:28. Siete estrellas (asteras hepta). Símbolos de las siete iglesias (v. 20), siete planetas más bien que las Pléyades u otra constelación como la Osa Mayor. Salía (ekporeuomenë). Participio presente en voz media de ekporeuomai, un viejo compuesto (Mt. 3:5) empleado de un modo desarticulado como echön antes. Una espada aguda de dos filos (romphaia distomos oxeia). «Una espada de dos bocas aguzada.» Romphaia (en distinción a machaira) es una espada larga, o propiamente una jabalina tracia, en el N.T. solamente en Lucas 2:35 y Apocalipsis 1:16; 2:12; Hebreos 4:12. Véase stoma usada con machaires en Lucas 21:24 (por la boca de la espada), en el N.T. sólo aquí, Juan 7:24; 11:44. Como el sol cuando brilla (hös ho hëlios phainei). Braquiología, lit. «como el sol brilla». Para phainei véase Juan 1:5.

17. Caí (epesa). Palabra tardía para el viejo término epeson (segundo aoristo de indicativo en voz activa de piptö, caer). Bajo la influencia abrumadora de la visión como en 19:10. Puso (ethnëken). Primer aoristo de indicativo en voz activa de tithëmi. Este acto restauró la confianza de Juan. No temas (më phobou). Cf. Lucas 1:13, a Zacarías para confortarle. Yo soy el primero y el último (egö eimi ho protös kai ho eschatos). Empleado en Isaías 44:6 y 48:12 de Dios, pero aquí, 2:8; 22:13 de Cristo.

18. Y el que vivo (kai ho zön). Participio presente articular en voz activa de zaö, otro epíteto de Dios común en el A.T. (Dt. 32:40; Is. 49:18, etc.) y aplicado a propósito a Jesús, con lo que véase Juan 5:26 para las propias palabras de Cristo acerca de ello. Y estuve muerto (kai egnomën nekros). «Y devine muerto» (participio aoristo en voz media de ginomai como en 1:9, 10, una referencia concreta a la Cruz). Estoy vivo (zön eimi). Presente perifrástico de indicativo en voz activa, «Estoy viviendo», como significan las palabras ho zön acabadas de emplear. Por los siglos de los siglos (eis tous aiönas tön aiönön), una expresión de eternidad más intensa aún que 1:6. Las llaves (tas kleis). Una de las formas para el acusativo plural junto con kleidas, el término usual (Mt. 16:19). De la muerte y del Hades (tou thanatou kai tou häidou). Concebido como en Mateo 16:18 como una cárcel o ciudad amurallada. Las llaves son el símbolo de la autoridad, como hablamos de honrar a alguien entregándole las llaves de la ciudad. El Hades significa aquí el mundo de lo invisible del que la muerte es el pórtico. Jesús tiene las llaves debido a su victoria sobre la muerte. Véase esta misma gráfica imagen en 6:8; 20:13s. Para la llave de David véase 3:7; para la llave del abismo, véase 9:1; 20:1.

19. Pues (V.M.) (oun). En vista de las palabras de Cristo acerca de sí mismo en el versículo 18 y del mandato en el versículo 11. Que has visto (ha eides). La visión del Cristo Glorificado en los versículos 13–18. Las que son (ha eisin). Verbo plural (individualizando cada cosa) aunque ha está en plural neutro; ciertamente se trata de los mensajes a las siete iglesias (1:20 a 3:22) en relación con el mundo en general, posiblemente también en parte epexegético o explicativo de ha eides. Las que han de ser después de éstas (ha mellei ginesthai meta tauta). Presente infinitivo en voz media con mellei, aunque se emplean también tanto el aoristo como el futuro. Aquí tenemos el verbo en singular (mellei) fundiendo el futuro en una sola perspectiva. En un bosquejo a grandes trazos esta parte comienza en 4:1 y va hasta el final del capítulo 22, aunque el futuro aparece también en los capítulos 2 y 3 y el presente aparece en 4 a 22 y los elementos en la visión de Cristo (1:13–18) recurren en repetidas ocasiones.

20. El misterio de las siete estrellas (to mustérion tön hepta asterön). Acerca de la palabra mustërion véanse Mateo 13:11; 2 Tesalonicenses 2:7; Colosenses 1:26. Aquí significa el sentido interior (el símbolo secreto) de una visión simbólica (Swete), como en 10:7; 13:18; 17:7, 9 y Daniel 2:47. Probablemente se trata del acusativo absoluto (Charles), «en cuanto al misterio» (Robertson, Grammar, págs. 490, 1.130), como en Romanos 8:3. Este símbolo se recoge de la anterior visión (1:16) como necesitado de explicación en el acto, y constituyendo la clave de lo que sigue (2:1, 5). Que (hous). Acusativo masculino retenido sin atracción al caso de asterön (genitivo, hön). En mi diestra (epi tës dexias mou). O «sobre», pero en tëi, etc., en el versículo 16. Y de los siete candeleros de oro (kai tas hepta luchnias tas chrusäs). «Los siete portalámparas los de oro», identificando a las estrellas del versículo 16 con los portalámparas del versículo 12. El caso acusativo es aquí aún más peculiar que el acusativo absoluto mustërion, por cuanto lo que sería de esperar sería el genitivo luchnion después de mustërion. Charles sugiere que Juan no revisó su obra. Los ángeles de las siete iglesias (aggeloi tön hepta ekklësiön). Sin artículo en el predicado (ángeles de, etc.). «Las siete iglesias» mencionadas en 1:4, 11. Existen varias posturas acerca del significado de aggelos en este pasaje. La más simple es el sentido etimológico de la palabra como mensajero de aggellö (Mt. 11:10) como mensajeros de las siete iglesias a Patmos o por parte de Juan desde Patmos a las iglesias (o ambas). Otro punto de vista es que aggelos es el pastor de la iglesia, confirmando la lectura tën gunaika sou (tu mujer) en 2:20 (si es genuina) este punto de vista. Algunos incluso piensan que se trata del obispo sobre los ancianos, como episkopos en Ignacio, pero un aggelos separado para cada iglesia va en contra de esta idea. Otros piensan que se trata de un símbolo de la iglesia, o el espíritu o genio de la iglesia, aunque distinguido en este mismo versículo de las propias iglesias (los portalámparas). Otros piensan que se trata del ángel guardián de cada iglesia, pensando que en Mateo 18:10; Hechos 12:15 se enseña la existencia de ángeles de la guarda. Cada postura está rodeada de dificultades, quizá las menos en la postura de que el «ángel» es el pastor. Son las siete iglesias (hepta ekklësiai eisin). Estas siete iglesias (1:4, 11) son ellas mismas portalámparas (1:12) reflejando la luz de Cristo al mundo (Mt. 5:14–16; Jn. 8:12), en medio de las cuales anda Cristo.

CAPÍTULO 2

1. En Éfeso (en Ephesöi). Cerca del mar sobre el río Caístro, la principal ciudad de Asia Menor, la guardiana del hermoso templo de Artemisa (Hch. 19:35), el centro de las artes mágicas (Cartas Efesias, Hch. 19:19) y de los cultos de misterio, sitio en el que Pablo permaneció tres años (Hch. 19:1–10; 20:17–38), donde Aquila y Priscila y Apolos laboraron (Hch. 18:24–28), donde Timoteo se esforzó (1 y 2 Ti.), donde el Apóstol Juan predicó en su ancianidad. Ciertamente que era un lugar muy privilegiado, de gran predicación. Estaba a unos cien kilómetros de Patmos, y el mensajero llegaría primero a Éfeso. Era una ciudad libre, un centro de gobierno proconsular (Hch. 19:38), el final de la gran carretera del Éufrates. El puerto era un lugar de arenas en movimiento, debido a los sedimentos aluviales que descargaban en la desembocadura del río Caístro. Ramsay (Letters to the Seven Churches, pág. 210) la llama «la Ciudad del Cambio». Esto (tade). Este demostrativo aparece aquí siete veces, una vez con el mensaje a cada iglesia (2:1, 8, 12, 18; 2:1, 7, 14), una vez sólo en otro pasaje del N.T. (Hch. 21:11). El que tiene (ho kratön). Participio presente articular en voz activa de krateö, una palabra más intensa que echön en 1:16, a la que hace referencia («sujeta o retiene», margen RVR77). El que anda (ho peripatön). Participio presente articular en voz activa de peripateö, una alusión a 1:13. Estos dos epítetos son tomados de la imagen de Cristo en 1:13–18, y de manera apropiada a las condiciones en Éfeso describen el poder de Cristo sobre las iglesias mientras anda en medio de ellas.

2. Yo sé (oida). En lugar de ginöskö y así «enfatiza mucho mejor la total claridad de visión mental que fotografía todos los hechos de la vida tal como suceden» (Swete). Así también en 2:9, 13, 19; 3:1, 8, 15. Para la distinción véase Juan 21:17, «donde el conocimiento universal pasa al campo de la observación especial». Obras (erga). Toda la vida y conducta, como en Juan 6:29. Y tu arduo trabajo y paciencia (kai ton kopon kai tën hupomonën sou), como explicación de erga, y véase 1 Tesalonicenses 1:3, donde aparecen juntas las tres palabras (ergon, kopos, hupomonë) como aquí. Véase 14:13 para una acusada distinción entre erga (actividades) y kopoi (trabajos, con fatiga). Paciencia (hupomonë) en el trabajo afanoso (kopos). Y que (kai hoti). Una explicación adicional de kopos (trabajo afanoso). No puedes (ou dunëi). Esta forma del Koiné en lugar del ático dunasai (segunda persona del singular del presente de indicativo en voz media) aparece también en Marcos 9:22; Lucas 16:2. Soportar (bastasai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de bastazö, para el cual verbo véase Juan 10:31; 12:6; Gálatas 6:2. Estos malvados eran verdaderamente una pesada carga. Y has probado (kai epeirasas). Primer aoristo de indicativo en voz activa de peirazö, probar, una referencia a una crisis reciente cuando estos nicolaítas (v. 6) fueron condenados. Los tiempos presentes (dunëi, echeis) indican la continuación de esta actitud. Cf. 1 Juan 4:1. Que se dicen ser apóstoles (tous legontas heautous apostolous). Quizá misioneros itinerantes de estos nicolaítas que se las daban de iguales o incluso superiores a los apóstoles originales, como los judaizantes descritos por Pablo (2 Co. 11:5, 13; 12:11). Pablo había predicho el surgimiento de estos falsos maestros (gnósticos), lobos rapaces, en Hechos 20:29; Jesús había dicho que aparecerían con pieles de ovejas (Mt. 7:15). Y no lo son (kai ouk eisin). Un paréntesis en el estilo juanino (Jn. 2:9; 3:9; 1 Jn. 3:1) para que kai ouk ontas se corresponda con legontas. Y los has hallado (kai heures autous). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de heuriskö. Volviendo a la estructura paralela regular con epeirasas. Mentirosos (pseudeis). Predicado acusativo plural de pseudës, engañadores a sí mismos engañados, como en 21:8.

3. Has tenido (echeis). V.M.: «Y tienes», una continuada posesión de paciencia. Has sufrido (ebastasas). Primer aoristo de indicativo de bastazö, una referencia repetida a la crisis en el versículo 2. Y no has desmayado (kai ou kekopiakes). Perfecto de indicativo en voz activa de kopiaö, viejo verbo, fatigarse (Mt. 6:28), juego con la palabra kopos, forma tardía en -es en lugar de la regular -as (lelukas), como aphëkes (v. 4) y peptökes (v. 5). «Fatigados con lealtad, no sin ella. La iglesia de Éfeso puede soportarlo todo menos la presencia de impostores en su membresía» (Moffatt).

4. Contra ti, que (kata sou hoti). Para la frase «tener contra» véase Mateo 5:23. La cláusula hoti es el objeto de echö. Has dejado (aphëkes). Primer aoristo en voz activa (aoristo en kappa, pero con -es en lugar de con -as) de aphiëmi, un apartamiento triste y concreto. Tu primer amor (tën agapën sou tën prötën). «Tu amor el primero.» Este amor temprano, prueba de la nueva vida en Cristo (1 Jn. 3:13s.), se había enfriado a pesar de la pureza doctrinal. Habían permanecido ortodoxos, pero habían llegado a enfriarse en el amor en parte por las controversias con los nicolaítas.

5. recuerda (mnëmoneue). Presente de imperativo en voz activa de mnëmoneuö, «prosigue atento» (de mnëmön). Has caído (peptökes). Perfecto de indicativo en voz activa de piptö, estado de consumación. Abajo en el valle, contempla el acantilado donde se encuentra el puro amor, y de dónde has caído tú. Y arrepiéntete (kai metanoëson). Primer aoristo de imperativo en voz activa de metanoeö, un apremio urgente a un cambio instantáneo de actitud y conducta antes que sea demasiado tarde. Y haz (kai poiëson). Primer aoristo de imperativo en voz activa de poieö. «Haz en el acto.» Las primeras obras (ta pröta erga). Incluyendo el primer amor (Hch. 19:20; 20:37; Ef. 1:3ss.) que ahora se ha enfriado (Mt. 24:12). Pues si no (ei de më). Condición elíptica, el verbo no expresado (metanoeis), un giro común, véase otra vez en el v. 16, expresándose plenamente la condición mediante ean më en este versículo y en el versículo 22. Vengo (erchomai). Presente futurista en voz media (Jn. 14:2s.). A ti (soi). Dativo, como también en 2:16. Quitaré (kinësö). Futuro en voz activa de kineö. En la Epístola de Ignacio a Éfeso parece que la iglesia había prestado atención a esta advertencia. Si no te arrepientes (ean më metanoësëis). Condición de la tercera clase con ean më en lugar de ei më arriba, con el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de metanoeö.

6. Que aborreces (hoti miseis). Cláusula objeto acusativa en aposición con touto (esto). Trench habla de las palabras empleadas en griego antiguo para odio del mal (misoponëria) y misoponëros (aborrecedor del mal), ninguna de las cuales aparece en el N.T., pero que describen con precisión al ángel de la iglesia en Éfeso. De los nicolaítas (tön Nikolaitön). Mencionadas de nuevo en el versículo 15, y a las que se hace referencia virtual en el versículo 2. Ireneo e Hipólito toman esta secta como seguidores de Nicolás de Antioquía, uno de los siete diáconos (Hch. 6:5), un prosélito judío del que se dice que posteriormente apostató. Esta secta existía en el siglo segundo (Tertuliano), pero no hay certidumbre de que proviniera de Nicolás de Antioquía, aunque es posible (Lightfoot). Es incluso posible que los balaamitas del versículo 14 fueran una variedad de esta misma secta (v. 15). Las cuales yo también aborrezco (ha kágö misö). Cristo mismo aborrece las enseñanzas y acciones de los nicolaítas (ha, no hous, actos, no gente), pero la iglesia en Pérgamo las toleraba.

7. El que tiene oído (ho echön ous). Una nota individualizada llamando a cada uno de los oyentes (1:3) a prestar atención (2:7, 11, 17, 28; 3:3, 6, 13, 22) y una reminiscencia de las palabras de Jesús en los Sinópticos (Mt. 11:15; 13:9, 43; Mr. 4:9, 23; Lc. 8:8; 14:35), pero no en el Evangelio de Juan. El Espíritu (to pneuma). El Espíritu Santo, como en 14:13; 22:17. Tanto Cristo como el Espíritu Santo comunican este mensaje. «El Espíritu de Cristo en el profeta es el intérprete de la voz de Cristo» (Swete). Al que venza (töi nikönti). Dativo del participio presente (victoria continua) en voz activa de nikaö, un común verbo juanino (Jn. 16:33; 1 Jn. 2:13s.; 4:4; 5:4s.; Ap. 2:7, 11, 17, 26; 3:5, 12, 21; 5:5; 12:11; 15:2; 17:14; 21:7). La fe es dominante en Pablo, la victoria en Juan, la fe es la victoria (1 Jn. 5:4). Así en cada promesa a estas iglesias. Daré (dösö). Futuro activo de didömi, como en 2:10, 17, 23, 26, 28; 3:8, 21; 6:4; 11:3; 21:6. Comer (phagein). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de esthiö. Del árbol de la vida (ek tou xulou tës zöës). Nótese ek con el ablativo con phagein, como nuestro «comer de» (procedente de, o parte de). De Génesis 2:9; 3:22. De nuevo en Apocalipsis 22:2, 14 como aquí para denotar inmortalidad. Este árbol está ahora en el huerto de Dios. Para el agua de vida véase 21:6; 22:17 (cf. Jn. 4:10, 13s.). El cual (ho) El xulon (árbol). En el paraíso de Dios (en töi paradeisöi tou theou). Palabra persa, para la que véase Lucas 23:43; 2 Corintios 12:4. La morada de Dios y el hogar de los redimidos donde morarán con Cristo, no un mero estado intermedio. Era originalmente un huerto de delicias y finalmente el mismo cielo (Trench) como aquí.

8. En Esmirna (en Smurnëi). Al norte de Éfeso, sobre un golfo del Egeo, una de las grandes ciudades de la provincia de Asia, un centro del culto al emperador, con un templo dedicado a Tiberio, donde vivían muchos judíos hostiles al cristianismo, que posteriormente fueron cómplices en el martirio de Policarpo, una iglesia pobre, pero rica en gracia, que recibe sólo alabanza de Cristo, y escena de la reciente matanza de griegos a manos de los turcos. Ramsay (op. cit., pág. 251) llama a Esmirna «la Ciudad de la Vida». El cristianismo se ha mantenido mejor aquí que en ninguna otra ciudad de Asia. El primero y el postrero (ho prötos kai ho eschatos). Repitiendo el lenguaje de 1:17. El que estuvo muerto (hos egeneto nekros). Más bien, «el que devino muerto» (segundo aoristo de indicativo en voz media de ginomai) como en 1:18. Y volvió a la vida (kai ezësen). Primer aoristo (ingresivo, vino a la vida) activo de zaö (ho zön en 1:18). Énfasis en la resurrección de Cristo.

9. Tu tribulación y tu pobreza (sou tën thlipsin kai ptöcheian). Artículos separados del mismo género, enfatizando cada punto. La tribulación era probablemente persecución, que coadyuvó a intensificar la pobreza de los cristianos (Stg. 2:5; 1 Co. 1:26; 2 Co. 6:10; 8:2). En contraste con la rica iglesia en Laodicea (3:17). Pero tú eres rico (alla plousios ei). Paréntesis para mostrar las riquezas espirituales de esta iglesia en contraste con la pobreza espiritual en Laodicea (3:17), ésta una rica iglesia pobre, aquella una pobre rica iglesia. Ricos en gracia para con Dios (Lc. 12:21) y en buenas obras (1 Ti. 6:18). Quizá los judíos y los paganos habían saqueado sus propiedades (He. 10:34), por pobres que ya fueran al principio. Blasfemia (blasphëmian). Injuriando a los creyentes en Cristo. Véase Marcos 7:22. La acusación precisa presentada por estos judíos no es indicada, pero véase Hechos 13:45. De los que se dicen (ek tön legontön). «De aquellos diciendo» (ek con el plural ablativo del participio presente articular activo de legö). Ser judíos (Ioudaious einai heautous). Éste es el acusativo de referencia general y el infinitivo en discurso indirecto después de legö (Hch. 5:36; 8:9) aunque legontön es aquí ablativo (cf. 3:9), un giro idiomático común. Se trata de judíos genuinos y sólo judíos, no cristianos. Y no lo son (kai ouk eisin). Otro paréntesis como el de 2:2. Son judíos sólo de nombre, no judíos espirituales (Gá. 6:15s., Ro. 2:28). Sinagoga de Satanás (sunagöge tou Satanä). En 3:9 otra vez, y nótese 2:13, 24, sirviendo al diablo (Jn. 8:44) en lugar de al Señor.

10. No temas (më phobou). Como en 1:17. Cosas peores van a sobrevenirles que la pobreza y la blasfemia, quizá la cárcel y la muerte, porque el diablo «está a punto de echar» (mellei ballein), «va a echar». A algunos de vosotros (ex humön). Sin tinas (algunos) antes de ex humön, un giro idiomático común como en 3:9; 11:19; Lucas 11:49. Para que seáis probados (hina peirasthëte). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de peirazö. El mismo Juan está en el exilio. Pedro y Juan habían estado frecuentemente juntos en la cárcel. Jacobo, el hermano de Juan, y Pablo y Pedro, habían sufrido todos el martirio. En 3:10 se delinea una persecución general con el término peirasmos. Tendréis (hexete). Futuro en voz activa, pero algunos MSS. leen echëte (presente de subjuntivo en voz activa con hina, «que tengáis»). Tribulación durante diez días (thlipsin hëmerön deka). «Tribulación de diez días» (o «dentro de diez días»). No es prudente buscar un sentido literal para diez días. Incluso diez días de sufrimiento pudiera parecer una eternidad mientras duraban. Sé fiel hasta la muerte (ginou pistos). «Persistid en venir a ser fieles» (presente de imperativo en voz media de ginomai), «seguid probándoos fieles hasta la muerte» (He. 12:4) como los mártires lo han hecho (Jesús ante todo). La corona de la vida (ton stephanon tës zöës). Véase esta misma imagen en Santiago 1:12, una metáfora familiar en los juegos en Esmirna y en otros lugares, en los que el premio era una guirnalda. Véase también 3:11. La corona consiste en vida (2:7). Véase el uso que hace Pablo de stephanos en 1 Corintios 9:25; 2 Timoteo 4:8.

11. No sufrirá ningún daño (ou më adikëthëi). Una intensa negación doble con el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de adikeö, un viejo verbo, actuar injustamente (de adikos), aquí dañar o perjudicar a alguien, un viejo uso como en 6:6; 7:2s.; 9:4, 10; 11:5. De la muerte segunda (ek tou thanatou tou deuterou). Ek se usa aquí del agente o instrumento, como tantas veces (3:18; 9:2; 18:1). Véase 20:6, 14; 21:8, donde «la segunda muerte» es explicada como «el lago de fuego». La idea está presente en Daniel 12:3 y Juan 5:29 y también en círculos judíos como en el Targum de Jerusalén sobre Deuteronomio 33:6 y en Filón. No se trata de aniquilación. Los cristianos muertos en la persecución escaparán al menos de esta muerte segunda (el castigo eterno).

12. En Pérgamo (en Pergamöi). En dirección al noreste desde Esmirna y a unos ochenta y ocho kilómetros de distancia, en el valle del Caico, en Misia, sobre una elevada colina, era un gran centro político y religioso. Ramsay (op. cit., pág. 281) la llama «la ciudad regia, la ciudad de autoridad». Eumenes II (197–159 a.C.) la agrandó y embelleció con muchos grandes edificios, incluyendo una biblioteca con 200.000 volúmenes, segunda en importancia después de la de Alejandría. El Reino de Pérgamo vino a ser una provincia romana el 130 a.C. Plinio la calificó como la más ilustre ciudad de Asia. El pergamino (charta Pergamena) derivaba su nombre de Pérgamo. Era rival de Éfeso en los templos a Zeus, Atenea, Dionisio, en el gran bosque Nicéforo (la gloria de la ciudad). Después de éste estaba el bosque y templo a Esculapio, el dios de la medicina, llamado el dios de Pérgamo, con una universidad para el estudio de la medicina. Pérgamo fue la primera ciudad en Asia (29 d.C.) con un templo para el culto de Augusto (Octavio César). Por ello que en Apocalipsis Pérgamo sea el mismo centro del culto al emperador, «donde mora Satanás» (2:13). Aquí también los nicolaítas florecieron (2:15) como en Éfeso (2:6) y en Tiatira (2:20s.). Como Éfeso, esta ciudad es llamada «guardiana del templo» (neökoros) por los dioses. La espada aguda de dos filos (tën romphaian tën distomon tën oxeain). Este punto se repite de 1:16 en el mismo orden de palabras y con el artículo tres veces (la espada la de dos bocas la aguzada) destacando cada punto.

13. Dónde (pou-hopou). Pou es un adverbio interrogativo empleado aquí en una pregunta indirecta como en Juan 1:39. Hopou es un adverbio relativo refiriéndose a pou. El trono de Satanás (ho thronos tou Satanä). Satanás no residía simplemente en Pérgamo, sino que estaba allí también su «trono» o asiento de poder de rey o juez (Mt. 19:28; Lc. 1:32, 52). El símbolo de Esculapio era la serpiente, como lo es de Satanás (12:9; 20:2). Además, había un gran altar-trono a Zeus cortado en la roca de la Acrópolis, símbolo de un «rampante paganismo» (Swete) y el nuevo culto al emperador con el reciente martirio de Antipas hacía de Pérgamo el mismísimo trono de Satanás. Retienes mi nombre (krateis to onoma sou). Presente de indicativo en voz activa de krateö, «persistes en retener», como en 2:25, 3:11. Esta iglesia rehusaba decir Kurios Kaisar (Martirio de Policarpo, 8s.) y persistía en decir Kurios Iësous (1 Co. 12:3). Se mantenían fieles en contra del culto al emperador. No has negado (ouk ërnësö). Primer aoristo en segunda persona del singular en voz media de arneomai. Referencia a un incidente específico que nos es desconocido. Mi fe (tën pistin mou). Genitivo objetivo, «tu fe en mí». De Antipas (Antipas). Indeclinable en esta forma. Es posible que realmente se escribiera Antipa (genitivo), aunque no es importante, por cuanto sigue el nominativo en aposición. No se conoce nada realmente acerca de este temprano mártir en Pérgamo antes de que se escribiera Apocalipsis. Una leyenda dice que fue quemado hasta morir dentro de un toro de bronce. Otros mártires le siguieron en Pérgamo (Agatonice, Atalo, Carpo, Polibo). Mi testigo (ho martus mou). Nominativo en aposición con un genitivo como en 1:5 (con el ablativo), un solecismo común en el Apocalipsis. «Testigo», como Jesús había dicho que debían ser (Hch. 1:8) y lo fue Esteban (Hch. 22:20) y otros después de él (Ap. 17:6). La palabra tomó posteriormente (hacia el siglo tercero) el significado moderno de mártir. Fiel (ho pistos mou). «El fiel mío.» Nominativo también, y también con mou. Jesús da a Antipas su propio título (Swete) como en 1:5; 3:14. Fiel hasta la muerte. Fue muerto (apektanthë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de apokteinö, esta forma pasiva común en el Apocalipsis (2:13; 6:11; 5:9, 13; 13:10, 15; 19:21). Entre vosotros (par’ humin). A vuestro lado. Prueba del trono de Satanás, «donde mora Satanás» (hopou ho Satanäs katoikei), repetido para énfasis.

14. Ahí (ekei). Esto es par’ humin (entre vosotros). Un partido de la iglesia que se resistía al culto al emperador, hasta la muerte en el caso de Antipas, pero que se vieron atrapados en los insidiosos lazos de los nicolaítas, que la iglesia en Éfeso había resistido. A los que retienen (kratountas), participio presente en voz activa de krateö. La doctrina de Balaam (tën didachën Balaam). Sustantivo indeclinable, Balaam (Nm. 25:1–9; 31:15s.). El punto de semejanza de estos herejes con Balaam se explica aquí. Enseñaba a Balac (edidasken töi Balak). Imperfecto de indicativo de didaskö, el hábito de Balaam, «como el prototipo de todos los maestros corrompidos» (Charles). Estos antiguos gnósticos practicaban el libertinaje como principio con la afirmación de que no estaban bajo la ley, sino bajo la gracia (Ro. 6:15). El uso del dativo con didaskö es un coloquialismo más que un hebraísmo. Frecuentemente aparecen dos acusativos con didaskö. A poner tropiezo (balein skandalon). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa (caso acusativo siguiendo a edidasken) de ballö, uso regular con skandalon (trampa), como tithëmi skandalon en Romanos 14:13. Balaam, como afirman también Josefo y Filón, mostró a Balac cómo poner una trampa ante los israelitas seduciéndolos al doble pecado de idolatría y fornicación, que frecuentemente iban juntos (y siguen yendo). A comer de cosas sacrificadas a los ídolos (phagein eidölothuta). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de esthiö y el adjetivo verbal (de eidölon y thuö), citado aquí de Números 25:1s., pero en orden inverso, repetido en otro orden en el versículo 20. Véase Hechos 15:29; 21:25; 1 Corintios 8:1ss. para la controversia sobre la tentación a los cristianos gentiles a hacer aquello que en sí era inocuo, pero que conducía al mal si llevaba a la participación en las fiestas paganas. Quizá ambas ideas estén involucradas aquí. Balaam enseñó a Balac de qué manera llevar a los israelitas a pecar en ambas formas.

15. Así … tú también (V.M.) (houtös kai su). Tú y la iglesia en Pérgamo, como Israel tuvo las tretas de Balaam. De la misma manera, la enseñanza de los nicolaítas (tën didachën tön Nikolaitön homoiös). Véase sobre 1:6 para los nicolaítas. El uso de homoiös (de la misma manera) aquí muestra que siguieron a Balaam en la no obediencia de la decisión de la Conferencia de Jerusalén (Hch. 15:20, 29) acerca de la idolatría y de la fornicación, con el resultado de que se sintieron alentados a volver a la relajación moral pagana (Swete). Algunos mantienen erradamente que estos nicolaítas eran cristianos paulinos, frente a Colosenses 3:5–8; Efesios 5:3–6.

16. Por tanto, arrepiéntete (metanoëson oun). Primer aoristo de imperativo (tiempo de apremio) en voz activa de metanoeö con la partícula inferencial oun (como resultado de su pecado). Vengo (erchomai). Presente futurista de indicativo en voz media, «estoy viniendo» (inminente), como en 2:5 con tachu como en 3:11; 11:14; 22:7, 12, 20. Como con en tachei (1:1), no sabemos cuán pronto es «en seguida». Pero se trata de una amenaza muy real. Contra ellos (met’ autön). Esta proposición con polemeö en lugar de kata (contra) es común en la LXX, pero en el N.T. solamente aparece aquí; 12:7; 13:4; 17:14 y el verbo mismo no aparece en ningún otro lugar del N.T. excepto en Santiago 4:2. «Un eterno fragor de trueno proveniente del trono» (Renán). «El Cristo glorificado es en este libro un Guerrero, que lucha con la espada aguzada de la palabra» (Swete). Con (en). Uso instrumental de en. Para el lenguaje véanse 1:16; 2:12; 19:15.

17. Del maná escondido (tou manna tou kekrummenou). «Del maná del escondido» (participio perfecto articular en voz pasiva de kruptö). El genitivo partitivo, el único ejemplo en el N.T. con didömi, aunque Q lee to (acusativo) aquí. Para ejemplos del ablativo con apo y ek véase Robertson, Grammar, pág. 519. Véase Juan 6:31, 49 para la palabra indeclinable manna. El vaso de oro de maná fue puesto «delante del Testimonio» (Éx. 16:34), dentro del arca (He. 9:4). Se creía que Jeremías había ocultado el arca en un lugar seguro, antes de la destrucción de Jerusalén, que no podrá ser descubierto hasta que Israel sea restaurado (2 Mac 2:5ss.). Cristo es el verdadero pan del cielo (Jn. 6:31–33, 48–51), y puede que ésta sea la idea aquí. Los fieles a Cristo tendrán una comunión trascendente con Él. Swete lo entiende como «el poder sustentador de la vida de la Sagrada Humanidad ahora escondida con Cristo en Dios». Una piedrecita blanca (psëphon leukën). Esta vieja palabra para guijarro (de psaö, frotar) se empleaba en los tribunales de justicia, guijarros negros para condenar, y guijarros blancos para absolver. El único otro uso de la palabra en el N.T. está en Hechos 26:10, donde Pablo habla de «echar la piedrecita» (RVR77 margen), o echar su voto. La piedra blanca con el nombre de uno en ella se empleaba para admitir en espectáculos y también como amuleto o encantamiento. Inscrito … un nuevo nombre (onoma kainon gegrammenon). Participio perfecto predicado de graphö. No el propio nombre del hombre, sino el de Cristo (Heitmüller, Im Namen Jésu, págs. 128–265). Véase 3:12 para el nombre de Dios escrito de esta manera sobre uno. El mismo hombre puede ser el psëphos sobre el que se escribe el nuevo nombre. «El verdadero cristiano tiene una vida encantada» (Moffatt). Sino el que lo recibe (ei më ho lambanön). Véase Mateo 11:27 para un semejante conocimiento íntimo y secreto entre el Padre y el Hijo y aquel a quien el Hijo quiere revelar al Padre. Véase asimismo Apocalipsis 19:12.

18. En Tiatira (en Thuatirois). A unos sesenta y cuatro kilómetros al sureste de Pérgamo, una ciudad de Lidia en la frontera de Misia, en poder de Roma desde el 190 a.C., centro comercial, especialmente para la púrpura real, y de donde era oriunda Lidia de Filipos (Hch. 16:14s.), y por cuyas inscripciones se ha podido constatar que abundaba en gremios, siendo Apolo la principal divinidad, sin culto al emperador, centro de actividad de los nicolaítas con su idolatría y libertinaje, bajo una «profetisa» que desafiaba a la iglesia allí. Ramsay la llama «la debilidad hecha fuerte» (op. cit., pág. 316). El Hijo de Dios (ho huios tou theou). Aquí se presenta a Jesús designándose a sí mismo por este título como en Juan 11:4, y como afirma bajo juramento en Mateo 26:63s. «El Verbo de Dios» aparece en 19:13. Sus ojos como llama de fuego (RV) (tous ophthalmous autou hös phloga puros). Como en 1:14. Sus pies son semejantes al bronce bruñido (hoi podes autou homoioi chalkolibanöi). Como en 1:15.

19. Tus obras (sou ta erga). Como en 2:2 y explicado (uso explicativo de kai = esto es) por lo que sigue. Se dan cuatro puntos, con un artículo femenino separado para cada uno de ellos (tën agapën, tën pistin, tën diakonian, tën hupomonën), una lista más larga de gracias que en 2:2 para Éfeso. Se da más alabanza en el caso de Éfeso y Tiatira, cuando sigue un reproche a continuación, que en los casos de Esmirna y Filadelfia, cuando no se encuentra falta. El amor viene primero en esta lista, en un estilo genuinamente juanino. La fe (pistin) aquí puede ser «fidelidad», y el servicio (diakonian) es el servicio a las necesidades de otros (Hch. 11:29; 1 Co. 16:15). Y que (kai) Sólo kai (y) en griego, pero es indudable que se debe sobrentender hoti (que). Que las primeras (tön prötön). Ablativo después del comparativo pleiona (más).

20. Toleras (apheis). Presente de indicativo vernacular en voz activa en segunda persona del singular como si de una forma apheö en lugar de las formas usuales aphiëmi. Esa mujer Jezabel (tën gunaika Iezabel). Nombre simbólico para una mujer prominente en la iglesia de Tiatira, como la infame mujer de Acab, que era culpable de prostitución y de brujería (1 R. 16:31; 2 R. 9:22), y que intentó eliminar el culto de Dios de Israel. Algunos MSS. (A Q 40 min.s) tienen sou (tu mujer, a decir de Ramsay), pero es seguramente con razón que Alef, C, P rechazan sou. En otro caso, ¡se trataría de la mujer del pastor! Que se dice profetisa (hë legousa heautën prophëtin). Participio nominativo articular de legö en aposición con Antipas en 2:13. Prophëtis es una vieja palabra, forma femenina para prophëtës, en el N.T. sólo aquí y Lucas 2:36 (Ana), desde luego dos extremos diametralmente opuestos. Véase Hechos 21:9 para las profetisas hijas de Felipe. Enseñe y seduzca (kai didaskei kai planösa). Una resolución de los participios (didaskousa kai planösa) a verbos finitos (presente de indicativo en voz activa; cf. BAS.: «Y enseña y seduce») como en 1:5s. Esta mujer no era una verdadera profetisa, sino falsa, con sublimes pretensiones y una vida perdida. Uno se ve turbado al ver cómo una mujer pudo tener tanta astucia y atractivo sexual como para extraviar a los siervos de Dios en aquella iglesia. La iglesia toleraba a los nicolaítas y a esta líder cuyo objetivo prioritario era la inmoralidad sexual (Charles), y se vieron demasiado involucrados con ella para poder enfrentarse a la herejía.

21. Le di tiempo (edöka autëi chronon). Primer aoristo de indicativo en voz activa de didömi, alusión a una visita concreta o a un mensaje de advertencia a esta mujer. Para que se arrepintiese (hina metanoësëi). Uso subfinal de hina con el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de metanoeö. Pero no quiere (kai ou thelei). «Y no está dispuesta.» Claro y definitivo, como Mateo 23:37. Arrepentirse de (metanoësai ek). Primer aoristo (ingresivo) de infinitivo en voz activa con ek, «hacer un cambio fuera de», la construcción usual con metanoeö en este libro (2:22; 9:20ss.; 16:11), con apo en Hechos 8:22. Porneia (fornicación) aquí, pero moicheuö (cometer adulterio) en el versículo 22.

22. Arrojo (ballö). Presente futurista de indicativo en voz activa en lugar del futuro balö, por cuanto el juicio es inminente. En cama (eis klinën). «Una cama de enfermedad en contraste con la cama de adulterio» (Beckwith). A los que con ella adulteran (tous moicheuontas met’ autës). Participio presente articular acusativo en voz activa de moicheuö. Los amantes de la mujer Jezabel, culpable a la vez de porneia (fornicación, v. 21) y de moicheia (adulterio), obras de la antigua Jezabel y de ésta. Puede que se trate también de una alusión al adulterio espiritual (2 Co. 11:2) con respecto a Dios y a Cristo como en la antigüedad (Jer. 3:8; 5:7; Ez. 16:22). Si no se arrepienten (ean më metanoësousin). Condición de la primera clase con ean më y el futuro de indicativo en voz activa de metanoeö, puesto en esta vívida forma en lugar de la condición de tercera clase con el aoristo de subjuntivo (-ösin). De las obras de ella) ek tön ergön autës). Autës (de ella) es la lectura correcta, mejor que autön (de ellos). Jezabel era la principal responsable.

23. Mataré con peste (apoktenö en thanatöi). Futuro (volitivo) en voz activa de apokteinö con el tautológico (cognado) en thanatöi (en el sentido de pestilencia) como en Ezequiel 33:27. A sus hijos (ta tekna autës). Bien sus hijos reales, como la suerte que sufrieron los hijos de Acab (2 R. 10:7) o «su progenie espiritual» (Swete) que han aceptado plenamente sus prácticas nicolaíticas. Sabrán (gnösontai). Futuro (ingresivo puntual) en voz media de ginöskö, «vendrán en saber». «La condenación de los ofensores iba a ser sabida tan públicamente como el escándalo lo había sido» (Charles). Escudriña (eraunön). Participio presente articular en voz activa de eraunaö, seguir, hallar el rastro de, una forma tardía de ereunaö, de Jeremías 17:10. Riñones (RV) (nephrous). Viejo término para riñones, traducido como «conciencia» en la RVR77, que da la traducción literal en el margen; la V.M. traduce este mismo término como «íntimos pensamientos»; BAS, «la mente». Solamente aquí en el N.T., citado también con kardias (corazón) de Jeremías 17:10. Véase 22:17 para la retribución del castigo.

24. A vosotros, a los demás (BAS) (humin tois loipois). Caso dativo. Los que se mantienen frente a Jezabel, no necesariamente una minoría (9:20; 19:21; 1 Ts. 4:13). A cuantos (hosoi). Inclusivo de todos «los demás». Esa doctrina (tën didachën tautën). La de Jezabel. Que (RV) (hoitines). «Aquellos mismos», genérico de la clase, definición explicativa como en 1:7. No han conocido (ouk egnösan). Segundo aoristo (ingresivo) en voz activa de ginöskö, «no han llegado a conocer por experiencia». Las profundidades de Satanás (ta bathea tou Satanä). Los ofitas (adoradores de la serpiente) y otros gnósticos posteriores (cainitas, carpocracios, naasenos) se jactaban de su conocimiento de «lo profundo», pretendiendo algunos de ellos este mismo lenguaje acerca de Satanás (la serpiente) como Pablo lo hacía de Dios (1 Co. 2:10). No está claro si las palabras aquí citadas son una jactancia de los nicolaítas o un vituperio a los otros cristianos por no conocer las profundidades del pecado. Algunos incluso pretendían que podían vivir en inmoralidad sin pecar (1 Jn. 1:10; 3:10). Quizá ambas ideas estén envueltas ahí. Como ellos dicen (hös legousin). Refiriéndose probablemente a los herejes que ridiculizan la piedad de los otros cristianos.
No … otra carga … (ou—allo baros). Baros se refiere a peso (Mt. 20:12), phortion, de pherö, llevar, se refiere a una carga (Gá. 6:5), ogkos al volumen (He. 12:1). Aparentemente una referencia a la decisión de la Conferencia de Jerusalén (Hch. 15:28), donde se utiliza la misma palabra baros y se hace mención acerca de los dos puntos en el v. 20 (fornicación e idolatría) sin mencionar los otros acerca de las cosas estranguladas, etc. Véase la estrechez farisaica en Mateo 23:4.1

25. No obstante (plën). Común tras ouk allo como preposición con el ablativo (Mr. 12:32, pero aquí una conjunción como en Filipenses 1:18. Retenedlo (kratësate). Primer aoristo de imperativo en voz activa de krateö, bien ingresivo (asirse de) o constativo (aferrarse a como un esfuerzo singular y decisivo). Véase el presente de imperativo kratei en 3:11 (persistir en sostener). Hasta que yo venga (achri hou an hëxö). Cláusula temporal indefinida con achri hou (hasta el cual tiempo) con el modal an y bien el futuro de indicativo en voz activa o bien el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de hëkö (giro idiomático usual con achri en Apocalipsis como en 7:3; 15:8; 20:3, 5).

26. Al que vence y al que guarda (ho nikön kai ho tërön). Participios presentes articulares en voz activa de nikaö y tëreö en el nominativo absoluto (nominativus pendens) como en el 3:12, 21, resumidos mediante el dativo autöi (le), como en los vv. 7, 17. Hasta el fin (achri telous). Esto es, achri hou an hëxo más arriba. Autoridad sobre las naciones (exousian epi tón ethnön). Los seguidores del Mesías compartirán en su victoria sobre sus enemigos (1:6; 12:5; 19:15).

27. Regirá (RV, V.M., BAS) (poimanei). Futuro en voz activa de poimainö, pastorear (de poimën, pastor), también del Salmo 2:8s. Véase otra vez en Apocalipsis 7:17; 12:5; 19:15. Con vara de hierro (en rabdöi sidërái). Continuando la cita. Uso instrumental de en. Rabdos (femenino) es el cetro regio, e indica un gobierno riguroso. Los vasos del alfarero (ta skeuë ta keramika), sólo aquí en el N.T. Son desmenuzados (suntribetai). Presente de indicativo en voz pasiva de suntribö, un viejo verbo, frotar juntamente, romper en pedazos (Mr. 14:3). Como yo también he recibido (hös kágö eilëpha). Perfecto de indicativo en voz activa de lambanö. Cristo sigue poseyendo el poder del Padre (Hch. 2:33; Sal. 2:7). La estrella de la mañana (ton astera ton pröinon). «La estrella la matutina.» En 22:16 es Cristo la estrella resplandeciente de la mañana. El vencedor tendrá al mismo Cristo.

CAPÍTULO 3

1. En Sardis (en Sardesin). A unos cincuenta kilómetros al sureste de Tiatira, la vieja capital de Lidia, rica y antigua capital de Creso, conquistada por Ciro y luego por Alejandro Magno, y el 214 a.C. por Antíoco Epifanes, en la encrucijada de unas vías romanas, en una llanura regada por el río Pactolo. Según Plinio, allí era donde se había descubierto cómo teñir la lana. Era el centro del licencioso culto a Cibeles y siguen allí las ruinas del templo; Ramsay la llama «la ciudad de la Muerte» (op. cit., pág. 354), una ciudad de molicie y lujo, de apatía e inmoralidad, «un contraste entre el pasado esplendor y el actual declive imparable» (Charles). Son ésta y Laodicea las que reciben más reprensión de entre las siete iglesias. Que tiene los siete espíritus de Dios (ho echön ta hepta pneumata tou theou). Para esta imagen del Espíritu Santo véase 1:4. Y las siete estrellas (kai tous hepta asteras). Como en 1:16, 20. Nombre que vives (onoma hoti zëis). Un nombre en contraposición a la realidad. La cláusula hoti está en aposición con onoma. Y estás muerto (kai nekros ei). «La paradoja de la muerte bajo el nombre de la vida» (Swete). No una muerte completada (hay un meollo aún vital), pero a punto de morir. Véase la imagen en Santiago 2:17; 2 Corintios 6:9; 2 Timoteo 3:5.

2. Sé vigilante (ginou grëgorön). Imperativo perifrástico con el presente en voz media de ginomai (persiste en venir a ser) y participio presente en voz activa de grëgoreö (forma tardía del presente, del perfecto egrëgora, y esto de egeirö, como en Mt. 24:42), y véase 16:15 también para grëgoreö. No dice «levántate de los muertos» (Ef. 5:14), por cuanto hay vestigios de vida. Los que aún viven son interpelados por medio del ángel de la iglesia. Consolida lo que queda (stërison ta loipa). Primer aoristo de imperativo en voz activa de stërizö, hacer estable. Aquellos no realmente muertos, pero en grave peligro. Véase un mandamiento semejante a Tito en Creta (1:5). Cada nuevo pastor afronta un problema así. Lo que está a punto de morir (ha emellon apothanein). Imperfecto plural en voz activa por los individuos, aunque plural neutro, son considerados como realidades vivientes. El imperfecto contempla la situación «con un delicado optimismo» (Swete) como habiendo pasado la crisis, una especie de imperfecto epistolar. Porque no he hallado tus obras (ou gar heurëka sou erga). «Porque no he encontrado ninguna de tus obras.» Perfecto de indicativo en voz activa de heuriskö. La iglesia como un todo representada por sou (tu). Perfectas (peplërömena). Participio perfecto pasivo predicado de plëroö. Sus obras no han alcanzado la norma divina (enöpion tou theou mou), «delante de mi Dios».

3. Recuerda (mnëmoneue). «Ten en mente», como en 2:5. Pues (oun). Retomando el hilo, y coordinando como en 1:19; 2:5. Has recibido (eilëphas). Perfecto de indicativo en voz activa de lambanö, «como un depósito permanente» (Vincent). Oíste (ëkousas). Primer aoristo de indicativo en voz activa, el acto de oír en aquel tiempo. Y sigue guardándolo (kai tërei). Presente de imperativo en voz activa de tëreö, «sigue asiéndote de lo que tienes». Y arrepiéntete (kai metanoëson). Primer aoristo de imperativo en voz activa de metanoeö, «vuelve en el acto». Pues si no velas (ean oun më grëgorësëis). Condición de la tercera clase con ean më y el primer aoristo (ingresivo) de subjuntivo en voz activa de grëgoreö, «si entonces no despiertas». Vendré (hëxö). Desde luego es un futuro activo aquí, aunque probablemente sea aoristo de subjuntivo en 2:25. Como un ladrón (hös kleptës). Como Jesús había ya dicho (Mt. 24:43; Lc. 12:39), y Pablo (1 Ts. 5:2), y Pedro (2 P. 3:10), y como Jesús repetirá más adelante (Ap. 16:15). No conoces de ningún modo (ou më gnöis). Una rotunda negación doble ou më con el aoristo segundo de subjuntivo en voz activa de ginöskö, aunque algunos MSS. tienen el futuro de indicativo en voz media gnösëi. A qué hora (poian höran). Un raro giro idiomático clásico (en acusativo) sobreviviendo en el Koiné, en lugar del genitivo de tiempo, algo semejante a Juan 4:52; Hechos 20:16 (Robertson, Grammar, págs. 470s.). Una pregunta indirecta con poian.

4. Unos pocos nombres (RVR77 margen) (oliga onomata). Este uso de onoma para designar personas se ve en el Koiné (Deissmann, Bible Studies, págs. 196s.) como en Hechos 1:15; Apocalipsis 11:13. No han manchado (ouk emolunan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de molunö (1 Co. 8:7; 1 P. 1:4), polución. Andarán (peripatësousin). Futuro en voz activa de peripateö, promesa de comunión con Cristo (met’ emou, conmigo) «en vestiduras blancas» (en leukois), más ajustadamente, de blanco, como símbolo de pureza (7:9, 13) como el ángel (Mt. 28:3), posiblemente con una referencia a Enoc (Gn. 5:22). Porque son dignos (RV) (hoti axioi estin). De andar con Cristo, no dignos en el mismo sentido en que lo son Dios y Cristo (4:11; 5:9), sino en un sentido relativo. Véase Apocalipsis 16:6 para un mal sentido de axios.

5. Será vestido (peribaleitai). Futuro de indicativo en voz media de periballö, echar alrededor de uno, aquí y en 4:4 con en y en caso locativo, pero generalmente en este libro se emplea con el acusativo de la cosa, retenido en la voz pasiva o con la media (7:9, 13; 10:1; 11:3; 12:1; 17:4; 18:16; 19:8, 13). De vestiduras blancas (en himatiois leukois). Aparentemente los cuerpos espirituales en la vida resucitada como en 2 Corintios 5:1, 4 y frecuentemente en Apocalipsis (3:4, 5; 6:11; 7:9, 13s.; 19:8). Y no borraré (ou më exaleipsö). Una rotunda negación doble, «de ningún modo», «en absoluto», con ou më y el primer aoristo (o futuro) en voz activa de exaleiphö, una antigua palabra, borrar (Hch. 3:19). Del libro de la vida (ek tës bibliou tës zöës). Caso ablativo con ek. Este registro divino aparece en primer lugar en Éxodo 32:32s. y a menudo en el A.T. Ve r Lucas 10:20; Filipenses 4:3; Apocalipsis 13:8; 20:15; 21:27. El libro está en manos de Cristo (13:8; 21:27). Su nombre (to onoma autou). El nombre del que vence (ho nikön). Una clara reminiscencia de las palabras de Cristo acerca de confesar al Padre a aquellos que le confiesan a Él aquí (Mt. 10:32; Mr. 8:38; Lc. 9:26; 12:8). Fuera que Juan conociera los Evangelios Sinópticos como no (¿y por qué no los iba a conocer?), conocía desde luego estos dichos de Jesús.

7. En Filadelfia (en Philadelpheiäi). A unos 45 kilómetros al sureste de Sardis, en Lidia, una ciudad sujeta a terremotos, reconstruida por Tiberio después del gran terremoto del 17 d.C., y por un tiempo llamada Neo-Cesarea en las monedas, en el distrito vinícola que daba culto a Baco (Dionisios) como la principal deidad, junto a buenas vías romanas y con importancia comercial, aunque no era una ciudad grande; Ramsay la llama «la Ciudad Misionera» para promover la expansión de la civilización grecorromana y luego del cristianismo, presentando posteriormente una tenaz resistencia contra los turcos (1379–1390). Actualmente tiene el nombre de Ala-Sheder (ciudad rojiza, Charles, por las colinas rojas detrás de ella). La principal oposición contra la fiel y pequeña iglesia surge de los judíos (cf. Ro. 9–11). Hay unos 1.000 cristianos allí en la actualidad. El Santo, el Verdadero (ho hagios, ho alëthinos). Artículos separados (cuatro en total) para cada punto en esta descripción. «El santo, el genuino.» Asíndeton en griego. En la Vulgata, Sanctus et Verus. Ho hagios es adscrito a Dios en 4:8; 6:10 (tanto hagios como alëthinos, lo mismo que aquí), pero a Cristo en Marcos 1:24; Lucas 4:34; Juan 6:69; Hechos 4:27, 30; 1 Juan 2:20, un título reconocido del Mesías como el consagrado puesto aparte. Swete observa que alëthinos es verus en distinción a verax (alëthës). Así se aplica a Dios en 6:10 y a Cristo en 3:14; 19:11 como en Juan 1:9; 6:32; 15:1. El que tiene la llave de David (ho echön tën klein Daueid). Este título proviene de Isaías 22:22, donde Eliaquim como principal mayordomo de la casa real tiene las llaves del poder. Cristo, como el Mesías, tiene el poder exclusivo en el cielo, en la tierra y en el Hades (Mt. 16:19; 28:18; Ro. 14:9; Fil. 2:9s.; Ap. 1:18). Cristo tiene poder para admitir y excluir de su propia voluntad (Mt. 25:10s.; Ef. 1:22; Ap. 3:21; 19:11–16; 20:4; 22:16). Y ninguno cierra (kai oudeis kleisei). Charles afirma que se trata de una construcción hebrea (futuro de indicativo en voz activa de kleiö), y no griega, porque no se corresponde con el participio presente articular justo antes de ho anoigön (el que abre), pero aparece frecuentemente en este libro como en la cláusula que sigue precisamente a continuación, «y ninguno abre» (kai oudeis anoigei) frente a kleiön (participio presente en voz activa, abriendo), aunque aquí algunos MSS. leen kleiei (presente de indicativo en voz activa, abre).

8. He puesto (dedöka). Perfecto de indicativo en voz activa de didömi, «He dado» (un don de Cristo, esta puerta abierta). Véase Lucas 12:51 para un empleo semejante de didömi. Una puerta abierta (thuran ëneöigmenën). Participio perfecto (triple reduplicación) predicado en voz pasiva de anoigö (v. 7) en caso acusativo, femenino singular. La metáfora de la puerta abierta era muy común (Jn. 10:7–9; Hch. 14:27; 1 Co. 16:9; 2 Co. 2:12; Col. 4:3; Ap. 3:20; 4:1). Probablemente significa aquí una buena oportunidad para el esfuerzo misionero a pesar de la hostilidad judía. La cual (hënautën). Vernáculo pleonástico y repetición hebraica del pronombre personal autën (ella) después del relativo hën (la cual). Una referencia directa a la aserción en el versículo 7. Porque (hoti). Esta conjunción reanuda la construcción de oida sou ta erga (Yo sé tus obras) después del paréntesis (idou—autën, He aquí—cerrar). Poca fuerza (mikran dunamin). Probablemente «poco poder», poca influencia o peso en Filadelfia, siendo los miembros probablemente de las clases inferiores (1 Co. 1:26s.). Has guardado (kai etërësas). «Y sin embargo (uso adversativo de kai) guardaste» (primer aoristo de indicativo en voz activa de tëreö) mi palabra en alguna crisis de prueba. Véase Juan 17:6 para la frase «guardar la palabra». No has negado (ouk ërnësö). Primer aoristo de indicativo en voz media, segunda persona del singular, de arneomai. La crisis fue probablemente desatada por los judíos (cf. 2:9), pero ellos se mantuvieron fieles.

9. Entrego (didö). Forma tardía en omega del verbo didömi, pero aparece la forma en -mi en 17:13 (didoasin). Estos convertidos judíos son un don de Cristo. Para este uso de didömi véase Hechos 2:27; 10:40; 14:3. Hay una elipse de tinas antes de ek como en 2:10 (ex humön) y véase 2:9 para «la sinagoga de Satanás». A los que dicen (tön legontön). «De los que dicen», ablativo plural en aposición con sunagögës. Acerca de la construcción de heautous Ioudaious einai véase sobre 2:9 (Ioudaious einai heautous, siendo inmaterial el orden de las palabras). Sino que mienten (alla pseudontai). Presente de indicativo en voz media de pseudomai, explicativo positivo, adición aquí a kai ouk eisin de 2:9, en contraste también con ho alëthinos del versículo 7 y en estilo juanino (Jn. 8:44; 1 Jn. 1:10; 2:4). Los haré (V.M.) (poiësö autous). Futuro de indicativo en voz activa de poieö, reanudando la profecía tras el paréntesis (tön—pseudontai, que dicen—mas mienten). Que vengan y se postren (hina hëxousin kai proskunësousin). Cláusula final, como facio ut en latín, con hina y el futuro en voz activa de hëkö y proskuneö. El lenguaje se basa en Isaías 45:14; 60:14. Los judíos esperaban el homenaje de los gentiles, pero este homenaje ellos deberán finalmente darlo a los cristianos (1 Co. 14:24). Con posterioridad, Ignacio (Philad. 6) advierte a esta iglesia contra los cristianos judaizantes, quizá como resultado de una gran entrada de judíos. Y reconozcan (kai gnösin). La continuación de la cláusula de propósito con hina, pero con el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa en lugar de con el menos usual futuro de indicativo. Véanse ambas construcciones también con hina en 22:14. Probablemente una reminiscencia de Isaías 43:4 en egö ëgapësa se (te he amado), primer aoristo de indicativo en voz activa.

10. Paciencia (hupomonës). Como en 13:10; 14:12 y también en 2 Tesalonicenses 3:5. Has guardado (etërësas)—Yo también te guardaré (kágö se tërësö). Aoristo de indicativo en voz activa y futuro en voz activa que se corresponden entre sí. Para un juego similar con los tiempos de este verbo por parte de Cristo, véase Juan 17:6 (tetërëkan), 11 (tërëson), 12 (etëroun). De la hora de la prueba (ek tës höras tou peirasmou). Este uso de ek después de tëreö en Juan 17:15, apo en Santiago 1:27. La prueba trae frecuentemente tentaciones (Stg. 1:2, 13). Jesús la resistió (He. 12:1s.) y Él les ayudará. Sigue habiendo una iglesia en Filadelfia a pesar de los turcos. Que está para venir (tës mellousës erchesthai). Concordando con höras (femenino), no con peirasmou (masculino). Sobre el mundo entero (epi tës epoikoumenës holës). La tierra (gës) habitada, como en Apocalipsis 12:9; Lucas 2:1; Hechos 16:6, etc.), no la tierra física, sino el mundo de los hombres, como se explica en la siguiente cláusula. Para probar (peirasai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa, de propósito, de peirazö, probablemente tentar (cf. los demonios en 9:1–21), no meramente para afligir (2:10). Que moran sobre la tierra (tous katoikountas epi tës gës). Participio presente articular en voz activa de katoikeö, explicando «el mundo entero» acabado de mencionar.

11. Vengo en seguida (erchomai tachu). Como en 2:16; 22:7, 12, 20. «El tema fundamental del libro» (Beckwith). Pero permitamos el sentido que para el autor tiene «en seguida». Retén lo que tienes (kratei ho echeis). Una especie de lema para cada iglesia (2:25). Para que ninguno tome (hina mëdeis labëi). Cláusula de propósito con hina y segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de lambanö. Aquí de quitar «tu corona» (2:10), que será verdaderamente tuya si es ganada y no perdida por el fracaso (2 Ti. 4:8). En tal caso irá a otro (Mt. 25:28; Ro. 11:17s.).

12. Al que venza (ho nikön). Nominativo absoluto como en 2:26, resumido por el acusativo auton (a él). Columna (stulon). Viejo término para designar una columna, en el N.T. solamente aquí y en 10:1; Gálatas 2:9; 1 Timoteo 3:15. Un uso metafórico y personal con el doble sentido de quedar firmemente establecido y dando estabilidad al edificio. Filadelfia era una ciudad situada en una zona sísmica. «Santuario» (naos) es aquí también metafórico (7:15), como en 1 Timoteo 3:15 para el pueblo de Dios. En 21:22 leemos que no hay templo en la Jerusalén celestial (21:10–22:5) que desciende de Dios como la nueva Jerusalén con Dios mismo como el templo de ella, aunque el templo metafórico es mencionado en 7:15. Nunca más saldrá de allí (exö ou më elthëi). Una intensa negación doble ou më con el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de erchomai. El sujeto es ho nikön (el que vence). «Finalmente se logra la inmutabilidad de carácter» (Charles). Él, como el stulos (columna), permanece en su lugar. Sobre él (ep’ auton). Sobre ho nikön (el vencedor), no sobre la columna (stulos). Recibe este triple nombre (de Dios, de la ciudad de Dios, de Cristo) sobre su frente (14:1; 7:3; 17:5; 22:4) así como el sumo sacerdote llevaba el nombre de Jehová sobre su frente (Éx. 28:36, 38), el nuevo nombre (2:17), sin ningún poder mágico ni talismánico, sino como prueba de posesión por parte de Dios, como ciudadano de la Nueva Jerusalén, con el nuevo símbolo de la gloriosa personalidad de Cristo (Ap. 19:12), en contraste con la marca de la bestia sobre otros (13:17; 14:17). Para la ciudadanía en la ciudad de Dios véanse Gálatas 4:26; Filipenses 3:20; Hebreos 11:10; 12:22; 13:14). La nueva Jerusalén (tës kainës Ierousalëm). No neas (joven), sino kainës (novedosa). Véase también 21:2, 10 y antes de aquí en Gálatas 4:26 y Hebreos 12:22. Charles distingue entre la Jerusalén antes del juicio final y esta nueva Jerusalén después de aquel acontecimiento. ¡Quizá sea así! En Apocalipsis siempre tenemos esta forma de Ierousalëm (3:12; 21:2, 10), pero en el Evangelio de Juan es Hierosoluma (1:19, etc.). La cual desciende (hë katabainousa). Caso nominativo en aposición con el precedente genitivo poleös como en 1:5; 2:20, etc. Mi nombre nuevo (to onoma mou to kainon). Para lo cual véase 2:17; 19:12, 16. El mismo Cristo recibirá un nuevo nombre junto con todo lo demás en el mundo futuro (Gressmann).

14. En Laodicea (en Laodikeäi). A unos sesente y cinco kilómetros al sureste de Filadelfia y también a unos sesenta y cinco al este de Éfeso, la última de las siete iglesias a las que se interpela con mensajes especiales, sobre el río Lyco, en el límite de Frigia, cerca de Colosas y de Hierápolis, destinataria de dos cartas de Pablo (Col. 4:16), sobre la gran ruta comercial proveniente de Éfeso al este, y centro de una gran actividad manufacturera (especialmente alfombras y vestidos de lana) y financiera (Ramsay, Cities and Bishoprics of Phrygia, pág. 40ss.), centro del culto a Esculapio y sede de una escuela de medicina, y también de un tribunal provincial; en ella residió Cicerón durante un tiempo y desde donde escribió muchas de sus cartas, y allí residían muchos judíos; Ramsay (op. cit., pág. 413) la llama «la Ciudad de las Componendas»; su iglesia fue aparentemente fundada por Epafras (Col. 1:7; 4:12s.), y es ahora una ruina abandonada, una de las seis ciudades que tenían este nombre (que significa el derecho del pueblo). No se hace encomio alguno a esta iglesia, sino únicamente reproches por su tibieza. El Amén (ho Amën). Aquí sólo como nombre personal (con el artículo masculino) aunque en Isaías 65:16 tenemos «el Dios de Amén», entendido en la LXX como «el Dios de verdad» (ton theon ton alëthinon). Aquí se aplica a Cristo. Véase 1:5 para ho martus ho pistos (el testigo fiel) y 3:7 para ho alethinos (el genuino), «cuyo testimonio nunca se aparta de la verdad» (Swete). El principio de la creación de Dios (hë archë tës ktiseös tou theou). No la primera de las criaturas, como sostenían los arrianos anteriormente —y hoy día los unitarios—, sino la fuente originaria de la creación a través de quien obra Dios (Col. 1:15, 18, pasaje probablemente conocido por los laodicenses, Jn. 1:3; He. 1:2, como queda claro por 1:18; 2:8; 3:21; 5:13).

15. Ni … frío (oute psuchros). Vieja palabra proveniente de psuchö, enfriarse (Mt. 24:12), en el N.T. sólo en Mateo 10:42 y en este pasaje. Ni caliente (oute zestos). Forma verbal tardía proveniente de zeö, hervir (Ro. 12:11), hervorosamente caliente, sólo aquí en el N.T. Ojalá fueses (ophelon ës). Un deseo acerca del presente con ophelon (realmente öphelon, segundo aoristo de indicativo en voz activa de opheilö sin aumento) como en 2 Corintios 11:1, donde el antiguo griego empleaba eithe o ei gar. Véase 1 Corintios 4:8 para el aoristo de indicativo y Gálatas 5:12 para el futuro.

16. Tibio (chliaros). Viejo adjetivo de chliö, licuar, fundir, sólo aquí en el N.T. Voy a (mellö). «Estoy a punto de.» Vomitarte (se emesai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de emeö (cf. nuestro término «emético»), el viejo verbo significando vomitar, rechazar con extremada repugnancia; sólo aquí en el N.T.

17. Yo soy rico (hoti plousios eimi). Recitativo hoti como dos puntos antes de una cita directa. Viejo adjetivo proveniente de ploutos, riquezas. Laodicea era una ciudad rica, y la iglesia «introdujo el orgullo de las riquezas en su vida espiritual» (Swete). Me he enriquecido (peploutëka). Perfecto de indicativo en voz activa de plouteö, viejo verbo proveniente de ploutos, usado aquí de unas imaginarias riquezas espirituales que la iglesia no poseía, precisamente lo opuesto a la iglesia en Esmirna (pobres en riquezas, ricos en gracia). Esta iglesia estaba en una ciudad rica, y era rica en orgullo y pretensiones, pero pobre en gracia, e ignorante de su pobreza espiritual (ouk oidas, no sabes). Desventurado (ho talaipöros). Viejo adjetivo de tlaö, soportar, y pöros, un callo, afligido, en el N.T. sólo aquí y en Romanos 7:24. Obsérvese el único artículo en el predicado con todos estos cinco adjetivos unificando la imagen de un acusado énfasis sobre «tú» (su), «tú que te jactas». Miserable (eleeinos). Digno de lástima, como en 1 Corintios 15:19. Pobre (ptöchos). Véase 2:9 para pobreza espiritual. Quizá se tenga en mente algún ejemplo local de autocomplacencia. Ciego (tuphlos). Ceguera espiritual, como frecuentemente (Mt. 23:17), y obsérvese «colirio» en el versículo 18. Desnudo (gumnos). «Esta figura completa la imagen de verdadera pobreza» (Beckwith). Véase 15 y 16.

18. Te aconsejo (sumbouleuö). Presente de indicativo en voz activa, un viejo compuesto de sumboulos, consejero (Ro. 11:34), como en Juan 18:14. Casi irónico en su tono. Compres (agorasai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de agorazö (de agora, plaza de mercado), por ricos que ellos se consideren. De mí (par’ emou). De mi lado, enfático. Refinado por fuego (pepurömenon ek puros). Participio perfecto en voz pasiva de puroö (como en 1:15), y la metáfora proseguida con ek puros, «encendido con fuego». Pureza lograda mediante la eliminación de la ganga (Sal. 66:10), cf. 1 Pedro 1:7. Para que seas rico (hina ploutësëis). Cláusula de propósito con hina y el aoristo primero ingresivo en voz activa de plouteö, riquezas espirituales. Para que te cubras (hina peribalëi). Cláusula de propósito con hina y aoristo segundo de subjuntivo en voz media (directa) de periballö, echar alrededor de uno como en 3:5. No quede al descubierto (më phaneröthëi). Cláusula de propósito continuado con la negación më y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de phaneroö. Desnudez (gumnotëtos). Una palabra tardía y rara proveniente de gumnos, desnudo, en el N.T. sólo aquí, en 2 Corintios 11:27; Romanos 8:35. Cf. Apocalipsis 16:15; 20:13; 2 Corintios 5:2s. Colirio (kollourion). Diminutivo de kollura (un pan basto de forma cilíndrica), objeto de agorasai, nombre del famoso polvo frigio para los ojos que se fabricaba en Laodicea (Charles). El latín collyrium (usado de ungüento para los ojos por Horacio y Juvenal). Unge (egchrisai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa (epexegético) de egchriö, un compuesto tardío (en, chriö, Estrabón, Epicteto), untar frotando, sólo aquí en el N.T. Para que veas (hina blepëis). Otra cláusula de propósito con hina y el presente de subjuntivo en voz activa (sigas viendo).

19. Traducción libre de Proverbios 3:12 (en He. 12:6), pero con hous ean (relativo indefinido plural) en lugar de hon (relativo definido singular), con philö en lugar de con agapäi y con la primera persona paideuö en lugar de paideuei (el Señor disciplina, de pais, niño, la instrucción de un niño) y con la adición de elegchö (reprender). Sé … celoso (zëleue). Presente de imperativo en voz activa de zëleuö, en buen sentido (de zëlos, zeö, hervir), en oposición a la tibieza de ellos, sólo aquí en el N.T. (en otros lugares zëloö), «prosigue siendo celoso». Arrepiéntete (metanoëson). Primer aoristo ingresivo de imperativo en voz activa de metanoeö.

20. Yo estoy a la puerta (hestëka epi tën thuran). Perfecto en voz activa de histëmi (intransitivo). Imagen de la venida del Señor, como en Mateo 24:33; Santiago 5:9, pero cierto también de la respuesta individual al llamamiento de Cristo (Lc. 12:36) como se ve en el gran cuadro de Holman Hunt. Algunos ven también un uso de Cantares 5:2. Si alguno oye—y abre (ean tis akousëi kai anoixëi). Condición de la tercera clase con ean y anoigö. Véase Juan 10:3; 18:37. Véase la imagen invertida (Swete) en Lucas 13:25 y Mateo 25:10. Entraré a él (eiseleusomai). Futuro en voz media de eiserchomai. Véase Marcos 15:43; Hechos 11:3 para eiserchomai pros, entrar en casa de alguien. Cf. Juan 14:23. Cenaré (deipnësö). Futuro en voz activa de deipneö, viejo verbo, de deipnon (cena), como en Lucas 17:8. La comunión en el reino mesiánico (Lc. 22:30; Mr. 14:25; Mt. 26:29). Puramente metafórico, como está claro en 1 Corintios 6:13.

21. Al que venza (ho nikön). Otra vez nominativo absoluto como en 3:12, pero resumido esta vez mediante el dativo autöi como en 2:26. Que se siente (kathisai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de kathizö. Esta promesa sale de la profecía de que los santos compartirán en el gobierno del Mesías, que fue hecha a los Doce (Mt. 19:28; Lc. 22:29s.), repetida por Pablo (1 Co. 6:2s.), y magnificada en Apocalipsis 22:1–5 (para siempre, 2 Ti. 2:11s.). Jacobo y Juan se tomaron esta promesa literalmente (Mr. 10:40), no metafóricamente. Así como yo he vencido (hös kágö enikësa). Primer aoristo de indicativo en voz activa de nikaö, mirando retrospectivamente a la victoria como ya lograda en el pasado. En Juan 16:33 Jesús, antes de la cruz, dice Egö nenikëka ton kosmon (perfecto en voz activa), enfatizando el efecto permanente de la victoria. Me he sentado (ekathisa). «Tomé asiento» (He. 1:3), donde Cristo está ahora (Ap. 22:3; Col. 3:1). Cf. 1 Juan 5:4; Apocalipsis 2:27s. Cada uno de estos siete mensajes comienza y termina de manera semejante. Cada uno de ellos es el mensaje del Cristo y del Espíritu Santo al ángel de la iglesia. Cada uno de ellos tiene un mensaje especial apropiado a la condición presente de cada iglesia. En cada caso, la persona que vence tiene una promesa de bendición. Cristo el Pastor conoce a sus ovejas, y expone en cada caso el peligro particular.

CAPÍTULO 4

1. Después de esto (meta tauta). Un cambio de panorama, no cronológico (7:1, 9; 15:5; 18:1; 19:10). Esta visión es del cielo, no de la tierra como en el caso de los capítulos 1 a 3. La primera visión de Cristo y los mensajes a las siete iglesias comenzaron en 1:12s. Esta nueva visión del trono en el cielo (4:1–11) sucede a aquello a lo que se hace aquí alusión. Vi (eidon). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de horaö. He aquí (V.M.) (idou). Exclamación de vívida emoción, al abrirse aquello a la mirada de Juan. No ejerce efecto alguno en la estructura, y el caso nominativo thura (puerta) sigue a ello. Abierta (ëneöigmenë). Participio perfecto (triple reduplicación) en voz pasiva de anoigö como en 3:8 (puerta de oportunidad) y 3:20 (puerta del corazón), aquí la puerta de la revelación (Swete). En el cielo (en töi ouranöi). Como en Ezequiel 1:1; Marcos 1:10; Juan 1:51. En Apocalipsis siempre aparece en singular excepto en 12:12. La primera (hë protë). Referencia a 1:10. Que hablaba (lalousës). De laleö, más bien el legousës de 1:10, de legö, concordando tanto con salpiggos (trompeta). Decía (legön). Participio presente en voz activa («diciendo») de legö, repitiendo la idea de lalousës, pero en nominativo, singular masculino, construido con phönë (singular femenino), construcción según el sentido debido a la persona tras la voz, como en 11:15; 19:14. Sube (anaba). Una forma breve Koiné para anabëthi (segundo aoristo de imperativo en voz activa de la segunda persona del singular de anabainö). Acá (hodë). Te mostraré (deixö). Futuro en voz activa de deiknumi en el mismo sentido en 1:1. Después de éstas (meta tauta). Algunos editores (Westcott y Hort) conectan estas palabras con el comienzo del versículo 2.

2. Y al instante estuve en espíritu (eutheös egenomën en pneumati). Pero Juan ya había «venido a estar en espíritu» (1:10, la mismísima frase). Quizá aquí sea aoristo de indicativo efectivo en voz media mientras que aoristo ingresivo en 1:10 (secuela o resultado, no entrada), «En el acto me vi en el Espíritu» (Swete), no «vine a estar en el Espíritu» como en 1:10. Estaba colocado (ekeito). Imperfecto en voz media de keimai, viejo verbo, empleado como pasivo de tithëmi. Al abrirse la visión, Juan ve el trono ya en su sitio como la primera cosa en el cielo. Esta atrevida imaginería se encuentra principalmente de 1 Reyes 22:19; Isaías 6:1ss.; Ezequiel 1:26–28; Daniel 7:9s. No debería olvidarse que este lenguaje es una gloriosa imaginería, no objetos reales en el cielo. Dios es espíritu. La imagen de Dios en el trono es común en el A.T. y en el N.T. (Mt. 5:34s.; 23:22; He. 1:3 y en casi cada capítulo de Ap., 1:4, etc.). El empleo de kathëmenos (sentado) como nombre de Dios es como la evitación hebrea del nombre de Yahweh y se distingue del Hijo en 6:16 y 7:10. En el trono (epi ton thronon). Epi con el acusativo, como en 4:4; 6:2, 4s.; 11:16; 20:4, pero en los vv. 9 y 10, 4:1, 7, 11; 6:16; 7:15 tenemos epi tou thronou (genitivo), en tanto que en 7:10; 19:14; 21:5 tenemos epi töi thronöi (locativo) sin una gran distinción en la idea resultante.

3. En aspecto (horasei). Caso locativo de horasis, un antiguo término (de horaö, ver) para apariencia (en apariencia) como en Ezequiel 1:5, 26. Semejante … a piedra de jaspe (homoios iaspidi). Caso asociativo instrumental de ispis, una vieja palabra (persa), empleada para piedras de diferentes colores, una opaca como el ópalo, otra translúcida (21:11, 18s., posiblemente aquí, los únicos ejemplos del N.T.), y otra roja o amarilla (Is. 54:12). Algunos incluso creen que aquí designa al diamante. Desde luego, no se trata de nuestro moderno y barato jaspe. Sardio (sardiöi). Un viejo término, en el N.T. solamente aquí y en 21:20. La cornalina u otra piedra roja, derivada de Sardis (Plinio). Arco iris (iris). Una vieja palabra, en el N.T. sólo aquí y en 10:1. De Ezequiel 1:28. A la esmeralda (smaragdinöi). Adjetivo (de smaragdos, Ap. 21:19), de esmeralda (súplase lithöi), en caso instrumental asociativo después de homoios. Juan no ve ninguna forma de Dios (Éx. 24:10), sino sólo las resplandecientes gemas. «En la visión el resplandeciente lustre del iaspis y el rojo violento del sard quedan aliviados por el halo (iris) de esmeralda que rodea el Trono» (Swete). Un círculo completo.

4. Alrededor del trono (kuklothen tou thronou). Aquí como una preposición con el genitivo, aunque es sólo un adverbio en 4:8 (los únicos ejemplos en el N.T. excepto el Textus Receptus en 5:11). Veinticuatro tronos (thronoi eikosi tessares). Así P y Q, pero Aleph y A tienen el acusativo thronous (súplase eidon de 4:1) y tessares (caso acusativo en -es). Este círculo adicional de tronos más allá del gran trono. Vi … a veinticuatro ancianos (eikosi tessaras presbuteros). No hay eidon en el texto, pero el caso acusativo lo demanda. Veinticuatro, como número simbólico, sólo aparece en este libro y sólo para estos ancianos (4:4, 10; 5:8; 11:16; 19:4). No sabemos realmente por qué se elige este número; quizá dos ancianos por tribu, quizá las doce tribus y los doce apóstoles (judaísmo y cristianismo), quizá los veinticuatro órdenes sacerdotales de los hijos de Aarón (1 Cr. 24:1–19), tal vez algún orden angélico (Col. 1:16) del que nada sabemos. Cf. Efesios 2:6. Sentados (kathëmenous). En sus tronos. Cubiertos (peribeblëmenous). Participio perfecto en voz pasiva de periballö (echar alrededor). De ropas blancas (himatiois leukois). Caso locativo aquí como en 3:5 (con en), aunque acusativo en 7:9, 13. Coronas de oro (stephanous chrusous). Caso acusativo otra vez como presbuterous después de eidon (4:1), no idou. En 19:14 se añade echön (teniendo). Juan emplea diadëma (diadema) para la corona regia en 12:3; 13:1; 19:12, pero no hay certidumbre de que en griego tardío se observase siempre la antigua distinción entre diadema como corona regia y stephanos como guirnalda del vencedor.

5. Del trono (ek tou thronou). De vuelta al trono mismo. La imaginería es similar a la de Éxodo 19:16; 24:9s.; Ezequiel 1:22, 27. Salen (ekporeuontai). Un gráfico presente histórico. Relámpagos y fragor de truenos (astrapai kai phönai kai brontai). Así exactamente en 11:19; 16:18, pero en 8:5 con brontai primero, astrapai al final, todas ellas palabras viejas y comunes. «La tempestad, en poesía hebrea, es un símbolo familiar del poder divino: cf., p.e., 1 Samuel 2:10; Salmos 18:9s.; Job 37:4s.» (Swete). Siete lámparas de fuego (hepta lampades puros). Un retorno al nominativo (idou, no eidon) con ësan (estaban) sobrentendido. Una metáfora que aparece en Ezequiel 1:13 y Zacarías 4:12ss. Nuestra palabra «lámpara», pero aquí una antorcha como en 8:10, identificada con el Espíritu Santo (los Siete Espíritus de Dios) como en 1:4; 3:1, no luchniai (portalámparas) como en 1:12, 20, ni luchnos, una lámpara de mano con aceite (Mt. 5:15). «Estas antorchas arden perpetuamente delante del trono de Dios» (Swete).

6. Como un mar de vidrio (hös thalassa hualinë). Viejo adjetivo (de hualos, vidrio, 21:18, 21), en el N.T. sólo aquí y en 15:2. Posiblemente de huei (llueve), como una gota de agua. En todo caso aquí se trata de la apariencia, no el material. El vidrio se fabricaba en Egipto hace 4.000 años. En Éxodo 24:10 los ancianos ven bajo los pies de Dios, en la teofanía, como un embaldosado de záfiro (cf. Ez. 1:26). La semejanza de la apariencia del cielo con el mar sugiere la metáfora aquí (Beckwith). Semejante al cristal (homoia krustallöi). Caso asociativo instrumental después de homoia. Una vieja palabra, de kruos (hielo y a veces empleado en este sentido); en el N.T. sólo aquí y en 22:1, no semiopaco, sino transparente como el cristal de roca. En medio del trono (kuklöi tou thronou). Meramente un adverbio en el caso locativo (Ro. 15:19), como preposición en el N.T. sólo aquí y en 5:11; 7:11. Esto parece significar que en cada uno de los cuatro lados del trono estaba uno de los cuatro seres vivientes, bien estacionario o moviéndose rápidamente alrededor (Ez. 1:12s.). Cuatro seres vivientes (tessera zöa). No thëria (fieras) sino seres vivientes. Desde luego relacionados con los zöa de Ezequiel 1 y 2, que son querubines (Ez. 10:2, 20), aunque aquí varían los detalles en cuanto a los rostros y las alas, con un significado propiamente juanino, probablemente representando la creación en contraste con los redimidos (los ancianos). Llenos de ojos (gemonta ophthalmön). Participio presente en voz activa de gemnö, estar lleno de, con el genitivo, significando aquí una inteligencia ilimitada (Beckwith), la incesante vigilancia de la naturaleza (Swete).

7. Semejante a un león (homoion leonti). Otra vez caso asociativo instrumental. En Ezequiel (1:6, 10) cada zöon tiene cuatro rostros, pero aquí cada uno tiene un rostro diferente. «Las cuatro formas representan todo lo más noble, fuerte, sabio y veloz en la naturaleza» (Swete). Pero no es necesario tratar de encontrar un simbolismo en cada rostro aquí, como la antigua identificación, carente de base, con los Cuatro Evangelistas (el león para Marcos, el hombre para Mateo, el buey para Lucas, el águila para Juan). Moschos es primeramente un brote, luego se aplica a los jóvenes de los animales, luego a un becerro (macho o hembra) como en Lucas 15:23, 27, 30, o a un buey crecido (Ez. 1:10). Tiene (echön). Masculino singular (algunos MSS. dan echon singular neutro concordando con zöon) del participio presente en voz activa de echö, cambiando la construcción con triton zöon casi como un verbo finito como en el versículo 8. Rostro como de hombre (prosöpon hös anthröpou). Muestra que la semejanza en cada caso se extendía sólo al rostro. Semejante a un águila volando (homoion aetöi petomenöi). Participio presente en voz media de petomai, volar, un viejo verbo, en el N.T. solamente en Apocalipsis 4:7; 8:13; 12:14; 14:6; 19:17. El aetos en Mateo 24:28 y Lucas 17:37 puede ser una forma de buitre yendo en busca de carroña, pero no en Apocalipsis 8:13; 12:14.

8. Cada uno de ellos (hen kath’ hen autön). «Uno por uno de ellos», un giro idiomático vernáculo como heis kata heis en Marcos 14:19. Tenían (echön). Otra vez participio masculino, como en el versículo 7, aunque zöon es neutro. Seis alas (ana pterugas hex). Uso distributivo de ana, «seis alas cada uno» como en Lucas 10:1 (ana duo, por doses). Como Isaías 6:2; no como Ezequiel 1:6, donde únicamente se adscriben cuatro alas a cada. Están llenos de (gemousin). Verbo plural, aunque zöa es neutro, para individualizar a cada uno. Alrededor y por dentro (kuklothen kai esöthen). Quizá delante y detrás (4:6) y debajo de las alas, «señalando a las secretas energías de la naturaleza» (Swete). Cesan (anapausin). Véase también 14:11. Vieja palabra (de anapauö, relajarse), como en Mateo 11:29. Dios y Cristo no cesan en su actividad (Jn. 5:17). «Esta incesante actividad de la naturaleza bajo la mano de Dios es un incesante tributo de alabanza» (Swete). Día y noche (hëmeras kai nuktos). Genitivo de tiempo, de día y de noche. Santo, santo, santo (hagios, hagios, hagios). «La tarea de los Querubim junto con los Seraphim y los Ophannim es cantar las alabanzas de Dios» (Charles) en el trisagion (la triple repetición de hagios). Es el Señor Dios (Kurios ho theos). Véase Isaías 6:3. La cópula estin (es) no va expresada en el original, pero está implicada. Todopoderoso (ho pantokratör). «El Todopoderoso.» Véase sobre 1:8. El que era, el que es, y el que ha de venir (ho ën kai ho ön kai ho erchomenos). Justo como en 1:4, 8, pero con el orden cambiado.

9. Cuando los seres vivientes dan (hotan dösousin ta zöa). Cláusula temporal indefinida con hotan y el futuro de indicativo en voz activa (dödousin) en lugar de el más común segundo aoristo de subjuntivo en voz activa (dösin) con la noción de repetición en lugar de una continuación sin solución de continuidad, «siempre que dan». La adscripción de alabanza y gloria a Dios por parte de los cuatro seres vivientes (representantes de la naturaleza) es correspondido por una adoración consecuente de los redimidos (los veinticuatro ancianos). «La vida creada adora al Increado» (Swete), «al que vive por los siglos de los siglos».

10. Se postran (pesountai, futuro en voz media de piptö), «se postrarán»; adoran (proskunësousin, futuro en voz activa de proskuneö), «adorarán»; echan sus coronas (balousin tous stephanous, futuro en voz activa de ballö), «echarán sus coronas». Las dos acciones de los dos grupos (seres vivientes, ancianos) son coordinadas (simultánemente en la repetición). Reconocen así que toda esta regia dignidad proviene de Dios, que es Rey de reyes y Señor de señores. Charles toma a los ancianos, sin embargo, como ángeles, no hombres redimidos.

11. Señor nuestro y Dios nuestro (ho kurios kai ho theos hëmön). La forma nominativa aquí empleada como vocativa, como en Juan 20:28 y a menudo. De recibir (labein). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa, epexegético, de lambanö con axios (digno). La gloria (tën doxan). El artículo se refiere a doxan en el versículo 9, y así es con tën timën (la honra), aunque tën dunamin (el poder) no está en el versículo 9, pero es el poder que debe ser adscrito a Dios. Tú creaste (su ektisas). Énfasis en su (tú), primer aoristo de indicativo en voz activa de ktizö, el verbo empleado acerca del acto de la creación por Pablo en Colosenses 1:16 (ektisthë, ektistai), aoristo constativo dando una imagen sumaria del todo (no como proceso). Por tu voluntad (dia to thelëma sou). Razón para la creación del universo como en Hebreos 2:10 (di’ hon). Fueron (ësan). Tiempo imperfecto con una mirada pasajera al universo como un hecho, posiblemente una existencia potencial en el propósito de Dios en el pasado eterno antes de la creación factual en el tiempo. Y fueron creadas (kai ektisthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva del mismo verbo, ktizö, acabado de emplear, y en el plural, mientras que Pablo (Col. 1:16) usa el singular ektisthë. Véase 1 Corintios 8:6. La voluntad de Dios obró por medio del Logos (Cristo).

CAPÍTULO 5

1. En la mano derecha (epi tën dexian). «Sobre la mano derecha» (epi, no en), la palma abierta. Un lenguaje antropomorfo sacado de Ezequiel 2:9s. Un libro (biblion). Diminutivo de biblos, pero no usado ya así, apareciendo en lugar de ello biblaridion (10:2). Escrito (gegram-menon). Participio perfecto en voz pasiva predicado de graphö. Por dentro y por fuera (esöthen kai opisthen). «Dentro y fuera». Descripción de un rollo como en Lucas 4:17, no un códice como algunos académicos piensan. Por lo general, estos rollos de papiro eran escritos solamente por dentro, pero éste estaba tan lleno de cosas que estaba escrito también por la parte de atrás (opisthen), y así era un opistho-graphon como el que se ve en Ezequiel 2:10. Hay muchas interpretaciones alegóricas de este hecho que no van a ser examinadas. Sellado (katesphragismenon). Participio perfecto pasivo predicado de katasphragizö, viejo compuesto (uso perfectivo de kata), sellar arriba, sólo aquí en el N.T. Con siete sellos (sphragisin hepta). Caso instrumental de sphragis, vieja palabra usada en varios sentidos, prueba de autenticación (1 Co. 9:2; Ro. 4:11), anillo de sello (Ap. 7:2), impresión hecha por el sello (Ap. 5:1, 2, 5, 9; 6:1, 3, 5, 7, 9, 12; 8:1). «En la ley romana, un testamento llevaba los siete sellos de los siete testigos» (Charles). Pero este libro sellado de condenación no precisa de otros testigos que la voluntad de Dios. Alford ve en el número siete meramente la integridad de los propósitos de Dios.

2. Un ángel fuerte (aggelon ischuron). Uno necesario (10:1; 18:21), «cuyo llamamiento pudiera alcanzar a los más alejados límites del universo» (Beckwith), y así «a gran voz» (en phönëi megalëi, en una gran voz, como en 14:7, 9, 15, y sin en en 5:12; 6:10; 7:2, 10; 8:13, etc.). Véase en ischuräi phönëi (18:2). Proclamando (kërussonta). Participio presente predicado en voz activa de kërussö, proclamar, predicar. Digno de abrir … y desatar (axios anoixai kai lusai). Digno por rango y carácter (cf. Jn. 1:27) así como por capacidad (edunato, v. 3), seguido por dos infinitivos (primer aoristo en voz activa) de anoighö y luö, aunque se puedan emplear hina y el subjuntivo después de axios como en Juan 1:27. Aquí axios es como hikanos (capaz, calificado) como en Mateo 8:8. Los artículos que aparecen aquí (to, tas) se refieren al libro y a los sellos en el versículo 1. Es un husteron-proteron, por cuanto el desatamiento de los sellos precede a la apertura del libro.

3. En (en) con locativo (ouranöi), epi (sobre) con el genitivo (gës), hupokatö (bajo) con el ablativo (gës), como en el versículo 13, incluyendo la totalidad del universo, como en Éxodo 20:4 (Fil. 2:10). Los MSS. varían en las conjunciones negativas después de oudeis (nadie) entre oude—oude (continuativo, y no—ni) y oute—oute (disyuntivo, ni—ni). Ni mirarlo (blepein auto). Esto es, mirar el contenido del libro. El universo declina el desafío.

4. Yo lloraba mucho (egö eklaion polu). Imperfecto en voz activa de klaiö, pintoresco y descriptivo, seguía llorando mucho; tiempo natural en estas vívidas visiones (1:12; 2:14; 5:4, 14; 6:8, 9; 10:10; 19:14; 21:15). Quizá llorando abiertamente. Fue hallado (heurethë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö. Digno (axios). Nominativo predicativo después de heurethë.

5. Uno de los ancianos (heis ek tön presbuterön). «Uno de entre los ancianos» de 4:4, 10 (ek con el ablativo, 8 veces en Apocalipsis, 12 en el Cuarto Evangelio, 10 en el resto del N.T., en lugar del mero genitivo partitivo). No hay ninguna razón concreta para un anciano como el agente en preferencia a otro (7:13). Dijo (legei). «Dice.» Un vívido y dramático presente. No llores (më klaie). «Deja de llorar» (prohibición con më y el presente de imperativo en voz activa de klaiö. El León (ho leön). Satanás es llamado león por Pedro (1 P. 5:8), pero la metáfora pertenece asimismo a Jesús. Judá es llamado un león en la bendición de Jacob (Gn. 49:9), y Jesús lo es como el mayor de la tribu de Judá, «la Raíz de David» (hë riza Daueid, Is. 11:1, 10) o la Rama de esta raíz (el Mesías). Ha vencido (enikësen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de nikaö, «venció», que viene primero en la oración como «el gran hecho histórico de la victoria del Cristo» (Swete).

6. Y vi (kai eidon). Movido por las palabras del anciano en el versículo 5 (idou, he aquí). «Observé.» En medio (en mesöi). Véase 4:6 para este giro. No está del todo claro dónde el Cordero estaba en la visión, si cerca del trono o en el espacio entre el trono y los ancianos (quizá implicado por «vino» en el versículo 7, pero en 14:1 y Hch. 7:56; He. 10:11) se implica cercanía al trono. Un Cordero (arnion). En los otros pasajes del N.T. se emplea ho amnos como designación de Cristo (Jn. 1:29, 36; Hch. 8:32; 1 P. 1:19 como Is. 53:7), pero en Apocalipsis se emplea to arnion 29 veces en doce capítulos para designar al Cristo Crucificado. En pie (hestëkos). Segundo perfecto en voz activa (intransitivo de histëmi) neutro del singular en caso acusativo (género gramatical correspondiente a arnion), aunque algunos MSS. leen hestëkös (género natural masculino y nominativo a pesar de eidon, construcción conforme a sentido). Como inmolado (hös esphagmenon). Participio perfecto predicado en voz pasiva de sphazö, un viejo término, en el N.T. sólo en Apocalipsis 5:6, 9, 12; 6:4, 9; 13:3; 18:24; y 1 Juan 3:12. Hös (como si) se emplea porque el Cordero está ahora vivo, pero (en apariencia) con las señales del sacrificio. El Cristo, como Cordero, es a la vez sacrificio y Sacerdote (He. 9:12s.; 10:11). Que tenía (echön). Construcción otra vez conforme a sentido con el participio nominativo masculino en lugar de echonta (acusativo masculino singular) o echon (neutro acusativo singular). Siete cuernos (keras) es un símbolo común en el A.T. para fortaleza y poder regio (1 S. 2:10; 1 R. 22:11; Sal. 112:9; Dn. 7:7, 20ss.) y a menudo en Apocalipsis (12:3; 13:1; 17:3, 12). La plenitud de poder (el Todopoderoso) se simboliza con el número siete. Siete ojos (ophthalmous hepta). Como Zacarías 3:9; 4:10 y denota aquí, como allí, omnisciencia. Aquí son identificados con los siete Espíritus de Cristo, mientras que en 1:4 los siete Espíritus son claramente el Espíritu Santo de Dios (3:1), y arden como antorchas (4:5), como los ojos de Cristo (1:14). El Espíritu Santo es tanto Espíritu de Dios como de Cristo (Ro. 8:9). Enviados (apestalmenoi). Participio perfecto predicado en voz pasiva de apostellö, masculino plural (concordando con hoi y ophthalmous en género), pero algunos MSS. tienen apestalmena concordando con el más cercano pneumata.

7. Tomó (eilëphen). Perfecto de indicativo en voz activa de lambanö, «viene», no empleado en lugar del aoristo (cf. ëlthen, vino), sino una vívida y dramática imagen de la escena misma, «lo ha tomado».

8. Tomó (elaben). Aquí Juan regresa al tiempo narrativo (el segundo aoristo de indicativo en voz activa de lambanö), apropiadamente traducido aquí con el pretérito indefinido. Para una semejante vívida variación (que no confusión) de tiempos con eilëphen, véase 3:3; 8:5; 11:17 y con eirëka en 7:13s.; 19:3. Se postraron (epesan). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de piptö con terminación del primer aoristo (-an), «cayeron». Teniendo (echontes). «Sosteniendo.» Una cítara (kitharan). Una vieja palabra, el instrumento tradicional (lira o cítara) para la salmodia (Sal. 33:2; 98:5, etc.). Copas de oro (phialas chrusäs). Amplios platos planos, una vieja palabra, en el N.T. sólo aquí, 15:7; 16:1–4, 8, 10, 12, 17; 17:1; 21:9. De incienso (thumiamatön). Vieja palabra proveniente de thumiaö, quemar incienso (Lc. 1:9), como en Lucas 1:10. Que son (hai eisin). «Los cuales (estos platos de incienso) simbolizan las oraciones de los santos» como en Salmos 140:2 y Lucas 1:10.

9. Cantan (äidousin). Presente de indicativo en voz activa de äidö. Viejo verbo, cantar con emoción lírica (Col. 3:16). Un cántico nuevo (öidën kainën). Un acusativo cognado para oide (öidë, cántico, oda) es äoide, de äeidö, esto es, äidö (el verbo empleado), una vieja palabra ya usada (Col. 3:16; Ef. 5:19), llamada kainën debido a que se trata de un cántico novedoso que enuncia nuevas misericordias (Is. 42:10; Sal. 33:3; 40:3, etc.), aquí en alabanza de la redención, y dirigido a Cristo (14:3), como el nuevo nombre (2:17; 3:12), la nueva Jerusalén (3:12; 21:2), el nuevo cielo y la nueva tierra (21:1), no el viejo cántico de la creación (4:8, 11) a Dios. Porque fuiste inmolado (hoti esphagës). Segundo aoristo de indicativo en voz pasiva de sphazö. Agorazö es empleado por Pablo y Pedro de nuestro rescate del pecado por Cristo (1 Co. 6:20; 7:23; Gá. 3:13; 4:5; 2 P. 2:1; cf. 1 P. 1:18s.). Para Dios (töi theöi). Caso dativo de ventaja como también en el versículo 10. Con tu sangre (en töi haimati sou). Uso instrumental de en como en 1:5. La sangre de Cristo como el precio de nuestra redención es un tema que se repite por todo Apocalipsis. Ésta es la razón por la que Cristo es digno de «tomar el libro y de abrir sus sellos». Esto es, Él es digno de recibir adoración y culto (4:11) como el Padre. De todo (ek pasës). Véase una elipsis similar en 11:9, con una agrupación semejante de palabras para denotar a toda la humanidad, representando a todas las razas y naciones (7:9; 13:7; 14:6).

10. Hiciste (epoiësas). Primer aoristo de indicativo en voz activa de poieö, un uso profético anticipando el resultado final. Un reino y sacerdotes (BAS) (basileian kai hiereis). Como el texto correcto en 1:6. Reinarán (V.M., BAS), (basileuousin), «reinan», presente en sentido futurista, aunque en Aleph y P aparece el tiempo futuro basileusousin, «reinarán» como en 20:6. RVR77 sigue aquí la lectura basileusomen, «reinaremos», del Textus Receptus.

11. Y vi (kai eidon). Una nueva característica introducida por el círculo exterior y más vasto (kuklöi) de ángeles que retoman el nuevo cántico de la redención en recitación antifonal, respondiendo al cántico de los cuatro seres vivientes y de los veinticuatro ancianos. Algunos MSS. leen hös (como si) antes de phönën (voz). Miríadas de miríadas y millares de millares (muriades muriadön kai chiliades chiliadön), un suave husteron-proteron. El orden regular se encuentra en 1 Enoc 40:1. Véase Daniel 7:10 para chiliai chiliades (mil millares) y muriai muriades (incontables miríadas). Se trata de una expresión de lo innumerable de la hueste angélica.

12. Digno (axion). Concordando en género (neutro gramatical) con arnion, pero algunos MSS. tienen axios (género masculino, natural). Obsérvese el cambio a la tercera persona estin en lugar de la segunda ei. El tema del cántico es el mismo que en los versículos 9 y 10, pero el lenguaje difiere. Obsérvese la repetición del artículo to (el cordero el inmolado) refiriéndose a los versículos 6 y 9. Obsérvese también el artículo tën antes de dunamin para todas las siete razones de alabanza (dunamin, poder; plouton, riqueza; sophian, sabiduría; ischun, fortaleza; timën, honor; doxan, gloria; eulogian, alabanza), aunque plouton es masculino, en contraste con el artículo separado para cada punto (todos tres femeninos) en 4:11, agrupando aquí a todos juntos, «una héptada de alabanza» (Swete).

13. Todo lo creado (pän ktisma). Cada criatura en un círculo antifonal aún más extenso más allá del círculo de ángeles (de ktizö, para lo que véanse 1 Ti. 4:4; Stg. 1:18), de los cuatro grandes campos de la vida (en el cielo, sobre la tierra y debajo de la tierra como en el versículo 3, y con la adición de en el mar, epi tës thalassës). No se excluye ningún ser creado. Este coro universal de alabanza a Cristo por parte de toda la vida creada le recuerda a uno el pasaje profundamente místico de Romanos 8:20–22 acerca de la agonía de la creación (ktisis) en la esperanza de liberación de la servidumbre de la corrupción. Si bien el rastro de la serpiente se encuentra en toda la creación, quedará finalmente eliminado. Decir (legontas). Participio presente en voz activa y masculino si es la forma genuina (construcción según el sentido, personificando a las cosas creadas), aunque algunos MSS. tienen legonta (género gramatical concordando con panta), de legö, decir. Y al cordero (kai töi arniöi). Caso dativo. Se rinden alabanza y adoración al Cordero precisamente como a Dios en el trono. Obsérvense los artículos separados aquí en la doxología como en 4:11 y la adición de to kratos (poder activo) en lugar de ischus (reserva de fortaleza) en 5:12.

14. Amen (Amën). Los cuatro seres vivientes dan su sanción a la doxología tras la alabanza antifonal. Se postraron … y adoraron (epesan kai prosekunësan). En una silenciosa adoración que cierra todo el servicio de alabanza a Aquel que está en el trono y al Cordero. Igual que vemos en 4:10, así aquí los representantes de los redimidos se postran en silente adoración. Plinio dice que los cristianos cantan un himno a Cristo como Dios. Aquí es adorado por el universo (Fil. 2:10s.).

CAPÍTULO 6

1. Y vi (kai eidon). Como en 4:1 y 5:1. La visión se desarrolla sin decirse nada acerca de abrir el libro o leerlo. De una manera más vívida y dramática el Cordero rompe los sellos uno por uno y revela el contenido y el simbolismo. Los primeros cuatro sellos tienen una nota común de uno de los cuatro zöa y la aparición de un caballo. No se hará aquí ningún esfuerzo en interpretar estos sellos como referidos a personas o acontecimientos históricos en el pasado, presente o futuro, sino que simplemente se relacionará el simbolismo con los otros símbolos en este libro. Es posible que haya aquí alguna alusión al simbolismo del llamado «Pequeño Apocalipsis» de Marcos 13; Mateo 24ss.; Lucas 21. La imaginería de los cuatro caballos es similar a la de Zacarías 1:7–11; 6:1–8 (cf. Jer. 14:12; 24:10; 42:17). En el A.T. el caballo es frecuentemente emblema de guerra (Job 39:25; Sal. 76:6; Pr. 21:31; Ez. 26:10). «Homero describe a los caballos de Rhesus como más blancos que la nieve, y veloces como el viento» (Vincent). Cuando el Cordero abrió (hote ënoixen to arnion). Primer aoristo de indicativo en voz activa de anoigö. Esta misma frase recurre en un orden rítmico a la apertura de cada sello (6:1, 3, 5, 7, 9, 12) hasta el último (8:1), donde tenemos hotan ënoixen (hotan en lugar de hote, llamándose de una manera particular la atención al mismo). Uno (mian). Probablemente empleado aquí como ordinal (el primero), como en Mateo 28:1. Véase Robertson, Grammar, págs. 671s. De (ek). Este uso de ek con el ablativo en el sentido partitivo es común en Apocalipsis, como dos veces en este versículo (ek tön, etc.). Así henos ek tön (uno de los cuatro seres vivientes) es «el primero de», etc. Con voz de trueno (en phönëi brontës). Vieja palabra empleada de Juan y Jacobo (Mr. 3:17), y en otros lugares en el N.T. solamente en Juan 12:29 y una docena de veces en Apocalipsis. Ven (Erchou). Presente de imperativo en voz media de erchomai, pero con sentido exclamativo (no estrictamente lineal). La orden no se dirige al Cordero ni a Juan (el texto correcto omite kai ide «y ve») como en 17:1; 21:9, sino a uno de los cuatro jinetes cada vez. Swete lo toma como un llamamiento a Cristo porque erchou se usa así en 22:17, 20, pero esto no es concluyente.

2. Y miré, y he aquí (kai eidon kai idou). Esta combinación es frecuente en Apocalipsis (4:1; 6:2, 5; 14:1, 14; 19:11). Un caballo blanco (hippos leukos). En Zacarías 6:1–8 tenemos caballos alazanes, negros, blancos y tordos semejantes a los cuatro vientos del cielo, siervos de la voluntad de Dios. El blanco parece ser el color de la victoria (cf. el caballo blanco de los reyes de Persia), como el caballo blanco que montaba el conquistador romano en una procesión triunfante. Tenía (echön). Concordando en género y caso con ho kathëmenos. Un arco (toxon). Un viejo término (Zac. 9:13s., de un arco de gran tamaño), sólo aquí en el N.T. Fue dada (edothë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de didömi. Una corona (stephanos). Véase en 4:4 para esta palabra. Salió (exëlthen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de exerchomai, bien venir fuera o ir fuera (salió). Venciendo (nikön). Participio presente en voz activa de nikaö. Y para vencer (kai hina nikësëi). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de nikaö. Aquí se pudiera haber empleado hös nikësön (participio futuro en voz activa con hös). El tiempo aoristo señala aquí a una victoria final. Los comentaristas han estado ocupados tratando de identificar al jinete del caballo blanco en conformidad a sus diversas teorías. «Es tentador identificarlo con el Jinete en el caballo blanco en 19:11s., cuyo nombre es “el Verbo de Dios”» (Swete). Tentador, «pero los dos jinetes no tienen nada en común aparte del caballo blanco».

3. El segundo sello (tën sphragida tën deuteran). «El sello el segundo.» El caballo blanco con su jinete salió de la escena, lanzado a su carrera de conquistas.

4. Otro caballo, rojo (allos hippos purros). Un viejo adjetivo proveniente de pur (fuego), de color de llama rojo-sangre (2 R. 3:22), en el N.T. sólo aquí y en 12:3, como Zacarías 1:8; 6:2 (caballo ruano). Quitar de la tierra la paz (labein tën eirënën ek tës gës). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de lambanö, y aquí en caso nominativo, el sujeto de edothë (véase v. 2). ¡Cuántos caballos rojos han sido montados a lo largo de los siglos! Y que se matasen unos a otros (kai hina allëlous sphaxousin). Cláusula de propósito epexegética explicativa con hina y el futuro en voz activo de sphazö (5:6) en lugar del más usual subjuntivo (v. 2). Cf. Robertson, Grammar, págs. 998s. Esto es lo que hace la guerra a la perfección, transformar a los hombres en carne de cañón (cf. Jn. 14:27). Una gran espada (machaira megalë). machaira puede ser un cuchillo llevado en una vaina en el cinto (Jn. 18:10) o una espada larga de batalla, como aquí. Romphaia, también una espada grande, es la única otra palabra para espada en el N.T. (Ap. 1:16; 2:12, 16; 6:8; 19:15, 21).

5. Un caballo negro (hippos melas). La codicia de conquistas comporta el derramamiento de sangre, pero también hambre y escasez. «El color de la desolación y del hambre. Véase Jeremías 4:28; 8:21; Malaquías 3:14, donde mournfully es, literalmente, en negro» (Vincent). Tenía (echön) como en el v. 2. Una balanza (zugon). Literalmente, un yugo (una vieja palabra de zeugnumi, unir), de esclavitud (Hch. 15:10; Gá. 5:1), de enseñanza (Mt. 11:29), de peso o medida como un par de balanzas equilibradas, como aquí (Ez. 5:1; 45:10). El jinete de este caballo negro, como la figura espectral del hambre, trae en su mano unas balanzas. Éste es también uno de los resultados de la guerra.

6. Como una voz (BAS) (hös phönën). «Este uso de hös, dando una cierta vaguedad o misterio a la frase, es una de las características del estilo del escritor, p.e., 8:1; 14:3; 19:1, 6» (Beckwith). Esta voz viene de en medio de los cuatro seres vivientes, «la protesta de la naturaleza contra los horrores del hambre» (Swete). Dos libras (choinix). Choinix es una vieja palabra para denotar lo que entre nosotros viene a ser alrededor de un litro (medición de áridos). De trigo (sitou). Vieja palabra para trigo, aparece varias veces en el N.T. En Apocalipsis sólo aquí y en 18:13. Es el suficiente trigo para alimentar a un hombre de apetito moderado durante un día. Por un denario (dënariou). Genitivo de precio, el salario diario de un jornalero (Mt. 20:2). De cebada (krithön). El viejo término krithë, generalmente en plural como aquí. La cebada era el alimento de los pobres, y era más barata incluso en tiempos de hambre, pero se precisaba de más cantidad para alimentarse. Aquí la proporción es de tres a una (cf. 2 R. 7:18). La proclamación prohíbe precios de hambre para el alimento (sólidos y líquidos). No dañes (më adikësëis). Prohibición con më y el primer aoristo ingresivo de subjuntivo en voz activa de adikeö. Véase 7:3 y 9:4 para adikeö para daños a la vida vegetal. «La prohibición se dirige al innombrado jinete que representa el Hambre» (Swete). El trigo y la cebada, el aceite y el vino, eran los alimentos básicos en Palestina y Asia Menor.

8. Un caballo verdoso (hippos chlöros). Viejo adjetivo. Contraído de chloeros (de chloë, hierba verde tierna) que denotaba la hierba verde (Mr. 6:39; Ap. 8:7; 9:4); aquí denota más bien amarillento (cf. RV, «amarillo»; V.M., «pálido»; BAS, «amarillento»), común en ambos sentidos en el griego antiguo, aunque sólo aquí en el N.T. en este sentido, un amarillo verdoso. Nosotros hablamos de un caballo roano, nunca verde. Zacarías (6:3) usa poikilos (tordos o variopintos). Homero emplea chlöros del color ceniciento de un rostro blanqueado por el temor (pálido), y así el caballo pálido es símbolo de muerte y de terror. Tenía por nombre Muerte (onoma autöi ho thanatos). Anacoluto en la estructura gramatical, como en Juan 3:1 (cf. Ap. 2:26) y bien común. Muerte es el nombre de este cuarto jinete (así personificada), y junto con Muerte está «su inseparable camarada, Hades (1:16; 20:13s.)» (Swete). El Hades (häidës, alfa privativa, e idein, ver, lo invisible) es la morada de los muertos, cuyas llaves tiene Cristo (Ap. 1:18). Seguía (ëkolouthei). Imperfecto en voz activa de akoloutheö, iba al paso de la muerte, sea en el mismo caballo, o en otro caballo junto a ella, o a pie; esto no nos lo dice Juan. Sobre la cuarta parte de la tierra (epi to tetarton tës gës). Genitivo partitivo gës después de tetarton. A este jinete le fue dada una mayor potestad que a los otros, aunque no se indica qué parte de la tierra se incluye en esta cuarta parte. Para matar (apokteinai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de apokteinö, explicación del término exousia (potestad). Las cuatro plagas de Ezequiel 14:21 quedan aquí reproducidas con el instrumental en con las cosas inanimadas (romphaiäi, limöi thanatöi) y hupo para las fieras (thëriön). Aquí, la muerte (thanatöi) parece significar pestilencia como en hebreo (loimos-cf. limos, hambre). Cf. la «muerte negra» para designar una plaga.

9. Debajo del altar (hupokatö tou thusiastërou). «Debajo» (hupokato), porque la sangre de los sacrificios era derramada al fondo del altar (Lv. 4:7). El altar del sacrificio (Éx. 39:39; 40:29), no del incienso. La imaginería, como en Hebreos, es tomada del Tabernáculo. Para el término véase Mateo 5:23s.; frecuente en Apocalipsis (8:3, 5; 9:13; 11:1; 14:18; 16:7). Este altar en el cielo es simbólico, naturalmente, el antitipo del altar del tabernáculo (He. 8:5). El Cordero ha sido inmolado (5:6, 9, 12) y estos mártires han seguido el ejemplo de su Señor. Las almas (tas psuchas). Las vidas, porque la vida está en la sangre (Lv. 17:11), fueron dadas por Cristo (Fil. 2:17; 2 Ti. 4:6). De los que habían sido muertos (tön esphagmenön). Véase 5:6. Los cristianos fueron muertos durante la persecución romana, y otra vez ahora lo eran bajo Domiciano. Y ha seguido una larga lista de mártires. Por causa de la palabra de Dios (dia ton logon tou theou). Como en 1:9, la confesión de lealtad a Cristo en oposición al culto al emperador. Y por el testimonio que tenían (kai dia tën marturian hën eichon). Véase también 1:9. Probablemente kai iguale aquí a «esto es», explicando lo precedente. El tiempo imperfecto eichon es apropiado para la repetición del testimonio acerca de Cristo y la consiguiente muerte.

10. ¿Hasta cuándo …? (heös pote;). Cf. Mateo 7:17; Juan 10:24. Señor (ho despotës). Forma nominativa articular, pero empleada como vocativo (despota) como en 4:11 (Jn. 20:28). Acerca de despotës (correlativo de doulos), véase Lucas 2:29. Aquí (el único lugar en Apocalipsis) se aplica a Dios lo mismo que en Lucas 2:29; Hechos 4:24, pero a Cristo en Judas 4; 2 Pedro 2:1. Santo y verdadero (ho hagios kai alëthinos). Véase 3:7 para estos atributos de Dios. Vengas nuestra sangre de manos de los que moran en la tierra (ekdikeis to haima hëmön ek tön katoikountön epi tës gës). Este mismo giro en 19:2, y véase igualmente en Lucas 18:7s., «un pasaje que va lejos para responder a muchas preguntas en Teodicea» (Swete). Encontramos ekdikeö, compuesto tardío, empleado con ek como aquí en Deuteronomio 18:19; 1 Samuel 24:13, pero con apo en Lucas 18:3. Para epi tës gës (sobre la tierra) véase 3:10.

11. Una ropa blanca (V.M.) (stolë leukë). Vieja palabra proveniente de stellö, equipar, una dotación de ropas, un ropaje suelto (Mr. 12:38). Para el ropaje blanco de los mártires véase 3:4s.; 4:4; 7:9, 13; 19:14. Que descansasen (hina anapausontai). Cláusula subfinal con hina y el futuro de indicativo (como en 3:9; 6:4) en voz media en lugar del aoristo de subjuntivo en voz media anapausöntai de Aleph y C. Todavía un poco de tiempo (ei chronon mikron). Acusativo de extensión de tiempo como en 20:3. Quizá reposo de su clamor por venganza, y también de reposo en paz (14:13). Para el verbo anapauö véase en Mateo 11:28. Hasta que se completara (heös plëröthösin). Cláusula futura indefinida temporal con heös y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de plëroö, llenar del todo (Mt. 23:32; Col. 2:10), «hasta que sea llenado del todo» (el número de), un giro idiomático griego regular. Que … iban a ser muertos (hoi mellontes apoktennesthai). Construcción regular del participio presente articular en voz activa de mellö (a punto de ser), con el presente de infinitivo en voz pasiva de apoktennö, forma eólica tardía para apokteinö, matar (también en Mr. 12:5). Juan prevé más persecuciones venideras (2:10; 3:10).

12. Se produjo un gran terremoto (seismos megas egenetho). Jesús habló de terremotos en su gran discurso escatológico (Mr. 13:8). En Mateo 24:29 se dice que las potencias de los cielos serán conmovidas. Seismos es de seiö, temblar, y aparece también en Apocalipsis 8:5; 11:13, 19; 16:18. La referencia no es a un terremoto local como aquellos tan comunes en Asia Menor. Como un saco hecho de crin (hös sakkos trichinos). Sakkos (ático sakos), latín saccus, castellano saco, originalmente una bolsa grande para guardar cosas (Gn. 42:25, 35), luego un vestido burdo de cabello (trichinos, un antiguo término proveniente de thrix, sólo aquí en el N.T.) cayendo sobre uno como un saco, usado por personas en duelo, por suplicantes, profetas viviendo vidas austeras (Mt. 3:4; 11:21; Lc. 10:13). Aquí el cabello es el de la cabra negra (Is. 50:3). Cf. Joel 2:10; Ezequiel 32:7s.; Isaías 13:10; Marcos 13:24s. Véase Ezequiel 12:2 para eclipses tratados como símbolos de vejez. Las imágenes apocalípticas tienen fenómenos celestiales a continuación de los terremotos. Como sangre (hös haima). En Hechos 2:20 encontramos a Pedro interpretando el lenguaje escatológico apocalíptico de Joel 2:31 acerca del sol volviéndose tinieblas y la luna en sangre como señalando a los acontecimientos del día de Pentecostés como también «el gran día del Señor». La interpretación que Pedro hace de Joel debiera llevarnos a la prudencia acerca de una exégesis excesivamente literal de esos grandes símbolos.1

13. Sus higos (tous olunthous autës). Una vieja palabra (en latín grossi) para higos que crecen en el invierno, y que caen en la primavera sin alcanzar la maduración (Cnt. 2:11s.), sólo aquí en el N.T. (V.M., «higos no maduros»; BAS, «higos verdes»). Jesús empleó la higuera (Mr. 13:28) como señal de «el final del largo invierno del mundo» (Swete). Cf. Isaías 34:4; Nahúm 3:12. Cuando es sacudida por un fuerte viento (hupo anemou megalou seiomenë). Participio presente en voz pasiva de seiö, «siendo sacudida por un gran viento». Véase Mateo 11:7 para la caña así sacudida.

14. Desapareció (apechöristhë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de apochörizö, separar, partir (Hch. 15:39). «El cielo fue partido.» Como un pergamino que se enrolla (hös biblion helissomenon). Participio presente en voz pasiva de helissö, un viejo verbo, enrollar, en el N.T. sólo aquí (cf. Is. 34:4) y en Hebreos 1:12 (del Sal. 102:27). Una vívida imagen de la expansión del cielo enrollada y quitada como un rollo de pergamino (Lc. 4:17). Fueron removidos (ekinëthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de kineö, mover. De su lugar (ek tön topön autön). Véase también 16:20 para estos violentos desplazamientos en la corteza de la tierra. Cf. Nahúm 1:5 y Jeremías 4:24. Jesús se refirió a la fe removedora de montañas (de dificultades), como en Marcos 11:23 (cf. 1 Co. 13:2).

15. Los magnates (hoi megistänes). Palabra tardía proveniente del superlativo megistos, en la LXX, Josefo, papiros, en el N.T. sólo en Marcos 6:21; Apocalipsis 6:15; 18:23, para denotar a los grandes, a los procónsules perseguidores (Swete). Los tribunos (hoi chiliarchoi). Los capitanes de miles, los tribunos militares (Mr. 6:21; 19:18). Los ricos (hoi plousioi). No meramente serán aquellos que están en autoridad civil y militar los aterrorizados, sino también los ricos autosatisfechos y complacidos (Stg. 5:4s.). Los poderosos (hoi ischuroi). Que generalmente escarnecen el temor. Véase la lista en 13:16 y 19:18. Cf. Lucas 21:26. Todo siervo (päs doulos) y todo libre (kai eleutheros). Los dos polos de la sociedad. Se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes (ekrupsan heautous eis ta spëlaia kai eis tas petras tön oreön). Basado en Isaías 2:10, 18s. Primer aoristo de indicativo en voz activa de kruptö con el pronombre reflexivo. Para la vieja palabra spëlaion véase Mateo 21:13; Hebreos 11:38. Oreön es la forma jónica no contraída (para orön) del plural del genitivo de oros (monte).

16. Decían (legousin). «Dicen», un vívido y dramático presente de indicativo en voz activa, como es natural aquí. Caed sobre nosotros (Pesate eph’ hëmäs). Segundo aoristo (con terminación de primero) de imperativo de piptö, tiempo de urgencia, hazlo ahora. Y escondednos (kai krupsate hëmäs). Otra vez el mismo tiempo de urgencia de kruptö (verbo en v. 15). Ambos imperativos vienen en orden inverso de Oseas 10:8 con kalupsate (cubrid) en lugar de krupsate (esconded), citado por Jesús en el camino a la cruz (Lc. 23:30) en el orden dado aquí, pero con kalupsate, no krupsate. Del rostro del que (apo prosöpou tou, etc.). «Lo que más temen los pecadores no es la muerte, sino la Presencia Revelada de Dios» (Swete). Cf. Génesis 3:8. Y de la ira del Cordero (kai apo tës orgës tou arniou). Repetición de «la seria ironía» (Swete) de 5:5s. El Cordero es otra vez el León en lo terrible de su ira. Recordemos la lamentación en 1:7. Véase Mateo 25:4ss., donde Jesús pronuncia los ayes sobre los malvados.

17. El gran día (hë hëmera hë megalë). Esta frase aparece en los profetas del A.T. (Jl. 2:11, 31; Sof. 1:14. Cf. Jud. 6), y se combina aquí con «de su ira» (tes orgës autön) como en Sofonías 1:15, 18; 2:3; Romanos 2:5. «Su» (autön) significa la ira de Dios y del Cordero puestos aquí en un plano de igualdad como en 1:17s., 22:3, 13; como en 1 Tesalonicenses 3:11; 2 Tesalonicenses 2:16. Beckwith mantiene que este lenguaje acerca de que el gran día haya llegado «es el clamor erróneo de hombres aterrorizados, que brota debido a los portentos que están cayendo sobre ellos». Desde luego, hay algo en favor de esta posición que niega que Juan esté afirmando que éste es el fin de los siglos. ¿Y quién podrá sostenerse en pie? (kai tis dunatai stathënai;). Muy parecido a las palabras en Nahúm 1:6 y Malaquías 3:2. Primer aoristo de infinitivo en voz pasiva de histëmi. Es una pregunta retórica, aparentemente hecha por las multitudes atemorizadas que aparecen en el versículo 15. Swete observa que la única posible respuesta a este clamor es el mandamiento de Jesús en Lucas 21:36: «Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie (stathenai, esta misma forma) delante del Hijo del Hombre».

CAPÍTULO 7

1. Después de esto (meta touto). En lugar de abrirse el séptimo sello (8:1), otros dos episodios o visiones preliminares ocupan el capítulo 7 (el sellado de los siervos de Dios, 7:1–8, y la visión de los redimidos delante del trono, 7:9–17). En pie (hestötas). Participio segundo perfecto predicado de histëmi, intransitivo y seguido por epi y el acusativo caso gönias como ya en 3:20 (epi thurian) y varias veces después (8:3 en algunos MSS., otros genitivo; 11:11; 12:18; 14:1; 15:2), pero obsérvese epi con el genitivo thalassës en la siguiente cláusula, como epi kephalës en 12:1 y en 7:3. Angulos (gönias). Vieja palabra para ángulo (Mt. 6:5), también en 20:8. Que detenían (kratountas). Participio presente en voz activa de krateö, sostener; «deteniendo» (Mr. 7:3; Jn. 20:23). Los cuatro vientos (cf. Mt. 24:31) son retenidos presos por ángeles en cada una de las cuatro esquinas. Algunos judíos mantenían que los vientos desde el norte, sur, este y oeste eran favorables, mientras que los de los ángulos (véase Hch. 27:14) eran desfavorables (Charles). Hay un ángel del fuego (14:18) y un ángel de las aguas (16:5). Para que no soplase viento alguno (hina më pneëi anemos). Cláusula negativa de propósito con hina më y el presente de subjuntivo en voz activa. Sobre ningún árbol (epi pan dendron). Caso acusativo aquí con epi en lugar de con los genitivos precedentes (gës, thalassës), «sobre la tierra o sobre el mar», sino «contra cualquier árbol» (imagen del ataque sobre el árbol como en el camino de un tornado).

2. Que subía (anabainonta). Participio presente en voz activa de anabainö, «ascendiendo», «subiendo arriba», describiendo el proceso. De donde sale el sol (apo anatolës hëliou). La misma frase en 16:12. Desde el oriente, aunque no se dice el porqué. Swete sugiere que se debe a que Palestina está al este de Patmos. El plural apo anatolön aparece en Mateo 2:1 sin hëliou (sol). El sello del Dios viviente (sphragida theou zöntos). Aquí es el anillo de sello, como el empleado por los monarcas orientales, para dar validez a los documentos oficiales. El empleo de zöntos con theou acentúa la vida eterna de Dios (1:18; 10:6; 15:7) en oposición a los efímeros dioses paganos. A quienes se les había concedido (hois edothë autois). Para edothë véase 6:2, 4, etc. La repetición de autois en adición a hois (ambos dativo) es un hebraísmo redundante (en el Koiné vernacular hasta cierto punto) frecuente en Apocalipsis (3:8). Los ángeles son aquí identificados con los vientos como los ángeles de las iglesias con las iglesias (1:20). El hacer daño (adikësai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de adikeö, sujeto de edothë, uso común de adikeö en este sentido de hacer daño en Apocalipsis (2:11; ya usado en 6:6), y también en Lucas 10:19. El daño vendrá al dejar sueltos los vientos, no por retenerlos.

3. No hagáis daño (më adikësëte). Prohibición con më y el aoristo ingresivo de subjuntivo en voz activa de adikeö, no comenzar a dañar. Hasta que hayamos sellado (achri sphragisömen). Cláusula temporal de acción indefinida para el futuro con achri (en ocasiones achris hou o achris hou an) y el aoristo subjuntivo como en 15:8; 20:3, 5 o el futuro de indicativo (17:7), generalmente con el concepto de subida (arriba a) en vez de extensión como mechri. An (modal) aparece en ocasiones, pero no necesariamente. Pero no hay una idea de futurum exactum en el aoristo de subjuntivo, simplemente «hasta que sellemos», no «hasta que hayamos sellado». En sus frentes (epi tön metöpön). Cf. Ezequiel 9:4. Una vieja palabra (meta, öps, después del ojo, sobre el ojo, el espacio por encima de o entre los ojos), en el N.T. sólo en Apocalipsis (7:3; 9:4; 13:16; 14:1, 9; 17:5; 20:4; 22:4). Para «los siervos de Dios» (tous doulous tou theou) que deben ser así señalados relacionados con ángeles en el servicio de Dios, véase Apocalipsis 1:1; 2:20; 19:2, 5; 22:3, 6.

4. El número de los sellados (ton arithmon tön esphragismenön). Caso acusativo objeto de ëkousa y genitivo del participio perfecto articular en voz pasiva de sphragizö. No vio el acto de sellar ni los contó por sí mismo, sino que sólo lo oyó. Ciento cuarenta y cuatro mil (hekaton tesserakonta tessares chiliades). Simbólico, naturalmente, y sin la intención de que se tratara de una cantidad total de los sellados (o salvos) siquiera en aquella generación, menos aún para todo tiempo. El número connota perfección (Alford), 12 × 12 × 1000 = ciento cuarenta y cuatro mil (chiliades, 5:11). Nominativo absoluto, no concordando en caso ni con arithmon (acusativo) ni con esphragismenön (genitivo). Así en cuanto al caso de esphragismenoi. De todas las tribus de los hijos de Israel (ek päsës phulës huiön Israël). Hay aquí dos puntos de vista opuestos, uno que toma a los sellados como sólo judíos (bien judíos reales como remanente, o bien solamente judíos cristianos), y otro que incluye a los gentiles así como a los judíos cristianos, esto es, el verdadero Israel como en 2:9; 3:9ss. y como Pablo en Gálatas y Romanos. Ésta es la postura más probablemente cierta y toma a las doce tribus en un sentido espiritual.1 Pero en ambas posturas persiste la dificultad acerca de los nombres de las tribus. La lista no es geográfica, por cuanto se incluye a Leví, pero se omite a Dan, poniéndose en su lugar a Manasés, aunque como hijo de José está incluido en José. Ireneo sugiere que se esperaba que el Anticristo surgiría de la tribu de Dan, y de ahí su omisión aquí. En el A.T. hay varias listas de tribus (Gn. 35:22s.; 46:8ss., 49; Éx. 1:1ss.; Nm. 1:2; 13:4ss.; 26:34; Dt. 27:11s.; 33:6ss.; Jos. 13–22; Jue. 5; 1 Cr. 2–8; 12:24ss.; 27:16ss.; Ez. 48) y se dan en varios órdenes. En 1 Crónicas 7:12 tanto Dan como Zabulón son omitidos. José aparece aquí en lugar de Efraín. La distribución es la misma (12.000) para cada tribu.

9. La cual nadie podía contar (hon arithmësai auton oudeis edunato). Repetición redundante del pronombre auton después del relativo hon como en 7:5 y 3:8. Edunato, imperfecto de indicativo y arithmësai, primer aoristo de infinitivo en voz activa de arithmeö, viejo verbo, en el N.T. sólo aquí, Mateo 10:30 y Lucas 12:7. Véase 5:9 (también 11:9; 13:7; 14:10; 17:15) para la lista de palabras después de ek (el Israel espiritual extendido por todo el mundo), «una multitud cosmopolita y políglota» (Swete). De pie (hestötes). La misma forma en 7:1, sólo que en nominativo masculino del plural refiriéndose a ochlos (singular masculino), construcción conforme al sentido como el plural legontön con ochlou en 19:1. Cubiertos (peribeblëmenous). Participio perfecto en voz pasiva de periballö, pero en el acusativo plural (no nominativo como hestötes), una variación común en este libro cuando es precedido por eidon e idou como en 4:4 (thronoi, presbuterous). Charles considera esto como un mero desliz que habría sido cambiado a peribeblëmenoi si Juan hubiera revisado el MS. De ropas blancas (stolas leukas). Predicado acusativo retenido con este verbo pasivo de vestir, como en 7:13; 10:1; 11:3; 12:1; 17:4; 18:16; 19:13. Palmas (phoinikes). Otra vez nominativo, de vuelta a la construcción con idou, no eidon. Una vieja palabra, en el N.T. sólo aquí de ramas de palmeras, y en Juan 12:13 para designar palmeras. Tanto éstas como las ropas blancas son marcas de victoria y gozo.

10. Claman (krazousi). Vívido y dramático presente. A gran voz (phönëi megalëi). Como en 6:10; 7:2. «La multitud políglota clama sus alabanzas como con una sola voz» (Swete). La salvación (hë sötëria). Como en 12:10; 19:1. Nominativo absoluto. La salvación es aquí considerada como un acto cumplido por parte de aquellos que salen de gran tribulación (v. 14), y la alabanza por ello se da a Dios (töi theöi, caso dativo) y al Cordero (töi arniöi, también dativo), Tanto Dios como Cristo son llamados así sötër como en las Epístolas Pastorales; en cuanto a Dios véase 1 Timoteo 1:1; 2:3 y Tito 1:3; 3:4; en cuanto a Cristo, Tito 1:4; 2:13 y 3:6. Para hë sötëria véase Juan 4:22; Hechos 4:12; Judas 3.

11. Estaban en pie (histëkeisan). Pretérito perfecto en voz activa de histëmi, intransitivo y usado como un imperfecto como en Juan 19:25. Alrededor (kuklöi). Preposición (en un círculo) con el genitivo como en 4:6; 5:11. Los ángeles se gozan aquí en la salvación de los hombres (Lc. 15:7, 10; 1 P. 1:12). Sobre sus rostros (epi ta prosöpa autön). En reverente adoración de Dios como en 11:16. Para esta adoración (se postraron y adoraron) véase también 4:10; 5:14; 11:16; 19:4, 10; 22:8. El dativo töi theöi (Dios) con proskuneö (adorar) es la construcción usual para este significado. Cuando significa meramente dar homenaje el caso acusativo es usual en este libro (Charles). Pero en el Cuarto Evangelio se da el orden inverso en los casos en que aparece proskuneö (Abboth, Joh. Vocab. págs. 138–142).

12. Nótese el amën al comienzo y al final de la doxología. Obsérvese asimismo el artículo femenino separado con cada uno de los siete atributos adscritos a Dios, como en 4:11; 5:12, 13.

13. Tomó la palabra (apekrithë). Primer aoristo en voz pasiva (deponente) de apokrinomai con legön (diciendo), una redundancia hebrea común (en Apocalipsis sólo aquí) en los Evangelios (Mr. 9:5). Interviene un anciano, aunque no se le haya hecho ninguna petición de que interprete la visión (Swete). Estos (houtoi). Nominativo predicado profético puesto delante de tines eisin (quiénes son). Obsérvese la repetición del artículo con stolas señalando al versículo 9, y el acusativo también retenido después de peribeblëmenoi como allí. Tanto «quiénes» como «de dónde» como en Josué 9:8.

14. Yo … dije (eirëka). Perfecto de indicativo en voz activa de eipon, «Yo he dicho». «Para la mente del Vidente toda la escena seguía siendo reciente y vívida» (Swete) como kekragen en Juan 1:15 y eilëphen en Apocalipsis 5:7, no el llamado «aorístico perfecto» que incluso Moulton (Prol. pág. 145) está dispuesto a admitir. Señor mío (BAS) (Kurie mou). «Así se dirige reverentemente a un ser celestial» (Vincent), sin ser un acto de adoración por parte de Juan. Tú lo sabes (su oidas). «A la vez una confesión de ignorancia y una petición de información» (Swete), no de plena confianza como su oidas en Juan 21:15ss. Los que han venido procedentes de la gran tribulación (hoi erchomenoi ek tës thlipseös tës megalës). Participio presente en voz media con la idea de una repetición continua. «Los mártires siguen llegando de la escena de la gran tribulación» (Charles). Aparentemente se contempla una gran crisis (Mt. 13:19ss.; 24:21; Mr. 13:10) aunque puede que toda la serie esté en mente, y así anticipe al juicio final. Y han lavado (kai eplunan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de plunö, viejo verbo, lavar, en el N.T. solamente en Lucas 5:2; Apocalipsis 7:14; 22:14. Este cambio de construcción después de hoi erchomenoi de hoi plunësantes a kai eplunan es común en Apocalipsis, uno de los hebraísmos de Charles, como kai epoiësen en 1:6 y kai planäi en 2:20. Han emblanquecido (eleukanan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de leukainö, eblanquecer, un viejo verbo de lekos (v. 13), en el N.T. sólo aquí y en Marcos 9:3. «Milligan remarca que las ropas son la expresión del carácter, y compara la palabra hábito usada de vestido» (Vincent). El lenguaje, aquí, viene en parte de Génesis 49:11 y en parte de Éxodo 19:10, 14. Para el poder purificador de la sangre de Cristo, véase también Romanos 3:25; 5:9; Colosenses 1:20; Efesios 1:7; 1 Pedro 1:2; Hebreos 9:14 y 1 Juan 1:7; Apocalipsis 1:5; 5:9; 22:14. «Los aoristos miran retrospectivamente a la vida en la tierra cuando tuvo lugar la purificación» (Swete). Véase Filipenses 2:12 para los aspectos humano y divino de la salvación. En la sangre del Cordero (en töi haimati tou arniou). Sólo en la sangre de Cristo hay poder para limpiar del pecado (1 Jn. 1:7), no en la sangre de los mismos mártires. El resultado es «emblanquear», no «enrojecer», como se pudiera suponer.

15. Por eso (dia touto). Debido al lavamiento descrito en el versículo 14. Le sirven (latreuousin autöi). Caso dativo con latreuö (presente de indicativo en voz activa, viejo verbo, originalmente servir por sueldo, latron, luego servicio en general, luego un servicio religioso a Dios, Mt. 4:10, y luego en particular el culto ritual de los sacerdotes, He. 8:5). Todos los redimidos son sacerdotes (Ap. 16:5, 10) en el templo celestial (6:9) como aquí. Pero este servicio es el de adoración espiritual, no de ritos externos (Ro. 12:1; Fil. 3:3). Día y noche (hëmeras kai nuktos). Genitivo de tiempo, «de día y de noche», como en 4:8 de la alabanza de los cuatro seres vivientes. Extenderá su tabernáculo sobre ellos (skënösei ep’ autous). Futuro (cambio de tiempo desde el presente en latreuousin) activo de skënoö, viejo verbo proveniente de skënos (tienda, tabernáculo), empleado en Juan 1:14 de la vida terrena de Cristo, y en el resto del N.T. sólo en Apocalipsis (7:14; 12:12; 13:6; 21:3). En 12:12 y 13:6 de los que moran en tiendas, aquí de Dios extendiendo su tienda «sobre» (ep’ autous) los redimidos en el cielo, en 21:3 de Dios plantando su tabernáculo «con» (met’ autön) los redimidos, en ambos casos una imagen de sagrada comunión, y «la idea adicional de la Presencia de Dios como protección de todo temor de mal» (Swete) como la protección de Israel bajo la Shekiná y una posible alusión también a las tiendas (skënai) de la fiesta de los tabernáculos y a la tienda de la reunión donde Dios se encontró con Moisés (Éx. 33:7–11).

16. Ya no tendrán hambre (ou peinasousin eti). Tiempo futuro de peinaö, viejo verbo con una forma tardía en lugar de peinësousin como Lucas 6:25. Es una traducción libre de Isaías 49:10 (no una cita de la LXX). Ni sed (oude dipsësousin eti). Tiempo futuro de dipsaö, los dos más intensos apetitos humanos se desvanecerán, una clara refutación de una concepción burdamente materialista o sensual de la vida futura. Cf. Juan 6:35. No caerá más (oude më pesëi). Una intensa negación doble oude më con el aoristo segundo de subjuntivo en voz activa de piptö, caer. No se encontrarán más bajo los rayos del sol, como en la tierra. Ni ardor alguno (oude pän kauma). Vieja palabra, de kaiö, arder, un calor penoso y ardiente, en el N.T. sólo aquí y en 16:9 (imagen de la condición opuesta). El uso del negativo con pän (todo) en lugar de «ninguno» es común en el N.T. Cf. Salmos 121:6.

17. En medio (ana meson). En 5:6 tenemos en mesöi tou thronou como la posición del Cordero, y así éste es aparentemente el sentido de ana meson aquí como en Mateo 13:25, aunque puede significar «entre», como claramente sucede en 1 Corintios 6:5. Los pastoreará (paimanei autous). Futuro en voz activa de poimainö (de poimën, pastor), en Juan 21:16; Hechos 20:28; 1 Pedro 5:2; Apocalipsis 2:27; 7:17; 12:5; 19:15. Jesús sigue siendo el Buen Pastor de sus ovejas (Jn. 10:11, 14ss.). Cf. Salmos 23:1. Los guiará (hodëgësei autous). Futuro en voz activa de hodëgeö, vieja palabra (de hodëgos, guía, Mt. 15:14), empleado de Dios conduciendo a Israel (Éx. 15:13), de la conducción por parte de Dios de vidas individuales (Sal. 5:9), de la guía del Espíritu Santo (Jn. 16:13), de la misma guía por parte de Cristo aquí (cf. Jn. 14:4; Ap. 14:4). A fuentes de aguas de vida (epi zöës pëgas hudatön). El lenguaje es como el de Isaías 49:10 y Jeremías 2:13. Obsérvese el orden, «a de vida fuentes de aguas» (Swete) como la Vulgata ad vitæ fontes aquarum, con énfasis sobre zöës (de vida). Para esta idea véase también Juan 4:12, 14; 7:38s.; Apocalipsis 21:6; 22:1, 17. No hay ningún énfasis especial en el plural aquí ni en 8:10; 14:7; 16:4. Y Dios enjugará (kai exaleipsei ho theos). Repetido en 21:4 de Isaías 25:8. Futuro en voz activa de exaleiphö, un viejo compuesto, borrar (ex), fuera, lejos, ya en 3:5 para borrar un nombre, y en Hechos 3:19 para remover la mancha (culpa) de pecado. Toda lágrima (pän dakruon). Vieja palabra, con otra forma, dakru, en Lucas 7:38, 44. Obsérvese la repetición de ek con ophthalmön (fuera de sus ojos). «Palabras como éstas de los versículos 15–17 deben sonar como música divina en los oídos de los perseguidos. Dios consolará como consuela una madre» (Baljon).

CAPÍTULO 8

1. Y cuando abrió (kai hotan ënoixen). Aquí se emplea el an modal con hote (usado acerca de la apertura de los anteriores seis sellos), pero hoten no es aquí hecho más indefinido, como sucede en ocasiones (Mr. 3:11; Ap. 4:9), sino que aquí y posiblemente (puede ser repetición) en Marcos 11:19 es un caso particular, no una regla general (Robertson, Grammar, pág. 973). Se hizo silencio (egeneto sigë). Segundo aoristo en voz media de ginomai. Un dramático efecto mediante esta profunda quietud, no rota por anciano ni ángel alguno, por ningún coro de alabanza ni clamor de adoración, por ningún trueno procedente del trono (Swete), sino una cesación temporal de las revelaciones. Véase 10:4. Como por media hora (hös hëmiöron). Una palabra tardía y rara (hëmi, medio, höra, hora), sólo aquí en el N.T. Acusativo de extensión de tiempo.

2. Estaban en pie (hestëkasin). Perfecto en voz activa de histëmi (intransitivo). Otra «hebdómada» tan frecuente en Apocalipsis. El artículo (los siete ángeles) parece señalar a siete ángeles bien conocidos. En Enoc 20:7 se dan los nombres de siete arcángeles (Uriel, Rafael, Ragüel, Miguel, Sariel, Gabriel, Remiel), y «ángeles de la Presencia» es una idea como la de Isaías 63:9. No conocemos de manera precisa cuál es aquí el pensamiento de Juan. Siete trompetas (hepta salpigges). Vemos trompetas asignadas a los ángeles en Mateo 24:31; 1 Tesalonicenses 4:16; 1 Corintios 15:52; Apocalipsis 4:1, 4. Vemos también el uso de trompetas en Josías 6:13; Joel 2:1. Estas siete trompetas pronto van a quebrar el silencio de media hora. Así las siete trompetas salen de la apertura del séptimo sello, sea como sea que se interprete este hecho.

3. Otro ángel (allos aggelos). No uno de los siete del v. 2, y antes que comenzasen a sonar las trompetas. Este incidente preliminar de la ofrenda de incienso sobre el altar ocupa los versículos 3 a 6. Se paró (estathë). Primer aoristo pasivo ingresivo de histëmi (intransitivo), «ocupó su lugar». Ante el altar (epi tou thusiastëriou). Véase 6:9 para la palabra para designar el holocausto; aquí se trata aparentemente el altar de incienso (con toda claridad en Lc. 1:11; posiblemente también en Ap. 9:13), pero no está claro que en la presentación apocalíptica se preserve la distinción entre los dos altares del tabernáculo y del templo. Aleph, C y Q tienen el genitivo, mientras que A y P tienen el acusativo epi to thusiastërion. Un incensario de oro (libanöton chrusoun). Vieja palabra para el olíbano (de libanos, Mt. 2:11; Ap. 18:13), pero sólo aquí en el N.T. y para incensario, como es evidente por el uso de chrusoun (de oro) junto con él. Cf. 1 Romanos 7:5. Mucho incienso (thumiamata polla). Véase 5:8 para thumiama (la sustancia aromática quemada, también en 18:13), pero aquí designando los carbones vivos sobre los que cae el incienso. Para añadirlo (hina dösei). Cláusula subfinal (sujeto de edothë, fue dado, singular debido a thumiamata plural neutro) con hina y el futuro de indicativo en voz activa de didömi, dar, en lugar de döi, el segundo aoristo de subjuntivo. A las oraciones (tais proseuchais). Caso dativo. En 5:8 las thumiamata son las oraciones. Sobre el altar de oro (epi to thusiastërion to chrusoun to). Caso acusativo aquí, no genitivo como antes, y aparentemente el altar de incienso, tal como queda indicado por la palabra que lo designa como de oro (Éx. 30:1ss.; Lv. 4:17). Obsérvese aquí el triple artículo to (una vez delante del sustantivo, una delante del adjetivo, una antes del adjunto, «que estaba delante del trono»).

4. El humo (ho kapnos). Vieja palabra, en el N.T. sólo Hechos 2:19 y Apocalipsis 8:4; 9:2s., 17s.; 14:11; 15:8; 18:9, 18; 19:3. Aquí del incienso en la mano del ángel. Con las oraciones (tais proseuchais). Así, es el caso asociativoinstrumental, pero puede que sea dativo como en el versículo 3 (por).

5. Tomó (eilëphen). Vívido y dramático perfecto de indicativo en voz activa de lambanö como en 5:7: «ha tomado». Aparentemente, el ángel había puesto el incensario a un lado. Difícilmente puede simplemente tratarse del uso pleonástico de lambanö (Jn. 19:23). Juan nos dibuja la escena. Llenó (egemisen). Vuelve a la narración con el uso del primer aoristo de indicativo en voz activa de gemizö. Del fuego (ek tou puros), de ascuas del altar (cf. Is. 6:6). Arrojó (ebalen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de ballö. Véase Génesis 19:24 (Sodoma); Ezequiel 10:2 y la osada metáfora de Cristo en Lucas 14:19. Se produjeron (egenonto). Sucedieron naturalmente después de echar el fuego en la tierra. Los mismos tres elementos en 4:5, pero en orden diferente (relámpagos, fragor de truenos); los relámpagos preceden en la naturaleza a los truenos, como algunos MSS. lo tienen aquí. Quizá phönai sea el fragor de la tormenta (viento, etc.).

6. Se dispusieron (hëtoimasan hautous). Primer aoristo de indicativo en voz activa de hetoimazö. Conocían la señal y se dispusieron. A tocar (hina salpisösin). Cláusula subfinal (objeto) con hina y el primer aoristo ingresivo de subjuntivo en voz activa de salpizö. Se hubiera podido emplear el infinitivo.

7. Tocó (esalpisen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de salpizö, repetido con cada ángel sucesivo (8:8, 10, 12; 9:1, 13; 11:15). Granizo y fuego mezclados con sangre (chalaza kai pur memigmena en haimati). Como la plaga de granizo y fuego en Éxodo 9:24. Las primeras cuatro trompetas se asemejan mucho a las plagas de Egipto, ésta como una tempestad semitropical (Swete) con sangre como la primera plaga (Éx. 7:17ss.; Sal. 106:35). La vieja palabra femenina chalaza (granizo) proviene del verbo chalaö, bajar, hacer descender (Mr. 2:4), en el N.T. sólo en Apocalipsis 8:7; 11:19; 16:21. El participio perfecto en voz pasiva memigmena (de mignumi, mezclar) es un plural neutro debido a pur (fuego). Fueron lanzados (eblëthë). Primer aoristo en voz pasiva del singular, porque chalaza y pur son tratados como neutro plural. «La tempestad se abatió sobre la tierra» (Swete). Se quemó (katekaë). Segundo aoristo (efectivo) de indicativo en voz pasiva de katakaiö, viejo verbo quemar (uso efectivo de kata, del todo). Repetido aquí tres veces para dar un efecto dramático. Véase 7:1–3 acerca de los árboles y 9:4 donde se prohíbe a las langostas que dañen a la hierba.

8. Como (hös). «Como si», no una gran montaña, sino una masa ardiendo grande como una montaña. Ardiendo en llamas (puri kaiomenon). Participio presente en voz media de kaiö. Algo como Enoc 18:13, pero quizá con la imagen de una gran erupción volcánica como la del Vesubio el 79 d.C. Estrabón nos habla de una erupción el 196 a.C. que dio origen a una nueva isla (Palæa Kaumene). Se convirtió en sangre (egeneto kaima). Como el Nilo en la primera plaga (Éx. 7:20ss.). Cf. también 16:3.

9. De los seres (tön ktismatön). Véase 5:13 para esta palabra ktisma. Vivientes (ta echonta psuchas). Aquí el participio articular nominativo está en aposición con el genitivo ktismatön, como sucede frecuentemente en este libro. Véase Éxodo 7:20 para la destrucción de los peces, y Sofonías 1:3. Fue destruida (diephtharësan). Segundo aoristo de indicativo en voz pasiva de diaphtheirö, viejo compuesto, corromper, consumir, destruir (uso perfectivo de dia), también 11:18. El plural ploion justo antes del verbo hace la idea plural.

10. Ardiendo como una antorcha (kaiomenos hös lampas). Véanse 4:5 y Mateo 2:2, quizá un meteorito, dañando los suministros de agua dulce (ríos potamön, fuentes pëgas) como también en la primera plaga de Egipto.

11. Ajenjo (ho Apsinthos). Usualmente un nombre femenino (hë), pero aquí en masculino, probablemente porque astër es masculino. Sólo aquí en el N.T. y no en la LXX (pikria, amargura, cholë, hiel, etc.) excepto por Aquila en Proverbios 5:4; Jeremías 9:15; 23:15. Hay diversas variedades de esta planta en Palestina. Se convirtió en ajenjo (egeneto eis apsinthon). Este uso de eis en el predicado con ginomai es común en la LXX y en el N.T. (véanse 16:19; Jn. 16:20; Hch. 5:36). De las aguas (ek tön hudatön). Como resultado de (ek) el empleo de las aguas envenenadas. Se hicieron amargas (epikranthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de pikrainö. Viejo verbo (de pikros, amargo), como en 10:9s. En un sentido metafórico, amargar en Colosenses 3:19.

12. Fue herida (eplëgë). Segundo aoristo de indicativo en voz pasiva de plëssö, viejo verbo (como plëgë, plaga), sólo aquí en el N.T. Para que se oscureciese (hina skotosthëi). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de skotizö, de skotos (oscuridad) como en Mateo 24:29, pero skotoö en Apocalipsis 9:2. Y el día no resplandeciese (kai hë hëmera më phanëi). Cláusula negativa de propósito con hina më y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de phainö, echar luz sobre, como en 18:23, no el segundo aoristo de subjuntivo en voz pasiva phanëi con diferente acento. El eclipse aquí es sólo parcial y es semejante a la novena plaga de Egipto (Éx. 10:21).

13. Un águila (V.M., BAS) (henos aetou). Quizá aquí henos (heis) sea empleado como un artículo indefinido (9:13; 18:21; 19:17). Véase 4:7 también para un águila voladora, la más fuerte de las aves, algunas veces un símbolo de venganza (Dt. 28:49; Os. 8:1; Hab. 1:8). Volar por en medio del cielo (petomenou en mesouranëmati). Como el ángel en 14:6 y las aves en 19:17. Mesouranëma (de mesouraneö, estar en medio del cielo) es una palabra tardía (Plutarco, papiros) denotando el sol a mediodía, en el N.T. sólo estos tres ejemplos. Esta águila vuela donde todos la pueden ver, y clamando de modo que todos puedan oír. Ay, ay, ay (ouai, ouai, ouai). Triple, por las tres trompetas que aún han de venir. En 18:10, 16, 19 el doble ouai es meramente para énfasis. De los que moran en la tierra (tous katoikountas). Acusativo del participio presente articular en voz activa de katoikeö; inusual (Aleph, Q, aquí y también en Mt. 11:21). Hay incluso un nominativo en 18:10. A causa de los restantes toques (ek tön loipön phönön). «Como resultado de (ek) el resto de las veces.» Hay más y peores cosas por sobrevenir, «que están para tocar los tres ángeles» (tön triön aggelön tön mellontön salpizein).

CAPÍTULO 9

1. Que cayó (peptökota). Participio perfecto en voz activa de piptö, ya caída. En Lucas 10:18 nótese pesonta (aoristo constativo en voz activa, como un destello de un relámpago) después de etheöroun y en Apocalipsis 7:2 nótese anabainonta (presente en voz activa y lineal, subiendo, representando el proceso) después eidon. Abussos es un viejo adjetivo (alfa privativa y buthos, profundo, sin fondo), pero hë abussos (súplase chora, lugar), el lugar sin fondo. Aparece en Romanos 10:7 para el común receptáculo de los muertos en lugar de Hades (Sheol), pero en Lucas 8:31 se sondea una mayor profundidad (Swete), para la morada de los demonios, y en este sentido se usa en Apocalipsis 9:1, 2, 11; 11:7; 17:8; 20:1, 2. Phrear es una vieja palabra denotando pozo o cisterna (Lc. 14:5; Jn. 4:11s.) y aparece en Apocalipsis 9:1s. para denotar la boca del abismo que es presentado como una cisterna con un estrecho orificio a la entrada y este quinto ángel tiene la llave del mismo.

2. Abrió (ënoixen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de anoignumi. Con la «llave» (kleis). Una humareda como la de un gran horno (hös kapnos kaminou megalës). La plaga de los demonios langostas es aquí soltada. Kaminos es una vieja palabra denotando un horno de fundición, ya en 1:15. Se oscureció (eskotöthë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de skotoö, viejo verbo causativo de skotos, en el N.T. sólo aquí, 16:10; Efesios 4:18. Por (ek). «Fuera de», como resultado de (8:13).

3. Langostas (akrides). También en el versículo 7 y ya empleado en Mateo 3:4; Marcos 1:6 (dieta del Bautista). A los israelitas les estaba permitido comerlas, pero cuando llegaban enjambres de ellas como en la plaga egipcia (Éx. 10:13ss.) devoraban toda cosa verde. El humo era peor que la estrella caída y las langostas que surgieron del humo aún peores, «un enjambre de infernales langostas» (Swete). Los escorpiones (hoi skorpioi). Un viejo nombre para un animal pequeño algo parecido a una langosta de mar, que en regiones cálidas se oculta en muros de piedra, con un aguijón venenoso en la cola; en el N.T. Lucas 10:19; 11:12; Apocalipsis 9:3, 5, 10. El escorpión está a la par con la serpiente en su hostilidad al hombre.

4. Se les dijo (errethë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de eipon. Que no dañasen (hina më adikësousin). Subfinal (cláusula objetiva sujeto de errethë) con hina më y el futuro en voz activa de adikeö como en 3:9; 8:3. La vegetación ya había sufrido suficientemente con el granizo (8:7). Sino solamente a los hombres que (ei më tous anthröpous hoitines). «Excepto (uso elíptico de ei më, si no, a no ser que) los hombres que (los mismos hombres que, aquellos mismos hombres que).» Para este uso de hostis véanse 1:7; 2:24; 20:4. El sello de Dios en sus frentes (tën sphragida tou theou epi tön metöpön). Para el que hay provisión en 7:3ss. «Así como Israel en Egipto escapó a las plagas que castigaron a sus vecinos, así el nuevo Israel queda exento de los ataques de las langostas del abismo» (Swete).

5. No que los matasen (hina më apokteinösin autous). Cláusula subfinal objetiva (sujeto de edothë) con hina më y el subjuntivo de apokteinö, bien presente (acción continua) bien aoristo (constativo, la misma forma), la construcción usual con hina. Las langostas reciben la orden de atormentar a los hombres, pero no de matarlos. Sino que los atormentasen (all’ hina basanisthësontai). Otra vez cláusula subfinal con hina, pero esta vez con el primer futuro en voz pasiva de indicativo (como 3:9; 6:4; 8:3; 13:12) de basanizö, viejo verbo, someter metales a prueba (de basanos, Mt. 4:24) mediante la piedra de toque, luego torturar, como en Mateo 8:29, y más adelante en Apocalipsis 11:10; 12:2; 14:10; 20:10. Cinco meses (mënas pente). Acusativo de extensión de tiempo. La langosta real nace en primavera y muere al final del verano (viviendo unos cinco meses). Tormento (basanismos). Palabra tardía para tortura, de basanizö, en el N.T. sólo en Apocalipsis 9:5; 14:11; 18:7, 10, 15. La herida del escorpión no era generalmente fatal, aunque sumamente dolorosa. Cuando hiere al hombre (hotan paisëi anthröpon). Cláusula temporal indefinida con hotan y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de paiö (Mt. 26:51), un viejo verbo, golpear, «siempre que hiere a un hombre».

6. Los hombres (hois anthröpoi). Uso genérico del artículo (los hombres como clase). De ningún modo la hallarán (ou më heurësousin auton). Una intensa negación doble ou më con el futuro de indicativo en voz activa según Aleph y Q, pero heurösin (segundo aoristo de subjuntivo en voz activa) según A, P (ambas construcciones regulares). La idea aquí se encuentra en Job 3:21 y Jeremías 8:3. «Una muerte como la que desean, una muerte que ponga fin a sus sufrimientos, es imposible; la muerte física no es remedio alguno para el basanismos de una conciencia culpable» (Swete). Ansiarán morir (epithumësousin apothanein). Futuro en voz activa de epithumeö, una culminación de zëtësousin (buscarán), desear vehementemente. En Filipenses 1:23, Pablo muestra una preferencia por la muerte si ha terminado ya su obra, a fin de estar con Cristo, un sentimiento muy distinto al que vemos aquí. Huirá (pheugei). Un vívido presente futurista de indicativo en voz activa de pheugö. Ni la muerte acude para aliviar sus tormentos.

7. El aspecto (ta homoiömata). Una vieja palabra derivada de homoioö, asemejar a (de homoios, semejante a), parecido, semejanza, en el N.T. sólo aquí, Romanos 5:14; Filipenses 2:7, «las semejanzas eran como» (homoia). Homoiöma está «a mitad de camino entre morphë y schëma» (Lightfoot). A caballos (hippois). Caso instrumental asociativo, como es la regla con homoios (1:15; 2:18; 4:6ss.; 9:10, 19; 11:1; 13:2, 11), pero con el acusativo en 1:13; 14:14. Así también homoioi chrusöi (como de oro, cf. V.M.) en este mismo versículo. Preparados para la guerra (hëtoimasmenois eis polemon). Participio perfecto en voz pasiva de hetoimazö. Esta imaginería de caballos de guerra es como la de Joel 2:4s. «La semejanza de una langosta con un caballo, especialmente de un caballo con armadura, es tan notable que este insecto, en alemán, recibe el nombre de Heupferd (caballo de la paja), y en italiano cavalett, un caballito» (Vincent). Como coronas (hos stephanoi). No verdaderas coronas, sino lo que parecían coronas de oro, como conquistadores, como realmente lo eran (4:4; 6:2; 12:1; 14:14). Estas langostas del abismo tenían otra peculiar característica. Como caras humanas (hös prosöpa anthröpön). Rostros semejantes a los humanos en estas langostas demónicas para dar un terror añadido, «sugiriendo la inteligencia y capacidad del hombre» (Swete). Vincent ve realmente «una semejanza concreta al rostro humano en el de la langosta».

8. Tenían (eichan). Imperfecto en voz activa, forma tardía como en Marcos 8:7 en lugar del usual eichon. Como cabello de mujer (hös trichas gunaikön). Esto es, cabello largo (1 Co. 11:15), sin referencia en absoluto a cuestiones de sexo, porque justo antes se emplea anthröpon, no andrön (hombres en distinción a mujeres). Quizá las antenas de las langostas fueran desusadamente largas. Como de leones (hös leontön). Sus dientes eran así. Súplase hoi odontes (los dientes) delante de leontön. Véase Joel 1:6. La langosta es voraz.

9. Como corazas de hierro (hös thörakas siderous). El thörax era originalmente el pecho (desde el cuello hasta el ombligo), luego vino a designar la coraza, su único uso en el N.T. (Ap. 9:9, 17; 1 Ts. 5:8; Ef. 6:14). La armadura para la coraza solía ser de hierro (siderous, Ap. 2:27), pero en el caso de las langostas sólo parece ser una apariencia (hös). Sin embargo, los lomos y costados cubiertos de escamas de las langostas parecen cotas de malla. «Las langostas del Abismo pueden ser las memorias del pasado traídas a la conciencia en tiempos de visitaciones divinas» (Swete). El ruido de sus alas (hë phönë tön pterugön). Una gráfica imagen del empuje de los enjambres de langostas demónicas y de la incapacidad para resistirse a ellas. Como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla (hös phönë harmatön hippön ollön trechontön eis polemon). Ambas metáforas aquí, el resonar metálico de las ruedas de los carros y el galope de los caballos se encuentran en Joel 2:4s. Trechontön es participio presente en voz activa, predicado de trechö, correr. Cf. 2 Reyes 7:6; Jeremías 47:3.

10. Colas (ouras). Vieja palabra, en el N.T. sólo en Apocalipsis 9:10, 19; 12:4. Como de escorpiones (homoias skorpiois). Aleph, A tienen erradamente homoios (concordando con skorpiois en lugar de con ouras). Es un giro idiomático condensado para «como las colas de los escorpiones», como lo tenemos en 13:11 (cf. Mt. 5:20; 1 Jn. 2:2). Aguijones (kentra). Vieja palabra, de kentreö (pinchar, aguijonear), en el N.T. sólo aquí, Hechos 26:14 (acerca de Pablo); 1 Corintios 15:55 (acerca de la muerte). Se emplea «del espolón de un gallo, de las espinas de un puerco espín, y de los aguijones de los insectos» (Vincent). Se decía de la aguijada para gobernar bueyes (Pr. 26:3; Hch. 26:14). En sus colas (en tais ourais autön). Esto localiza su «poder para dañar» (he exousia autön adikësai, infinitivo aquí, hina adikësousin en 9:4) en sus colas. Hubiera podido estar en otros órganos.

11. Por rey (basilea). Predicado acusativo y sin artículo. En Proverbios 30:27 se dice que la langosta no tiene rey, pero ello no es así con estas langostas demónicas. Tienen por rey «al ángel del abismo (v. 1) cuyas órdenes obedecen». Su nombre es (onoma autöi). «Nombre a él» (nominativo absoluto y dativo, como en 6:8). En hebreo (Ebraisti). Adverbio, como en 16:16; Juan 5:2; 19:13, 17, 20; 20:16. Abaddön. Una palabra casi limitada a los libros Sapienciales (Job 26:6; Sal. 88:11; Pr. 15:11). Se traduce en la LXX con el término Apöleia, destrucción. En griego (en tëi Hellenikëi). Con glössei o dialektöi sobrentendido. Como es usual, Juan da tanto el hebreo como el griego. Apolión (Apolluön). Participio presente masculino singular en voz activa de apolluö, significando «Destructor», con el caso nominativo retenido aunque en aposición con el nominativo onoma. La personificación de Abaddön aparece también en el Talmud. No está claro si por Apolión Juan se refiere a la Muerte o a Satanás. Bousset llega incluso a encontrar en el nombre Apolión una alusión indirecta a Apolo, uno de cuyos símbolos era la langosta, punto éste ciertamente dudoso.

12. El primer ay (hë ouai hë mia). Obsérvese el género femenino adscrito a la interjección ouai como en 11:14, quizá porque thlipsis sea femenino, aunque realmente no lo sabemos. Obsérvese asimismo el uso ordinal de mia (uno) como prötë (primero) como en 6:1; Marcos 16:2. Vienen aún dos ayes (erchetai eti duo ouai). Número singular erchetai en lugar de erchontai, aunque duo ouai. Es cierto que ouai es una interjección e indeclinable, pero se usa aquí con duo y es femenina justo antes, y no neutra.

13. Una voz (phönën mian). Para mian como artículo indefinido véase 8:13. Caso acusativo aquí, después de ëkousa, aunque genitivo en 8:13; a veces se da una distinción entre el sonido y su sentido (Hch. 9:7; 22:9), pero no aquí, por cuanto las palabras se oyen claramente en ambos casos. De (ek). «Fuera de los cuernos.» Nótese el uso triple del artículo genitivo aquí como del artículo acusativo con esta frase idéntica en 8:3 («el altar el dorado el delante del trono»).

14. Diciendo al sexto ángel (legonta töi hektöi). Participio en voz activa masculino singular acusativo de legö, personificando phönën y concordando con él en caso, aunque no en género. Esta voz habla al sexto ángel (caso dativo). Que tenía la trompeta (ho echön tën salpigga). Caso nominativo en aposición con aggelöi (dativo), el mismo fenómeno anómalo en 2:20; 3:12; 14:12. Swete lo trata como un paréntesis, como 4:1; 11:15. Suelta (luson). Primer aoristo (ingresivo) de imperativo en voz activa de luö. Otro grupo de cuatro ángeles (7:1) como Hechos 12:4, descritos aquí «atados» (tous dedemenous). Participio perfecto articular en voz pasiva de deö, evidentemente los líderes de los jinetes demónicos (9:15ss.) por cuanto los cuatro ángeles sueltan a las langostas (7:1ss.), ambos agentes cuaterniones de la ira de Dios. Junto al gran río Éufrates (epi töi potamöi töi megalöi Euphratëi). Un epíteto regular para el Éufrates (16:12; Gn. 15:12; Dt. 1:7). Nace en Armenia y se une al Tigris en la baja Babilonia, una longitud total de casi 2900 kilómetros, el límite oriental del Imperio Romano con Partia.

15. Fueron soltados (eluthësan). Primer aoristo (ingresivo) de indicativo en voz pasiva de luö. Que estaban preparados (hoi hëtoimasmenoi). Participio perfecto articular en voz pasiva de hetoimazö, dejar preparado (hetoimos), en un estado de preparación por Dios (12:6; 16:12; Mt. 25:34). Para la hora, día, mes y año (eis tën höran kai hëmeran kai mëna kai eniauton). Para este uso de eis con hëtoimasmenon véase 2 Timoteo 2:21. Toda la preparación ya hecha, los ángeles están esperando la señal para intervenir. A fin de matar (hina apokteinösin). El mismo giro idiomático en el versículo 5 acerca de la quinta trompeta, que trajo tormento. Ésta trae muerte.

16. De los jinetes (tou hippikou). Viejo adjetivo hippikos de hippos (caballo), ecuestre. El neutro articular singular to hippikon, el caballo o la caballería en contraste con to pezikon (la infantería), sólo aquí en el N.T. Para los números aquí véase sobre 5:11; 7:4.

17. Así vi en la visión (kai houtös eidon en tëi horasei). En ningún otro lugar alude Juan a su propia visión, aunque es así frecuentemente en Daniel (7:2; 8:2, 15; 9:21). Los cuales tenían (echontas). «Teniendo.» Acusativo plural masculino de echö, refiriéndose probablemente a los caballos (tous hippous). Corazas de color de fuego, de jacinto y de azufre (thörakas purinous kai huakinthinous kai theiödeis). No hay hös (como) en griego, pero ésta es la idea de estos tres adjetivos que son sólo metáforas. Purinos es un viejo adjetivo (de pur, fuego), solamente aquí en el N.T. Huakinthinous es también una palabra vieja (de huakinthos, jacinto, luego de la piedra de zafiro, Ap. 21:20), de un color rojo yendo hacia el negro, sólo aquí en el N.T. Como cabezas de leones (hös kephalai leontön). Esto de los caballos, caballos de guerra como siempre en la Biblia en Isaías 28:28. Estos caballos asimismo tienen «fuego y humo y azufre» (theion, azufre, es una vieja palabra, en el N.T. sólo en Apocalipsis y Lc. 17:29) que proceden (ekporeuetai, singular por cuanto viene primero, y los sujetos después. Tanto el jinete como su caballo son terribles.

18. Por estas tres plagas (apo tön triön plëgön toutön). Nuestro término «plaga» o golpe, de plëssö, como en Lucas 10:30 y a menudo en Apocalipsis (9:20; 11:6; 15:1, 6, 8; 16:9; 18:4, 8; 22:18). Se usa en Éxodo 11:1ss. de las plagas de Egipto. Las tres plagas aquí son el fuego, el humo y el azufre que proceden de las bocas de los caballos. Fue muerta (apektanthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de apokteinö, matar, tercera persona del plural, aunque to triton es neutro singular debido a que es una idea colectiva. Véase la misma forma en el versículo 20.

19. El poder (hë exousia). Como en 2:26; 6:8. Este poder de los caballos está tanto en sus bocas (debido al fuego, humo, azufre) y en sus colas, «porque sus colas son semejantes a serpientes» (hai gar ourai autön homoiai ophesin). Caso instrumental asociativo ophesin después de homoiai. Ophis es una vieja palabra para serpiente (Mt. 7:10). Tienen cabezas (echousai kephalas). Participio presente en voz activa femenino de echö, concordando con ourai (colas). Con ellas (en autais). Uso instrumental de en. Unos monstruos verdaderamente terribles.

20. No se arrepintieron (ou metenoësan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de metanoeö. Las dos terceras partes de la humanidad aún preservadas no cambiaron ni su credo ni su conducta. De las obras (ek tön ergön). Para este uso de ek después de metanoeö véanse 2:21; 9:21; 16:11. Por «obras» (ergön) aquí se significa idolatrías, como lo muestra el siguiente versículo. Para no adorar (hina më proskunësousin). Cláusula negativa de propósito con hina më y el futuro en voz activa de proskuneö como en 9:5. Demonios (ta daimonia). Tanto en el A.T. (Dt. 32:17; Sal. 96:5; 106:37) como en el N.T. (1 Co. 10:21) la adoración de ídolos es considerada adoración de espíritus inmundos. Quizá sea esta una explicación de las caras horrorosas que se les da a estas imágenes. «Los ídolos» (ta eidöla, 1 Jn. 5:21, de eidos, forma, apariencia) representaban a «demonios», tanto si se hacían de oro (ta chrusä) como de plata (ta argurä) o de bronce (ta chalka) o de piedra (ta lithina) o de madera (ta xulina). Véase Daniel (5:23) para esta imagen de ídolos paganos. La impotencia de estos ídolos, «los cuales no pueden ver, ni oír, ni andar» (ha oute blepein dunantai oute akouein oute peripatein) se presenta frecuentemente en el A.T. (Sal. 113:7ss.; 115:4).

21. De sus homicidios (ek tön phonön autön). Encabeza la lista, pero «hechicerías» (ek tön pharmakön) viene a continuación. Pharmakön era originalmente un encantamiento, como también en Apocalipsis 21:8, y luego droga. Para pharmakia véase Apocalipsis 18:3–4 y Gálatas 5:20. Los otros dos puntos son fornicación (porneias) y hurtos (klemmatön, una vieja palabra proveniente de kleptö, sólo aquí en el N.T.), las cuatro características de culto demónico e idolatría. Véanse otras listas de vicios en Marcos 7:21; Gálatas 5:20; Apocalipsis 21:8; 22:15. Nuestra palabra «farmacia» aplicada a fármacos y medicina se ha alejado desde luego en gran manera de un mal contexto, pero sigue habiendo un tufo malo acerca de las «medicinas patentadas» con su contenido de ingredientes secretos.1

CAPÍTULO 10

1. A otro ángel fuerte (allon aggelon ischuron). Pero la séptima trompeta no toca hasta 11:15. Este ángel no es de los siete ni de los cuatro, sino que es como el otro ángel fuerte en 5:2 y 18:21 o el otro ángel en 14:6, 15. La sexta trompeta de 9:13 acaba en 9:21. La apertura del séptimo sello es precedida por dos visiones (capítulo 7) y así aquí el toque de la séptima trompeta (11:15) va precedida de una nueva serie de visiones (10:1 a 11:14). Descender del cielo (katabainonta ek tou ouranou). Participio presente en voz activa de katabainö representando el proceso del descenso como en 20:1 (cf. 3:12). Envuelto en una nube (peribeblëmenon nephelën). Participio perfecto en voz pasiva de periballö con caso acusativo retenido como en 7:9, 13. No hay prueba alguna de que este ángel sea Cristo, aunque Cristo vendrá en las nubes (1:7) tal como ascendió en una nube (Hch. 1:9). El carro de Dios está en las nubes (Sal. 104:2), pero este ángel es un mensajero especial de Dios. El arco iris (hë iris). Véase 4:3 para esta palabra. La construcción es aquí cambiada del acusativo al nominativo. Como el sol (hös ho hëlios). La misma metáfora que se aplica a Cristo en 1:16. Como columnas de fuego (hös stuloi puros). Algo parecido a la metáfora de Cristo en 1:15, pero sigue sin haber demostración de que este ángel sea Cristo. Acerca de stulos véase 3:12; Gá. 2:9.

2. Tenía (kai echön). Este uso del participio en lugar de eichen (imperfecto) es semejante al de 4:7s.; 12:2; 19:12; 21:12, 14, un giro idiomático semítico (Charles), o como si katabainön (nominativo) hubiera precedido en lugar de katabainonta. Un librito (biblaridion). Un diminutivo de biblarion (papiro), propiamente un diminutivo de biblion (5:1) y quizá en contraste con él, una forma rara, aparece en Apocalipsis 10:2, 9, 10, y en Hermas. En 10:8 Tischendorf lee biblidarion, diminutivo de biblidion (Aristófanes) en lugar de biblion (Westcott y Hort). El contenido de este librito se encuentra en 11:1–13. Abierto (ëneöigmenon). Véase Ezequiel 2:9s. Participio perfecto (triple reduplicación) en voz pasiva de anoigö, en contraste con el libro cerrado de 5:1. Allí también tenemos epi (sobre) tën dexian (la mano derecha), porque se trataba de un rollo grande, pero aquí el pequeño rollo abierto lo sostiene en la mano (en tëi cheiri), aparentemente la mano izquierda (versículo 5). Puso (ethëken). Primer aoristo de indicativo en voz activa de tithémi. El tamaño del ángel es colosal, porque se apoya a la vez tanto sobre la tierra como sobre la mar. Aparentemente no hay nada especial en que el pie derecho (ton poda ton dexion) esté sobre el mar (epi tës thalassës) y que el izquierdo (ton euönumon) sobre la tierra (epi tës gës). Esto constituye una gráfica y atrevida imagen. Como ruge un león (hösper leön mukätai). El único ejemplo de hösper en Apocalipsis, pero hös sí se usa varias veces en el mismo sentido. Presente de indicativo en voz media de mukaomai, una vieja palabra onomatopéyica de mu (el sonido que emite una vaca), común para el mugir y bramar del ganado. En latín mugire, pero en Teócrito se usa del rugir de un león, como aquí, aunque en 1 Pedro 5:8 tenemos öruomai. Homero emplea mukaomai del son metálico de los escudos, y en Aristófanes del trueno. Aparece sólo aquí en el N.T. No significa que lo que el ángel dijo era ininteligible, sino sólo a gran voz. Cf. 1:10; 5:2, 12; 6:10; 7:2, 10, etc.

3. Los siete truenos (hai hepta brontai). Un grupo reconocido, pero no explicado aquí, quizá suponiendo Juan que eran conocidos. Para brontai véase ya en 4:5; 6:1; 8:5. En el Salmo 29 el Señor habla en la triple voz del trueno sobre la mar. Sus voces (tas heautön phönas). El acusativo cognado con elalësan y heautön (reflexivo) significa «suyas propias». En Juan 12:28 algunos pensaron que la voz del Padre a Cristo había sido un trueno.

4. Yo iba a escribir (ëmellon graphein). Imperfecto en voz activa de mellö (doble aumento como en Juan 4:47; 12:33; 18:32) y el presente (incoativo) de infinitivo en voz activa de graphö. «Estaba a punto de comenzar a escribir», como se le había ordenado en 1:11, 19. Sella (sphragison). Aoristo de imperativo en voz activa de sphragizö, tiempo de urgencia, «sella ahora mismo». Y no las escribas (kai më auta grapsëis). Prohibición con më y el aoristo ingresivo de subjuntivo en voz activa de graphö, «no comiences a escribir». De nada sirve conjeturar cuál era el contenido de aquella proclamación. Cf. el silencio de Pablo en 2 Corintios 12:4.

5. En pie (hestöta). Participio segundo perfecto en voz activa de histëmi (intransitivo). Juan retoma la imagen del versículo 2. Levantó (ëren). Primer aoristo de indicativo en voz activa de airö, levantar. Al cielo (eis ton ouranon). Hacia el cielo, el gesto acostumbrado al hacer un juramento solemne (Gn. 14:22; Dt. 32:40; Dn. 12:7).

6. Juró (ömosen). Primer aoristo de indicativo de omnuö, jurar. Por el que vive (en töi zönti). Este uso de en después de omnuö en lugar del acusativo usual (Stg. 5:12) es como el hebreo (Mt. 5:34, 36). «El viviente por siglos de siglos» es una frase común en Apocalipsis para designar a Dios como el existente eternamente (1:18; 4:9, 10; 15:7). Este juramento demuestra que este ángel no es Cristo. Quien creó (hös ektisen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de ktizö, una referencia a la actividad creadora de Dios como se ve en Génesis 1:1ss.; Éxodo 20:11; Isaías 37:16; 42:5; Salmos 33:6; 145:6, etc. Que ya no habrá más tiempo (hoti chronos ouketi estai). Futuro de indicativo en discurso indirecto con hoti. Pero esto no significa que chronos (tiempo), la «cuarta dimensión» de Einstein (añadida a la longitud, anchura y altura) vaya a dejar de existir, sino sólo que no se retardará más el cumplimiento de la séptima trompeta (v. 7), en respuesta a la pregunta de «¿hasta cuándo?» en 6:10.

7. Cuando él vaya a tocar (hotan mellëi salpizein). Cláusula temporal indefinida con hotan y el presente de subjuntivo en voz activa de mellö y el presente (incoativo) de infinitivo en voz activa de salpizö: «En cualquier momento en que esté a punto de comenzar a tocar» (en contraste con el aoristo en 11:15). También (kai). O «entonces» (V.M.), así frecuentemente en apódosis (14:10). Se habrá consumado (etelesthë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de teleö, uso proléptico o futurista del aoristo como en 1 Corintios 7:29. Así también 15:1. El misterio de Dios (to mustërion tou theou). Esta misma frase aparece en Pablo, en 1 Corintios 2:1; Colosenses 2:2. Aquí aparentemente se indica todo el propósito de Dios en la historia humana. Como Él lo anunció (hös euëggelisen). «Conforme a las buenas nuevas que Él ha declarado» (V.M.), primer aoristo de indicativo en voz activa de euaggelizö, un infrecuente uso del activo, como en 14:6 con el acusativo. Véase la voz media empleada así en Gálatas 1:9; 1 Pedro 1:12. Véase Amós 3:7; Jeremías 7:25; 25:4 para esta idea en los profetas del A.T. que habían esperado la resolución de todos los misterios en los últimos días.

8. Habló otra vez …, y dijo (palin lalousan kai legousan). Participios presentes en voz activa predicados femeninos acusativos del singular concordando con hën (el objeto de ëkousa), no con phönë (nominativo) como lo tienen la mayor parte de los cursivos (lalousa kai legousa). Ordinariamente sería elalei kai elegen. Véase 4:1 para un giro idiomático semejante. Ésta es la voz mencionada en el versículo 4. No se debe hacer una gran distinción aquí entre laleö y legö. Ve y toma (Hupage labe). Presente de imperativo en voz activa de hupagö y segundo aoristo de imperativo en voz activa de lambanö. El uso de hupage (exclamación como ide) es común en el N.T. (Mt. 5:24; 8:4; 19:21; Jn. 4:16; 9:7). Charles lo llama un hebraísmo (16:1). Obsérvese aquí el artículo repetido (to) refiriéndose al libro abierto en manos del ángel (v. 2), sólo que aquí se emplea biblion, no el diminutivo biblaridion que aparece en los versículos 2, 9, 10.

9. Me fui (apëltha). Segundo aoristo de indicativo en voz activa (forma -a), «Me alejé» (ap-) hacia el ángel. Juan dejó su lugar junto a la puerta del cielo (4:1). Que me diese (dounai). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de didömi, mandamiento indirecto después de legön (invitación) para dos en el discurso directo (segundo aoristo de imperativo en voz activa de la segunda persona del singular). Este uso de legö para invitar o indicar aparece en 13:14; Hechos 21:21. Dijo (legei). «Dice.» Un dramático y vívido presente de indicativo en voz activa de legö. Toma, y cómetelo entero (labe kai kataphage auto). Segundo aoristo de imperativo (efectivo) en voz activa de lambanö y de katesthiö (uso perfectivo de kata, «comer abajo», comer del todo). Véase la misma metáfora en Ezequiel 3:1–3; Jeremías 15:6s. El libro estaba ya abierto y no debía ser leído en voz alta, sino digerido mentalmente por Juan. Te amargará el vientre (pikranei sou tën koilian). Futuro en voz activa de pikrainö, para el cual verbo véase 8:11; 10:10 y Colosenses 3:19. No hay referencia alguna en Ezequiel o Jeremías a la amargura aquí mencionada. Dulce como la miel (gluku hös meli). Para la dulzura del rollo, véase Salmos 19:10s.; 119:103. «Cada revelación de los propósitos de Dios, aunque sea un mero fragmento, un biblaridion, es “agridulce”, desvelando juicio además de misericordia» (Swete). Unos dolores profundos y amargos confrontan a Juan al venir a comprender la voluntad y el camino de Dios.

10. Tomé—y me lo comí (elabon—kai katephagon auto). Segundos aoristos de indicativo en voz activa de los mismos verbos, para exhibir la rápida obediencia de Juan al mandamiento. El orden de los resultados es aquí cambiado a la experiencia real (dulce en la boca, amargo en el vientre). El verbo empleado ahora es el simple ephagon (comí), no el compuesto katephagon (comí del todo).

11. Dijeron (BAS) (legousin). Presente en voz activa de la vívida acción dramática y la declaración indefinida en plural como en 13:16; 16:15. Es posible que la alusión sea a la voz celestial (10:4, 8) y al ángel (10:9). Debes profetizar otra vez (dei se palin prophëteusai). No una nueva comisión (1:19), aunque ahora es renovada. Cf. Ezequiel 4:7; 6:2; Jeremías 1:10. El término palin (otra vez) señala a lo que precede y también a lo que ha de venir en 11:5. Aquí es profecía predictiva (prophëteusai, primer aoristo de infinitivo en voz activa de prophëteuö). Sobre (epi). En el caso, con respecto a, como en Juan 12:16 (con graphö), no en la presencia de (epi con el genitivo, Mr. 13:9) ni contra (epi con el acusativo, Lc. 22:53). Para esta lista de pueblos, que aparece siete veces en Apocalipsis, ver 5:9.

CAPÍTULO 11

1. Una caña (kalamos). Una vieja palabra para una caña en crecimiento (Mt. 11:7) que crecía en inmensas acumulaciones en el valle del Jordán (3 Jn. 7), una caña de medir (aquí, 21:15s.; Ez. 40:3–6; 42:16–19). Semejante a una vara (homoios rabdöi). Véase 2:27; Marcos 6:8 para rabdos. Y se me dijo (legön). «Diciendo» (participio presente en voz activa y masculino) es todo lo que hay aquí en griego. El participio implica edöken (él dio), no edothë, una construcción brusca vista en Génesis 22:20; 38:24, etc. Levántate, y mide (egeire kai metrëson). Presente de imperativo en voz activa de egeirö (intransitivo, uso exclamativo como en Mr. 2:11) y primer aoristo de imperativo en voz activa de metreö. En Ezequiel 42:2ss. el profeta mide el templo y es posible que se haga alusión aquí a aquel pasaje. Pero los modernos académicos no saben cómo interpretar este interludio (11:1–13) antes de la séptima trompeta (11:15). Algunos (como Wellhausen) consideran que es un fragmento del partido zelota antes de la destrucción de Jerusalén, acontecimiento que Cristo asimismo predijo (Mr. 13:2 = Mt. 24:2 = Lc. 21:6) y que fue también atribuido a Esteban (Hch. 6:14). Charles niega toda posible interpretación literal y toma el lenguaje en un sentido totalmente escatológico. Hay tres puntos en el interludio, sea cual sea la manera en que se interpreten: el castigo de Jerusalén o Israel (vv. 1 y 2), la misión de los dos testigos (3–12), el rescate del remanente (13). Hay un santuario celestial (7:15; 11:19; 14:15, etc.), pero aquí naos está sobre la tierra, y sin embargo no es el templo real de Jerusalén (a no ser que se interprete en este sentido). Quizá aquí sea el sentido espiritual (3:12; 2 Ts. 2:4; 1 Co. 3:16s.; 2 Co. 6:16; Ef. 2:19ss.). Para altar (thusiastërion) véase 8:3. Quizá la medición como aplicada «a los que adoran en él» (tous proskunountas en autöi) implica una palabra como numerar, con una alusión a los 144.000 en el capítulo 7 (un zeugma).

2. El patio (tën aulën). El patio descubierto fuera de la casa. Había generalmente dos, uno entre la puerta y la calle, el patio exterior, y el otro era el patio interior rodeado por los edificios (Mr. 14:66). Aquí el que tenemos es el patio exterior, «que está fuera del santuario» (tën exöthen tou naou), fuera del santuario, pero dentro del hieron donde los gentiles podían ir (usando la imaginería del templo de Jerusalén). Déjalo aparte (ekbale exöthen). Literalmente, «échalo fuera» (segundo aoristo de imperativo en voz activa de ekballö. No lo midas (më autën metrësëis). Prohibición con më y el primer aoristo (ingresivo) de subjuntivo en voz activa de metreö. Este patio exterior es dejado a su suerte. En el templo de Herodes el patio exterior estaba separado del interior por «la pared intermedia de separación» (to mesoitoichon tou phragmou, Ef. 2:15), más allá del cual no podía ir un gentil. En este patio exterior había una casa de oración para los gentiles (Mr. 11:17), pero ahora Juan debe echarlo fuera y dejarlo a su suerte (dado a los gentiles en otro sentido) para que sea profanado por ellos. Ellos hollarán (patësousin). Futuro en voz activa de pateö, aquí hollar con menosprecio como en Lucas 21:24, referido a la santa ciudad (Mt. 4:5; Is. 48:2; Neh. 11:1). Charles cree que sólo puede referirse a la ciudad celestial aquí (21:2, 10; 22:19) debido a 11:8 (Sodoma y Gomorra). Pero puede que el lenguaje sea meramente simbólico. Véase Daniel 9:24. Cuarenta y dos meses (mënas tesserakonta kai duo). Acusativo de extensión de tiempo. Este período en Daniel 7:25; 12:7. Aparece en tres formas en Apocalipsis (cuarenta y dos meses, aquí y en 13:5; 1260 días, 11:3 y 12:6; un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo, o 3 años y medio, 12:14 y así en Daniel). Este período, entiéndase como se entienda su duración, cubre la duración del triunfo de los gentiles, de la profecía de los dos testigos, del exilio de la mujer en el desierto.

3. Concederé (dösö). Futuro activo de didömi. El orador puede ser Dios (Beckwith) o Cristo (Swete) como en 2:13; 21:6 o su ángel representante (22:7, 12ss.). El giro que sigue es hebraico en lugar de bien el infinitivo después de didömi como en 2:7; 3:21; 6:4; 7:2; 13:7, 15; 16:8 o hina con el subjuntivo (9:5; 19:8) y tenemos kai prophëteusousin (y profetizarán). A mis dos testigos (tois dusin martusin mou). Caso dativo después de dösö. El artículo parece señalar a dos caracteres bien conocidos, como Elías y Eliseo, pero no hay manera posible de determinar quiénes son. Se ha intentado todo tipo de identificaciones. Vestidos (periblëmenous). Participio perfecto en voz pasiva de periballö como frecuentemente antes (7:9, 13; 10:1, etc.). Pero Aleph, A, P, Q leen aquí el acusativo plural en -ous, mientras que C tiene el nominativo en -oi. Charles sugiere un mero desliz en lugar del nominativo, pero Hort sugiere un error primitivo en los MSS. más antiguos en lugar del dativo peribeblemenois concordando con martusin. De cilicio (sakkous). Acusativo retenido con este verbo pasivo como en 7:9, 13. Véase 6:12 para sakkos y también Mateo 3:4. El ropaje concuerda con el mensaje (Mt. 11:21).

4. Los dos olivos (hai duo elaiai). El artículo parece señalar a lo que se conoce. Para este uso original de elaia véase Romanos 11:17, 24. En Zacarías 4:2, 3, 14 el candelero o portalámparas (luchnia) es Israel, y los dos olivos aparentemente Josué y Zorobabel, pero Juan hace su propio uso de este simbolismo. Aquí los dos olivos y los dos candeleros son idénticos. Que están en pie (hestötes). Participio perfecto activo masculino concordando con houtoi en lugar de hestösai (lectura en P y cursivos) concordando con elaiai kai luchniai, aunque hai (artículo femenino plural) sea aceptado antes de enöpion tou kuriou (delante del Señor).

5. Si alguno quiere hacerles daño (ei tis autous thelei adikësai). Condición de la primera clase, supuesta verdadera, con ei y el presente de indicativo en voz activa (thelei), «si cualquiera quiere dañar» (adikësai, primer aoristo de infinitivo en voz activa). Es imposible hacer daño a estos dos testigos hasta que hayan cumplido su obra. El fuego que procede de la boca de los testigos es semejante a la experiencia de Elías (2 R. 1:10). Devora (katesthiei), «come abajo (vorazmente)», presente de indicativo en voz activa de katesthio. Si alguno quiere (ei tis thelësëi). Condición de la tercera clase con ei y primer aoristo de subjuntivo en voz activa de thelö como en Lucas 9:13; Filipenses 3:12, pero los MSS. dan también las lecturas alternativas de thelei (presente de indicativo en voz activa) o thelësei (futuro en voz activa, condición de la primera clase como la precedente). La condición es repetida en esta forma cambiada, como menos probable que tenga lugar y con una muerte inevitable (dei auton apoktanthënai, tiene que ser muerto, primer aoristo de infinitivo en voz pasiva de apokteinö, con dei).

6. De cerrar el cielo (kleisai ton ouranon). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de kleiö. Como lo hizo Elías mediante la oración (1 R. 17:1; Lc. 4:25; Stg. 5:17). A fin de que no llueva (hina më huetos brechëi). Uso subfinal de hina më con el presente de subjuntivo en voz activa de brechö, viejo verbo, llover (Mt. 5:45), aquí con huetos como sujeto. En los días (tas hëmeras). Acusativo de extensión de tiempo. En Lucas 4:25 y Santiago 5:17 el período de sequía en tiempos de Eliseo fue de tres años y medio, justo el período que tenemos aquí. De su profecía (tës prophëteias autön). No aquí el don de la profecía (1 Co. 12:10) o una profecía particular o colección de profecías (Ap. 1:3; 22:7s.) sino «la ejecución de su oficio profético» (Swete). Sobre las aguas (epi tön hudatön). Como Moisés la había tenido (Éx. 7:20). En sangre (eis haima). Como ya se ha dicho en 8:8 acerca de la tercera trompeta, y otra vez aquí. Y para herir (kai pataxai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de patassö, empleado aquí con exousian echousin (tienen potestad), como lo es strephein (volver). Con toda clase de plagas (en pasëi plëgëi). En 1 Reyes 4:8, pero con referencia a las plagas de Egipto. Cuantas veces quieran (hosakis ean thelësösin). Cláusula temporal indefinida con hosakis y modal ean (= an) y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de thelö, «tan frecuentemente como quieran».

7. Cuando hayan acabado (hotan telesösin). Meramente el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de teleö con hotan en una cláusula temporal indefinida sin futurum exactum (futuro perfecto), «cuando acaben». La bestia (ho thërion). «La fiera que sale del abismo» de 9:1s. Reaparece en 13:1; 17:8. En Daniel 7:3 se emplea thëria. Nada menos que el anticristo satisfará la descripción que aquí se hace. Algunos ven la abominación de Daniel 7:7 y Mateo 24:15. Algunos ven a Nerón redivivo. Hará guerra contra ellos (poiësei met’ autön polemon). Esta misma frase aparece en 12:17 acerca del ataque del dragón contra la mujer. Es más la descripción de un combate singular (2:16). Los vencerá (nikësei autous). Futuro en voz activa de nikaö. La victoria de la bestia sobre los dos testigos es cosa cierta, como en Daniel 7:21. Y los matará (kai apoktenei). Futuro de apokteinö en voz activa. Sin tratar de aplicar esta profecía a individuos específicos o a tiempos, se puede concordar con estas palabras de Swete: «Pero sus palabras cubren de manera efectiva todos los martirios y matanzas de la historia en las que la fuerza bruta ha parecido triunfar sobre la verdad y la justicia».

8. Sus cadáveres quedarán (to ptöma autön). Vieja palabra proveniente de piptö (caer), una caída, especialmente de los cuerpos muertos en batalla, un cadáver, un cuerpo muerto (Mt. 14:12), aquí el singular (algunos MSS. leen ptömata, plural) como perteneciendo a cada uno de los autön (de ellos) como stomatos autön (la boca de ellos) en el versículo 5. Véase igualmente en el versículo 9. No hay término en griego para «quedarán». En (epi). «Sobre», como en el v. 6, con el genitivo (tës plateias), el camino ancho (hodou sobrentendido), de platus (ancho) como en Mateo 6:5, una vieja palabra (Ap. 21:21; 22:2). De la gran ciudad (tës poleös tës megalës). Claramente Jerusalén en vista de la cláusula final (hopou—estauröthë), aunque no llamada aquí «la ciudad santa» como en el versículo 2, y aunque en otros lugares de Apocalipsis se da este calificativo de gran ciudad a Babilonia (Roma) (14:8; 16:19; 17:5; 18:2, 10, 16, 18, 19, 21). Que (hëtis). «La cual misma ciudad.» En sentido espiritual (pneumatikös). Este adverbio tardío proveniente de pneumatikos (espiritual) aparece en el N.T. sólo dos veces: en 1 Corintios 2:14 (13) para la ayuda del Espíritu Santo en interpretar el mensaje de Dios, y aquí en un sentido oculto o místico (alegórico). Para este uso de pneumatikos véase 1 Corintios 10:3s. Judá es llamada Sodoma en Isaías 1:9s.; Ezequiel 16:46, 55. Véase asimismo Mateo 10:15; 11:23. Egipto no se aplica a Israel en el A.T., pero es «un símbolo evidente de opresión y esclavitud» (Swete). Donde también nuestro Señor fue crucificado (hopou kai ho kurios autön estauröthë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de stauroö, crucificar, una referencia al hecho de la crucifixión de Cristo en Jerusalén. Éste es uno de los pecados de Jerusalén, y el discípulo no es mayor que el Señor (Jn. 15:20).

9. Gente de (ek tön, etc.). No hay término para «gente» (polloi) antes de ek tön, sino que se implica (uso partitivo de ek) como en 2:10 y frecuentemente. «Los de los pueblos, etc.» sería una traducción más ajustada (como, p.e., la V.M.). Véase también 5:9; 7:9 para esta enumeración de razas y naciones. Verán (blepousin). «Contemplan» (cf. V.M.). Presente (vívido dramático) de indicativo en voz activa de blepö. Durante tres días y medio (hëmeras treis kai hëmisu). Acusativo de extensión de tiempo. Hëmisu es neutro singular aunque hëmeras (días) es femenino como en Marcos 6:23 y Apocalipsis 12:14. Los días de regocijo sobre los cadáveres de los testigos son tantos como los años de ministerio de los testigos (11:3), pero no hay una correspondencia necesaria (día por año). Esta alegría de los observadores «es descrita como simultáneamente diabólica e infantil» (Swete). No permitirán (ouk aphiousin). Presente de indicativo en voz activa de aphiö, forma tardía de aphiëmi, como en Marcos 1:34 (cf. apheis en Ap. 2:20). Este uso de aphiëmi con el infinitivo está sólo aquí en Apocalipsis, aunque es común en otras partes (Jn. 11:44, 48; 12:7; 18:8). Sus cadáveres (ta ptömata autön). Plural aquí, aunque singular justo antes y en el versículo 8. Sean puestos en los sepulcros (tethënai eis mnëma). Primer aoristo en voz pasiva de tithëmi, colocar. Mnëma (vieja palabra proveniente de mimnëskö, recordar) es un memorial, un monumento, un sepulcro, una tumba (Mr. 5:3). «En un país en el que el enterramiento tenía lugar el mismo día de la muerte, el tiempo de exposición e indignidad sería considerado como dilatado» (Beckwith). Véase Tobías 1:18ss.

10. Los moradores de la tierra (hoi katoikountes epi tës gës). Participio presente articular en voz activa de katoikeö, «una fórmula apocalíptica» (Swete) para el mundo no cristiano (3:10; 6:10; 8:13; 13:8, 12, 14; 17:8). Se regocijarán (chairousin). «Se regocijan.» Presente de indicativo en voz activa de chairö. Sobre ellos (ep’ autois). Caso locativo (o dativo) con epi como en 10:11. Se alegrarán (euphrainontai). «Se alegran.» Presente de indicativo en voz media de euphrainö, un viejo verbo (eu, phrën, una mente alegre), como en Lucas 15:32; Apocalipsis 12:12; 18:20. Una alegría jubilosa por el fin de la actividad de los dos profetas. Se enviarán regalos unos a otros (döra pempsousin allëlois). Futuro en voz activa de pempö con el dativo allëlois. Así como lo vemos en Ester 9:19, 22; Nehemías 8:10, 12. Atormentaron (ebasanisan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de basanisö, para lo cuál véase 9:5. Ésta es la razón (hoti) de la diabólica alegría de judíos y gentiles, que ya no tendrán que soportar las profecías (11:3s.) ni temer los milagros (11:5s.) de estos dos profetas. «Un sentimiento así de alivio quizá no es infrecuente en los hombres malvados cuando se elimina a un predicador de justicia o a un señalado ejemplo de bondad» (Swete).

11. Después de (meta tas, etc.). El artículo tas (los) mira retrospectivamente a 11:9. Un espíritu de vida enviado por Dios (pneuma zöës ek tou theou). Esta frase (pneuma zöës) aparece en Génesis 6:17; 7:15, 22 de los animales inferiores, pero aquí es una evidente alusión a Ezequiel 37:5, 10 (también 2 R. 13:21), en los que los huesos secos revivieron. Entró en ellos (eisëlthen en autois). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de eiserchomai con en en lugar de eis después del mismo (cf. Lc. 9:46). La profecía se ha hecho realidad aquí (cambio desde el futuro pempsousin al aoristo eisëlthen). Se pusieron en pie (estësan epi tous podas autön). Segundo aoristo ingresivo de indicativo en voz activa de histëmi (intransitivo). Referencia a Ezequiel 37:10, pero con el acusativo en lugar del genitivo ahí, después de epi como en 2 Reyes 13:21. Cayó … sobre (epepesen epi). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de epipiptö con repetición de epi. El mismo uso profético del aoristo que con eisëlthen y estësan. Veían (theörountas). Participio presente articular en voz activa de theöreö. «Los espectadores quedaron llenos de pánico» (Swete).

12. Que les decía (legousës). «Diciendo.» Participio presente en voz activa predicado de legö, femenino genitivo concordando con phönës, aunque algunos MSS. tienen el acusativo phönën legousan, siendo apropiadas ambas construcciones depués de ëkousan (oyeron). Hay una poca evidencia en favor de ëkousa como en 12:10 (aparece 24 veces en el libro). Cf. Juan 5:28. Subid acá (anabate höde). Segundo aoristo de imperativo en voz activa de anabainö. La ascensión de estos dos testigos tiene lugar a la vista de sus mismos enemigos, no sólo en presencia de unos pocos amigos como en el caso de Cristo (Hch. 1:9). Subieron (anebësan). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de anabainö. En una nube (en tëi nephelëi). Como lo hizo Jesús (Hch. 1:9), y de manera semejante a Elías (2 R. 2:11). El triunfo de ellos es abiertamente celebrado delante de sus enemigos, y es como el arrebatamiento descrito por Pablo en 1 Tesalonicenses 4:17.

13. Hubo (egeneto). «Tuvo lugar, o sucedió» (segundo aoristo de indicativo en voz media de ginomai). Frecuentemente se dan terremotos como símbolo de grandes conmociones en el orden social y espiritual (Swete) como en Ezequiel 37:7; 38:19; Hageo 2:6; Marcos 13:8; Hebreos 12:26s.; Apocalipsis 6:12; 16:18. Cayeron (epesen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de piptö, caer. Sólo la décima parte (ta dekaton) de la ciudad cayó. Cf. to triton (la tercera parte) en 8:7–12, quizá un número convencional. Murieron (apektanthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de apokteinö como en 9:18. Siete mil personas (onomata anthröpön chiliades hepta). Este uso de onomata (aquí nombres de hombres) es como en 3:4; Hechos 1:15 y se da en los papiros (Deissmann, Bible Studies, págs. 196s.). Se aterrorizaron (emphoboi egenonto). «Se volvieron aterrorizados», un viejo adjetivo (en, phobos, temor) como en Lucas 24:5; Hechos 10:4; 24:25. «Un movimiento general hacia el cristianismo, inducido por el temor o por la desesperación, predicción cumplida más de una vez en la historia de la iglesia» (Swete). Dieron gloria (edökan doxan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de didömi, cuando vieron el efecto del terremoto, reconocimiento del poder de Dios (Jn. 9:24; Hch. 12:23; Ro. 4:20).

14. Pasó (apëlthen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de aperchomai. Véase 9:12 para este uso y 21:1, 4. El segundo ay (hë ouai hë deutera) es la sexta trompeta (9:12) con los dos episodios juntos (10:1–11:13). El tercer ay (hë ouai hë tritë, femenino como en 9:12) es la séptima trompeta, que ahora «viene rápido» (erchetai tachu), para la cual frase véase 2:16; 3:11; 22:7, 12, 20. Señalando generalmente a la Parousia.

15. Sonaron (egenonto). BAS: «Se levantaron». Literalmente: «sucedieron». Hubo silencio en el cielo al abrirse el séptimo sello (8:1), pero aquí hubo «grandes voces». Quizá las grandes voces sean de los zöa de 4:6ss.; 5:8. Que decían (legontes). Construcción conforme al sentido; legontes es participio masculino (no legousai), aunque phönai, femenino. Juan comprendió lo que se decía. Ha venido a ser (V.M.) (egeneto). «Vino a ser», uso profético del participio aoristo, ya un hecho. Véase egeneto en Lucas 19:9. El reino de nuestro Señor y de su Cristo (V.M.) (tou kuriou hëmön kai tou Christou autou). repítase hë basileia de lo precedente. Aquí por kuriou (Señor) se designa a Dios Padre, como lo demuestra autou (su). Éste es el fin cierto y glorioso de la larga lucha contra Satanás, que posee el reino del mundo que ofreció a Cristo en el monte de la tentación a cambio de un acto de adoración. Pero Jesús escarneció la idea de asociarse con Satanás en el gobierno del mundo, y escogió la guerra, guerra sin cuartel y hasta la derrota total del enemigo. Ahora ha llegado el punto culminante con Cristo como vencedor del reino de este mundo y para su Padre. Ésta es la lección cimera del Apocalipsis. Él reinará (basileusei). Futuro en voz activa de basileuö. Dios reinará, pero el gobierno de Dios y de Cristo es uno así como el reino es uno (1 Co. 15:27). Jesús es el Ungido del Señor (Lc. 2:26; 9:20).

16. Los veinticuatro ancianos (hoi eikosi tessares presbuteroi). Siguen a los seres vivientes (v. 15, si se interpreta correctamente) en su adoración, como en 4:9ss. Aunque sentados en sus propios tronos (4:4), caen sin embargo sobre sus rostros en cada acto de adoración a Dios y a Cristo (4:10; 5:8, 14; 19:4). Aquí epi ta prosöpa autön (sobre sus rostros) se añade como en 7:11 de los ángeles. Los ancianos aquí vuelven a representar a los redimidos, como los cuatro seres vivientes a las fuerzas de la naturaleza, en la gran acción de gracias aquí (eucharistoumen, presente de indicativo en voz activa de eucharisteö).

17. Oh Señor Dios (Kurie ho theos). Forma vocativa kurie y forma nominativa ho theos (vocativo en su uso). Véase 1:8; 4:8 para esta combinación con ho pantokrator (el Todopoderoso). Para ho ön kai ho ën (que eres y que eras) véase 1:4, 8; 4:8; 16:5. Has tomado (eilëphes). Perfecto de indicativo en voz activa de lambanö, enfatizando la permanencia del gobierno de Dios: «Tú has asumido tu poder». Y has reinado (ebasileusas). Primer aoristo ingresivo de indicativo en voz activa de basileuö. «Comenzaste a reinar». Véase esta combinación de tiempos (perfecto y aoristo) sin confusión en 3:3; 5:7; 8:5.

18. Se airaron (örgisthësan). Primer aoristo ingresivo de indicativo en voz activa de orgizomai. La culminación de la ira en contra de Dios (16:13ss.; 20:8s.). Cf. Salmos 2:1, 5, 12; 99:1; Hechos 4:25ss. Juan ve la hostilidad del mundo contra Cristo. Tu ira ha venido (ëlthen hë orgë sou). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de erchomai, de nuevo el aoristo profético. Se concibe el Dies Iræ como ya llegado. El tiempo de juzgar a los muertos (ho kairos tön nekrön krithënai). Para este uso de kairos véase Marcos 11:13; Lucas 21:24. Por «los muertos» Juan aparentemente se refiere tanto a los buenos como a los malos (Jn. 5:25; Hch. 24:21), coincidente con la resurrección y el juicio (Mr. 4:29; Ap. 14:15ss.; 20:1–15).1 El infinitivo krithënai es el primer aoristo en voz pasiva de krinö, uso epexegético con la cláusula precedente, como también sucede con dounai (segundo aoristo de infinitivo en voz activa de didömi), dar. El galardón (ton misthon). Éste vendrá al final del día (Mt. 20:8), y de parte de Dios (Mt. 6:1), a la venida del Señor (Ap. 22:12), conforme a la obra de cada uno (1 Co. 3:8). A los pequeños y a los grandes (tous mikrous kai tous megalous). El acusativo aquí es un anacoluto y no concuerda en caso con los dativos precedentes después de dounai ton misthon, aunque algunos MSS. tienen el dativo tois mikrois, etc. Juan tiene predilección por esta frase, «los pequeños y los grandes» (13:16; 19:5, 18; 20:12). Y de destruir (kai diaphtheirai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de diaphtheirö, prosiguiendo la construcción con kairos. Obsérvese tous diaphtheirontas, «aquellos destruyendo» a la tierra (corrompiendo la tierra). Hay un doble sentido en diaphtheirö que justifica este juego de palabras. Véase 19:2. En 1 Timoteo 6:5 tenemos a aquellos «corrompidos en su mente» (diaphtharmenoi ton noun). Dios destruirá a los destructores (1 Co. 3:16s.).

19. Fue abierto (ënoigë). Segundo aoristo de indicativo en voz pasiva de anoigö, con aumento sobre la preposición como en 15:5. Para el santuario (naos) de Dios en el cielo véanse 3:12; 7:15; 15:5ss.; 21:22. Se dejó ver (öphthë). «Fue vista.» Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de horaö. El arca de su pacto (hë kibötos tës diathëkës autou). El arca sagrada dentro del segundo velo del tabernáculo (He. 9:4) y en la cámara interior del templo de Salomón (1 R. 8:6) que probablemente fue destruida cuando Nabucodonosor quemó el templo (2 R. 25:9; Jer. 3:16). Para los símbolos de majestad y poder en la naturaleza, ver asimismo 6:12; 8:5; 11:13; 16:18, 21.

CAPÍTULO 12

1. Una gran señal (sëmeion mega). La primera de las visiones que va a ser descrita (13:3; 15:1), y es introducida mediante öphthë como en 11:19 y 12:3, no mediante meta tauto ni eidon ni mediante eidon kai idou como hasta ahora. Esta «señal» es realmente una teras (maravilla), como lo es por asociación en Mateo 24:24; Juan 4:48; Hechos 2:22; 5:12. El elemento de maravilla no está en la palabra sëmeion como en teras, pero sí frecuentemente en la cosa misma, como en Lucas 21:11; Juan 9:16; Apocalipsis 13:13ss.; 15:1; 16:14; 19:20. Una mujer (gunë). Caso nominativo en aposición con sëmeion. «La primera “señal en el cielo” es una Mujer, la primera aparición de una figura femenina en la visión apocalíptica» (Swete). Vestida del sol (peribeblëmenë ton hëlion). Participio perfecto en voz pasiva de periballö, con el acusativo retenido, como tan frecuentemente sucede (9 veces) en Apocalipsis. Tanto Charles como Moffatt ven ideas y fuentes mitológicas detrás de la atrevida imaginería aquí que nos dejan totalmente descaminados. Swete entiende a la Mujer como «la iglesia del Antiguo Testamento» como «la Madre de quien vino Cristo según la carne. Pero aquí, como en todas partes en el Libro, no se establece ninguna clara divisoria entre la Iglesia del Antiguo Testamento y la Sociedad Cristiana».1 Desde luego no se trata de la Virgen María, como lo clarifica el v. 17. Beckwith cree que se trata de la representante celestial del pueblo de Dios, la Sion ideal, que, hasta allí donde se manifiesta en realidades concretas, «está representada a la vez por el pueblo del Antiguo y Nuevo Testamento». Puede que Juan tenga en mente Isaías 7:14 (Mt. 1:23; Lc. 1:31) así como Miqueas 4:10; Isaías 26:17s.; 66:7 sin una idea concreta de María. La metáfora del parto es muy común (Jn. 16:21; Gá. 4:19). La figura es osada, con la luna «debajo de sus pies» (hupokatö tön podön autës) y «una corona de doce estrellas» (stephanos asterön dödeka), una posible alusión a las doce tribus (Stg. 1:1; Ap. 21:12) o a los doce apóstoles (Ap. 21:14).

2. Y estando encinta (kai en gastri echousa). Quizá estin debe ser suplido aquí, o emplearse el participio como un verbo finito como en 10:2. Es un giro técnico para denotar un embarazo como en Mateo 1:18, 23, etc. Con dolores de parto (ödinousa). Participio presente en voz activa de ödinö, un viejo verbo (de ödin, dolores de parto, 1 Ts. 5:3), en el N.T. sólo aquí y en Gálatas 4:27. Y en la angustia (kai basanizomenë). «Y atormentada» (participio presente en voz pasiva de basanizö, para lo que véase ya 9:5; 11:10), solamente aquí en el N.T. en el sentido de parto. Del alumbramiento (tekein). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de tiktö, hacer nacer, uso epexegético. También en el versículo 4.

3. Otra señal (allo sëmeion). «Un segundo cuadro que sigue de inmediato al primero e inseparable de él» (Swete). He aquí (kai idou). Como frecuentemente (4:1; 6:2, 5, 8, etc.). Un gran dragón rojo (drakön megas purros). Homero emplea esta antigua palabra (probablemente de derkomai, ver con claridad) para denotar a un gran monstruo con tres cabezas arrollado como una serpiente, y que comía hierbas venenosas. La palabra aparece también en Hesíodo, Píndaro y Esquilo. Los babilonios temían a una hidra de siete cabezas, y Tifón era el dragón egipcio que persiguió a Osiris. Uno se pregunta si éstos y los dragones chinos no son memorias antiguas de conflictos con diplodocos y otros dinosaurios y otros monstruos antes de su desaparición. Charles señala en el A.T. a este monstruo como el principal enemigo de Dios, bajo el título de Rahab (Is. 51:9s.; Job 26:12s.), Behemot (Job 40:15–24), Leviatán (Is. 27:1), la Serpiente (Amós 9:2ss.), En Salmos 74:13 leemos de «las cabezas de los dragones». Acerca de purros (rojo) véase 6:4. Aquí (12:9) y en 20:2 se identifica al gran dragón con Satanás. Véase Daniel 7 para muchos de los aspectos aquí tratados, como los diez cuernos (Dn. 7:7) y el arrojamiento de las estrellas (Dn. 8:10). Esta palabra aparece sólo en Apocalipsis en el N.T. Siete diademas (hepta diadëmata). Una vieja palabra proveniente de diadeö (atar alrededor), la cinta azul marcada con blanco con la que los reyes de Persia solían atarse la tiara; de ahí una corona regia en contraste con stephanos (guirnalda, como el término latino corona, como en 2:10), en el N.T. sólo aquí; 13:1; 19:12. Si Cristo como Vencedor tiene «muchas diademas», no es extraño que Satanás lleve siete (diez en 13:1).

4. Su cola (hë oura autou). Véase 9:10, 19. Arrastró (surei). Presente de indicativo en voz activa de surö, «arrastra», sólo aquí en Apocalipsis, pero véase Juan 21:8. La tercera parte de las estrellas (to triton tön asterön). Este monstruo es como un gran cometa. Véase Daniel 8:10. Quizá con el tercio se quiere suavizar la imagen, como en Apocalipsis 8:7s. Las arrojó (ebalen autous). Segundo aoristo de indicativo en voz activa. Charles toma esto como referido a una guerra en el cielo entre los ángeles fieles y Satanás, con la caída de algunos ángeles (Jud. 6). Pero Juan puede que tenga en mente a los mártires anteriores a Cristo (He. 11:32s.) y después de la ascensión de Cristo (Mt. 23:35). Se paró (estëken). Imperfecto en voz activa de un verbo tardío, stëkö, del perfecto hestëka de histëmi, una gráfica imagen del desafío del dragón a la mujer que está para dar a luz. Tan pronto como naciese (hotan tekëi). Cláusula temporal indefinida con hotan y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de tiktö. A fin de devorar (hina kataphagëi). Cláusula de propósito con hina y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de katesthiö, comer totalmente (abajo). Cf. Jeremías 28:3–4. Esto es lo que Faraón quiso hacer con Israel (Éx. 1:15–22; Sal. 85:13; Is. 27:1; 51:9; Ez. 29:3). Precisamente así intentó el diablo destruir al niño Jesús al nacer.

5. Ella dio a luz a un hijo (eteken huion). Literalmente, «parió un hijo» (segundo aoristo de indicativo en voz activa de tiktö). varón (arsen). Así A, C con el neutro teknon o paidion en mente, como sucede frecuentemente en el A.T. (eteken arsen, Éx. 1:16ss.; 2:2; Lv. 12:2, 7; Is. 66:7; Jer. 20:15, etc.), pero P y algunos cursivos leen arsena (masculino en caso acusativo), como en el v. 13 (ton arsena), mientras que Aleph y Q tienen arrena. La palabra es antigua (bien arsën o arrën), como en Mateo 19:4, sólo en este capítulo en Apocalipsis. Es realmente redundante después de huion (hijo), como en Tobías 6:12 (Aleph). Que va a pastorear con vara de hierro a todas las naciones (hos mellei poimainein panta ta ethnë en rabdöi sidërai). Véase 2:27 para estas palabras (del Sal. 2:9) aplicadas allí también a cristianos victoriosos, y en 19:15 al cristiano triunfante. Su gobierno se extenderá más allá de los judíos (Mt. 2:6). Naturalmente, aquí hay una referencia directa al nacimiento de Jesús de María, que así representaba en su persona a esta «mujer ideal» (el pueblo de Dios). Fue arrebatado hacia Dios (hërpasthë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de harpazö, viejo verbo denotando arrebatar, tomar fuera, como en Juan 10:12, sólo aquí en Apocalipsis. Referencia a la ascensión de Cristo, con omisión del ministerio, crucifixión y resurrección de Cristo, porque aquí simplemente se expone «la futilidad de la vigilancia del Dragón» (Swete). «El Mesías, bien lejos de ser destruido, es arrebatado para participar en el trono de Dios» (Beckwith).

6. Huyó al desierto (ephugen eis tën erëmon). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de pheugö. Aquí, naturalmente, no se trata de María, sino de «la mujer ideal» (el pueblo de Dios) de los versículos precedentes, que huye ante la persecución del dragón. El pueblo de Dios no comparte en el acto del arrebatamiento de Cristo, pero el dragón se ve incapaz de destruirlos completamente. Las frases aquí empleadas parecen reminiscentes de Deuteronomio 8:2ss. (la peregrinación de Israel en el desierto), 1 Reyes 17:2s. y 19:3s. (la huida de Elías), 1 Mac 2:29 (huida de los judíos de Antíoco Epifanes), Mateo 2:13 (huida de José y María a Egipto), Marcos 13:14 (la huida de los cristianos antes de la destrucción de Jerusalén). Donde (hopou—ekei). Redundancia hebrea (donde—allí) como en 3:8; 8:2, 9; 13:8, 12; 17:9; 20:8. Preparado (hëtoimasmenon). Participio perfecto en voz pasiva predicado de hetoimazö, verbo para el cual ha de verse Mateo 20:23; Apocalipsis 8:6; 9:7, 15; 16:12; 19:7; 21:2, y para su uso con topos Juan 14:2s. y para la clase de comunión significada con ello (Sal. 31:21; 2 Co. 13:13; Col. 3:3; 1 Jn. 1:3). Por Dios (apo tou theou). «De (parte de) Dios», marcando al que así ha provisto como Dios mismo (9:18; Stg. 1:13). Este simbolismo anticipativo se repite en 12:13s. Para que allí la sustenten (hina ekei trephösin autën). Cláusula de propósito con hina y el presente para denotar una acción continua: subjuntivo en voz activa según A, P, aunque C lee trephousin, presente de indicativo en voz activa, como es posible también en 13:17 y desde luego así es en 10:11; 11:9. Un MS. tiene trephetai (es nutrido). La frase estereotipada aparece aquí, como en 11:2s., para la duración del poder del dragón, repetida en 12:14 en términos más generales, y otra vez en 13:5.

7. Hubo una gran batalla en el cielo (egeneto polemos en töi ouranöi). «Sucedió una guerra en el cielo» (egeneto, no ën). «Otro cuadro, no un sëmeion (vv. 1, 3), sino consiguiente con los dos sëmeia que le preceden. El nacimiento y arrebatamiento del Hijo de la Mujer resultan en una guerra que invade el epourania» (Swete). La referencia no es a la rebelión original de Satanás, como mantenía Andreas. Así como la venida de Cristo propició renovadas manifestaciones de poder demónico (Mr. 1:13; Lc. 22:3, 31; Jn. 12:31; 14:30; 16:11), del mismo modo el regreso de Cristo al cielo es descrito como constituyendo la ocasión de renovados ataques allí. No debemos visualizarlo demasiado literalmente, pero desde luego los modernos aviones de combate nos ayudan a comprender el concepto de batallas en el cielo aún mejor que las falanges de nubes de tormenta (Swete). Juan incluso describe este último conflicto como teniendo lugar en el mismo cielo. Cf. Lucas 10:18; 1 Reyes 22:1ss.; Job 1 y 2; Zacarías 3:1ss. Miguel y sus ángeles (ho Michaël kai hoi aggeloi autou). El nominativo aquí puede ser en aposición con polemos, pero es una construcción anormal sin verbo, aunque egeneto (surgió) puede entenderse como repetido. Miguel es el campeón del pueblo judío (Dn. 10:13, 21; 12:1) y es llamado arcángel en Judas 9. Luchaban (tou polemësai). Este infinitivo articular genitivo constituye otro problema gramatical en esta oración. Si egeneto (surgió) se repite como arriba, tenemos entonces el infinitivo de propósito, un giro bien común. En caso diferente es anómalo, ni parecido a Hechos 10:25. Contra el dragón (meta tou drakontos). Acerca del empleo de meta con polemeö véanse 2:16; 13:4; 17:14 (en ningún otro lugar en el N.T.). El diablo tiene ángeles bajo sus órdenes (Mt. 25:41) y también a predicadores (2 Co. 11:14s.). Luchaban (epolemësen). Aoristo constativo de indicativo en voz activa de polemeö, describiendo toda la batalla de un vistazo.

8. Pero no prevalecieron (kai ouk ischusan). Aquí kai iguala a «y sin embargo», «empero». Unos cuantos MSS. leen el singular ischusen como epolemësen, pero erróneamente. Ni se halló ya lugar para ellos (oude topos heurethë autön eti). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö, encontrar. Probablemente autön es el genitivo objetivo (lugar para ellos), lo mismo que en 20:11 se emplea autois (dativo, para ellos) con topos ouch heurethë. Esta frase aparece en Daniel 2:35 (Teodoción) y Zacarías 10:10. El dragón es finalmente expulsado del cielo (cf. Job 1:6), aunque nos sea difícil pensar en el concepto de que Satanás haya tenido acceso al cielo.2

9. Fue lanzado (eblëthë). Primer aoristo efectivo de indicativo en voz pasiva de ballö, echado fuera por el bien de todos, una gloriosa consumación. Esta visión de la victoria final sobre Satanás es dada por Jesús en Lucas 10:18; Juan 12:31. No ha tenido lugar aún, pero vendrá, y la esperanza de ella debería espolearnos a la actividad y al celo misionero. La palabra megas (grande) aparece aquí con drakön como en 12:3, y toda la imagen es repetida en 20:2. El dragón se identifica en ambos lugares con la serpiente antigua (Gn. 3:1ss.) y es llamado archaios (de archë, comienzo), como Jesús dijo que el diablo era homicida «desde el principio» (Jn. 8:44). Tanto diabolos (calumniador) como Satanás (Satanäs) son términos comunes en el N.T. para designar a este gran dragón y vieja serpiente, el gran enemigo de la humanidad. Véase Mateo 4:1 y Apocalipsis 2:10 para diabolos, y Lucas 10:18 para Satanäs. El cual engaña al mundo entero (ho planön tën oikoumenën holën). Éste es su objetivo y su ocupación, representados aquí por el participio presente articular nominativo en voz activa de planaö, conducir al error. Para «el mundo habitado» véase Lucas 2:1; Apocalipsis 3:10; 16:14. Satanás puede casi «conducir al error» a los mismos elegidos de Dios (Mt. 24:24), tan artero es él en su seducción al enseñarnos a engañarnos a nosotros mismos (1 Jn. 1:8). Fue arrojado a la tierra (eblëthë eis tën gën). Aoristo efectivo repetido desde el principio del versículo. «La tierra no era una nueva esfera de la actividad de Satanás» (Swete). Fueron arrojados (eblëthësan). Uso triple del mismo verbo aplicado a los esbirros de Satanás. La expulsión es completa.

10. Una gran voz … que decía (phönën megalën legousan). Acusativo después de ëkousa en esta frase como en 5:11; 10:4; 14:2; 18:4, pero el genitivo phönës legousës en 11:12; 14:13. No se nos dice de dónde proviene esta voz o cántico, posiblemente de uno de los veinticuatro ancianos (Swete) o algún otro ser celestial (11:15) que puede simpatizar con los seres humanos (11:15), los mártires en el cielo (Charles). Ahora ha venido (arti egeneto). Arti (Jn. 13:33) muestra cuán reciente es en el tiempo la caída de Satanás aquí prolépticamente descrita como detrás de nosotros en el tiempo (tiempo aoristo egeneto). La salvación (hë sötëria). Aquí «la victoria» como en 7:10; 19:1. El poder (hë dunamis). El poder de Dios sobre el dragón (cf. 7:12; 11:17; 19:1). El reino (hë basileia). «El imperio de Dios» como en 11:15. La autoridad de su Cristo (hë exousia tou Christou autou). La cual Cristo ha recibido del Padre (Mt. 28:18; Jn. 17:2). Véase 11:15 (Sal. 2:2) para «su Ungido». El acusador (ho katëgör). La forma regular, katëgoros, aparece en Juan 8:10; Hechos 23:30, 35; 25:16, 18 y en muchos MSS. aquí en Apocalipsis 12:10, pero A lee katëgör, aceptada por Westcott y Hort. Antes se consideraba una transliteración de una palabra hebrea, pero Deissmann (Light from the Ancient East, págs. 93s.) lo cita de un papiro mágico vernacular del siglo cuarto, sin señal de influencia judía o cristiana, así como diakön aparece como una forma vernacular de diakonos. Sólo aquí se aplica la palabra a Satanás en el N.T. En el judaísmo tardío Satanás es el acusador, y Miguel el defensor, de los fieles. De nuestros hermanos (tön adelphön hëmön). Los santos aún en la tierra batallando contra Satanás y sus artimañas. Que los acusaba (ho katëgorön autous). Participio presente articular en voz activa de katëgoreö, viejo verbo, acusar, generalmente con el genitivo de la persona (Jn. 5:45), pero aquí con el acusativo. Ésta es la constante ocupación del diablo (Job 1:6s.). Día y noche (hëmeras kai nuktos). Genitivo de tiempo. «De día y de noche.»

11. Ellos le han vencido (autoi enikësan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de nikaö, el verbo usado por Jesús de su propia victoria (Jn. 16:33) y acerca de Él (Ap. 3:21; 5:5). «La victoria de los mártires señala el fracaso de los intentos de Satanás» (Swete). Por medio de la sangre del Cordero (dia to haima tou arniou). Como en 1:5; 5:6, 9; 7:14. La sangre de Cristo es aquí presentada por dia como la base de la victoria, no como el medio, como por en en 1:5; 5:9. Ambas ideas son verdaderas, pero dia con el acusativo da sólo la razón. La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado (Jn. 1:29; 1 Jn. 1:7). Cristo venció a Satanás, y así hace posible nuestra victoria (Lc. 11:21s.; He. 2:18). «Así el Cordero es el verdadero sunëgoros [como Miguel] del Nuevo Israel, su paraklëtos pros ton patera (1 Jn. 2:1)» (Swete). Y de la palabra del testimonio de ellos (kai dia ton logon tës marturias autön). El mismo uso de dia, «y debido al testimonio de ellos acerca de Jesús» como en el propio caso de Juan en 1:9. Estos mártires han sido fieles a su parte. Y no amaron sus vidas, exponiéndolas hasta la muerte (V.M.) (ouk ëgapësan tën psuchën autön achri thanatou). Primer aoristo de indicativo en voz activa de agapaö. Ellos resistieron «hasta la sangre» (mechris haimatos, He. 12:4) y no pusieron sus propias vidas por delante a la lealtad a Cristo. Hay una referencia directa a las palabras de Jesús en Juan 12:25 como se ilustra también en Marcos 8:35; Mateo 10:39; 16:25; Lucas 9:24; 17:33. El mismo ejemplo de Pablo es pertinente (Hch. 21:13; Fil. 1:20ss.). El mismo Jesús había sido «obediente hasta la muerte» (Fil. 2:8). Estos mártires parecen estar aún vivos en la tierra, pero su heroísmo es presentado prolépticamente.

12. Por lo cual (dia touto). «Por esta razón» como en 7:15; 18:8 (15 veces en el Evangelio de Juan, señala Charles). Señala retrospectivamente al versículo 10. Alegraos (euphrainesthe). Presente de imperativo en voz media de euphrainö como en 11:10; 18:20. Oh cielos (V.M.) (hoi ouranoi). Plural sólo aquí en Apocalipsis, aunque es común en otras partes en el N.T. Aquí, Satanás ya no está en los cielos. Los que moráis en ellos (hoi en autois skënountes). Participio presente articular en voz activa de skënoö (véanse 7:15 y 13:6) para morar (morar en tabernáculos) como de Cristo en Juan 1:14 y de Dios en Apocalipsis 21:3. Los moradores del cielo (ángeles y santos) tienen causa para regocijarse, y los de la tierra para lamentarse. ¡Mas ay de la tierra y del mar! (V.M.) (kai ouai tën gën kai tën thalassan). El acusativo después de ouai como en 8:13, pero nominativo en 18:10, 16, 19 en lugar del usual dativo (Mt. 11:21; 18:7, etc.). Ha descendido (katebë). Segundo aoristo (efectivo) de indicativo en voz activa de katabainö. Poco tiempo (oligon kairon). Acusativo de extensión de tiempo. La partida del diablo de su guerra en los cielos le revela (eidös, conociendo, participio perfecto en voz activa) que su tiempo para dañar a los hombres está limitado, y de ahí su gran ira (thumon, una ira ardiente).

13. Persiguió (ediöxen). Participio primero aoristo en voz activa de diökö, perseguir, una persecución hostil aquí como en Mateo 5:10s.; 10:23, etc. Ahora Juan, después de la «voz» en 10 a 13, vuelve a la narración en el versículo 9. El hijo fue arrebatado en el versículo 5, y ahora la mujer (el verdadero Israel sobre la tierra) recibe una mortal persecución. Quizá los acontecimientos ocurridos desde el 64 d.C. (el incendio de Roma por parte de Nerón) ilustraron con creces esta visión, y siguen ilustrándola. Que (hëtis). «La cual misma.»

14. Se le dieron (edothësan). Como en 8:2; 9:1, 3. Dos alas de la gran águila (hai duo pteruges tou aetou tou megalou). No la águila de 8:13, sino el uso genérico del artículo. Cada águila tenía dos alas. Probablemente aquí, como en Mateo 24:28, se describe más bien el buitre que la verdadera águila. Para el águila en el A.T. véase Ézequiel 19:4; Isaías 40:31; Job 9:26; Proverbios 24:34. Para que volase (hina petëtai). Cláusula de propósito con hina y presente de subjuntivo en voz media de petomai, un viejo verbo, volar, en el N.T. sólo en Apocalipsis (4:7; 8:13; 12:14; 14:16; 19:17). Reanudación de los detalles en el versículo 6 (que véase) acerca de «el desierto», su «lugar», el redundante ekei con hopou, el «tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo» (kairon kai kairous kai hëmisu), 1260 días, pero con trephetai (presente de indicativo en voz activa) en lugar de trephösin (plural general del presente de subjuntivo en voz activa), y con la adición de «de la presencia de la serpiente» (apo prosöpou tou opheös), debido a que la serpiente rige la tierra por este período. «Hasta el fin del presente orden, la Iglesia mora en el desierto» (Swete), y con todo debemos proseguir por Cristo.

15. Agua como un río (hudör hös potamon), caso acusativo después de ebalen (arrojó). La serpiente no podía seguir a la mujer ni detener su huida, y por ello intentó ahogarla. Para que fuese arrastrada por el río (hina autën potamophorëton poiësëi). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de poieö. Para este uso de poieö véase 17:16. Este compuesto verbal potamophorëton en el predicado acusativo (potamos, río, phorëton, de phoreö, portar) no fue acuñado por Juan, pero aparece en un papiro del 110 a.C. y en varios otros después de los tiempos del N.T. Significa, simplemente, «arrastrado por el río».

16. Ayudó a la mujer (eboëthësen tëi gunaiki). Primer aoristo de indicativo en voz activa de boëtheö, viejo verbo con el dativo como en Hebreos 2:18, que ha de verse. Herodoto nos cuenta del río Lyco desapareciendo bajo tierra cerca de Colosas. Pero este vívido símbolo no depende de ejemplos históricos. Tragó (katepien). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de katapinö, literalmente «bebió abajo».

17. Se encolerizó (örgisthë). Primer aoristo (ingresivo) de indicativo en voz pasiva de orgizomai, «se puso colérico». Contra la mujer (epi tëi gunaiki), esto es, «debido a la mujer». Se fue (apëlthen), en su ira, a hacer la guerra a los seguidores dispersos del Cordero, que no estaban en el desierto, quizá una alusión a Génesis 3:15. El diablo persiste en una implacable guerra contra todos aquellos «que guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesús» (V.M.) (tön tërountön tas entolas tou theou kai echontön tën marturian Iësou). Estas dos marcas excitan la ira del diablo, entonces y ahora. Cf. 1:9; 6:9; 14:12; 19:10; 20:4.

CAPÍTULO 13

1. Estaba de pie (V.M.) (estathë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de histëmi (intransitivo), como en 8:3. «Se paró» (RVR77) en su camino a la guerra con el resto de la simiente de la mujer. P y Q leen aquí estathën (me paré), cuando debe ser conectado con el capítulo 13. Sobre la arena (epi tën ammon). El caso acusativo como en 7:1; 8:3, etc. Ammos es una antigua palabra para arena, para denotar una multitud innumerable en 20:8. Del mar (ek tës thalassës). Véase 11:7 para «la bestia que sube del abismo». La imaginería es igual que en Daniel 7:3. Véase también Apocalipsis 17:8. Esta «bestia del mar», como en Daniel 7:17, 23, es un vasto imperio empleado en el interés de la fuerza bruta. Esta bestia, lo mismo que el dragón (12:3), tiene diez cuernos y siete cabezas, pero son los cuernos los que están coronados, no las cabezas. Parece que lo que aquí se presenta es el Imperio Romano (17:9, 12). Acerca de las «diademas» (diadëmata), véase 12:3, sólo diez aquí, no siete como allí. Nombres de blasfemia (onomata blasphëmias). Véase 17:3 para esta misma frase. El significado se hace claro por medio de los blasfemos títulos asumidos por los emperadores romanos en los siglos primero y segundo, como se ve de las inscripciones en Éfeso, que tienen el término theos constantemente aplicado a ellos.

2. Semejante a un leopardo (homoion pardalei). Caso asociativo instrumental de pardalis, un viejo término denotando a una pantera, un leopardo, solamente aquí en el N.T. El leopardo (leo, pard) era considerado un cruce entre una pantera y una leona. Como de oso (hös arkou), sus pies eran así. Se trata de un antiguo término, que también se escribe arktos, sólo aquí en el N.T. También en Daniel 7:4. Como boca de león (hös stoma leontos). También en Daniel 7:4. Esta fiera combina las características de las primeras tres fieras de Daniel 7:2ss. La fuerza y brutalidad de los imperios de Babilonia, de Media y de Persia1 aparecieron en el imperio romano. La vigilancia felina del leopardo, el poder lento y aplastante del oso y el rugido del león eran cosas familiares para los pastores de Palestina (Swete). El dragón le dio (edöken autöi ho drakön). Primer aoristo de indicativo en voz activa de didömi (dar) y caso dativo autöi (la bestia). El dragón obra a través de esta bestia. La bestia es simplemente el agente de Satanás. Satanás mantuvo su título ante Cristo (Mt. 4:9; Lc. 4:6), y Cristo llamó a Satanás el príncipe de este mundo (Jn. 12:31; 14:30; 16:11). Y así la guerra prosigue.

3. Y vi (RV) (kai). No hay verbo (eidon) en el viejo MS., pero se sobrentiende claramente del versículo 2. Como herida de muerte (hös esphagmenën). Participio perfecto en voz pasiva de sphazö, como en 5:6, acusativo singular concordando con mian (una de las cabezas), objeto del eidon sobrentendido, «como muerto» (esto es lo que el término significa en otros siete ejemplos en el libro). Hay en 5:6 una referencia a la muerte y nueva vida del Cordero. Pero su herida mortal fue sanada (kai hë plëgë autou etherapeuthë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de therapeuö. «El golpe de muerte» (que llevaba a la muerte). Aparentemente se refiere al suicidio de Nerón en junio del 68 d.C. Pero después de su muerte surgieron pretendientes que afirmaban ser Nerón redivivo hasta el 89 d.C. (Tácito, Hist. I. 78; II. 8, etc.). Juan parece considerar a Domiciano como un nuevo Nerón en la persecución de que fue objeto. La distinción no es siempre preservada entre la bestia (Imperio Romano) y las siete cabezas (emperadores), pero en 17:10 la bestia sobrevive a la pérdida de cinco cabezas. Aquí tenemos la herida mortal de una cabeza, mientras que en los versículos 12, 14 la misma bestia recibe una herida mortal. Se maravilló … en pos de la bestia (etaumasthë opisö tou thëriou). Primer aoristo (deponente) de indicativo en voz pasiva de thaumazö, maravillarse de, admirar, como en 17:8. Para este uso de opisö véase Juan 12:9; Hechos 5:37; 20:30; 1 Timoteo 5:15. «Toda la tierra se asombró de la bestia y la siguió», esto es, Anticristo como representado por Domiciano como Nerón redivivo. Pero Charles defiende la postura de que Calígula, y no Nerón, es la cabeza que recibió el golpe de muerte y que se recuperó y levantó estatuas suyas para recibir culto, incluso intentando hacerlo en Jerusalén.

4. Adoraron al dragón (prosekunësan töi drakonti). Primer aoristo de indicativo en voz activa de proskuneö, con el caso dativo drakonti (de drakön). En realidad adoraban a Satanás (el dragón) cuando adoraban a «la bestia» (prosekunësan töi thëriöi) o a cualquiera de las cabezas (como Calígula, Nerón, Domiciano) de la bestia. La bestia es meramente la herramienta del diablo para el culto. Recuérdese el hecho de que el diablo llegó a proponer a Jesús que le adorara. El culto del emperador, como toda idolatría, era adoración del diablo. Lo mismo sucede hoy con la autoadoración (el humanismo, o cualquiera otra de sus formas). ¿Quién como la bestia? (tis homoios töi thëriöi;). Caso instrumental asociativo después de homoios. Un eco, quizá una parodia, de un lenguaje semejante acerca de Dios en Éxodo 15:11; Salmos 35:10; 113:5. «El culto de un monstruo como Nerón era en verdad una vil parodia de la adoración de Dios» (Swete). ¿Y quién puede luchar contra ella? (kai tis dunatai polemësai met’ autou;). La adoración al diablo y al agente del diablo se justifica puramente sobre la base de la fuerza bruta. Es la doctrina de Nietzsche que la fuerza da la razón.

5. Se le dio (edothë autöi). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de didömi, dar, como en la siguiente línea y en el versículo 7. Quizá una referencia a edöken (dio) en el versículo 4, donde el dragón (Satanás) le da su poder a la bestia. La fuente última de poder es Dios, pero aquí la referencia parece ser a Satanás. Que hablaba palabras arrogantes y blasfemias (laloun megala kai blasphëmias). Participio presente en voz activa de laleö, concordando con stoma (nominativo neutro singular y sujeto de edothë). Las palabras son como la descripción que hace Daniel del Cuerno Pequeño (7:8, 20, 25) y como la descripción de Antíoco Epifanes (1 Mac 1:24). Cf. 2 Pedro 2:11. Para actuar (poiësai). Primer aoristo de infinitivo en voz activa (uso epexegético) de poieö, bien en el sentido de obrar (señales), como en Daniel 8:12, 14, con el acusativo de duración de tiempo (mënas, meses), o más probablemente en el sentido de durar tiempo, con mënas como el objeto directo, como en Mateo 20:12; Hechos 20:3; Santigao 4:13.

6. En blasfemias (eis blasphëmias). «Con el propósito de blasfemias.» Contra Dios (pros ton theon). «Cara a cara con Dios», en osado desafío, como la imagen de Satanás en el Paraíso Perdido de Milton. Véase Daniel 7:25; 8:10. El aoristo ënoixen es probablemente constativo, porque él repitió las blasfemias, aunque la frase (anoigö to stoma, abrir la boca) es normalmente ingresiva del comienzo de una declaración (Mt. 5:2; Hch. 8:35). Este versículo explica el versículo 5. Los emperadores romanos asumían blasfemamente nombres divinos en los documentos públicos. Dirigían su blasfemia directamente contra el mismo cielo («de su tabernáculo», tën skënën autou, 7:15; 12:12; 21:3) y en contra «de los que moran en el cielo» (tous en töi ouranöi skënountas), la misma frase de 12:12 (bien ángeles, bien los redimidos, bien ambos grupos).

7. Hacer guerra contra los santos, y vencerlos (poiësai polemon meta tön hagiön kai nikësai autous). Esta cláusula con dos primeros aoristos epexegéticos de infinitivo en voz aorista (polemësai y nikësai) es omitida en A, C, P, pero probablemente por homoeoteleuton (final igual) debido a la repetición de edothë. Las palabras parecen provenir de Daniel 7:21, 23. No había escape al dominio de la bestia en el mundo del Mediterráneo. Véase 5:9 para las frases aquí empleadas, allí para alabanza al Cordero.

8. La adorarán (proskunësousin auton). Futuro en voz activa de proskuneö con el acusativo aquí como algunos MSS. en 13:4 (to thërion), ambas construcciones en este libro. Cuyos (hou—autou). Uso redundante del genitivo autou (su) con hou (cuyos) como es común en este libro, y singular en lugar del plural hön con el antecedente pantes (todos, plural), llamando así a la atención la responsabilidad individual en la adoración al emperador. No están escritos (ou gegraptai). Perfecto de indicativo en voz pasiva de graphö, estado permanente, está escrito. En el libro de la vida del Cordero (en töi bibliöi tës zöës tou arniou). Véase 3:5 para esta frase y las referencias del A.T. Vuelve a aparecer en 17:8; 20:12, 15; 21:27. «Aquí y en 21:27 se presenta el Registro Divino como perteneciente al “Cordero que fue inmolado”» (Swete). Que fue inmolado desde la fundación del mundo (V.M.) [tou esphagmenou (para lo que véase 5:6) apo katabolës kosmou]. Hay otros seis usos de la frase apo katabolës kosmou (no en la LXX) en el N.T. (Mt. 13:35 sin kosmou; 25:34; Lc. 11:50; He. 4:3; 9:26; Ap. 17:8), y tres de pro katabolës kosmou (Jn. 17:24; Ef. 1:4; 1 P. 1:20). Aquí es dudoso si se debe tomar con tou esphagmenou (cf. 1 P. 1:20) o si con gegraptai como en Apocalipsis 17:8. En ambos casos tiene sentido, y aquí su uso más natural es con esphagmenou. En todo caso, la muerte de Cristo proviene del propósito de Dios, como en Juan 3:16.

9. Si alguno tiene oído, oiga (ei tis echei ous). Condición de la primera clase, repetición del dicho en 2:7, 11, 17, 29, etc.

10. Si alguno lleva en cautividad (ei tis eis aichmalösian). Condición de la primera clase, pero sin cópula (estin) expresada. Para aichmalösian (de aichmalötos, cautivo), véase Efesios 4:8, el único otro ejemplo en el N.T. Aparentemente, Juan presenta esto como advertencia a los cristianos para que no se resistan a la fuerza con la fuerza, sino que acepten el cautiverio como él lo había hecho como un medio de gracia. Cf. Jeremías 15:2. Pero el texto no es seguro. Si alguno mata a espada (ei tis en machairëi apoktenei). Condición de primera clase con futuro en voz activa de apokteinö, no futuro en voz pasiva, porque aquí se presenta una imagen del perseguidor como la dada por Jesús en Mateo 26:52. Debe ser muerto (dei auton en machairëi apoktanthënai). Primer aoristo de infinitivo en voz pasiva de apokteinö. La conclusión inevitable (dei) de tal conducta. El que mata es muerto. Aquí (höde). En esta actitud de sometimiento a lo inevitable. Para höde véanse 13:18; 14:12; 17:9. «Fe» (pistis) es aquí más bien fidelidad.

11. Otra bestia (allo thërion). Como la primera bestia (v. 1), no un heteron thërion (una bestia diferente). De la tierra (ek tës gës). No «fuera de la mar» como al principio (v. 1), quizá situándolo en Asia Menor sin un alcance mundial, pero desde luego agente de la primera bestia y por ello del dragón. Tenía (eichen). Imperfecto en voz activa de echö. Sólo dos cuernos (no diez como la primera, v. 1). Semejantes a los de un cordero (homoia arniöi). La construcción usual. Sólo los dos cuernos de un cordero joven, y sin la ferocidad de la otra bestia, pero «hablaba como un dragón» (elalei hös drakön). Gunkel y Charles confiesan su incapacidad de comprender esto. Pero Swete cree que tenía el rugido de un dragón con toda la apariencia de un cordero (debilidad e inocencia). Cf. los lobos cubiertos de piel de cordero (Mt. 7:15).

12. Ejerce (poiei). Un dramático presente en voz activa de poieö. En presencia de ella (enöpion autou). A los ojos de la primera bestia, que recibe su autoridad del dragón (13:2). La segunda bestia prosigue la sucesión de la autoridad proveniente del dragón y de la primera bestia. Ha sido una común interpretación protestante, desde la Reforma luterana, ver en la primera bestia a la Roma pagana, y en la segunda bestia a la Roma papal. Hay en esta interpretación una indudable verosimilitud, pero es más que dudoso que esta postura entre dentro del horizonte de la imaginería que tenemos aquí. Ramsay toma la primera bestia como el poder de la Roma imperial y la segunda bestia como el poder imperial que imitaba a Roma en sus persecuciones. Adoren a la primera bestia (hina proskunësousin to thërion to pröton). Cláusula subfinal con hina después de poiei, vista en Juan 11:37; Colosenses 4:16; Apocalipsis 3:9, generalmente con el subjuntivo, pero aquí en el original con el futuro de indicativo como en 3:9. Obsérvese el acusativo tras proskuneö como en el versículo 8. Aquí la herida de muerte de una de las cabezas (v. 3) es adscrita a la bestia. Evidentemente, la autoridad delegada de los sacerdotes provinciales del culto del emperador queda rigurosamente confirmada, si es que ésta es la interpretación correcta.

13. Que aun hace descender fuego del cielo (hina kai pur poiëi ek tou ouranou katabainein). Cláusula de propósito otra vez con hina y el presente de subjuntivo en voz activa de poieö y el objeto infinitivo de katabainö después de poiei. Cristo prometió grandes señales a los discípulos (Jn. 14:12), pero igualmente les advirtió en contra de falsos profetas y de falsos cristos con sus señales y prodigios (Mr. 13:22). De esta manera también describe Pablo el poder del hombre de pecado (2 Ts. 2:9). Elías había pedido que descendiera fuego del cielo (1 R. 18:38; 2 R. 1:10) y Jacobo y Juan habían una vez apremiado a Jesús a que les diera licencia para hacer este mismo milagro (Lc. 9:54).

14. Y engaña (kai planäi). Presente de indicativo en voz activa (con fuerza dramática) de planaö, lo mismo que Jesús había anunciado que sucedería (Mt. 24:24, «De tal manera que extravíen», V.M., höste planästhai, la palabra empleada aquí, si es posible a los mismos elegidos). Es una constante causa de asombro ver la credulidad del público en manos de nuevos charlatanes que van brotando de continuo con sus memeces. Que le hagan una imagen a la bestia (poiësai eikona töi thëriöi). Mandamiento indirecto (este primer aoristo de infinitivo en voz activa de poieö) tras legön como en Hechos 21:21, no una aseveración indirecta. Esta «imagen» (eikon, palabra para la cual véase Mt. 22:20; Col. 1:15) del emperador podía ser su cabeza en una moneda (Mr. 12:16), una imago pintada o tejida en un tapiz, un busto de metal o piedra, una estatua, cualquier cosa ante la cual se demandara al pueblo que se postrara y adorara. Esta prueba la impusieron los sacerdotes en las provincias, como en la misma Roma. La frase «la imagen de la bestia» aparece diez veces en este libro (13:14, 15 (tres veces); 14:9, 11; 15:2; 16:2; 19:20; 20:4). El culto al emperador era el punto crucial, que involucraba el culto al diablo. La herida de espada (tën plëgën tës machairës). Este lenguaje puede referirse a la muerte de Nerón con su propia espada. Y ha vuelto a vivir (kai exësen). «Y vino a la vida» (primer aoristo ingresivo de indicativo en voz activa de zaö). Quizá una referencia a Domiciano como segundo Nerón en su persecución de cristianos.

15. Infundir aliento (dounai pneuma autëi). Esta segunda bestia, probablemente un sistema como el primero (no una mera persona), fue dotado del poder de llevar a cabo trucos mágicos, como sucedió con Simón Mago y Apolonio de Tiana y muchos hechiceros desde entonces. Pneuma aquí tiene su sentido original de aliento o viento como pneuma zöës (aliento de vida) en 11:11. A la imagen (tëi eikoni). Aposición con autëi (su). Para que … pudiese incluso hablar y hacer (hina kai lalësëi kai poiësëi). Cláusula final con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de laleö y poieö. Acción demónica, como Hechos 16:16. Matar (hina apoktanthösin), «fuesen muertos». Cláusula subfinal con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de apokteinö, después de poiësëi, como en el versículo 12 (futuro de indicativo). Cuantos no adorasen (V.M.) (hosoi ean më proskunësösin). Cláusula relativa indefinida con el ean modal (= an) y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de proskuneö con el acusativo tën eikona (en algunos MSS. el dativo). Nótese el triple empleo de «la imagen de la bestia» en esta oración (cf. V.M., BAS). «El hecho de que en tiempos de Trajano el rechazo a adorar la imagen del emperador conllevaba la pena de muerte queda patente en base de la carta de Plinio a Trajano (X. 96)» (Charles).

16. Hace que a todos (el mismo empleo de poieö que en 12 y 15). Obsérvese el artículo aquí con cada clase (los pequeños y los grandes, etc.). Se les ponga (hina dösin autois). El mismo uso de hina después de poieö, como en 12 y 15, sólo aquí con el plural indefinido dösin (segundo aoristo de subjuntivo en voz activa), «que se den a sí mismos», como en 10:11; 12:6; 16:15. Una marca (charagma). Una vieja palabra, de charassö, grabar, en Hechos 17:29 de imágenes idolátricas, pero en Apocalipsis (13:16, 17; 14:9, 11; 16:2; 19:20; 20:4) de la marca de la bestia en la mano derecha, o en la frente, o en ambos lugares. Deissmann (Bible Studies, págs. 240ss.) muestra que en los papiros los documentos oficiales tienen frecuentemente el nombre y la imagen del emperador, con la fecha como el sello oficial y con charagma como el nombre de este sello. Los animales y los esclavos eran frecuentemente marcados con el nombre del dueño, de la misma manera que Pablo (Gá. 6:17) llevaba las stigmata de Cristo. Ptolomeo Filadelfo obligó a algunos judíos alejandrinos a recibir la marca de Dionisio como devotos de este dios (3 Mac 3:29). Los siervos de Dios reciben en sus frentes la marca del sello divino (Ap. 7:3). Charles está seguro de que Juan obtuvo esta metáfora de las tephillin (filacterias) que el judío llevaba sobre su mano derecha y sobre su frente. En todo caso, esta «marca de la bestia» era necesaria para la vida y para todo tipo de relaciones sociales y transacciones comerciales. En la mano derecha, esto es, a la vista. En la frente (epi to metöpon autön). Acusativo con epi, aunque genitivo justo antes con cheiros (mano). Véase ya en 7:3–9; 9:4 (genitivo epi tön metöpön). Únicamente en Apocalipsis en el N.T.

17. Que nadie pueda comprar ni vender (hina më tis dunëtai agorasai ë pölësai). Cláusula final con hina y presente de subjuntivo en voz media de dunamai con los aoristos de infinitivo en voz activa. Éste es un boicot absoluto (Ramsay, Seven Letters, págs. 106s.) contra todos los no adoradores del emperador. Sino (ei më). «Si no», «excepto». El nombre (to onoma). Aposición con charagma (la marca). O el número (ë ton arithmon). El sello (la marca) de la bestia puede ser o bien el nombre o el número de la bestia. El nombre y el número son uno y lo mismo. Podrían escribir el nombre con cifras, porque los números se expresaban con letras. Swete sugiere que era «según una especie de gematria conocida por el escritor de Apocalipsis y por sus lectores de Asia, pero no generalmente inteligible».

18. Aquí se requiere sabiduría (hödë hë sophia). El enigma que sigue, como en 17:9. Véase Efesios 1:17 para «espíritu de sabiduría y de revelación». El que tiene entendimiento (ho echön noun). «El que tiene inteligencia» en tales cuestiones. Cf. el adverbio nounechös (discretamente) en Marcos 12:34. Calcule (psëphisatö). Primer imperativo en voz activa de psëphizö, viejo verbo (de psëphos, guijarro), contar, en el N.T. sólo aquí y en Lucas 14:28. Número de hombre (arithmos anthröpou). Pero ¿qué hombre y qué nombre? Seiscientos sesenta y seis (hexakosioi hexëkonta hex). Desafortunadamente, algunos MSS. presentan aquí la lectura de 616 en lugar de 666.2 Se ofrecen todo tipo de soluciones para este problema. Charles se siente satisfecho con las letras hebreas para Nerón César, que suman 666, y con la forma latina de Nerón (sin la n final), que da 616. En verdad, todo esto es ingenioso y pudiera ser correcto. Pero, ¿quién puede decidirse con co-nocimiento de causa?3

CAPÍTULO 14

1. El Cordero (to arnion). Véanse 5:6; 7:17; 12:11; 13:8 y está en contraste con el arnion sin artículo en 13:11. Esta visión proléptica del Cordero «en pie sobre el monte Sion» (hestos epi to oros Siön, participio segundo perfecto neutro en voz activa de histëmi con epi y el acusativo) tiene lugar después de las visiones de las dos bestias. El monte Sion es el emplazamiento de la nueva ciudad de Dios (He. 12:22), la Jerusalén de arriba (Gá. 4:26), el centro del Reino Mesiánico, sea del cielo o de la nueva tierra (Ap. 21 y 22). Estos vencedores tienen el nombre del Cordero de Dios sobre sus frentes como en 3:12 y 22:4, en lugar de la marca de la bestia que hemos visto en el capítulo anterior (13:16, y véase también más adelante, 14:11). Este sello los protege (9:4). Ciento cuarenta y cuatro mil (hekaton tesserakonta tessares chiliades). «Miles» literalmente (chilias, un término femenino para un millar, y así echousai, femenino plural). Para los 144.000 véase 7:5, 8, aunque algunos académicos buscan una distinción entre estos dos pasajes.

2. Como estruendo de muchas aguas (hös phönën hudatön pollön). Para lo que véase 1:15. De un gran trueno (brontës megalës). Para lo cual véanse 6:1; 19:6. Para esta voz salida del cielo véanse 10:4; 14:15; 18:4 y nótese el acusativo con ëkousa. Como de arpistas que tocaban sus arpas (hös kitharöidön kitharizontön en tais kitharais autön). Triple uso de kithara (5:8), kitharöidön (18:22), kitharizontön (viejo verbo kitharizö, en el N.T. sólo aquí y 1 Co. 14:7). Una maravillosa melodía en este coro de ángeles, no de los 144.000.

3. Cantaban como si fuese un cántico nuevo (aidousin hös öidën kainën). Véase 5:9 para esta frase (cognado acusativo) excepto en que aquí se añade hös (como si). Allí el nuevo cántico era cantado por los cuatro seres vivientes y los ancianos, pero aquí «delante» (enöpion) de ellos, y así aparentemente por la multitud que había sido redimida por el Cordero. Nadie podía aprender el cántico sino (oudeis edunato mathein tën öidën ei më). Imperfecto (edunato) de dunamai y segundo aoristo (ingresivo) de infinitivo en voz activa de manthanö. En 5:9–12 los ángeles se unen al cántico. En 15:3 es el Cántico de Moisés y del Cordero. Que fueron rescatados de entre los de la tierra (höi ëgorasmenoi apo tës gës). Participio perfecto articular en voz pasiva de agorazö, comprados por la sangre del Cordero (5:9), masculino plural en aposición con chiliades (miles), plural femenino (7:5, 8; 14:1). Apo (de, desde) aquí, aunque en 5:9 aparece ek (fuera de). Los 144.000 no están aún separados de la tierra (Jn. 17:15). Tanto si los 144.000 aquí son idénticos con el número de 7:4–8 como no, deben incluir tanto a hombres como a mujeres.

4. No se contaminaron con mujeres (meta gunaikön ouk emolunthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de molunö, un viejo verbo, manchar, ya aparecido en 3:4, que véase. El uso de este término excluye el matrimonio, que no era considerado pecaminoso. Pues son vírgenes (parthenoi gar eisin). Parthenos puede aplicarse tanto a hombres como a mujeres. Swete toma este lenguaje «metafóricamente, como lo sugiere el carácter simbólico del libro». Charles lo considera como una interpolación en apoyo del celibato tanto de hombres como de mujeres. Si se toma literalmente, las palabras sólo pueden ser referidas al adulterio o a la fornicación (Beckwith). Jesús reconoció la abstinencia sólo para los que la pudieran aceptar (Mt. 19:12), como sucedió con Pablo (1 Co. 7:1, 8, 32, 36). El matrimonio es aprobado por Pablo en 1 Timoteo 4:3 y por Hebreos 13:4. El N.T. exalta el matrimonio y este pasaje no debiera ser presentado como degradándolo. Dondequiera que va (hopou an hupagei). Cláusula local indefinida con el modal an y el presente de indicativo en voz activa de hupagö. La vida cristiana consiste en seguir al Cordero de Dios como lo enseñó Jesús (Mr. 2:14; 10:21; Lc. 9:59; Jn. 1:43; 21:19, etc.). Fueron rescatados de entre los hombres (ëgorasthësan apo tön anthröpön). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de agorazö, repitiendo el fin del versículo 3. Primicias (aparchë). Véanse para esta palabra 1 Corintios 16:15; Romanos 11:16; 16:5. Esto parece significar que los 144.000 representan no el todo, sino sólo una porción de la gran cosecha venidera (Mt. 9:37), no sólo el primer plazo, sino a los señalados por un elevado servicio espiritual a Dios y al Cordero (Ro. 12:1; He. 13:15; 1 P. 2:5).

5. No fue hallada mentira (ouch heurethë pseudos). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö. En 1 Pedro 2:23 se cita este pasaje (de Is. 53:9) con dolos (engaño) en lugar de con pseudos (mentira), pero la diferencia no es grande. Sin mancha (amömoi). Alfa privativa y mömos (mancha). Como es Cristo, el Cordero Pascual (1 P. 1:19; He. 9:14) es como han de ser al final los seguidores del Cordero (Fil. 2:15).

6. A otro ángel (allon aggelon). Con cada nuevo ángel se imprime un nuevo giro en el drama (7:2; 8:3, 13; 10:1). Aquí el ángel es visto «volar por en medio del cielo» (petomenon en mesouranëmati), mientras que en 8:13 Juan lo oyó «volar por en medio del cielo» (caso genitivo del mismo participio, que ha de verse). Éste está a la vista y oído de todos. Que tenía (echonta). Acusativo del singular concordando con aggelon como petomenon (volando), pero legön, en el versículo 7, es nominativo, como si se tratara de una nueva oración como legön en 4:1. Un evangelio eterno (euaggelion aiónion). El único uso de euaggelion en los escritos de Juan, aunque el verbo euaggelisai (primer aoristo de infinitivo en voz activa epexegético con echonta como Jn. 16:12) aparece aquí y en 10:7. Aquí no es to euaggelion (el evangelio), sino meramente una proclamación del propósito eterno (aiönios, sólo aquí en Apocalipsis, aunque común en el Cuarto Evangelio y 1 Juan) de Dios. ¡Orígenes llegó a considerar que este «evangelio eterno» es otro libro que ha de ser escrito! Obsérvese el doble uso de epi (con el acusativo después de euaggelisai y el genitivo con gës). Véase 5:9 para las razas, etc.

7. Diciendo (legön). Véase más arriba. Temed a Dios (phobëthëte ton theon). Primer aoristo de imperativo en voz pasiva (deponente) de phobeomai, aquí transitivo con el acusativo, como en Lucas 12:5. Es un llamamiento al juicio sin ofrecimiento de esperanza excepto de modo implícito (Hch. 14:15ss.). Dadle gloria (dote autöi doxan). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de didömi. Para esta frase véase 11:13. La hora … ha llegado (hë höra ëlthen). Segundo aoristo (uso profético) de indicativo en voz activa de erchomai. Un giro idiomático común en el Evangelio de Juan (2:4; 4:21, 23; 5:25, 28; 7:30, etc.). Adorad (proskunësate). Primer aoristo de imperativo en voz activa de proskuneö con el caso dativo. Solemne llamamiento al mundo pagano a adorar a Dios como Creador (4:11; 10:6), como en Salmos 96:6 y Hechos 14:15. Para «las fuentes de las aguas» puede verse 8:10.

8. Otro ángel, el segundo (V.M.) (allos deuteros aggelos). Este segundo ángel «siguió» (ëkolouthësen, primer aoristo de indicativo en voz activa de akoloutheö) e interpretó en parte al primero. Ha caído, ha caído (epesen, epesen). Aoristo profético de indicativo en voz activa de piptö, repetido como una solemne endecha anunciando la certidumbre de la caída. En castellano es más musical y rítmica la traducción «Cayó, cayó» (BAS), que es además la más ajustada gramaticalmente al original (cf. V.M., «Caída, caída»). El lenguaje es un eco de Isaías 21:9, aunque B en la LXX tiene peptöken, peptöken (perfecto). La gran Babilonia (V.M.) (Babulön hë megalë). El adjetivo megalë aparece con Babulön en cada ocasión en Apocalipsis (14:8; 16:19; 17:5; 18:2, 10, 21) como reminiscencia de Nabucodonosor. No hay dudas de que por Babilonia se designa a Roma, como ya es probablemente el caso en 1 Pedro 5:13. Como preso en Patmos, Juan solamente puede expresarse mediante este simbolismo.1 Ha hecho beber (pepotiken). Perfecto de indicativo en voz activa de potizö, viejo verbo causativo (de potos, bebida, 1 P. 4:3), como en Mateo 25:35. La destacable frase que sigue parece basada en Jeremías 51:8 (25:15). Es una combinación también de Apocalipsis 14:10 (el vino de la ira de Dios, también en 16:19; 19:15) y 17:2. No hay duda alguna de la condición disoluta de la vieja Babilonia de los tiempos de Jeremías como de la de Roma en los tiempos de Juan. Roma es descrita como la gran ramera que embriaga y seduce a las naciones a la fornicación (17:2, 4, 6), pero la copa de la ira de Dios para ella y sus amantes está ya llena (14:10; 16:19; 18:2).

9. Un tercer (tritos). «El tercero de esta sucesión de ángeles heraldos denuncia a los adoradores del César» (Swete). Cf. 13:12ss. Esta contraproclamación (vv. 9–12) advierte a los tentados que cedan a las amenazas de la segunda bestia con respecto al boicot y a la muerte (13:11–17). Si alguno adora a la bestia y a su imagen (ei tis proskunei to thërion kai tën eikona autou). Condición de la primera clase retando a los atemorizados por la bestia. Obsérvese el acusativo (thërion) después de proskunei, no el dativo como en el versículo 7. Y recibe la marca (kai lambanei charagma). Prosigue la misma condición y recoge el mismo lenguaje de 13:16. Estos adoradores del César son culpables de un «pecado eterno» (Mr. 3:29).

10. Él también beberá (kai autos pietai). Futuro en voz media de pinö. Cosa cierta para él, como para Babilonia y sus amantes (16:17). Del vino del furor de Dios (ek tou oinou tou thumou tou theou). Obsérvese ek (partitivo) después de pietai. En 16:19 y 19:15 tenemos tanto thumou y orgës (ira del enojo de Dios). El calor al blanco de la ira de Dios, retenido a lo largo de las edades, surgirá sin impedimentos. Vertido puro (tou kekerasmenou akratou). Un potente y osado oximorón, «la mixtura sin mezclar». Akratos es un viejo adjetivo (alfa privativo y kerannumi, mezclar) empleado del vino sin mezcla de agua (que generalmente se mezclaba), sólo aquí en el N.T. Así se mezclaba (participio perfecto en voz pasiva de kerannumi, mezclar) el vino fuerte con especias para hacerlo aún más fuerte (cf. Sal. 75:9). En el cáliz de su ira (en töi potëriöi tës orgës autou). Tanto thumos (furia vehemente) como orgë (indignación asentada). Será atormentado (basanisthësetai). Futuro en voz pasiva de basanizö. Véanse 9:5; 11:10. Con fuego y azufre (en puri kai theiöi). Véase 9:17 para fuego y azufre, y también 19:20; 20:10; 21:8. La imaginería ya aparece en Génesis 19:24, en Isaías 30:33 y Ezequiel 38:22. Delante de los santos ángeles y en presencia del Cordero (enöpion aggelön hagiön kai enöpion tou arniou). Este santo ambiente añade carga al castigo.

11. El humo de su tormento (ho kapnos tou basanismou autön). Véase 9:5 para basanismos, sólo que ahí era una pena limitada, y aquí es «por los siglos de los siglos» (eis aiönias aiönön). Véanse igualmente 18:9; 19:3; 20:10. No tienen reposo (ouk echousin anapausin). El mismo lenguaje empleado en 4:8 de los cuatro seres vivientes al alabar a Dios. «Los que dejan a Cristo por el César serán víctimas de un remordimiento que jamás muere ni duerme» (Swete). El resto del versículo repite el solemne reto del versículo 9.

12. Aquí está la paciencia de los santos (Höde hë hupomonë tön hagiön estin). El propio comentario de Juan, como en 13:10; 17:9. En esta lucha contre el culto al emperador residía la oportunidad de ellos (Ro. 5:3). Era una prueba de lealtad a Cristo. Los que guardan (hoi tërountes). En aposición con tön hagiön (genitivo), aunque nominativo, un frecuente anacoluto en este libro (2:20, etc.). Cf. 12:17. La fe de Jesús (tën pistin Iësou). «La fe en Jesús» (genitivo objetivo) como en 2:13; Marcos 11:22; Santiago 2:1.

13. Escribe (Grapson). Primer aoristo de imperativo en voz activa de graphö como en 1:11. La meditación de Juan queda interrumpida por este mndamiento. Esta nueva bienaventuranza (makarioi, Bienaventurados) para los muertos cristianos va más allá de las palabras de Pablo (1 Ts. 4:14–16; 1 Co. 15:18). Probablemente, «de aquí en adelante» (ap’ arti) va con «los … que mueren en el Señor», dando consolación a los que afrontan la persecución y la muerte. Para descansar (hina anapaësontai). Cláusula de propósito con hina y el segundo futuro en voz pasiva de anapauö. De sus trabajos (ek tön kopön autön). De los afanes, fatigas, pero no de las actividades (erga), porque éstas «les siguen». Hay esto para confortarnos por todo nuestro crecimiento aquí. Incluso si queda cortado, puede emplearse en el cielo, que no es un lugar de ocio, sino de la más elevada forma de servicio espiritual.

14. Una nube blanca (nephelë leukë). Como la «nube resplandeciente» de Mateo 17:5 (la Transfiguración), un objeto familiar en las tierras del Mediterráneo. Véase Daniel 7:13; Mateo 24:30; 26:64; Hechos 1:9, 11 para la descripción del regreso de Cristo. Uno sentado (kathëmenon). El acusativo sigue a eidon al comienzo, como nephelë es nominativo después de idou, como en 4:1, 4. Semejante a hijo de hombre (V.M.) (homoion huion anthröpou). Acusativo aquí después de homoion como en 1:13, en lugar del usual instrumental asociativo (13:4). Que tenía (echön). Otra vez nominativo después de la construcción con idou, justo antes, no después, de eidon. Una corona de oro (stephanon chrusoun). Aquí una guirnalda de oro, no las diademas de 19:12. Una hoz afilada (drepanon oxu). Vieja forma drepanë (de drepö, arrancar), hoz podadera, en el N.T. sólo en este capítulo y en Marcos 4:29. Cristo ha venido esta vez para la siega (He. 9:28), para la mies de la tierra (vv. 15–17). El sacerdocio de Cristo es la principal idea en 1:12–15, y aparece en el capítulo 19 como «el verdadero Imperator» (Swete).

15. Mete (pempson). Primer aoristo (urgencia) de imperativo en voz activa de pempö. «Mete ahora tu hoz», le apremia este ángel a Cristo. Y siega (kai therison). Primer aoristo (urgencia) de imperativo en voz activa de therizö, un viejo verbo (de theros, verano), como en Mateo 6:26. Véase versículo 7 para «la hora … ha llegado». Therisai (segar) es infinitivo epexegético (primer aoristo en voz activa de therizö). La mies (ho therismos). Una palabra antigua, pero poco usada (de therizö, segar), como en Mateo 13:30; Juan 4:35, sólo aquí en Apocalipsis. Está madura (exëranthë). Primer aoristo (profético como en 14:17; 15:1) pasivo de xërainö (cf. Stg. 1:11), secarse, marchitarse. Quizá simplemente «madura», lista para la siega, más bien que seca. Cf. Joel 1:17.

16. Metió (ebalen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de ballö. No se implica violencia con el empleo de ebalen, como se ve en Mateo 10:34 (balein eirënën, traer paz). Fue segada (etheristhë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de therizö. Ambos otra vez aoristos proféticos. Cristo pone la hoz como quiere con sus propios agentes (Mt. 9:37s.; 13:39, 41).

17. Él también (kai autos). Lo mismo que el Segador en la nube. Éste es el quinto ángel mensajero de Dios del cielo (del templo en que Dios mora). Este quinto ángel con su aguzada hoz va a recoger la vendimia (18–20), así como Cristo lo hizo con el trigo.

18. Otro ángel (allos aggelos). El quinto ángel visto antes es designado por Swete como «el Ángel de la venganza». Responde al llamamiento del sexto ángel aquí como Cristo lo hace al llamamiento del cuarto angel en el v. 15. Del altar (ek tou thusiastëriou). «De junto al altar» (V.M.), del de incienso, donde está encargado del fuego (exousian epi tou puros). Si se trata del altar del holocausto (6:9; 11:1), se nos recuerda la sangre de los mártires (Swete), pero si es el de incienso (8:3, 5; 9:13; 16:7), es entonces de las oraciones de los santos. La hoz afilada (to drepanon to oxu). Útil tanto para la vendimia como para la siega. Así, «mete» (pempson) como en el versículo 15. Vendimia (trugëson). Primer aoristo de indicativo en voz activa de trugaö, viejo verbo (de trugë, sequedad, madurez), en el N.T. solamente en Apocalipsis 14:18s. y en Lucas 6:44. Los racimos (tous botruas). Vieja palabra botrus, sólo aquí en el Nuevo Testamento (Gn. 40:10). Sus uvas (hai staphulai autës). Otra vez una palabra vieja para uvas, racimos de uvas, en el N.T. sólo aquí, en Mateo 7:16 y Lucas 6:44. Están maduras (ëkmasan). Un verbo viejo y común (de akmë, Mt. 15:16), venir a la madurez, alcanzar su punto, únicamente aquí en el N.T.

19. Arrojó (ebalen). Como en el versículo 16. Vendimió (etrugësen). Como etheristhë en el versículo 16, en obediencia a las instrucciones del versículo 18 (trugëson). La viña de la tierra (tën ampelon tës gës). «La vid de la tierra.» Aquí ampelos se emplea de los enemigos de Cristo representados de forma colectiva. Y echó (ebalen). Repetición de ebalen, refiriendo la acción a ampelon (viña), acabada de mencionar. En el gran lagar (eis tën lënon ton megan). «En el lagar el grande.» Lënos es o bien femenina, como en el versículo 20 y en 19:15, o masculina, como a veces en griego clásico. Aquí tenemos ambos géneros, un solecismo frecuente en Apocalipsis (21:14, to teichos echön). Véase Mateo 21:33. Para esta metáfora de la ira de Dios véanse 14:10; 15:1, 7; 16:1, 19; 19:15.

20. Fue pisado (epatethë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de pateö, pisar. La imagen de pisar las uvas es familiar en Oriente. Quizá se tenga Isaías 63:3 en mente. Fuera de la ciudad (exöthen tës poleös). Caso ablativo con exöthen (como exö). Éste era el lugar usual (He. 13:12). Véase exöthen en 11:2. Joel (3:12) describe el valle de Josafat como el lugar de la degollina de los enemigos de Dios. Cf. Zacarías 14:4. Del lagar salió sangre (exëlthen haima tës lënou). Una osada imaginería sugerida por el color de las uvas. Hasta los frenos (achri tön chalinön). Una vieja palabra (de chalaö, refrenar, enlentecer), en el N.T. sólo aquí y Santiago 3:3. Una osada imagen. Por una distancia de mil seiscientos estadios (apo stadiön chiliön hexakosiön). Un peculiar uso de apo, para «distancia desde» como también en Juan 11:18; 21:8, algo parecido al uso de pro en Juan 12:1. La distancia misma cubre la longitud de Palestina, pero es más probable que «la metáfora denote, con la exuberancia de la simbología apocalíptica» (Swete), la tierra entera.

CAPÍTULO 15

1. En el cielo otra señal (allo sëmeion en töi ouranoi). Mirando retrospectivamente a 12:1, 3 después de la intercalación de la serie. Las Siete Copas tienen su paralelo con los Siete Sellos (cap. 6) y las Siete Trompetas (caps. 8 a 11), pero hay una conexión aún más estrecha con los capítulos 12 a 14, «el drama del conflicto entre la Iglesia y el mundo» (Swete). Grande y admirable (mega kai thaumaston). Thaumastos es un viejo adjetivo verbal (de thaumazö, maravillarse) y se encuentra ya en Mateo 21:42. La maravilla se extiende al fin de la visión o señal (16:21). Siete ángeles (aggelous hepta). Caso acusativo en aposición con sëmeion después de eidon. Cf. 8:2. Las últimas (tas eschatas). «Siete plagas las últimas.» Como en 21:9, «el ciclo final de tales visitaciones» (Swete). Se consumaba (etelesthë). Primer aoristo pasivo de indicativo profético proléptico de teleö como en 10:7. El número siete parece particularmente apropiado aquí, denotando definitud y plenitud.

2. Como un mar de vidrio (hös thalassan hualinën). Caso acusativo después de eidön y hös aquí, no en 4:6, que véase para el símbolo. Mezclado con fuego (memigmenën puri). Participio perfecto en voz pasiva de mignumi, mezclar, y el caso asociativo instrumental puri. Esto no aparece en 4:6 (una visión de paz), pero aquí añade al esplendor de la visión. Este paréntesis (2 a 4) da una descripción de los mártires en su estado de gloria. A los que habían alcanzado la victoria (tous niköntas). Participio presente articular en voz activa de nikaö, acusativo después de eidon, «aquellos que habían salido victoriosos» (14:4). Sobre la bestia y su imagen (ek tou thëriou kai ek tës eikonos autou). Este uso de ek después de nikaö es inusual, también con ek tou arithmou. Para estos puntos concretos, véanse 13:1, 14, 17; 14:9, 11; 19:20; 20:4. Sobre el mar de vidrio (epi tën thalassan tën hualinën). Cf. 4:6, con el acusativo como en Mateo 14:25ss. Arpas de Dios (kitharas tou theou). Genitivo objetivo, para el culto de Dios (5:8; 14:2; 1 Cr. 16:42).

3. El cántico de Moisés (tën öidën tou Möuseös). Éxodo 14:31; 15:1–19. Un cántico de victoria como el que entonó Moisés después de cruzar el mar Rojo. Y el cántico del Cordero (tën öidën tou arniou). Una nota separada de victoria como la de Moisés, aunque se trata de un cántico, no de dos. Charles encuentra imposible reconciliar las dos expresiones, si son genuinas, pero se trata de una objeción innecesaria. Las palabras provienen del A.T.: «Grandes» (megala) de Salmos 111:2, «maravillosas» (thaumasta) de Salmos 139:14, «Oh Señor Dios Todopoderoso» (V.M.) (Kurie ho theos ho pantokratör) de Amós 4:13 (Ap. 4:8), «justos y verdaderos» (dikaiai kai alëthinai) de Deuteronomio 32:4, «Oh Rey de los siglos» (V.M.) (ho basileus tön aiönön), como Jeremías 10:10 y 1 Timoteo 1:17. En algunos MSS. aparece «Rey de los santos» (cf. Reina-Valera), y algunos «Rey de las naciones», como Jeremías 10:7. Juan combina así en tono hebraico las expresiones de lo viejo y de lo nuevo en el cántico al Mesías Glorificado.

4. ¿Quién no te temerá? (tis ou më phobëthëi se;). Pregunta retórica con ou më (negación doble) y primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de phobeomai (futuro en voz pasiva en Jer. 10:7). Y glorificará (kai doxasei). Cambio aquí al futuro de indicativo en lugar del aoristo de subjuntivo, como frecuentemente sucede. Cf. Salmos 86:9. Sólo tú eres santo (monos hosios). Ambos adjetivos predicados. Sólo Dios es perfecta e inherentemente santo (16:5). Vendrán (hëxousin). Futuro en voz activa de proskuneö. Ambos del Salmo 86:9. Se han manifestado (ephaneröthësan). Primer aoristo profético de indicativo en voz pasiva de phaneroö. Este cántico de los mártires tiene la impronta de una gran altura poética.

5. El santuario del tabernáculo del testimonio (ho naos tés skënës tou marturiou). Charles dice que esto es un lenguaje «extraño». Probablemente el tabernáculo o tienda del testimono (Nm. 9:15; 17:7) esté en mente aquí, y el tabernáculo de reunión (Éx. 27:21) más bien que el Templo en Jerusalén. Fue abierto (ënoigë). Segundo aoristo de indicativo en voz pasiva de anoigö como en 11:19. Para naos véanse 3:12; 7:15; 14:15, 17; 16:1, 17.

6. Salieron (exëlthan). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de exerchomai con -an en lugar de -on. Aoristo proléptico y profético. Los siete ángeles (hoi hepta aggeloi). Los del versículo 1. Las siete plagas (tas hepta plëgas). No se les dan las copas hasta el versículo 7. Vestidos (endedumenoi). Participio perfecto en voz pasiva de enduö. De piedra pura y resplandeciente (BAS margen) (lithon katharon lampron). Caso acusativo retenido con verbo de vestir, como tantas veces; literalmente «con piedra pura brillante». Para ambos adjetivos juntos véase 19:8, 14. Algunos MSS. leen linon (lino). Para lithon véase 17:4; 18:16; Ezequiel 28:13. Ceñidos (periezösmenoi). Participio perfecto en voz pasiva de perizönnuö. Véase 1:13 para ambos participios. Para stethos (pecho) véase Lucas 18:13. Con ceñidores de oro (zönas chrusäs). Caso acusativo después del participio perfecto en voz pasiva periezösmenoi como en 1:13.

7. Siete copas de oro (hepta phialas chrusäs). Platos de oro, pero no llenos de incienso como en 5:8, sino llenos (gemousas, para lo que véase 5:8) de la ira de Dios que vive por los siglos de los siglos» (tou thumou tou theou tou zöntos eis tous aiönas tön aiönön). Portentos de terribles acontecimientos.

8. Se llenó de humo (egemisthë kapnou). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de gemizö (de gemö), llenar hasta arriba, y con el genitivo kapnou (humo). El humo es aquí el símbolo de la presencia de Dios, (Éx. 19:18; Is. 6:5). Hasta que se consumaran (achri telesthösin). Cláusula temporal denotando tiempo futuro con achri (igual en sentido a heös) y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de teleö, una metafórica y simbólica «cortina de humo» para mantener a todos fuera del santuario durante este tiempo.

CAPÍTULO 16

1. Una gran voz (megalës phönës). No un ángel como en 5:2; 7:2; 10:3; 14:7, 9, 15, 18, sino de Dios como lo muestra 15:8, por cuanto nadie podía entrar al naos. Derramad (ekcheete). Segundo aoristo de imperativo en voz activa de ekcheö (la misma forma que el presente de imperativo en voz activa). Blass lo cambiaría a ekcheate (claramente aoristo) como en el versículo 6. Las siete copas (tas hepta phialas). El artículo señala al versículo 7 del capítulo anterior.

2. Fue … y derramó (apëlthen kai execheen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de aperchomai (uso redundante como hupagete con ekcheete, «id y derramad», en el v. 1) y de ekcheö. Cada ángel «fue» a cumplir su tarea. Para execheen véase repetido en los versículos 3, 4, 8, 10, 12, 17. Sobre la tierra (eis tën gën). «Hacia la tierra.» Este mismo uso de eis después de execheen en los versículos 3, 4. Sobrevino (egeneto). Segundo aoristo de indicativo en voz media de ginomai. Una úlcera maligna y dolorosa (helkos kakon kai ponëron). Helkos es una palabra que designa una herida supurando (latín, ulcus), aquí, en el versículo 11, y en Lucas 16:21. Véase la sexta plaga egipcia (Éx. 9:10; Dt. 28:27, 35) y Job 2:7. Los magos fueron atacados en Egipto, y aquí lo son los adoradores de César (13:17; 14:9, 11; 19:20).

3. Sobre el mar (eis tën thalassan). Como la primera plaga de Egipto (Éx. 7:12–14) aunque sólo el Nilo fue afectado en aquella ocasión. Sangre como de muerto (haima hös nekrou). Al toque de trompeta (8:11) el agua se transforma en ajenjo. Aquí hös nekrou se añade a la descripción de Éxodo 7:19, «la imagen de un hombre asesinado bañado en su sangre» (Swete). «Sangre coagulada, fatal para la vida animal» (Moffatt). Todo ser vivo (päsa psuchë zöës). «Cada alma de vida» (hebraísmo, Gn. 1:21, marcada por vida). Que había en el mar (ta en tëi thalassëi), «las del mar», en aposición con psuchë. Una destrucción total, no parcial como en 8:9.

4. Sobre los ríos, y sobre las fuentes de aguas (eis tous potamous kai tas pëgas tön hudatön). Véase 8:10 para esta frase. La contaminación del suministro de agua dulce con sangre sigue a la del mar. Otra vez un fenómeno total.

5. Al ángel de las aguas (tou aggelou tön hudatön). Caso genitivo del objeto de ëkousa. Véase 7:1 para los cuatro ángeles en control de los vientos y 14:18 para el ángel con poder sobre el fuego. Los rabinos se referían también a un ángel con poder sobre la tierra y a otro sobre el mar. El que eres y que eras (ho ön kai ho ën). Véase este peculiar giro idiomático para designar la eternidad de Dios con ho como relativo delante de ën en 1:4, 8; 4:8, pero sin ho erchomenos (el venidero, el que ha de ser), que se emplea en estos pasajes para el futuro como en 11:17. El Santo (ho hosios). Forma nominativa, pero caso vocativo, como frecuentemente. Obsérvese tanto dikaios como hosios aplicado a Dios como en 3:1 y 15:3s. Porque has juzgado estas cosas (hoti tauta ekrinas). Razón para llamar a Dios dikaios y hosios. El castigo sobre las aguas es merecido. Primer aoristo de indicativo en voz activa de krinö, juzgar.

6. Por cuanto (hoti). Segunda conjunción causal (hoti) explicativa del primer hoti, como los dos casos de hoti en 15:4. Derramaron (exechean). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de ekcheö con -an en lugar de -on. Les has dado a beber sangre (haima autois dedökas pein). Haima (sangre) es la palabra enfática, medida por medida, por haber derramado la sangre de santos y profetas (11:18; 18:24). Perfecto de indicativo en voz activa de didömi, y así un castigo permanente y justo. Pein es el segundo aoristo de infinitivo en voz activa abreviado de pinö en lugar de piein (epion). Es el infinitivo epexegético después de dedökas. No había más agua potable, sólo esta sangre coagulada. Lo merecen (axioi eisin). Literalmente: «son dignos». «Una terrible antítesis» (Swete) a 3:4. El asíndeton añade al peso de esta declaración (Alford).

7. Señor Dios Todopoderoso (Kurie ho theos ho pantokratör). Del mismo modo que en 15:3 en el Cántico de Moisés y del Cordero, vocativo con el artículo ho, «oh Señor Dios Todopoderoso» (cf. V.M.). «Juicios» (kriseis) aquí en lugar de «caminos» (hodoi) allí, y con inversión del orden de los adjetivos (alëthinai kai dikaiai, verdaderos y justos).

8. Sobre el sol (epi ton hëlion). No eis (adentro), como en los versículos 2, 3, 4. La cuarta trompeta (8:12) afectó a una tercera parte del sol, de la luna y de las estrellas con una plaga de tinieblas, pero aquí tenemos una plaga de un calor extremo. Quemar … con fuego (kaumatisai en puri). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de kaumatizö, un verbo causativo tardío (Plutarco, Epícteto), de kauma, calor; en el N.T. solamente aquí y en el versículo 9, en Mateo 13:6 y Marcos 4:6. La adición de en puri (en fuego, con fuego), intensifica la imagen.

9. Se quemaron (ekaumatusthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva del mismo verbo. Con el gran calor (kauma mega). Cognado acusativo retenido con el verbo pasivo. Vieja palabra (de kaiö, quemar), en el N.T. solamente en 7:16 y aquí. Acerca de blasfemar el nombre de Dios ver 13:6; Santiago 2:7; Romanos 2:24; 1 Timoteo 6:1. Dieron a Dios la culpa por las plagas. No se arrepintieron (ou metenoësan). Este solemne aoristo negativo de metanoeö es un estribillo a modo de endecha funeraria (9:20s.; 16:11). En 11:13 algunos se arrepintieron debido al terremoto. Incluso el castigo merecido puede endurecer el corazón. Para darle gloria (dounai autöi doxan). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de didömi, casi resultado. Para esta frase véanse 11:13; 14:7; 19:7.

10. Sobre el trono de la bestia (epi ton thronon tou thëriou). Se trata de Roma (13:2). El dragón dio su trono a la bestia (2:13). Se cubrió de tinieblas (egeneto eskotömenë). Pretérito perfecto perifrástico en voz pasiva con ginomai y skotoö (9:2). Como la tiniebla de la plaga egipcia (Éx. 10:22) y peor aún, porque los efectos de las plagas anteriores prosiguen. Se mordían … la lengua (emasönto tas glössas autön). Imperfecto en voz media de masaomai, viejo verbo (masticar), de maö (amasar), sólo aquí en el N.T. De dolor (ek tou ponou). «De angustia» (cf. ek en 8:13), un sentido infrecuente de este viejo término (de penomai, trabajar para ganarse la vida), en el N.T. sólo aquí, 21:4; Colosenses 4:13. Véase Mateo 8:12.

11. Blasfemaron (eblasphëmësan) … y no se arrepintieron (kai ou metenoësan). Precisamente como en el versículo 9, que ha de verse. No sólo debido a la tiniebla sobrenatural, sino también «debido a sus dolores» (ek tön ponön autön, plural aquí y el mismo uso de ek) y sus llagas (kai ek tön helkön autön, como en el versículo 2, sólo plural, y el mismo uso de ek). De sus obras (ek tön ergön autön). «Fuera de sus actos», y adición al versículo 9. El Dios del cielo (ton theon tou ouranou). Como en Daniel 2:44. Como la soberbia de Nabucodonosor contra Jehová.

12. Sobre el gran río Éufrates (epi ton potamon ton megan ton Euphratën). La sexta trompeta también tiene que ver con el río Éufrates (9:14), pero ahí epi va con el locativo, mientras que aquí epi va con el acusativo. Nótese el tercer uso del artículo ton aquí. Se secó (exëranthë). Primer aoristo (profético) en voz pasiva de xërainö (14:15). Cf. Zacarías 10:11. Para que fuese preparado (hina hetoimasthëi). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de hetoimazö en voz pasiva. Verbo común en Apocalipsis (8:6; 9:7, 15; 12:6; 19:7; 21:2). El camino para los reyes (hë hodos tön basileön). Genitivo objetivo basileön. Del oriente (tön apo anatolës hëliou). «Que vienen del nacimiento del sol», los reyes del oriente (cf. Mt. 2:2) en su marcha contra Roma. En particular, Partia resistió a Roma hasta los tiempos de Trajano.

13. Salir de (ek sólo, sin participio erchomena). Del dragón (tou drakontos). Satanás (12:3, 9). De la bestia (tou thëriou). La primera bestia (13:1, 12) y luego simplemente «la bestia» (13:14ss.; 14:9, 11; 15:2; 16:2, 10), «la fuerza bruta del poder mundial representado por el Imperio Romano» (Swete). Del falso profeta (tou pseudoprophëtou). Cf. Mateo 7:15; Hechos 13:6; 1 Juan 2:22; 4:3; 2 Juan 7. Identificado con la segunda bestia (13:11–14) en 19:20; 20:10. Así, la sexta copa introduce al dragón y a sus dos subalternos de los capítulos 12 y 13 (las dos bestias). Tres espíritus inmundos (pneumata tria akatharta). De las bocas de cada uno de los tres malvados poderes (el dragón y las dos bestias) surge un espíritu malo. Véase el uso de boca en 1:16 (9:17s.; 11:5; 12:15; 19:15, 21) como principal centro de influencia. En 2 Tesalonicenses 2:8 tenemos «el espíritu (pneuma) de su boca». Para akatharton (inmundo) con pneuma véanse Marcos 1:23s.; 3:11; 5:2ss.; Hechos 5:16; 8:7. «Cristo expulsó espíritus inmundos, pero Sus enemigos los envían» (Swete). Véase Zacarías 13:2, «los profetas [falsos] y el espíritu de inmundicia». A manera de ranas (hös batrachoi). Cf. Éxodo 8:5; Levítico 11:10ss. Una vieja palabra, sólo aquí en el N.T. Como ranas inmundas en su forma.

14. Espíritus de demonios (pneumata daimoniön). Explicación del símil hös batrachoi. Véase 1 Timoteo 4:1 acerca de «espíritus engañadores y … doctrinas de demonios». Que hacen señales (poiounta sëmeia). «Haciendo señales» (participio presente en voz activa de poieö). Los magos egipcios obraron «señales», como lo hacían Simón Mago y posteriormente Apolonio de Tiana. Y van (ha ekporeuetai). Verbo singular con sujeto plural neutro (colectivo). A los reyes (epi tous basileis). Los tres espíritus malos (el dragón y las dos bestias) espolean a los reyes del mundo entero a una verdadera guerra mundial. «Ha habido ocasiones en los que las naciones se han visto arrebatadas por una pasión por la guerra que los historiadores solamente pueden explicar imperfectamente» (Swete). Para reunirlos (sunagagein). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de sunagö, expresar propósito (el de los espíritus inmundos). A la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso (eis ton polemon tës hëmeras tës megalës tou theou tou pantokratoros). Algunos consideran que se trata de una guerra entre naciones, como Marcos 13:8, pero se trata más probablemente de una guerra contra Dios (Sal. 2:2) y probablemente de la batalla descrita en 17:14 y 19:19. Cf. 2 Pedro 3:12, «el día de Dios», su ajuste de cuentas con las naciones. Véase Joel 2:11; 3:4. Pablo usa «aquel día» para el día del Señor Jesús (la parousia) como en 1 Tesalonicenses 5:2; 2 Corintios 1:14; Filipenses 1:6; 2:16; 2 Timoteo 1:12, 18; 4:8.

15. He aquí, yo vengo como ladrón (idou erchomai hös kleptës). La voz de Cristo irrumpe con la misma metáfora que en 3:3 (véase). Y viene una de las siete bienaventuranzas de Apocalipsis (1:3; 14:13; 16:15; 19:9; 20:6; 22:7, 14). Para grëgorön (velando) véase 3:2, y para tërön (guardando), 1:3. Para que no ande desnudo (hina më gumnos peripatëi). Cláusula negativa de propósito con hina më y el presente de subjuntivo en voz activa de peripateö, y nótese el predicado nominativo gumnos (desnudo). Y vean su vergüenza (kai plepösin tën aschëmosunën autou). Continuación de la cláusula final con el presente de subjuntivo en voz activa de blepö. Aschëmosunën es una antigua palabra (de aschëmön, indecente, 1 Co. 12:23), en el N.T. sólo aquí y en Romanos 1:27, un eufemismo por tën aischunën (Ap. 3:18).

16. Reunieron (BAS) (sunëgagen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de sunagö, singular (los tres espíritus inmundos), como ekporeuetai en el v. 14. Armagedón (Har-Magedön). Juan reanuda ahora el hilo de la profecía tras la interrupción en el versículo 15. Quizá «los montes de Meguidó», aunque no hay certidumbre. Meguidó se encuentra en el valle del Esdraelón, y junto a las aguas de Meguidó (el Cisón) alcanzó Israel una victoria decisiva sobre Sísara (Jue. 5:19), cantada en el cántico de Débora. Véanse también Apocalipsis 20:8ss. y Ezequiel 39:2, 4.

17. Por el aire (epi ton aera). Todos los hombres respiran aire, y esto es peor que herir la tierra (v. 2), el mar (3), las aguas dulces (4) y el sol (8). Una gran voz (phönë megalë). La voz de Dios, como en 16:1. Hecho está (gegonen). Perfecto de indicativo en voz activa de ginomai. Como gegonan en 21:6. La serie de plagas queda así completada.

18. Entonces hubo (kai egenonto). «Y sobrevinieron» (el mismo verbo ginomai). Véase 8:5; 11:19 para esta lista de terribles fragores de truenos y relámpagos, y para el gran terremoto (seismos megas) véanse 6:12; 11:13 (cf. Lc. 21:11). Cual no lo hubo jamás (hoios ouk egeneto). Relativo cualitativo con ginomai otra vez, «cual no lo lo hubo jamás». Desde que los hombres han estado (aph’ hou anthröpoi egenonto). «Desde el cual tiempo (sobrentendiéndose chronou) vinieron hombres.» Un gran temblor de tierra, terremoto tan grande (tëlikoutos seismos houtö megas). Correlativo cuantitativo tëlikoutos en lugar del cualitativo toioutos, para corresponderse con hoios (no hosos). Y luego houtö megas repite (redundancia) tëlikoutos. Cf. Marcos 13:19 para hoia—toiautë acerca de una tribulación (thlipsis) semejante.

19. Fue dividida en tres partes (egeneto eis tria merë). «Vino en tres partes» (otra vez ginomai). En 11:3 cayó una décima parte de la ciudad. Se refiere con esto a Babilonia (Roma) (17:18). Cayó (epesan). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de piptö (forma -an en lugar de -on). Fue recordada (emnësthë). Primer aoristo (profético) de indicativo en voz pasiva de mimnëskö. Babilonia (Roma) no había sido pasada por alto. Dios estaba simplemente esperando a su tiempo en cuanto a Roma. Para darle (dounai autëi). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de didömi, uso epexegético como en 11:18; 16:8. El cáliz del vino del ardor de su ira (to potërion tou oinou tou thumou tës orgës autou). «La copa del vino del furor de su ira», usando tanto thumos (hervor de ira) como orgë (ira asentada). Véanse ambos en Jeremías 37(30):24.

20. Huyó (ephugen). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de pheugö. Las islas a veces se hunden en el mar durante terremotos (6:14). No fueron hallados (ouch heurethësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö. Véase 20:11 para la misma idea.

21. Granizo (chalaza). Como en 8:1–7; 11:19. Como del peso de un talento (hös talantiaia). Viejo adjetivo (de talanton), sólo aquí en el N.T., pero aparece en Polibio y Josefo. Véase Éxodo 9:24 para el gran granizo en Egipto, y también Josué 10:11; Isaías 28:2; Ezequiel 38:22 para el granizo como símbolo de la ira de Dios. En la LXX un talento oscila en peso entre 49 y 59 kilogramos. Por la plaga de granizo (ek tës plëgës tës chalazës). «Como resultado de la plaga de granizo.» Este castigo tuvo el mismo efecto que el registrado en los versículos 9 y 11. Sobremanera grande (Megalë—sphodra). Posiciones enfáticas a los finales de la cláusula (grande—sobremanera).

CAPÍTULO 17

1. Te mostraré (deixö soi). Futuro en voz activa de deiknumi. Es apropiado que uno de los siete ángeles que tenían las siete copas explicara el juicio sobre Babilonia (16:19) ya pronunciado (14:8). Esto se hace ahora en los capítulos 17 y 18. La sentencia contra la gran ramera (to krima tës pornës tës megalës). La palabra krima es la empleada acerca de la condenación de Babilonia en Jeremías 28(51):9. Ya en 14:8 Babilonia es llamada la ramera. Pornës es el genitivo objetivo, «la sentencia sobre la gran ramera». La que está sentada sobre muchas aguas (tës kathëmenës epi hudatön pollön). Obsérvese el triple uso del artículo tës. En Jeremías 28(51):13 tenemos eph’ hudasi pollois (locativo en lugar del genitivo como aquí). Babilonia logró su riqueza por medio del Éufrates y los numerosos canales para la irrigación. Roma no tiene este sistema de canales, pero esto es tomado y aplicado a la Nueva Babilonia en 17:15. Nahúm (3:4) llama a Nínive ramera, como Isaías (23:16s.) lo hace con Tiro.

2. Los reyes de la tierra (hoi basileis tës gës). Repetido en 1:5; 6:15; 17:18; 18:3, 9; 19:19; 21:24 y «los reyes de todo el mundo habitado» (16:14) bien designando a los príncipes humanos en general, o a los reyes vasallos absorbidos por el Imperio Romano. Han fornicado (eporneusan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de porneuö. «Al comprar el favor de Roma aceptando su soberanía, y con ello sus vicios e idolatrías» (Swete). Se han embriagado (emethusthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de methuskö, viejo verbo (de methu), como en Lucas 12:45, sólo aquí en Apocalipsis. Cf. Isaías 51:7 y pepotiken en Apocalipsis 14:8. Véase 18:3.

3. Me llevó (apënegken me). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de apopherö, llevar fuera, aoristo profético. Este verbo se usa de los ángeles en la muerte (Lc. 16:22) o en un éxtasis (Ap. 21:10 y aquí). En espíritu (en pneumati). Probablemente su propio espíritu, aunque es posiblemente el Espíritu Santo (1:10; 4:2; 21:10), sin la incertidumbre de Pablo (2 Co. 12:2). Cf. Ezequiel 3:14s.; 8:3; 11:24. Al desierto (eis erëmon). En Isaías 21 tenemos to horama tës erëmou (la visión de la desolada, Babilonia), y en Isaías 14:23 Babilonia es llamada erëmon. Juan puede estar aquí describiendo esto como la suerte de Roma, o puede ser que él mismo, desde el desierto, a este lado de Babilonia, contemple su fin. En 21:10 él ve a la Nueva Jerusalén desde un monte alto. Sentada (kathëmenën). Participio presente en voz media de kathëmai como en el versículo 1. «Para dirigir y conducir a la bestia» (Vincent). Sobre una bestia escarlata (epi thërion kokkinon). Acusativo con epi aquí, aunque en genitivo en el versículo 1. Adjetivo tardío (de kokkos, un parásito de la ilex coccifera), un tinte carmesí denotando esplendor, en Apocalipsis 17:3, 4; 18:12, 16 y Mateo 27:28; Hebreos 9:19. Llena de nombres de blasfemia (gemonta onomata blasphëmias). Véase 13:1 para «nombres de blasfemia» sobre las siete cabezas de la bestia, pero aquí cubren todo el cuerpo de la bestia (la primera bestia de 13:1; 19:20). La ciudad ramera (Roma) se sienta cabalgando sobre esta bestia con siete cabezas y diez cuernos (el poder romano mundial). La bestia es aquí personificada con participios masculinos en lugar de neutros, como thërion (gemonta, acusativo en singular, echön, nominativo singular, aunque algunos MSS. leen echonta), construcción conforme al sentido en ambos casos. El verbo gemö tiene siempre el genitivo después de él en Apocalipsis (4:6, 8; 5:8; 15:7; 17:4; 21:9), excepto aquí y aparentemente una vez en 17:4.

4. Estaba cubierta (ën peribeblëmenë). Pretérito perfecto perifrástico de indicativo de periballö, echar alrededor de uno envolviendo. De púrpura y escarlata (porphuroun kai kokkinon). Acusativo retenido después de este verbo pasivo de vestir, como tan frecuentemente. Porphurous es un viejo adjetivo para púrpura (de porphura), en el N.T. sólo aquí y en Juan 19:2, 5. Véase el verbo anterior para kokkinos. Adornada (kechrusömenë). Participio perfecto en voz pasiva de chrusoö, viejo verbo, dorar, adornar con oro, sólo aquí en el N.T. De oro, de piedras preciosas y de perlas (chrusiöi kai lithöi timiöi kai margaritais). Caso instrumental. Chrusiöi está cognado con el participio. Lithöi timiöi es una designación colectiva (18:12, 16; 21:19). En 18:12, 16, 21:21 aparece un zeugma con margaritais, y para esta palabra véase Mateo 7:6. Probablemente Juan esté pensando en los ornamentos de las prostitutas de los templos paganos de Asia Menor. Lleno de abominaciones (gemon bdelugmatön). Concordando con potërion, «cáliz» (neutro singular acusativo). Algunos MSS. leen gemön (nominativo masculino como echön en el versículo 3, muy irregular). Para bdelugmatön (genitivo después de gemon) véase Mateo 24:15 (Mr. 13:14), común en la LXX para el culto idolátrico y sus contaminaciones (de bdelussö, hacer execrable), tanto en sentido ceremonial como moral. Véase Jeremías 15:7. De la inmundicia de su fornicación (kai ta akatharta tës porneias autës). Bien el acusativo después de gemon, como en el versículo 3 (y lleno de cosas inmundas de su fornicación) o el objeto de echousa, como potërion.

5. Sobre su frente un nombre escrito (epi to metöpon autës onoma gegrammenon). Las prostitutas romanas llevaban etiquetas con sus nombres sobre sus frentes (Séneca, Rhet. I. 2. 7; Juvenal VI. 122s.), y así es aquí. En 19:16 Cristo tiene un nombre sobre sus vestidos y en su muslo, mientras que en 14:1 y 22:4 los redimidos tienen el nombre de Dios sobre sus frentes. Es indudable que hay un contraste entre esta mujer aquí y la mujer en el capítulo 12. Misterio (mustërion). Bien en aposición con onoma o como parte de la inscripción sobre su frente. En todo caso el sentido es el mismo: que el nombre Babilonia debe ser interpretado mística o espiritualmente (cf. pneumatikös, 11:8) como Roma. LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA (Hë Mëtër tön Pornön kai tön Bdelugmatön tës Gës). La Metrópoli del Imperio es la madre de la ramería y de las idolatrías del mundo. Charles cita a Tácito (Anales XV. 44) acerca de Roma como la ciudad «quo cuncta undique atrocia aut pudenda confluunt celebranturque».

6. Ebria de la sangre de los santos (methuousan ek tou haimatos tön hagiön). Participio presente en voz activa y femenino singular del caso acusativo de methuö, viejo verbo, estar borracho (Mt. 24:49). De los mártires de Jesús (tön marturön Iësou). «De los testigos (2:13) por Jesús (genitivo objetivo)», hasta la sangre (16:6; 18:24) y por ello mártires en el sentido moderno de la palabra. «Ebria de la sangre» es una idea común entre los antiguos (Eurípides, Josefo, Filón, Cicerón, Plinio). Con gran asombro (thauma mega). Cognado acusativo con ethaumasa.

7. Yo te diré el misterio (egö erö soi to mustërion). El ángel da su interpretación de la mujer y de la bestia (17:7–18). Erö es el futuro en voz activa de eipon (verbo defectivo), contar, decir.

8. Era, y no es (ën kai ouk estin). Imperfecto y presente de eimi, una aparente antítesis a ho ën kai ho ön de 1:4. Ésta es una descripción de la bestia de 13:1ss. que la mujer cabalga, pero ya no se trata sólo del imperio, sino de uno de los emperadores que murió (ouk estin, no es). Y está para subir del abismo (kai mellei anabainein ek tës abussou). Esto es, volverá a la vida. E ir a perdición (kai eis apöleian hupagei). Así (y él va a perdición) es la lectura que dan los mejores MSS., en vez del infinitivo hupagein. La mayor parte de intérpretes ven aquí una alusión a la expectación del «Nerón redivivo» que se cumplió en Domiciano, que gobernaba cuando Juan escribió, y que fue llamado Nerón redivivo. Se asombrarán (thaumasthësontai). Primer futuro en voz pasiva (deponente) de thaumazö, con lo que compárese ethaumasthë en 13:3. Juan se había admirado (ethaumasa) en el versículo 6 «con el asombro de una horrible sorpresa; el mundo se maravillará y admirará» (Swete). Cuyos nombres (hön onoma). El singular onoma, como ptöma en 11:8. Véase 13:8 para la misma descripción de aquellos que adoran a la bestia y para una discusión de los detalles. Viendo (blepontön). Genitivo plural del participio presente en voz activa de blepö, concordando con hön (genitivo relativo) en lugar de con hoi katoikountes (nominativo justo antes de hön). Que (hoti), «aquella que». Era y no es, aunque es inminente su presencia (ën kai ouk estin kai parestai). Repetición de lo que tenemos en el versículo 7 con parestai (futuro de pareimi, del que proviene parousia) en lugar de mellei, «una parodia del nombre divino» (Charles) en 1:4, 8; 4:8, «como el antitipo infernal de Cristo». El Anticristo nerónico tiene también una parousia.

9. Aquí está la mente que tiene sabiduría (Höde ho nous ho echön sophian). «Aquí está la inteligencia que tiene sabiduría» (Charles). Una variación de 13:18, pero la misma idea. Siete montes (hepta orë). Roma era conocida como la ciudad de las siete colinas (Virgilio, Horacio, Ovidio, Cicerón, etc.). Sobre los cuales (hopou—ep’ autön). «Donde—sobre ellos.» Pleonasmo como hopou—ekei en 12:6. En 13:1ss. aparece la bestia que tiene las siete cabezas, mientras que aquí la atención se centra sobre la mujer que cabalga sobre las siete cabezas; las cabezas son ahora identificadas como reyes.

10. Siete reyes (basileis hepta). Éste es otro cambio en el simbolismo. La identificación de estos siete reyes es uno de los enigmas del libro. Cinco de ellos han caído (hoi pente epesan). «Los cinco han caído.» Segundo aoristo de indicativo en voz activa de piptö con la finalización en -an. Común para denotar la caída de reyes (Ez. 29:5; 30:6; Is. 21:9, etc.). Véase 2 Samuel 3:38. Uno es (ho heis estin). Aquel cuando se fecha la visión. Y el otro aún no ha venido (ho allos oupö ëlthen). Segundo aoristo profético en voz activa de erchomai. Charles toma esto como la fecha de esta «fuente» o parte del Apocalipsis. Pero Juan pudo haber empleado él mismo este lenguaje en el tiempo de Domiciano, incluso si él era el que aún no había venido. La dificultad en contar estos emperadores es que Galba, Oto y Vitelio reinaron tan poco tiempo que difícilmente merecen ser incluidos en la lista. Cuando venga (hotan elthëi). Cláusula temporal indefinida para el futuro, con hotan y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de erchomai. Es necesario que permanezca por un poco de tiempo (oligon auton dei meinai). Swete considera que se trata de Tito, que murió el 13 de septiembre del 81 d.C., tras un breve reinado.

11. Es también el octavo; y es de entre los siete (kai autos ogdoos kai ek tön hepta). Ésta es la interpretación del ángel, y parece una referencia a Domiciano como el octavo, que es tenido como uno de los siete porque era considerado un segundo Nerón (Nerón redivivo). Para ek tön hepta véase Hechos 21:8. Juan puede haber empleado ek tön en lugar de heis ek tön para evitar una identificación absoluta entre Domiciano y Nerón (Beckwith). Y va a la perdición (kai eis apöleian hupagei). Como en el versículo 8. «Domiciano fue asesinado (el 18 de septiembre del 96 d.C.) después de una terrible lucha con sus asesinos. El fin del tirano fue un símbolo del fin al que se apresuraba la Bestia que él personificaba» (Swete).

12. Que aún no han recibido reino (hoitines basileian oupö elabon). Segundo aoristo (proléptico y profético) de indicativo en voz activa de lambanö. Las cabezas son emperadores y los cuernos son reyes (ambos llamados basileis). Como reyes (hös basileis). Comparables a reyes (véase hös en 1:10; 4:6; 9:7; 13:3; 14:3; 16:21) sin identificación con los emperadores, aunque sucediéndolos con «poderes casi imperiales» con la bestia. Por una hora (mian höran). Acusativo de extensión de tiempo, y este breve tiempo (18:10, 16, 19) en comparación con la bestia (13:2).

13. Tienen un mismo propósito (mian gnömën echousin). Gnömë, de ginöskö, como en Hechos 20:3 y 1 Corintios 1:10. Los nuevos poderes son aliados de la bestia. Entregarán su poder y su autoridad a la bestia (tën dunamin kai tën exousian autön töi thëriöi didoasin). Presente de indicativo en voz activa de didömi. Así como el dragón dio tanto su poder como su autoridad a la bestia (13:2), así ellos están totalmente al servicio de la bestia.

14. Éstos (V.M.) (houtoi). Estos diez reyes. Pelearán contra el Cordero (meta tou arniou polemësousin). Futuro activo de polemeö, guerrear. Como aliados de la bestia (los siervos del dragón, 12:7) harán guerra con el Cordero (el enemigo del dragón). Estos reyes se reúnen para la batalla como en 16:13s. Y el Cordero los vencerá (kai to arnion nikësei autous). Futuro en voz activa de nikaö. Éste es el resultado glorioso, la victoria del Cordero sobre la coalición de reyes como antes contra la bestia. Porque Él es Señor de señores y Rey de reyes (hoti Kurios kuriön estin kai Basileus basileön). Las mismas palabras son otra vez descriptivas de Cristo en 19:16, como de Dios en Deuteronomio 10:17 (Dios de dioses y Señor de señores). Cf. igualmente 1 Timoteo 6:15 y Apocalipsis 1:5. Las cabezas coronadas son súbditos de Cristo. Y los que están con Él (kai hoi met’ autou). «Y aquellos con Él también vencerán» (súplase nikësousin, no eisin). Ellos compartirán en el triunfo del Cordero, como compartieron en el conflicto. Cf. meta tou thëriou en el versículo 12. Llamados y elegidos y fieles (klëtoi kai ekletoi kai pistoi). Éstas son las tres notas de los que comparten en la victoria. Para klëtos y eklektos véanse Mateo 22:14 (contrastado); Romanos 8:28ss.; 2 Pedro 1:10; Apocalipsis 2:10, 13. Los elegidos son llamados y resultan fieles.

15. Donde la ramera se sienta (hou hë pornos kathëtai). Adverbio relativo hou (donde) referido a las aguas (hudata) del versículo 1 donde se sienta la ramera. Presente de indicativo en voz media de kathëmai. Son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas (laoi kai ochloi eisin kai ethnë kai glössai). El A.T. emplea «aguas» como símbolo para «pueblos» (Is. 8:7; Jer. 47:2; Sal. 29:10, etc.). «El mayor problema de Roma estaba en las multitudes que estaban bajo su dominio» (Swete).

16. Éstos aborrecerán a la ramera (houtoi misësousin tën pornën). Futuro en voz activa de miseö. Houtoi es un pronombre demostrativo (masculino) que retoma el hilo refiriéndose a los diez cuernos y a la bestia (neutro); construcción conforme al sentido. La caída de Roma vendrá debida a un cambio repentino en los pueblos sometidos. La dejarán desolada y desnuda (ërëmömenën poiësousin autën kai gumnën). Futuro en voz activa de poieö y participio perfecto predicado en voz pasiva y caso acusativo de erëmoö, un viejo verbo (de erëmos, desolado), de nuevo en 18:16, 19. Gumnën (desnuda) es predicado adjetivo. Comerán sus carnes (tas sarkas autës phagontai). Futuro en voz media del verbo defectivo esthiö, comer. Obsérvese el plural sarkas, porciones de carne (Stg. 5:3) como en Salmos 27:2 y Miqueas 3:3. La quemarán con fuego (autën katakasousin en puri). Futuro en voz activa de katakaiö, incendiar y quemar del todo (uso perfectivo de kaiö). Juan escribió antes de los días de Alarico, Genserico, Ricimero y Atila, con sus horas que devastaron Roma y el oeste en los siglos quinto y sexto. «Ningún lector de la obra Decadencia y Caída del Imperio Romano carecerá de materiales que a la vez ilustren y justifiquen la tendencia general de la profecía de San Juan» (Swete).

17. Ha puesto (edöken). «Dio» (primer aoristo en voz activa de didömi). El ejecutar lo que Él se ha propuesto (poiësai tën gnömën autou). Primer aoristo epexegético de infinitivo en voz activa de poieö después de edöken, como sucede frecuentemente en este libro. Comparten un mismo propósito (v. 13) porque Dios los ha llevado a ello, una clara declaración de la mano directora de Dios sobre las naciones. Hasta que se cumplan las palabras de Dios (achri telesthësontai hoi logoi tou theou). Cláusula temporal acerca del futuro con achri (como heös), con el futuro de indicativo de teleö, pero con el aoristo de subjuntivo en voz pasiva telesthösin en 15:8. Para teleö véase asimismo 10:7. Para «las palabras de Dios» véase 19:9. Serán cumplidas.

18. La mujer (hë gunë). Ahora recibe su explicación tras la interpretación del significado de la bestia. El versículo 9 era ya bien claro, pero este versículo demuestra que la mujer es la ciudad de Roma, «que reina (hë echousa basileian, la que tiene un reino) sobre los reyes de la tierra (epi tön basileön tës gës)». Roma siguió a Babilonia, y otras ciudades pueden seguir en su línea.

CAPÍTULO 18

1. Descender del cielo (katabainonta ek tou ouranou). Participio presente en voz activa, predicado. No el ángel de 17:1, 7, 15 (el guía de Juan), sino el que anunciaba la condenación de Babilonia (Roma). Como en 10:1; 20:1. Fue alumbrada (ephötisthë). Primer aoristo en voz pasiva de phötizö, viejo verbo causativo (de phös, luz), común en el N.T. como en Apocalipsis 19:1; 21:23; 22:5. Con su resplandor (ek tës doxës autou). «Por causa de (ek como en 8:13; 16:10) su gloria.» «Tan poco hace que ha salido de la Presencia que al pasar arroja una amplia franja de luz a través de la oscura tierra» (Swete).

2. Cayó, cayó la gran Babilonia (epesen, epesen Babulön hë megalë). Las mismas palabras de 14:8: «Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad». Repetición de los aoristos proféticos de piptö como una solemne endecha de los malditos. Se ha hecho (egeneto). Aoristo profético en voz media. Habitación de demonios (katoikëtërion). Palabra tardía (de katoikeö, morar), en el N.T. solamente aquí y en Efesios 2:2. De esta manera profetizó Isaías de Babilonia (12:2s;) y también Jeremías (50:39) y Sofonías de Nínive (2:14). Tanto Babilonia como Nínive están en ruinas. Guarida de todo espíritu inmundo (phulakë pantos pneumatos akathartou). Phulakë es una guarnición o torre de vigía como en Habacuc 2:1, más bien que una prisión (20:7). Albergue de toda ave inmunda y aborrecible (phulakë pantos orneou akathartou kai memisëmenou). Orneou es una vieja palabra denotando ave, en el N.T. sólo en Apocalipsis 18:2; 19:17, 21. «Los malos espíritus, cerniéndose sobre la caída Roma como aves nocturnas o arpías que esperan su presa, erigen sus guaridas en las torres en ruinas que se levantanentre las cenizas de la ciudad» (Swete). Ésta, que fue la suerte ya consumada de Babilonia y Nínive, será un día la parte cierta de Roma.

3. Con (ek). «Como resultado de.» Algunos MSS. omiten «del vino» (tou oinou). Cf. 14:10; 16:10. Han caído (V.M.) (peptökan). Algunos MSS. dan la variante pepökan (han bebido), de pinö, como la metáfora en 14:8, 10; 16:19; 17:2. Véase 17:2 para la misma acusación acerca de los reyes de la tierra. Los mercaderes de la tierra (hoi emporoi tës gës). Vieja palabra para uno en un viaje comercial (de en, poros), como viajantes, en el N.T. sólo Mateo 13:45; Apocalipsis 18:3, 11, 15, 23. Como emporion (Jn. 2:16) y emporeuomai (Stg. 4:13). Se han enriquecido (eploutësan). Primer aoristo ingresivo de indicativo en voz activa de plouteö, ser ricos (cf. 3:17). Sólo aquí en el N.T. podemos entrever el inmenso tráfico entre el este y el oeste que enriqueció a Roma. La abundancia de su lujo (V.M.) (tou strënous autës). Palabra tardía para arrogancia, lujo, sólo aquí en el N.T. Véase strëniaö en los vv. 7 y 9, vivir lujosamente.

4. Salid de ella, pueblo mío (exelthate, ho laos mou, ex autës). Segundo aoristo (urgencia) de imperativo (forma en -a) en voz activa de exerchomai. Como Isaías 48:20; 52:11; Jeremías 50:8; 51:6 (acerca de Babilonia). Véase también el llamamiento de Abram (Gn. 12:1), el rescate de Lot (Gn. 19:12ss.). En el N.T. véase Marcos 13:4; 2 Corintios 6:14; Efesios 5:11; 1 Timoteo 5:11. Ho laos es vocativo con la forma del nominativo. Para que no seáis partícipes de sus pecados (hina më sunkoinönësëte tais hamartais autës). Cláusula de propósito con hina më y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de sunkoinöneö, viejo compuesto (sun, juntamente, koinönos, socio, partícipe con uno); en el N.T. solamente aquí, Filipenses 4:14; Efesios 5:11. Con el caso asociativo instrumental hamartiais. Ni recibáis nada procedente de sus plagas (kai ek tön plëgön autës hina më labëte). Otra cláusula de propósito dependiente de la precedente, con hina më y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de lambanö, y con la posición proléptica enfática de ek tön plëgön autës antes de hina më.

5. Se han amontonado (ekollëthësan). Primer aoristo en voz pasiva (deponente) de indicativo de kollaö, viejo verbo (de kolla, gluten, goma), unirse a, juntar uno con otro en una masa «hasta el cielo» (achri tou ouranou). Cf. Jeremías 5:19; Zacarías 14:5. Se ha acordado (emnëmoneusen). Primer aoristo (profético) de indicativo en voz activa de mnëmoneuö, aquí con el acusativo (adikëmata, iniquidades), en lugar del genitivo (Col. 4:18).

6. Dad … como ella … ha dado (apodote hös apedöken). Segundo aoristo (efectivo) de imperativo en voz activa y primer aoristo (efectivo) en voz activa de apodidömi, un viejo y común verbo denotando retribuir, dar de vuelta, la lex talionis que se encuentra en el A.T. (Jer. 50:15, 29; 51:24, 56; Sal. 137:8), y también en el N.T. (Mt. 7:2). Aquí la referencia es a las persecuciones hechas por Roma, particularmente el martirio de los santos (18:24; 19:2). Pagadle doble (diplösate ta dipla). «Dobladle el doble.» Primer aoristo de imperativo de diploö, un viejo verbo (de diploos, el doble, Mt. 23:15), sólo aquí en el N.T. Diplä es simplemente la forma plural neutra acusativa (cognado) contraída de diploa (no diplö). Devolved aquí en doble medida, unaplena retribución (Éx. 22:4, 7, 9; Is. 40:2; Jer. 16:18; 17:18; Zac. 9:12). La doble recompensa tenía lugar en conformidad a la ley levítica. Que ella … preparó (höi ekerasen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de kerannumi. El höi relativo es atraído al caso locativo de su antecedente potëriöi (copa, cáliz), para lo que véase 14:8, 10; 17:4; 18:3. Preparadle a ella el doble (kerasate autëi diploun). Primer aoristo de imperativo en voz activa del mismo verbo kerannumi, con la misma idea de doble castigo.

7. En proporción (hosa). Pronombre relativo indefinido cuantitativo hosos en el caso acusativo (cognado) neutro del plural, objeto de edoxasen (primer aoristo de indicativo en voz activa de doxazö). Ella (hautën). Pronombre relativo, acusativo también con edoxasen. Ha vivido en deleites (estrëniasen). Primer aoristo (ingresivo) de indicativo en voz activa de streniaö (vivir lujosamente), verbo que aparece en la comedia tardía en lugar de truphaö (Stg. 5:5), de strënos (Ap. 18:3), sólo aquí en el N.T. Dadle así también de tormento y duelo (tosouton dote autëi basanismon kai penthos). Segundo aoristo de imperativo en voz activa de didömi, dar. El pronombre correlativo tosouton es masculino singular en caso acusativo, concordando con basanismon, para lo que véase 9:5 y 14:11, y se comprende con la palabra neutra penthos (duelo), en el N.T. sólo en Santiago 4:9; Apocalipsis 18:7ss.; 21:4 (relacionado con pathos, penomai). Yo estoy sentada como reina (kathëmai basilissa). Predicado nominativo para la vieja forma basileia (basilis), como en Mateo 12:42. Babilonia y Tiro habían precedido a Roma en esta expresión de soberbia (Is. 47:7–9; Ez. 27:3; 28:2; Sof. 2:15). Y no soy viuda (kai chëra ouk eimi). Femenino del adjetivo chëros (estéril), vieja palabra (Mr. 12:40). Nunca más veré duelo (penthos ou më idö). Confiada jactancia de seguridad con la posición enfática de penthos (véase arriba) y doble negación ou më con el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de horaö (verbo defectivo).

8. Por eso (dia touto). Debido a su presunción coronando sus crímenes. En un solo día (en miäi hëmeräi). Término simbólico para precipitación como miäi höräi, en una hora (18:10, 16, 19). Juan sigue teniendo en mente a Isaías 47:7–9. Vendrán (hëxousin). Futuro en voz activa de hëkö. Sus plagas son descritas (muerte, duelo y hambre). Será quemada con fuego (katakauthësetai). Futuro en voz pasiva de katakaiö (uso perfectivo de kata). Con fuego (en puri). «En fuego», como en 17:16. Que la ha juzgado (ho krinas autën). Participio primero aoristo articular en voz activa de krinö referido a kurios ho theos (el Señor Dios). La sentencia de Babilonia es segura debido al poder de Dios.

9. Llorarán (klausousin). Futuro en voz activa de klaiö, voz media de klausontai en ático, como en Juan 16:20. Y harán lamentación sobre ella (kai kopsontai ep’ autën). Futuro en voz media directa de koptö, viejo verbo, batir, cortar, en voz media batirse a uno mismo (Ap. 1:7). Para la combinación con klaiö como aquí, véase Lucas 8:52. Véase 17:2; 18:3, 7 para hoi porneusantes kai strëniasantes. Cuando vean (hotan blëposin). Cláusula temporal indefinida con hotan y el presente de subjuntivo en voz activa de blepö. El humo de su incendio (ton kapnon tës puröseös autës). Purösis es una vieja palabra (de puroö, quemar), en el N.T. sólo 1 Pedro 4:12; Apocalipsis 18:9, 18. Véase el versículo 8 para otras plagas sobre Roma, pero el fuego parece ser lo peor (17:16; 18:8, 9, 17; 19:3).

10. Parándose lejos (apo makrothen hestëkotes). Participio perfecto en voz activa (intransitiva) de histëmi. Una vívida imagen de la terrible escena, fascinados por el espeluznante espectáculo del incendio (cf. el deleite de Nerón en el incendio de Roma el 64 d.C.), y sin embargo temiendo aproximarse. Acerca de apo makrothen véase Marcos 5:6. Hay un extraño encanto en el incendio de una ciudad. Ellos temían correr la misma suerte (cf. v. 7 para basanismoi, tormento). Ay, ay de la gran ciudad (ouai, ouai, hë polis hë megalë). El único ejemplo en el Apocalipsis del nominativo con ouai excepto los versículos 16, 19, aunque sí en Lucas 6:25 y común en la LXX (Is. 5:7, 11, etc.). Para el dativo, véase Apocalipsis 8:13. La ciudad fuerte (hë polis hë ischura). En una hora (miäi höräi). Repetido en los versículos 16 y 19, y como miäi hëmeräi (en un día) en el versículo 8. Algunos MSS. tienen aquí mian höran, como poian höran (acusativo de extensión de tiempo) en 3:3. Véase versículo 8 (ho krinas) para hë krisis sou (tujuicio). Ésta es la endecha de los reyes.

11. Los mercaderes (hoi emporoi). Como en 18:3, 15, 23. La endecha de los mercaderes sigue a la lamentación de los reyes. Lloran y hacen lamentación (klaiousin kai penthousin). Presentes indicativos en voz activa de klaiö y pentheö como en los versículos 9 (para klaiö), 15, 19. Porque ninguno compra más sus mercancías (hoti tou gomon autön oudeis agorazei ouketi). Suficiente razón para su dolor por la caída de Roma. Gomos es una vieja palabra (de gemö, estar lleno) designando el cargamento de una nave (Hch. 21:3), y luego todo tipo de mercancías (Ap. 18:11s.). Galeno, Plinio, Arístides hablan de la inmensidad del comercio y del lujo de Roma, el principal mercado del mundo. Muchos de los artículos aquí descritos son como los que aparecen en la descripción de la destrucción de Tiro en Ezequiel 26 y 27. De esta mercancía o cargamento (gomon) se señalan veintinueve artículos en los versículos 12 y 13, artículos importados por Roma. Sólo unos pocos precisan de algún comentario.

12. De lino fino (bussinou). Caso genitivo después de gomon, en el que se dan todos los artículos hasta kokkinou. Viejo adjetivo derivado de bussos (lino, Lc. 16:19), aquí un vestido de lino; en el N.T. sólo en Apocalipsis 18:12, 16; 19:8, 14. De púrpura (porphuras). Tejido coloreado con tinte de púrpura (porphureos, 17:4; 18:16), como en Marcos 15:17, 20; Lucas 16:19. De seda (sirikou). Ésta es la lectura que los unciales dan aquí. To sërikon (el tejido de seda) aparece en Plutarco, Estrabón, Arrio, Luciano, sólo aquí en el N.T. probablemente derivado del nombre de los pueblos indio o chino (hoi Sëres), de donde venía este artículo después de que Alejandro invadiera la India. La seda era un artículo costoso entre los romanos, y como norma la empleaban solamente mujeres. De escarlata (kokkinou). Véase 17:4 y 18:16. De toda madera olorosa (pan xulon thuinon). Ahora en acusativo sin dependencia de gomon. Un árbol oloroso norteafricano, el limonero, apreciado por el color de la madera para mesas de comedor; tenía unas vetas que recordaban las de la cola del faisán o las bandas de un tigre. Sólo aquí en el N.T. De marfil (elephantinon). Un viejo adjetivo (de elephas, elefante) concordando con skeuos (vaso); sólo aquí en el N.T. Cf. el palacio de marfil de Acab (1 R. 22:39). De mármol (de marmairö, brillar), genitivo después de skeuos (vaso), sólo aquí en el N.T.

13. Canela (kinnamömon). Una vieja palabra, sólo aquí en el N.T. De origen fenicio (Herotodo) en cuanto a su nombre, y posiblemente proveniente del sur de la China. Especias aromáticas (amomön). Una planta fragante de la India, amomun, denotando perfume. Incienso (thumiamata). Véase 5:8; 8:3. Mirra (muron). Ver Mateo 26:7. Olíbano (libanon). Véase 8:3. Flor de harina (semidalin). Una vieja palabra designando la más fina harina de trigo, sólo aquí en el N.T. Caballos (hippön). Aquí volvemos a la construcción del genitivo siguiendo a gomon en el versículo 12, aunque no se usa aquí; una construcción genitiva anómala (Charles). Carros (redön). Un término galo designando a un vehículo de cuatro ruedas, sólo aquí en el N.T. Esclavos (somatön). «De cuerpos», tratados como animales o instrumentos, como los caballos y los carros (cf. los conductores de rickshaws en China). Este uso de söma para designar esclavos aparece en Génesis 34:29; Tobías 10:11 (sömata kai ktënë, esclavos y ganado); 2 Mac 8:11. Vidas humanas (psuchas anthröpön). «Almas de hombres» (V.M.). Deissmann (Bible Studies, pág. 160) encuentra este uso de söma para esclavo en el Delta de Egipto. Se vuelve al acusativo, psuchas. De Números 31:35; 1 Crónicas 5:21; Ezequiel 27:13. Esta adición es una explicación del uso de sömata para esclavos, «ganado humano» (Swete), pero de todas maneras esclavos. Quizá kai debiera traducirse como «esto es», y no como «y»; «cuerpos, esto es, almas de hombres». El mercader de esclavos era llamado sömatemporos (mercader de cuerpos).

14. Los frutos (hë opöra). El fruto maduro del otoño (Jer. 40:10, 12). Aquí sólo en el N.T. De una etimología incierta (posiblemente opos, savia, höra, hora, tiempo para la jugosa savia). Véase Judas 12 para dentra phthinopörinos (árboles otoñales). Codiciados por tu alma (sou tës epithumias tës psuchës). «De la codicia de tu alma.» Han desaparecido de ti (apëlthen apo sou). Profético aoristo de indicativo en voz activa de aperchomai con repetición de apo. Todas las cosas exquisitas y espléndidas (panta ta lipara kai ta lampra). «Toda la exquisitez y las cosas espléndidas.» Liparos es de lipos (grasa), y por ello gordura, acerca de comida (sólo aquí en el N.T.), mientras que lampros es resplandeciente y brillante (Stg 2:2s.). Segundo aoristo profético de indicativo en voz media de apollumi (intransitivo). Nunca más las hallarás (ouketi ou më auta heurësousin). Un doble negativo doblado con el futuro en voz activa, una negación tan enfática como sea posible hacer en griego.

15. De estas cosas (toutön). Listadas más arriba en los versículos 12 al 14. Que se han enriquecido a costa de ella (hoi ploutësantes ep’ autës). «Los que devinieron ricos (participio aoristo ingresivo en voz activa de plouteö, para lo cual ha de verse vv. 3 y 13) por ella.» Se pararán lejos (apo makrothen stësontai). Futuro en voz media de histëmi. Repitiendo la descripción del versículo 10. Otra vez en el versículo 17. Véase versículo 11 para los dos participios klaiontes kai penthountes.

16. Para el Ay véase versículos 10 y 19. Para la próxima cláusula véase 17:4 con la adición aquí de bussinon (18:12).

17. Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas (hoti miäi höräi ërëmöthë ho tosoutos ploutos). La razón del «ay.» Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de erëmoö, para el cual verbovéase 17:16 y 18:19. Ésta es la endecha de los mercaderes. Piloto (kubernëtës). Vieja palabra (de kubernaö, timonear), piloto, maestre de navegación, en el N.T. sólo aquí y en Hechos 27:11. Subordinado al naukleros (capitán). Los que viajan en naves (ho epi topon pleön). «El que navega a un lugar.» Véase Hechos 27:2, tous kata tën Asian pleontas (los que navegaban abajo junto a Asia). Nestlé sugiere ponton (mar) aquí, en lugar de topon (lugar), pero tiene buen sentido tal como está. Marineros (nautai). Una vieja palabra (de naus, nave). En el N.T. sólo aquí y en Hechos 27:27, 30. Trabajan en el mar (tën thalassan ergazontai). «Trabajan el mar.» Este modismo es ya empleado por Hesíodo para designar a marineros, pescadores, etc. Véanse los versículos 10 y 15.

18. Viendo (blepontes). Participio presente en voz activa de blepö. Véase hotan blepösin en el versículo 10. ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad? (tis homoia tëi polei tëi megalëi;). No aparece el término polis con tis, pero está implicado. Caso instrumental asociativo, como es usual, con homia. «La ciudad eterna» ya no es más eterna.

19. Echaron polvo (ebalon choun). Segundo aoristo en voz activa de ballö. Chous es una vieja palabra (de cheö, derramar) para designar un montón de tierra, polvo; en el N.T. sólo aquí y en Marcos 6:11.Cf. Ezequiel 27:30; Lucas 10:13. Ésta es la endecha de los marinos (cf. vv. 10, 16). A causa de sus preciosidades (V.M.) (ek tës timiotëtos autës). Ocasionalmente en el griego literario posterior, aunque sólo aquí en el N.T. y no en la LXX. En 1 Pedro 2:7 aparece el mismo uso de timë. Común en los papiros como «Vuestro Honor» u «Honorable» (Moulton y Milligan, Vocabulary).

20. Alégrate sobre ella (Euphrainou ep’ autëi). Presente de imperativo en voz media de euphrainö, para el cual verbo véase 11:10, usado allí del gozo de los malvados por la muerte de los dos testigos, la imagen justamente inversa a ésta. «El cántico de condenación» (Charles) parece aquí ser dicho por el mismo Juan. Dios ha pronunciado juicio a vuestro favor (ekrinen ho theos to krima). Primer aoristo (profético) en voz activa de krinö y cognado acusativo krima, aquí unacausa vista en juicio (Éx. 18:22; 1 Co. 6:7), no una sentencia como en 17:1. Dios ha aprobado el alegato del cielo.

21. Un ángel poderoso (heis aggelos ischuros). Aquí heis = artículo indeterminado, no «uno» en el sentido de numeral. Tomó (ëren). Primer aoristo de indicativo en voz activa de airö. Como una gran piedra de molino (hös mulinon megan). Un adjetivo tardío, en inscripciones, solamente aquí en el N.T., hecho de piedra de molino (mulos, Mt. 18:6; Ap. 18:22), mientras que mulikos (Lc. 17:2) significa perteneciente a un molino. No se trata de una piedra pequeña de molino movida por mujeres (Mt. 24:41), sino de una que demandaba un asno para girarla (Mr. 9:42), y por ello «grande». Arrojó (ebalen). Segundo aoristo en voz activa de ballö, arrojar. Con el mismo ímpetu (hormëmati). «Con caída espantosa» (V.M.). Caso instrumental (manera) de hormëma, una precipitación, vieja palabra proveniente de hormaö, precipitarse (Mt. 8:32), sólo aquí en el N.T. Será derribada (blethësetai). Futuro (primero) en voz pasiva de ballö, el mismo verbo (ebalen), futuro puntual efectivo. Como un peñasco arrojado al mar. Nunca más será hallada (ou më heurethëi eti). Doble negación con el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de heuriskö. Véase 9:6 para ou më con la voz activa de heuriskö. La vieja Babilonia ya era una desolación (Estrabón, XVI. 1.073).

22. Sonido (phönë). Cf. Ezequiel 26:13. Como en 1 Corintios 14:8 con sapigx (trompeta). Para este cántico de juicio véase Jeremías 25:10. De arpistas (kitharöidön). Una vieja palabra (de kithara, arpa, y öidos, cantante) como en 14:2. De músicos (mousikön). Una vieja palabra (de mousa, música), sólo aquí en el N.T., uno que toca con instrumentos musicales. De flautistas (aulëtön). Una vieja palabra (de auleö, tocar una flauta, Mt. 11:17, aulos, flauta, 1 Co. 14:7), en el N.T. sólo aquí y en Mateo 9:23. De trompeteros (salpistön). Forma tardía para la anterior salpigktës (de salpizö), solamente aquí en el N.T. No se oirá ya más en ti (ou më akousthëi). Primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de akouö con la doble negación como más adelante, con phönë mulou (sonido de la muela), y como en el versículo 21 con ou më heurethëi y otra vez con päs technitës (artesano). Esta antigua palabra proviene de technë, arte, como aquí en algunos MSS. («de cualquier arte», pasës technës). Technitës aparece también en este sentido en Hechos 19:24, 38 y en Hebreos 11:10 de Dios como el Arquitecto. Hay poder en esta cuádruple sonora repetición de ou më y el subjuntivo, con dos ejemplos adicionales en el versículo que viene a continuación.

23. De lámpara (luchnou). Una vieja palabra (Mt. 5:15), otra vez en Apocalipsis 22:5. No alumbrará más (ou më phanëi). Quinto ejemplo en estos versículos de ou më con el aoristo de subjuntivo, aquí la voz activa de phainö como en Apocalipsis 8:12. No se sabe si Roma tenía alumbrado callejero. La voz del novio y de la novia (phönë numphiou kai numphës). Véanse Juan 3:29 y Jeremías 7:34; 16:9. «Ni se ve ya más el ocasional resplandor de las lámparas llevadas por las procesiones nupciales (Mt. 25:1ss.)» (Swete). El sexto caso de ou më, en los versículos 21 al 23, aparece con akousthëi (tercer caso de akousthëi, dos en el v. 22). Eran los magnates de la tierra (ësan hoi megistänes tës gës). Para megistän véase Apocalipsis 6:15 y Marcos 6:21. «Tus mercaderes eran los grandes» en un tiempo pasado, pero ahora estos príncipes mercaderes han desaparecido. Por tus hechicerías (en tëi pharmakiäi sou). En (uso instrumental) y el caso locativo de pharmakia, una vieja palabra (de pharmakeuö, preparar fármacos, drogas, de pharmakon, hechicería, Ap. 9:21), en el N.T. sólo aquí y en Gálatas 5:20 denotando hechicería y artes mágicas. Si alguno se sorprende ante la relación entre medicina y hechicería que esta palabra ilustra (nuestro término «farmacia»), sólo tiene que recordar los engaños en la medicina actual (medicinas con fórmula secreta, curalotodos, «nuevas técnicas»), con médicos brujos, sanadores de fe profesionales, y los hechiceros africanos. La verdadera ciencia médica ha tenido que luchar mucho y duro para desprenderse de lo oculto y de la charlatanería. Fueron engañadas (eplanëthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de planaö. Estos engañadores siempre encuentran abundantes víctimas. Véase Marcos 12:24.

24. En ella (en autëi). En Roma. Se halló (heurethë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö. Véase 16:6; 17:6 para la sangre ya derramada por Roma. Roma «asesinaba, para tener una fiesta romana» (Dill, Roman Society, pág. 242), no meramente a gladiadores, sino desde los tiempos de la matanza inducida por Nerón en el 64 d.C. hasta Domiciano y más allá también a profetas y santos. De todos los que han sido degollados (pantön tön esphagmenön). Participio perfecto articular en voz pasiva, caso genitivo plural de sphazö, el verbo empleado del Cordero que fue inmolado (5:9, 12; 13:8). Cf. Mateo 23:35 acerca de Jerusalén.

CAPÍTULO 19

1. Después de esto (meta tauta). A menudo cuando se da un giro en este libro. Pero Becwith está probablemente en lo cierto al ver en 19:1–5 la culminación del capítulo 18. La primera voz (vv. 1 a 2) hös phönën megalën ouchlou pollou (como si fuera gran voz de mucha multitud) es probablemente la respuesta de la multitud angélica (Ap. 5:11; He. 12:22). Hay cántico responsivo (un gran coro) como en los capítulos 4 y 5. Que decía (legontön). Participio presente en voz activa de legö, plural del caso genitivo, aunque ochlou sea genitivo singular (sustantivo colectivo, concordancia en el sentido). Aleluya (Allëlouia). Transliteración del hebreo, visto frecuentemente en los Salmos (LXX) y en 3 Mac 7:13; en el Nuevo Testamento sólo en Apocalipsis 19:1, 3, 4, 6. Significa «Alabad a Jehová». Quince de los Salmos comienzan o terminan con esta palabra. El Gran Hallel (el título para el grupo de Salmos que comprende desde el 104 al 109) es cantado principalmente en las fiestas de la pascua y de los tabernáculos. Este salmo de alabanza emplea un lenguaje ya hallado en 12:10.

2. Porque (hoti). Debido a que. La razón de los juicios de Dios se da en 15:3; 16:7. La sentencia pronunciada sobre Babilonia, vista en 14:7, es ahora ejecutada. Pues (hoti). Segundo uso de hoti, explicando el primero. Ha juzgado (ekrinen). Primer aoristo (profético y culminante, efectivo) de indicativo en voz activa de krinö. Que (hëtis). Aquella misma que. Corrompía (ephtheiren). V.M.: «Ha corrompido». Éste es el terrible hecho. Primer aoristo de indicativo en voz activa de phtheirö. Cf. 11:18; 14:8; 17:2; 18:3. Y ha vengado (kai exedikësen). Dios ha tenido venganza de (ek) ella por la sangre de sus siervos. Otra vez aoristo profético de ekdikeö con el acusativo y ek con el ablativo, como en 6:10.

3. Por segunda vez (deuteron). Acusativo adverbial, un bis celestial. Continuaron diciendo (eirëkan). Perfecto de indicativo en voz activa de eipon. «Han dicho», no un perfecto «aoristo» en lugar de «dicen», sino un dramático perfecto como en 5:7, con la forma -an en lugar de -asin como en 18:3; 21:6. Sube (anabainei). Presente lineal de indicativo en voz activa de anabainö, «persiste en subir», «una última pincelada a la descripción ya dada (18:21ss.) del total colapso de Babilonia» (Swete). La humareda de la ruina de la ciudad (14:11; 18:8s., 18) en lugar de incienso (8:4). Cf. Is. 34:9s.

4. Se postraron … y adoraron a Dios (epesan kai prosekunësan töi theöi). Precisamente como en 7:11, que véase. Los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes retoman el coro antifonal de los ángeles.

5. Salió del trono una voz (phönë apo tou thronou). No la voz de Dios, ni la del Cordero, ni ek tou naou 916:17), sino de un ángel de la Presencia. Este ángel convoca a todos los siervos de Dios a unirse en la alabanza antifonal a Dios. Alabad a nuestro Dios (aineite töi theöi hëmön). Presente de imperativo en voz activa de aineö, viejo verbo, con el acusativo en otros pasajes en el N.T., pero aquí con el dativo, como ocasionalmente en la LXX (1 Cr. 16:36, etc.).

6. Como la voz de (hös phönën). Empleado aquí tres veces, como una en el v. 1: una vez de una segunda gran multitud (ochlou pollou), no de ángeles como en el v. 1, sino la innumerable multitud de los redimidos de 7:9, luego «de muchas aguas» (hudatön pollön) como en 1:15 y 14:2 como «el rugir de una catarata» (Swete); y una vez más «el fragor de poderosos truenos» (brontön ischurön) como en 6:1 y 10:3ss. Que decía (legontön). «Diciendo». La lectura mejor atestiguada, plural del genitivo de legö, concordando con ochlou (genitivo singular), porque el bramido de las aguas y el fragor de los truenos no eran articulados. Algunos MSS. tienen legontes (nominativo plural) refiriéndose también a ochlou, aunque nominativo en lugar de genitivo. El cuarto «Aleluya» proviene de esta vasta muchedumbre. El Señor nuestro Dios Todopoderoso (Kurios, ho theos, ho pantokratör). Para esta designación de Dios véase asimismo 1:8; 4:8; 11:17; 15:3; 16:7, 14; 19:15; 21:22. Cf. deus et dominus noster empleado del emperador romano. Ha establecido su reinado (ebasileusen). Primer aoristo en voz activa de basileuö. Probablemente el aoristo profético ingresivo, «Dios vino a ser rey» en plenitud de poder sobre la tierra con la caída del poder del mundo.

7. Gocémonos y alegrémonos (chairömen kai agalliömen). Presente de subjuntivo en voz activa (volitivo) de chairö y agalliaö (en los demás pasajes del N.T. en voz media, excepto Lc. 1:47; 1 P. 1:8). Para ambos verbos juntos, véase Mateo 5:12. Démosle (dömen … autöi). Segundo aoristo de subjuntivo de didömi, pero A lee dösomen (futuro en voz activa) y P lee dösömen. Si se lee el futuro de indicativo, el tono es cambiado de la exhortación a la declaración (le daremos gloria aÉl). Las bodas del Cordero (ho gamos tou arniou). En el A.T. Dios es el Esposo de Israel (Os. 2:16; Is. 54:6; Ez. 16:7ss.). En el N.T. Cristo es el Esposo del Reino (la Iglesia espiritual universal como la contempla Pablo, 2 Co. 11:2; Ef. 5:25ss., y por Juan en Ap. 3:20; 19:7, 9; 21:2, 9; 22:17). En los Evangelios Cristo aparece como el Esposo (Mr. 2:19s.; Mt. 9:15; Lc. 5:34s.; Jn. 3:29). La figura de gamos aparece en Mateo 22:2–14. En Apocalipsis aparecen tres metáforas de mujeres (la Madre en el cap. 12, la Ramera en 17 a 19, y la Esposa de Cristo desde aquí hasta el final). «La primera y la tercera presentan a la Iglesia bajo dos aspectos diferentes de su vida, mientras que la segunda se corresponde con su gran rival y enemiga» (Swete). Ha llegado (ëlthen). Aoristo profético. Por fin ha llegado. Se ha preparado (hëtoimasen heauten). Primer aoristo de indicativo en voz activa de hetoimazö y el pronombre reflexivo. Véase 22:2 para hëtoimasmenën hös numphën (preparada como novia). Hay algo que ella debe hacer (1 Jn. 3:3; Jud. 21; 2 Co. 7:1), pero la principal preparación es efectuada por Cristo (Ef. 5:25ss.).

8. Vestirse (hina peribalëtai). Cláusula objeto subfinal de edothë (fue dado) con hina y el segundo aoristo en voz media (directa) de periballö, echarse alrededor. Este vestido nupcial es un don de Cristo. Esta forma, edothë (fue dado), aparece unas 20 veces en este libro. De lino fino, limpio y resplandeciente (bussinon lampron katharon). Véase 19:14 para el mismo vestido en aquellos que acompañan a «la Palabra de Dios» y para los siete ángeles en 15:6. Véase por contraste los vestidos de la ramera (17:4; 18:16). Para bussinon véase 18:16. Las acciones justas de los santos (ta dikaiömata tön hagiön). Ésta es la explicación (gar) del vestido nupcial y explica por qué hay obra a hacer por parte de la Novia así como por parte de Cristo (Fil. 2:12s). Véase 15:4 para dikaiöma (también Ro. 5:18).

9. Escribe (grapson). Primer aoristo de imperativo en voz activa de graphö como en 1:11; 14:13. El orador puede ser el ángel guía de 17:1. Es otra bienaventuranza (makarioi, Bienaventurados) como la de 14:13 (cuarta de las siete en el libro). Los invitados (hoi keklëmenoi). Participio perfecto articular en voz pasiva de kaleö, como Mateo 22:3; Lucas 14:17. Cf. Apocalipsis 17:14. Esta bienaventuranza nos recuerda la de Lucas 14:15. (Cf. Mt. 8:11; 26:29.) Éstas son palabras verdaderas de Dios (Houtoi hoi logoi alëthinoi tou theou eisin). Indudablemente, pero uno debiera tener en mente que el simbolismo apocalíptico «tiene sus propios métodos y leyes de interpretación, y que es por ellos que debe ser conducido el estudiante» (Swete).

10. Para adorarle (proskunësai autöi). Primer aoristo de infinitivo de propósito, en voz activa. Juan o bien pensó que el ángel representaba a Dios, o bien quedó enajenado ante la gloriosa consumación. Se sintió tentado a adorar un ángel (Col. 2:18). ¡Guárdate de hacerlo! (hora më). Repetido en 22:9. Aquí no hay verbo después de më (elipse de poiësëis touto) como en Marcos 1:44; 1 Tesalonicenses 5:15, el aoristo de subjuntivo de propósito negativo con më después de hora (presente de imperativo en voz activa de horaö), un giro idiomático bien común. Consiervo (sundoulos). El ángel rehúsa la adoración de Juan sobre esta base. Todos los cristianos son sundouloi (consiervos) como Cristo lo enseñó (Mt. 18:28ss.; 24:49) y como también lo enseñaron Pablo (Col. 1:7; 4:7) y Juan (Ap. 6:11). Los ángeles son también los siervos de Dios (He. 1:4–14). Para «el testimonio de Jesús» véanse 1:2, 9; 6:9; 12:17; 22:4. Adora a Dios (töi theöi proskunëson). Y Cristo, que es el Hijo de Dios (5:13s.). El Espíritu de la profecía (to pneuma tës prophëteias). Uso explicativo de gar (porque), aquí como en el versículo 8. La posesión del espíritu profético se evidencia en el testimonio de Jesús. Como ilustración véase Marcos 1:10; Mateo 3:16; Lucas 3:21; Juan 1:51; Apocalipsis 4:1; 10:1; 11:19; 14:17; 15:5; 18:1; 19:1, 7–9.

11. El cielo abierto (ton ouranon ëneöigmenon). Participio perfecto en voz pasiva (triple reduplicación) de anoigö. Caso acusativo después de eidon. Así comienza Ezequiel (1:1) su profecía. Véase también el bautismo de Jesús (Mt. 3:16 = Lc. 3:21, pero schizomenous en Mr. 1:10). Jesús predijo los cielos abiertos a Natanael (Jn. 1:51). En Apocalipsis 4:1 se abre una ventana en el cielo, se abre el santuario (11:19; 15:5), salen ángeles del cielo (10:1; 14:17; 18:1), y salen sonidos del cielo (19:1). He aquí un caballo blanco (idou hippos leukos). Caso nominativo debido a idou, no eidon. Cf. 6:2 para hippos leukos. El emblema de la victoria en ambos casos, pero los jinetes son muy diferentes. Aquí es el Mesías el Guerrero, como queda claro por la apelación «Fiel y Verdadero» (pistos kai alëthinos), epítetos ya aplicados a Cristo (1:5; 3:7, 14). Cf. asimismo 22:6. Con justicia juzga y pelea (en dikaiosunëi krinei kai polemei). Véase Isaías 11:3ss. El Mesías es a la vez Juez yGuerrero, pero Él hace ambas cosas con rectitud (15:3; 16:5, 7; 19:2). Él ejecuta el juicio sobre la bestia (el anticristo) y hace guerra contra ella. Satanás le había ofrecido a Cristo una victoria contemporizadora, que fue rechazada.

12. Llama de fuego (phlox puros). Como en la visión inicial de Cristo en 1:14 (2:18). Muchas diademas (diadëmata polla). Una nueva característica, pero el dragón tiene una diadema en cada una de sus siete cabezas (12:3) y la primera bestia una sobre cada uno de sus diez cuernos (13:1). Así también el victorioso Mesías lucirá muchasdiademas regias y no meras coronas (guirnaldas), por cuanto Él es Rey de reyes (19:16). Y tiene (kai echön). Participio presente en voz activa, caso nominativo, de echö, bien empleado absolutamente como verbo independiente (como el indicativo), o bien como anacoluto, aunque autou (su) está en genitivo. Un nombre escrito (onoma gegrammenon). Participio perfecto en voz pasiva de graphö como en 2:17 (cf. 3:12). Sino Él mismo (ei më autos). Una común elipsis del verbo después de ei më, «si no»). Véanse 2:17 y 3:12 para el nuevo nombre ahí descrito. Véase 14:1 para el nombre de Cristo sobre la frente de los 144.000, y 17:5 para el nombre en la frente de la ramera. Esta palabra aquí suplementa lo que dice Jesús en Mateo 11:27.

13. Vestido (peribeblëmenos). Participio perfecto en voz pasiva de periballö, vestir, frecuente en este libro. De una ropa (himation). Caso acusativo después del participio pasivo peribeblëmenos. Rociada (V.M.) (rerantismenon). Participio perfecto en voz pasiva de rantizö, en el caso acusativo predicado concordando con himation. A y Q leen aquí bebammenon (participio perfecto en voz pasiva de baptö, mojar, RVR77, «teñida»). Es probable que lo correcto sea rerantismenon (rociada), porque la imagen proviene de Isaías 63:3, donde Aquila y Símaco emplean rantizö. El empleo de bebammenon (mojada, teñida) es una figura más osada y Charles lo considera correcto. En todo caso se trata de la sangre de los enemigos de Cristo la que ha rociado o teñido su ropa (himation, quizá un chlamus, Mt. 27:28, 31), según sea el caso, no su propia sangre del Calvario (1:5; 5:9; 7:14; 12:11), sino proléptica y proféticamente la sangre de los enemigos de Cristo. Haimati puede ser bien el caso locativo con bebammenon (teñida en sangre) o bien instrumental con rerantismenon (rociada con sangre). EL VERBO DE DIOS (ho Logos tou theou). Algunos eruditos mantienen que esta adición no es congruente con el versículo 12, pero puede que sea meramente la explicación del nombre secreto o aun otronombre además de aquel conocido sólo por Él mismo. El uso personal del Logos aplicado a Cristo aparece sólo en los escritos juaninos a no ser que ésta sea la idea en Hebreos 4:12. En Juan 1:1, 14 es meramente ho Logos (la Palabra, el Verbo), en 1 Juan 1:1 ho logos tës zöës (la Palabra de Vida, o el Verbo de Vida), mientras que aquí es ho Logos tou theou (la Palabra de Dios, o el Verbo de Dios), uno de los más poderosos argumentos para la identidad de autor. El giro aquí es uno que es común en Lucas y Pablo para denotar la enseñanza de Cristo (Lc. 5:1; 8:11, etc.; 1 Co. 14:36; 2 Co. 2:17, etc.). Jesúses Él mismo la revelación final y perfecta de Dios a los hombres (He. 1:1s.).

14. Los ejércitos celestiales (ta strateumata ta en töi ouranöi). Véase 12:7 para Miguel y los ángeles guerreando con el dragón, y también Mateo 26:53 para los ángeles atendiendo el llamamiento de Cristo, por no hablar de Hebreos 1:6s., 14; Mateo 13:41; Apocalipsis 5:11s. Le seguían (ëkolouthei). Imperfecto en voz activa y singular (strateumata, neutro plural) de akoloutheö, una gráfica imagen del Guerrero celestial con sus huestes angélicas «en caballos blancos» (eph’ hippois leukois) como el Caudillo y, como Él, «vestidos de lino finísimo, blanco y limpio» (endedumenoi bussinon leukon katharon), mencionado otra vez del Caudillo (19:8). Nótese endedumenoi aquí como en 1:13 y 15:6.

15. Una espada aguda (romphaia oxeia). Como en 1:16 y 2:12, 15. Para herir (hina pataxëi). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de patassö, viejo verbo, ya usado en 11:6 y como Isaías 11:4, una figura aquí de condenación legal y judicial. Y Él las pastoreará (kai autos poimanei). Uso enfático de autos dos veces (Él mismo). Futuro activo de poimainö, pastorear como en 2:27, y 12:5, «con vara de hierro» (en rabdöi sidëräi) como allí. Véanse 1 Pedro 2:25 y Hebreos 13:20 para Cristo como Pastor. Y Él pisa (kai autos patei). Cambio al presente de pateö, pisar (aquí transitivo), con una solemne repetición de kai autos. El lagar del vino del furor y de la ira del Todopoderoso (tën lënon tou oinou tou thumou tës orgës tou theou tou pantokratoros). Literalmente, «el lagar del vino del furor de la ira de Dios el Todopoderoso» (cuatro genitivos dependientes uno del otro y de lënon). Estas imágenes están aquí combinadas de elementos de 14:8, 10, 19s.; 16:19. El hecho ya se encuentra en 19:13 según Isaías 63:1ss.

16. Y en su muslo (kai epi ton mëron autou). «Esto es, sobre su muslo.» Una vieja palabra, sólo aquí en el N.T. REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES (Basileus basileön kai Kurios kuriön). El título ya dado al Cordero en 17:14, pero en orden inverso. Véase la misma idea en 1 Timoteo 6:15.

17. A un ángel (hena aggelon). Como heis en 18:21, no numeral, sino como artículo indefinido. Que estaba de pie en el sol (hestöta en töi hëliöi). Segundo participio perfecto en voz activa de histëmi (intransitivo). «Donde todas las aves de rapiña le verían» (Beckwith). Para orneois (aves) véase 18:2 y para en mesouranëmati (en medio del cielo) véase 18:13; 14:6. Venid y congregaos (Deute sunachthëte). Deute es el adverbio deurö (aquí), empleado cuando se interpela a dos o a más, posiblemente de deuro ite (venid aquí). Asíndeton también sin kai (y). Primer aoristo de imperativo en voz pasiva de sunagö. La metáfora está sacada de Ezequiel 39:17. Para la gran cena de Dios (eis to deipnon to mega tou theou). Los hábitos de los buitres son descritos por Cristoen Mateo 24:28. Ésta es una atrevida y poderosa descripción del campo de batalla después de la victoria del Mesías, «una fiesta sacrificial preparada en la mesa de Dios para todos los buitres del cielo» (Swete). ¿Es esta batalla la misma que la de Armagedón (16:16) y la de Gog y Magog (20:8ss.) mencionada después de los mil años? El lenguaje en 20:8ss. parece como éste derivado de Ezequiel 39:17ss., y «en el Apocalipsis la prioridad en el orden de secuencia no siempre implica prioridad en el tiempo» (Swete). No parece haber forma de decidir esto excepto que el fin parece estar próximo.

18. Para que comáis (hina phagëte). Cláusula de propósito con hina y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de esthiö. Carnes de reyes (sarkas basileön). «Piezas de carne» (plural de sarx, carne) y de todas clases y condiciones de hombres que cayeron en la batalla (6:17; 11:13; 13:16; 19:5; 20:12). La guerra no hace acepción de personas.

19. Reunidos (sunëgmena). Participio perfecto en voz pasiva de sunagö. En orden de batalla. Para guerrear (poiësai polemon meta). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de poieö, para expresar propósito. Véase polemeö meta en 12:7 y el uso de sunagö eis polemon en 16:14: 20:8. La bestia (para su ejército véase 16:13s.) conducía una liga de diez reyes contra Babilonia en 17:16s., pero con el propósito también de luchar contra el Cordero (17:14).

20. Fue apresada (epiasthë). Primer aoristo (profético) de indicativo en voz pasiva del dórico piazö (ático piezö). Cf. 2 Tesalonicenses 2:8. El falso profeta (ho pseudoprophëtës). Posiblemente la segunda bestia de 13:11–17; 16:13; 20:10. Charles lo toma como siendo «el sacerdocio del culto Imperial, que practicaba todo tipo de magia e impostura para seducir a los hombres a adorar a la Bestia». Que había hecho delante de ella las señales (ho poiësas ta sëmeia enöpion autou). Como en 13:14. Con las cuales (en hois). «En las cuales señales.» Había engañado (eplanësen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de planaö. Sólo podía engañar a «los que recibieron» (tous labontas, participio segundo aoristo articular en voz activa de lambanö, «aquellos recibiendo») «la marca de la bestia» (13:16; 14:9ss.; 16:2; 20:4) «y habían adorado su imagen» (tous proskunountas tëi eikoni autou) como en 13:15. Estos dos (hoi duo). «Los dos.» Fueron lanzados (eblëthësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de ballö. Caen juntos tal como juntos habían luchado. «El día que vea el fin de un estatismo falso verá también el fin de un sacerdocio falso» (Swete). Vivos (zöntes). Participio presente en voz activa de zaö, nominativo predicativo, «viviendo». Dentro de un lago de fuego (eis tën limnën tou puros). Genitivo puros que describe este limnën (lago, cf. Lc. 5:1), como con gehena en Mateo 5:22. Véanse también 20:10; 21:8. Es una figuradiferente del «abismo» en 9:1ss. y 20:1ss. Ésta es la morada final de Satanás, de la bestia, del falso profeta, y de los malvados. Que arde con azufre (tës kaiomenës en theiöi). Obsérvese el genitivo aquí en lugar del acusativo limnën, quizá a causa del genitivo puros intercalado (neutro, no femenino). La concordancia es la normativa en 21:8. Para en theiöi (con azufre) véanse 14:10; 20:10; 21:8. El hecho del infierno es claramente enseñado aquí, aunque la imaginería no tiene que ser tomada literalmente, como tampoco la del cielo en los capítulos 4, 5, 21, 22. Ambas no alcanzan a dar la plenitud de la realidad.

21 Los demás (hoi loipoi). Del enemigo (los reyes y sus huestes del v. 19). Fueron muertos (apektanthësan). Primer aoristo (efectivo) de indicativo en voz pasiva de apokteinö. Los afectados por el culto al César (14:9ss.) no fueron lanzados en el acto al lago de fuego con las dos bestias. Se saciaron (echortasthësan). Primer aoristo (efectivo) en voz pasiva de chortazö. Como habían sido invitados a hacerlo en el versículo 17.

CAPÍTULO 20

1. Que descendía del cielo (katabainonta ek tou ouranou). Como en 10:1; 18:1. La llave del abismo (tën klein tés abussou). Como en 9:1. Una gran cadena (halusin megalën). Pablo llevaba una halusis (alfa privativa y luö, desligar) en Roma (2 Ti. 1:16), como Pedro en la cárcel de Jerusalén (Hch. 12:6). En la mano (epi tën cheira autou). «Sobre su mano», lista para su uso. Véase epi con el genitivo en 1:20.

2. Prendió (ekratësen). Primer aoristo de indicativo en voz activa de krateö, agarrar. Al dragón (ton drakonta). Acusativo después de ekratësen en lugar del genitivo como en 2:1. Ha estado detrás de la bestia y del falso profeta desde el mismo comienzo. Ahora es prendido. La serpiente antigua (ho ophis ho archaios). Precisamente la descripción dada en 12:9, sólo que aquí se retiene el nominativo, aunque en aposición con el acusativo ton drakonta, un frecuente anacoluto en Apocalipsis (1:5, etc.). Swete lo llama un paréntesis. Que es (hos estin). El relativo aquí alivia la construcción y toma el lugar de ho kaloumenos en 12:9 antes de Diabolos kai ho Satanäs. Y lo ató (kai edësen auton). Primer aoristo de indicativo en voz activa de deö. Por mil años (chilia etë). Acusativo de extensión de tiempo. Aquí nos encontramos con el mismo problema de los 1.260 días. En este libro de símbolos, ¿cuánto tiempo son mil años? Se ofrecen todo tipo de teorías, ninguna de las cuales son de plena satisfacción. Quizá Pedro nos haya dado la única solución que nos está abierta en 2 Pedro 3:8 cuando arguye que «para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día». Nos servirá de ayuda a todos recordar que el reloj de Dios no corre con el nuestro, y que los tiempos y sazones y programas están en su mano. Este maravilloso libro fue escrito para confortar a los santos en un tiempo de grandes pruebas, no para crear pendencias entre ellos.1

3. Al abismo (eis tën abusson). El mencionado en 9:1s. y el mencionado por la legión de demonios en Lucas 8:31 bajo la dirección del ángel del abismo (Apolión, Ap. 9:11), que es o bien el mismo Satanás, o bien un poder relacionado. «Ya ha sido echado del cielo (12:9), ahora es arrojado a la tierra, y vuelve a su propio lugar» (Swete). Lo encerró y puso su sello (ekleisen kai esphragisen). Aoristos efectivos primeros de indicativo en voz activa de kleiö y sphragizö. Para que no engañase más (hina më planësëi). Cláusula negativa de propósito con hina më y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de planaö. Un glorioso alivio después de la tensión de las anteriores visiones de conflicto. No es de asombrarse que los cristianos hoy abriguen esta esperanza, sea cual sea su significado real. Hasta que fuesen cumplidos (achri telesthëi). Cláusula temporal de propósito futuro con achri (como conjunción como heös) y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de teleö. Repetido en el versículo 5 y véase achri y el subjuntivo en 7:3; 15:8. Debe ser desatado (dei luthënai). Una triste necesidad, ¡ay!, con dei y el primer aoristo de infinitivo en voz pasiva de luö. Por un poco de tiempo (mikron chronon). Acusativo de tiempo. Sea cual sea el significado de los mil años,2 aquí se dice con toda claridad que después que hayan concluido, el diablo volverá a tener poder sobre la tierra «por un poco de tiempo».

4. Y se sentaron sobre ellos (kai ekathisan ep’ autous). Primer aoristo de indicativo en voz activa de kathizö. Otro período aquí, evidentemente sincrónico (v. 7) con el confinamiento de Satanás en el abismo. No se da sujeto para este verbo plural. Aparentemente Cristo y los Apóstoles (Mt. 19:28; Lc. 22:30) y algunos de los santos (1 Co. 6:3), mártires, opinan algunos. Les fue dada facultad de juicio (krima edothë autois). Primer aoristo en voz pasiva de didömi. Imagen del tribunal celestial. Las almas (tas psuchas). Acusativo después de eidon al comienzo del versículo. De los decapitados (tön pepelekismenön). Genitivo del participio perfecto articular en voz pasiva de pelekizö, una vieja palabra (de pelekus, un hacha, el instrumento tradicional de ejecución en la Roma republicana, pero posteriormente suplantada por la espada), cortar con un hacha, sólo aquí en el N.T. Véanse 6:9; 18:24; 19:2 para la mención anterior de estos mártires por el testimonio de Jesús (1:9; 12:17; 19:10). Otros también además de los mártires compartieron la victoria de Cristo, los que rehusaron adorar a la bestia o llevar su marca, como en 13:15; 14:9ss.; 16:2; 19:20. Y volvieron a la vida (kai ezësan). Primer aoristo de indicativo en voz activa de zaö. Si es el aoristo ingresivo, significa «vinieron a la vida» o «volvieron a vivir» como en 2:8 y así en cuanto al versículo 5. Si se trata aquí del aoristo constativo y en el versículo 5, entonces podría significar una vida espiritual incrementada. Véase Juan 5:21–29 para el doble sentido de vida y muerte (ora literal, ora espiritual) precisamente como tenemos la segunda muerte en Apocalipsis 2:11; 20:6, 14. Y reinaron con Cristo (kai ebasileusan meta tou Christou). El mismo uso del primer aoristo de indicativo en voz activa de basileuö, pero más claramente constativo. Beckwith y Swete toman esto como aplicado sólo a los mártires: los mártires reinan con Cristo.

5. Los otros muertos (hoi loipoi tön nekrön). «Todos excepto los mártires, tanto los rectos como los injustos» (Beckwith). Pero algunos consideran que esto sólo se refiere a los malvados. No volvieron a vivir hasta que se cumplieron los mil años (ouk ezësan achri telesthëi ta chilia etë). Véase el versículo 4 para esto. «Inferir en base de esta declaración, como lo han hecho muchos expositores, que el ezësan del versículo 4 tiene que ser entendido de un retorno corporal a la vida, es interpretar la profecía apocalíptica con métodos de exégesis que son propios de la narración ordinaria» (Swete). Yo simpatizo plenamente con este comentario, y confieso mi propia ignorancia, por ello, acerca del sentido del simbolismo sin predilección alguna por el postmilenialismo ni por el premilenialismo. Ésta es la primera resurrección. Los académicos difieren acerca de la genuinidad de esta frase. Aceptándola como genuina, Swete la aplica a «el retorno a la vida de los mártires y confesores a la vida al comienzo de los Mil Años». En base de esta concepción, la primera resurrección es un incidente especial en la vida presente antes de la Parousia. No tiene paralelismo con 1 Tesalonicenses 4:16, donde los muertos en Cristo son resucitados antes de que los vivos sean transformados. Algunos creen que Juan describe aquí la «Regeneración» (palingenesia) de Mateo 19:28 y la «Restauracion» (apokatastasis) de Hechos 3:21. No se hace aquí esfuerzo alguno para resolver este problema, salvo llamar la atención al juicio general por medio de los libros en 20:12 y a la resurrección general en Juan 5:29 y Hechos 24:15.

6. Bienaventurado y santo (makarios kai hagios). Una quinta bienaventuranza (1:3; 14:13; 16:15; 19:9), y quedan todavía dos más por venir (22:7, 14, siete en total). Aquí se añade hagios al usual makarios. La segunda muerte (ho deuteros thanatos). La muerte espiritual de 2:11; 20:14; 21:8 en contraste con la primera o física. Este lenguaje suscita la cuestion acerca de la interpretación de las resurrecciones primera y segunda, si ambas son del cuerpo, o una lo es del espíritu. No parece haber manera de alcanzar una concepción sólida acerca de ello. En 1 Corintios 15:23 no hay mención de la resurrección de nadie salvo de «los que son de Cristo» (hoi tou Christou), aunque sigue el fin (v. 24). Sin embargo, Pablo habla en otro lugar (Hch. 24:15) de la resurrección de los justos y de los injustos como si se tratara de un solo acontecimiento.3 Sacerdotes de Dios y de Cristo (hiereis tou theou kai tou Christou). Como en 1:6; 5:10; 22:3, 5. Reinarán con Él (basileusousin met’ autou). Como se promete en los mismos pasajes. Los siervos de Dios deben ser sacerdotes con Cristo y reinar con Él (Mt. 19:28). En 5:10 aparece epi tës gës (sobre la tierra), pero este punto no aparece aquí. «No se da ninguna insinuación acerca de dónde se debe efectuar este servicio y ejercer esta realeza» (Swete).

7. Cuando … se cumplan (hotan telesthëi). Cláusula temporal indefinida futura con hotan y el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de teleö. Será soltado (luthësetai). Futuro en voz pasiva de luö, no más atado como en 20:2s. Él emplea el futuro como profeta en los vv. 7 y 8, pero en 9 y 10 emplea el aoristo como vidente. De su prisión (ek tës phulakës autou). Para phulakë en este sentido, véase 2:10. Fuera del abismo de los versículos 2 y 3.

8. A engañar a las naciones (planësai ta ethnë). Primer aoristo de infinitivo en voz activa de propósito de planaö, la principal tarea de Satanás (capítulos 12 a 18, en particular 12:9; 13:14; 19:20; 20:3, 10). Que están a los cuatro extremos de la tierra (ta en tais tessasi göniais tës gës). Es evidente que el reinado con Cristo, si en la tierra, no fue compartido por todos en la tierra, porque Satanás encuentra un gran y bien dispuesto cortejo al ser liberado. Véase 7:1 (Is. 11:12) para «los cuatro ángulos de la tierra» (V.M.). Gog y Magog (ton Gög kai Magög). Acusativo en aposición explicativa con ta ethnë (las naciones). Magog se menciona por primera vez en Génesis 10:2. La referencia aquí parece ser a Ezequiel 38:2, donde se menciona a ambos. Josefo (Ant. I. 6. 1) identifica a Magog con los escitas, con Gog como príncipe de ellos. En los escritos rabínicos, Gog y Magog aparecen como los enemigos del Mesías. Algunos de los primitivos escritores cristianos pensaban en los godos y en los hunos, pero Agustín rehúsa limitar la imaginería, y ve sólo la protesta final del mundo contra el cristianismo. A fin de reunirlos para la batalla (sunagagein autous eis ton polemon). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de propósito de sunagö, una tarea muy según Satanás después de su confinamiento. Véase 16:14 para esta misma frase, y también 17:14; 19:19. De los cuales (hön—autön). Pleonasmo o pronombre redundante como en 3:8 y a menudo (de quien—de ellos). Como la arena del mar (hös hë ammos tës thalassës). Ya en 12:18. Evidentemente, así, el milenio, signifique lo que signifique, no es un período en el que Satanás no tenga seguidores en la tierra, porque esta vasta muchedumbre se reúne en el acto bajo su bandera.

9. Subieron (anebësan). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de anabainö, con lo que se vuelve a la manera del vidente como en los versículos 4 y 5. Sobre la anchura de la tierra (epi to platos tës gës). Platos es una antigua palabra, en el N.T. sólo aquí, 21:16; Efesios 3:18. Las huestes de Satanás se extienden sobre la tierra. Rodearon (ekukleusan). Primer aoristo (profético) de indicativo en voz activa de kukleuö, encerrar en un círculo, un verbo tardío (Estrabón), de kuklos (círculo), en el N.T. sólo aquí y en el margen en Juan 10:24 (para ekuklösan, de kukloö). El campamento de los santos (tën parembolën tön hagiön). Parembolë (para, en, ballö) es una palabra tardía común para designar un campamento militar; en la LXX se usa de israelitas enel desierto (Éx. 29:14, etc.), en el N.T. de cuarteles romanos (Hch. 20:34, 37), y para un ejército en orden de batalla (He. 11:34; Ap. 20:9). La ciudad amada (tën polin tën ëgapëmenën). Participio perfecto en voz pasiva de agapaö, «la ciudad la amada». Véanse Salmos 78:68; 87:2 para Jerusalén así descrita. Así es como Charles la toma aquí, pero Swete mantiene que se trata de «la Iglesia la Nueva Sion». Y … descendió fuego del cielo (kai katebë pur ek tou ouranou). Segundo aoristo (profético) de indicativo en voz activa de katabainö. Cf. Génesis 19:24; 39:6; Ezequiel 38:22; 2 Reyes 1:10, 12; Lucas 9:54 (acerca de Juan). Los consumió (katephagen autous). Segundo aoristo (profético) en voz activa de katesthiö, comer del todo. Un vívido punto culminante de esta última gran batalla contra Satanás.

10. Fue lanzado (eblëthë). Primer aoristo (profético, efectivo) de indicativo en voz pasiva de ballö (v. 3). Al lago de fuego y azufre (eis tën limnën tou puros kai theiou). Como en 19:20 con las dos bestias, como añade acto seguido: «donde estaban la bestia y el falso profeta» (hopou kai to thërion kai ho pseudoprophëtës). Serán atormentados (basanisthësontai). Vuelta al futuro profético de los versículos 7 y 8. Para basanizö, véanse 4:8; 7:15; 12:10; 14:11. Para «por los siglos de los siglos» (eis tous aiönas ton aiönön) véanse 1:6, 18; 4:9, 10; 5:13; 7:12; 10:6; 11:15, etc. El diablo fue primero echado del cielo (12:9), luego encarcelado (20:2ss.), y ahora recibe su condenación final.

11. Un gran trono blanco (thronon megan leukon). Aquí se añade megan (grande) a las imágenes del trono en 4:4; 20:4. Queda preparada la escena para el juicio final, tan frecuentemente mencionado en el N.T. (Mt. 25:31–46; Ro. 14:10; 2 Co. 5:10). «La pureza absoluta de este Tribunal Supremo es simbolizada por el color del Trono» (Swete) como en Daniel 7:9; Salmos 9:1; 97:2. El nombre de Dios no es mencionado, pero el Padre Omnipotente se sienta en el trono (4:2s., 9; 5:1, 7, 13; 6:16; 7:10, 15; 19:4; 21:5) y el Hijo se sienta allí conÉl (He. 1:3) y obra con el Padre (Jn. 5:19–21; 10:30; Mt. 25:31ss.; Hch. 17:31; 2 Co. 5:10; 2 Ti. 4:1). De delante del cual huyeron la tierra y el cielo (hou apo prosöpou ephugen hë gë kai ho ouranos). Segundo aoristo (profético) en voz activa de pheugö. Véase 16:20. La no eternidad de la materia es una enseñanza común en el A.T. (Sal. 97:5; 102:27; Is. 51:6) y en el N.T. (Mr. 13:31; 2 P. 3:10). Se encontró (heurethë). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö. Todo es ahora espiritual. Incluso los científicos hoy día hablan de la no eternidad del universo.

12. A los muertos, grandes y pequeños (tous nekrous tous megalous kai tous mikrous). La resurrección general del versículo 13 es presentada por anticipación como ya habiendo tenido lugar. No se mencionan vivientes después de la batalla de los versículos 7–10, aunque algunos estarán viviendo cuando Jesús venga a juzgar a los vivos y a los muertos (2 Ti. 4:1; 1 Ts. 4:13ss.). Todas las clases y condiciones (11:18; 13:16; 19:5, 18) las vio Juan «en pie delante del trono» (V.M.) (hestötas enöpion tou thronou). Los libros fueron abiertos (biblia ënoichthësan). Primer aoristo de anoigö en voz pasiva. Como Daniel 7:10. El registro de cada ser humano ha sido guardado en los libros de Dios. Fueron juzgados (ekrithësan). Primer aoristo de indicativo en voz pasiva de krinö. La sentencia sobre cada uno reposa sobre evidencia escrita. Otro libro … el cual es el libro de la vida (allo biblion ho estin tës zöës). Este libro ya ha sido mencionado (3:5; 13:8; 17:8). «Es el registro de los ciudadanos vivientes de Jerusalén» (Swete), «la iglesia de los primogénitos registrada en el cielo» (He. 12:23). Los libros son «los vales para el libro de la vida» (Alford). Somos salvos por la gracia, pero el carácter es (según sus obras) finalmente la prueba de ellos como el fruto lo es del árbol (Mt. 7:16, 20; 10:32s.; 25:31–46; Jn. 15:6; 2 Co. 5:10; Ro. 2:10; Ap. 2:23; 20:12; 22:12).4

13. Entregó (edöken). Simplemente «dio» (primer aoristo de indicativo en voz activa de didömi), pero para el mar dar es entregar (aoristo efectivo). Tanto el mar como la tierra entregan a sus muertos (todo tipo de muertos, los buenos y los malos). Swete señala que las muertes accidentales no impedirán a nadie la comparecencia. Milligan está seguro de que aquí el mar se refiere a «el mar del mundo agitado y pecaminoso». La muerte y el Hades (ho thanatos kai ho häides). «Un inseparable par» (Swete) como en 1:18; 6:8; 20:14. Así en Maeo 16:18 «las puertas del Hades» significa el poder de la muerte. Etimológicamente, el Hades es el mundo invisible donde se encuentran todos los que mueren en oposición a este mundo visible, pero en su uso factual Hades es en ocasiones usado para designar la morada de los injustos (Lc. 16:23). Charles cree que éste es aquí el caso, aunque nada hay para sostenerlo aparte de la personificación de la muerte y del Hades y del lanzamiento de ambos al lago de fuego en el versículo 14. aquí otra vez «cada uno» (hekastos) recibe el juicio según sus obras (Mt. 16:27; 1 Co. 3:13; 2 Co. 5:10; Ro. 2:6; 14:12; 1 P. 1:17; Ap. 2:23).

14. Fueron lanzados (eblëthësan). Como el diablo (20:10) siguió a las dos bestias (19:20) al mismo terrible lago de fuego. La muerte es personificada y eliminada, «el último enemigo» (1 Co. 15:26), y Pablo canta el himno de la victoria sobre la muerte (1 Co. 15:54s., de Os. 13:14). El Hades ya no tiene más terrores, porque los santos están en el cielo. No hay más temor de la muerte (He. 2:15), porque la muerte ya no es más (Ap. 21:4). La muerte segunda (2:11; 20:6; 21:8) es aquí identificada, como en 21:8, con el lago de fuego.

15. El que no se halló inscrito en el libro de la vida (ei tis ouch heurethë en tëi biblöi tës zöës). Condición de la primera clase con ei y el primer aoristo de indicativo en voz pasiva de heuriskö. En esta breve oración se relata la suerte de todos los que están fuera de Cristo, puesto que ellos también seguirán al diablo y a las dos bestias al lago de fuego (que se corresponde con la Gehena de fuego, Mt. 5:22). No hay aquí lugar para el sueño del alma, para un estado intermedio, para una segunda oportunidad, ni para la aniquilación de los malvados. En Daniel 12:2 hay una resurrección para condenación así como para vida, lo mismo que en Juan 5:29; Hechos 24:15.

CAPÍTULO 21

1. Un cielo nuevo y una tierra nueva (ouranon kainon kai gën kainën). Esta nueva visión (eidon) es la imagen de la gloria de los santos. El primer cielo y la primera tierra (ho prötos ouranos kai hë prötë gë) desaparecieron (apëlthan, se fueron, segundo aoristo de indicativo en voz activa de aperchomai). «Huyeron» (ephugen) en 20:11. Y el mar ya no existe más (kai hë thalassa ouk estin eti). Habiendo entregado a sus muertos (20:13). Había grandes riesgos en el mar (18:17ss.). El viejo mundo físico ha desaparecido en esta visión. No es una imagen de la renovación de esta tierra, sino de la desaparición de esta tierra y cielo (no del cielo que es la morada de Dios). Es una gloriosa imagen aquí en 21:1–8 en acusado contraste con el lago de fuego en 20:11–15. El simbolismo no debe ser en ambos casos apremiado demasiado literalmente, pero existe una dura y gloriosa realidad detrás de todo ello.

2. La santa ciudad, la nueva Jerusalén (tën polin tën hagian Ierousalëm kainën). «La Nueva Tierra debe tener una nueva metrópoli, no otra Babilonia, sino otra y mayor Jerusalén» (Swete), y no la vieja Jerusalén que fue destruida el 70 d.C. Ésta era llamada la Santa Ciudad de una manera convencional (Mt. 4:5; 27:53), pero ahora lo es en realidad debido a que es nueva y novedosa (kainën), la Jerusalén celestial de nuestra esperanza (He. 12:22), esta Jerusalén de arriba (Gá. 4:26ss.) donde tenemos nuestra verdadera ciudadanía (Fil. 3:20). Descender del cielo de junto a Dios (katabainousan ek tou ouranou apo tou theou). Una gloriosa imagen percibida por Juan y repetida de 3:12 y otra vez en 21:10. Pero Charles distingue esta nueva ciudad de Dios de la de 21:9 a 22:2 porque en ésta no hay árbol de vida. Pero uno se siente remiso a manipular demasiado este simbolismo. Es mejor contemplar la gloriosa escena con Juan, y dejar que nos dé su misma historia. Dispuesta (hëtoimasmenën). Participio perfecto en voz pasiva de hetoimazö como en 19:7. La Esposa del Cordero dispuesta en sus atavíos nupciales. Como una novia ataviada (hös numphën kekosmëmenën). Participio perfecto en voz pasiva de kosmeö, viejo verbo (de kosmos, ornamento como nuestro término «cosméticos»), como en 21:19. Sólo que aquí la figura de novia no se aplica al pueblo de Dios como en 19:7, sino a la morada del pueblo de Dios (la Nueva Jerusalén). Para su esposo (töi andri autës). Caso dativo de interés personal.

3. El tabernáculo de Dios con los hombres (hë skënë tou theou meta tön anthröpön). Es uno de los ángeles de la Presencia (16:17; 19:5) el que habla aquí. Y Él morará con ellos (kai skënösei met’ autön). Futuro en voz activa de skënoö, ya en 7:15 de Ezequiel 37:27; Zacarías 2:10; 8:8 y empleado por Juan del Cristo en su Encarnación sobre la tierra (1:14), y ahora una bendita realidad del mismo Padre. La metáfora se refiere a la Gloria de la Shekiná de Dios en el antiguo tabernáculo (7:15; 13:6; 15:5), de cuyo tabernáculo era sólo una imagen (He. 8:2; 9:11). Dios es ahora de hecho Emanuel, como fue cierto de Cristo (Mt. 1:23).

4. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos (exaleipsei pän dakruon ek tön ophthalmön autön). Más exactamente: «Enjugará Dios fuera toda lágrima fuera de sus ojos» (repetición de ek) como una tierna madre como en 7:17 (Is. 25:8). Ya no hay nada más que debiera causar lágrimas, porque la muerte (thanatos) ya no es más, y el duelo (penthos), asociado con la muerte y con el llanto (kraugë, lloro) y el dolor (ponos como en 16:10) se han desvanecido. Hay paz y gloria.

5. He aquí, yo hago nuevas todas las cosas (Idou kaina poiö panta). La primera vez desde 1:8 que se presenta a Dios hablando directamente, aunque antes han salido voces desde el trono (21:3) y del santuario (16:1, 17), que pudieran proceder del mismo Dios, aunque más probablemente procedan de uno de los ángeles de la Presencia. Este mensaje no va dirigido a Juan (7:14; 17:7; 21:6; 22:6), sino a todo el mundo de los bienaventurados. Véase Isaías 43:18s. para las palabras (Idou egö poiö kaina). La idea de un nuevo cielo y de una nueva tierra está en Isaías 65:17; 66:22; Salmos 102:25s. Para el locativo aquí con epi (epi töi thronöi) véase 7:10; 19:4 (el genitivo más usual, 4:9s.; 5:1, 7, 13, etc.). Véase 20:11 para la imagen. Dijo (V.M.) (kai legei). Probablemente esto implica un cambio de oradores, puesto en claro por Moi (a mí) en muchos MSS. Aparentemente, un ángel (como en 14:13; 19:9s.) asegura a Juan y lo apremia a que escriba (grapson como en 1:11; 2:1, 8, 12, 18; 3:1, 7, 14; 14:3). La razón dada (hoti, porque) es precisamente el dicho en 22:6, y emplea dos adjetivos (pistoi kai alëthinoi), empleados en 19:11 acerca del mismo Dios, y en 3:14 de Cristo. En 19:9 también aparece alëthinoi acerca de «las palabras de Dios» como aquí. Son fiables y genuinas.

6. Hecho está (gegonan). Segundo perfecto de indicativo en voz activa de ginomai con -an en lugar de -asi. Véase 16:17 para un uso semejante de gegonen, «han acontecido». Aquí tenemos otra vez la voz de Dios, porque, como en 1:8, dice: Yo soy el Alfa y la Omega (Egö to Alpha kai to Ö) con la adición «el principio y el fin» (hë archë kai to telos), frase que se usa íntegra en 22:13 de Cristo. En Isaías 44:6 hay algo como la adición, y en Colosenses 1:18 y Apocalipsis 3:14 se aplica he arché a Cristo, mientras que aquí Dios es la Primera Causa (archë) y la Finalidad (telos) como en Romanos 11:36 y Efesios 4:6. Pero Dios obra por medio de Cristo (Jn. 1:3; He. 1:2s.; Col. 1:12–20). Dios es el Dador generoso (Stg. 1:5, 17) del Agua de la Vida. Véase 7:17; 22:1, 17 para esta metáfora, que se basa en Isaías 55:1. Es la propia promesa de Dios (Egö dösö): «Yo daré». De la fuente (ek tës pëgës). Para este uso partitivo de ek véase Mateo 25:8, sin ek en Apocalipsis 2:17. Libremente (dörean). Véanse Mateo 10:8; Juan 4:10; Romanos 3:24; Hechos 8:20; Apocalipsis 22:17.

7. El que venza (ho nikön). Recuerda las promesas al final de cada una de las Siete Cartas en los capítulos 2 y 3. Heredará (klëronomësi). Futuro en voz activa de klëronomeö, una palabra con una gran historia (Mr. 10:17; 1 P. 1:4; Gá. 4:7; Ro. 8:17), interpretada aquí para beneficio de los que comparten en la victoria de Cristo. Yo seré su Dios (Esomai autöi theos). Una promesa repetida en el A.T. (primero a Abraham, Gn. 17:7s.). Cf. Apocalipsis 21:3. Él será mi hijo (autos estai moi huios). Hecha primero a Salomón (2 S. 7:14) y aplicada posteriormente a David en Salmos 89:26s.

8. Tendrán su parte (to meros autön). En contraste con el estado de los bienaventurados (vv. 3 a 7), se describe el estado de «aquellos que se han despojado a sí mismos del Reino de Dios» (Charles). Están con Satanás y con las dos bestias, y son los mismos cuyos nombres no están en el libro de la vida (20:15), en el lago de fuego y azufre (19:20; 20:10, 14s.), que es la muerte segunda (2:11; 20:6, 14). Véase también 14:10. Hay ocho calificativos aquí empleados que se aplican a varias secciones de esta horrenda lista de los perdidos y condenados, todos en caso dativo (caso de interés personal). Los cobardes (tois deilois). Vieja palabra (de deidö, temer) describiendo a los cobardes que se echaron atrás bajo la persecución, en el N.T. sólo aquí, en Mateo 8:26 y Marcos 4:40. Incrédulos (apistois). «Infieles», «indignos de confianza», en contraste con Cristo, «ho pistos» (1:5). Cf. 2:10, 13; 3:14; 17:14. La deslealtad está estrechamente relacionada con la cobardía. Abominables (ebdelugmenois). Participio perfecto en voz pasiva de bdelussö, viejo verbo, en el N.T. sólo aquí y en Romanos 2:22, común en la LXX, ensuciar, contaminar (Éx. 5:21). Los que han quedado contaminados por las impurezas del culto al emperador (7:4s.; 21:27; Ro. 2:22; Tit. 1:16). Homicidas (phoneusin). Como cosa normal, y siempre demasiado común (Mr. 7:21; Ro. 1:29; Ap. 9:21). Fornicarios (pornois). Otra vez excesivamente común, entonces como ahora (1 Co. 5:10; 1 Ti. 1:9s.). Estos dos crímenes van frecuentemente juntos. Hechiceros (pharmakois). Vieja palabra, en el N.T. sólo aquí y en 22:15. Estrechamente relacionada con la idolatría y la magia (9:21; 13:13s.). Idólatras (eidölolatrais). Véase 1 Corintios 5:10s.; 10:7; Efesios 5:5; Apocalipsis 22:15. Con una gran atracción sobre las vidas de los hombres, tanto entonces como ahora. Todos los mentirosos (pasi tois pseudesin). Repetido en 22:15, un pecado frecuentemente estigmatizado (2:2; 3:9; 14:5; 21:8, 27; 22:15). No se trata de un «pecadillo».

9. Uno de los siete ángeles (heis ek tön hepta aggelön). Como en 17:1, con la misma introducción que cuando el ángel hizo el anuncio acerca de la ciudad ramera (Babilonia), de la misma manera la descripción de la ciudad celestial, la Nueva Jerusalén, es dada por uno del mismo grupo de ángeles que tenían las siete copas. Así la numphë (Novia) es puesta en acusado contraste con la pornë (Ramera). La Nueva Jerusalén ha sido brevemente presentada en el versículo 2, pero ahora es presentada de manera extensa (21:9–22:5) en una visión más de cerca y clara. La novia, la esposa del Cordero (tën numphën tën gunaika tou arniou). Ya se ha empleado dos veces la metáfora de la Novia (19:7; 21:2), aquí denominada «esposa» (gunaika), mencionada prolépticamente como en 19:7 si el matrimonio no es aún una realidad. Para el uso de la misma metáfora en otros lugares en el Nuevo Testamento, véase 19:7.

10. Me llevó en espíritu (apënegken me en pneumati). Véase el mismo lenguaje en 17:7 cuando Juan recibe una visión de la Ciudad Ramera en el desierto. Aquí es «a un monte grande y alto» (epi oros mega kai hupsëlon). Así fue con Ezequiel (40:2) y así el diablo tomó a Jesús (Mt. 4:8). Aparentemente no se trata del monte Sion (14:1), porque la Nueva Jerusalén se ve desde este monte. «El Vidente es llevado allí «en espíritu» (cf. 1:10; 4:1); el deuro del ángel es un sursum cor al que su espíritu, bajo la influencia del «Espíritu de revelación» (Ef. 1:17) responde en el acto» (Swete). Y me mostró (kai edeixen moi). Primer aoristo de indicativo en voz activa de deiknumi, justo como había dicho que haría en el versículo 9 (deixö soi, te mostraré). Precisamente las mismas palabras acerca de Jerusalén como en el versículo 2, excepto la ausencia de kainën (Nueva).

11. Teniendo la gloria de Dios (echousan tën doxan tou theou). Sintácticamente, esta cláusula va con el versículo 10, el participio en caso acusativo femenino singular echousan concordando con polin, la radiancia del resplandeciente esplendor de Dios como se ve en Isaías 60:1; Ezequiel 43:5. La misma presencia de Dios está en la Santa Ciudad (la Novia). Fulgor (phöstër). «Luminaria», palabra tardía (en la LXX y en los papiros); en el N.T. sólo aquí y en Filipenses 2:15. Cristo es la luz (phös) del mundo (Jn. 8:12), y así lo son los cristianos (Mt. 5:14), que han recibido la iluminación (phötismos) de Dios en la faz de Cristo (2 Co. 4:6) y que la irradian ante los hombres (Fil. 2:15). Véanse ambas palabras en Génesis 1:3, 14. «La «luminaria» de la Santa Ciudad es su testimonio de Cristo» (Swete). Semejante a una piedra preciosísima (homoios lithöi timiötatöi). Caso asociativo instrumental después de homoios. Timiötatöi es el superlativo elativo. Como piedra de jaspe (hös lithöi iaspidi). Como en 4:3, que véase. Diáfana como el cristal (krustallizonti). Un verbo que no se encuentra en ningún otro lugar, de krustallos (vieja palabra, 4:6; 22:1), «de resplandor y transparencia cristalinos» (Thayer), «transparente y rutilante como el cristal de roca» (Moffatt).

12. Tenía un muro grande y alto (echousa teichos mega kai hupsëlon). Juan regresa, después del paréntesis en el versículo 11, a la estructura en el versículo 10, sólo para emplear el acusativo echousan como antes para concordar con polin, pero el nominativo echousa como otra vez con «doce puertas» (pulönas dödeka). Pulön es una antigua palabra (de pulë, puerta) para un gran portón como en Lucas 16:20, y seis veces en Apocalipsis para designar la puerta de una torre de la muralla de una ciudad (21:12, 13, 15, 21, 25; 22:14) como en 1 Reyes 17:10; Hechos 14:13. Véase Ezequiel 48:31ss. para estas doce puertas, una para cada tribu (cf. Ap. 7:1–8). En las puertas (epi tois pulösin). «Sobre las torres de las puertas.» Doce ángeles (aggelous dödeka). Como pulöroi o phulakes según Isaías 62:6; 2 Crónicas 8:14. Nombres inscritos (onomata epigegrammena). Participio perfecto en voz pasiva de epigraphö. Que son (ha estin). Así como en la visión de Ezequiel (48:31ss.), así aquí aparecen los nombres de las doce tribus de Israel, uno sobre cada puerta.

13. Tres puertas (pulönes treis) en cada uno de los cuatro costados como en Ezequiel 42:16ss.; «al oriente» (apo anatolës, como en 16:12, empezando desde oriente), «al norte» (apo borrä, desde el norte, como en Lc. 13:29), «al sur» (apo notou, desde el sur, como en Lc. 13:29), «al oeste» (apo dusmön, desde el oeste, como en Mt. 8:11).

14. Tenía (echön). Participio presente en voz activa, masculino, de echö en lugar de echon (neutro como to teichos), y el participio aparece independientemente como si fuera un verbo principal (eichen) como sucede a menudo en este libro. Doce fundamentos (themelious dödeka). Piedras de fundamento, un viejo adjetivo (de thema, de tithëmi), aquí como en 1 Corintios 3:11ss. y 2 Timoteo 2:19, con lithous (piedras, sobrentendido), aunque a menudo aparece el sustantivo neutro to themelion (Lc. 6:48s.; Hch. 16:26). Véase Isaías 28:16; Hebreos 11:10. Doce debido a los doce apóstoles como piedras de fundamento (Ef. 2:20). Sobre ellos (ep’ autön). Sobre las doce piedras de fundamento. Los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero (onomata tön dödeka apostolön tou arniou). Jesús había hablado de doce tronos para los apóstoles (Mt. 19:28); aquí están escritos los nombres de los doce, no sólo el de Pedro, como algunos querrían argüir en base de Mateo 16:18. De hecho, Cristo es la piedra del ángulo, o akrogöniaion (1 P. 2:6; 1 Co. 3:10; Ef. 2:20), aunque rechazada por el Sanedrín (Mt. 21:42ss.). Uno puede preguntarse qué nombre está en una piedra, si el de Judas o el de Matías.

15. Tenía (eichen). Regular imperfecto aquí, no más ya echön. Una caña de medir de oro (metron kalamon chrusoun). Véase 11:1 para kalamos (caña). Metron es una antigua palabra, relacionada con mëtër (madre, moldeador, gestionador), un instrumento para medición (metreö) como en Mateo 7:2, aquí en el predicado acusativo. Para medir (hina metrësëi). Cláusula de propósito con hina y el primer aoristo de subjuntivo en voz activa de metreö. La caña de oro era para corresponderse con la dignidad del servicio de Dios (1:12; 5:8; 8:3; 9:13; 15:7).

16. Está establecida en cuadro (tetragönos keitai). Presente de indicativo en voz media de keimai. El predicado adjetivo es de tetra (eólico en lugar de tessares, cuatro) y gönos (gönia, esquina, ángulo, Mt. 6:5), sólo aquí en el N.T. Como en Ezequiel 48:16, 20. Se trata de un tetrágono o cuadrángulo cuadrilátero (21:12s.). Su longitud es igual a su anchura (to mëkos autës hoson to platos). Es rectangular, tanto las murallas como la ciudad dentro. Babilonia, según Herodoto, era un cuadrado, teniendo cada lado 120 estadios. Diodoro Sículo dice que Nínive era también cuadrada. Con la caña (töi kalamöi). Caso instrumental (cf. el versículo 15 para kalamos) y para metreö (aoristo de indicativo en voz activa aquí). Doce mil estadios (epi stadiön dödeka chiliadön). Este uso del genitivo stadiön con epi es probablemente correcto (lectura de Aleph y P), aunque A y Q tienen stadious (más usual, pero conducente a confusión con chiliadon). Tucídides y Jenofonte emplean epi con el genitivo en un modismo idiomático semejante (en la cuestión de). No está claro si los 12.000 estadios (2.400 kilómetros) es la medición de cada uno de los cuatro lados, o su suma total. Algunos de los rabinos argüían que las paredes de la Nueva Jerusalén de Ezequiel alcanzarían a Damasco, y que su altura sería de 2.400 kilómetros. Iguales (isa). Esto es, se trata de un cubo perfecto como el Santísimo en el templo de Salomón (1 R. 6:19s.). Esta misma medición (platos, mëkos, hupsos) se aplica al amor de Cristo en Efesios 3:18, con la adición de bathos (profundidad). Es inútil tratar de reducir las mediciones o imponer interpretaciones literales sobre este lenguaje tan intensamente simbólico. Lo cierto es que el sentido de ello es que el cielo será suficientemente grande para todos, como lo dijo Jesús (Jn. 14:1ss.), sin insistir en la medición materialista de un maravilloso conjunto residencial lleno de estancias interiores.

17. Ciento cuarenta y cuatro codos (hekaton tesserakonta tessarön pëchön). Otro múltiplo de 12 (12 × 12 = 144) como en 7:4; 14:1. No está claro si lo que aquí se significa es la altura o la anchura de la muralla, aunque hupsos (altura) es lo que viene justo antes. Esto daría una altura de casi sesenta y seis metros (cf. v. 12), no enorme en comparación con los 2.400.000 metros de altura (2.400 km) de la ciudad. De medida de hombre, la cual es de ángel (metron anthröpou, ho estin aggelou). No hay preposición, sino sólo el caso acusativo de referencia general en aposición con el verbo emetrësen. Aunque medida por un ángel, se empleó una pauta humana de medida, la medida de hombre, que es de ángel (Bengel).

18. El material del muro (hë endömësis tou teichous). O endomësis, que hasta allí donde se sepa sólo en Josefo (Antigüedades XV. 9, 6, un muelle o rompeolas) y en una inscripción, y así el hecho de construir. La pared tenía jaspe (v. 11) incrustado. Era de oro puro (chrusion katharon). No se expresa la cópula ën (era). La ciudad resplandecía como una masa de oro en contraste con el lustre del jaspe en el muro. Cristal puro (hualöi katharöi). Caso asociativo instrumental después de homoion. Hualos (aparentemente de huei, llueve, y de ahí gota de lluvia), sólo en Apocalipsis 21:18, 21 en el N.T.

19. Estaban adornados (kekosmëmenoi). Participio perfecto en voz pasiva de kosmeö como en el v. 2, pero sin la cópula ësan (estaban), seguido por el caso instrumental lithöi (piedra). Con toda clase de piedras preciosas (panti lithöi timiöi). «Con cada piedra preciosa.» La lista de las doce piedras en los vv. 19 y 20 no tiene necesariamente un sentido místico. «El escritor está simplemente tratando de comunicar la impresión de una estructura radiante y soberbia» (Moffatt). Las doce gemas se corresponden estrechamente (sólo hay ocho comunes) con las doce piedras en el pectoral del sumo sacerdote (Éx. 28:17–20; 39:10ss.; Ez. 28:13; Is. 54:11s.). Charles los identifica con las señales del zodíaco en orden inverso, algo que aquí es innecesario. Véanse las piedras en Apocalipsis 4:3. Estas piedras de fundamento son visibles. Para jaspe (iaspis) véanse 4:3; 21:11, 18; Isaías 54:12; para záfiro (sappheiros) véase Éxodo 24:10; Isaías 54:11 (posiblemente el lapislázuli del Turquestán); para ágata (V.M.: calcedonia) (chalkëdön) no tenemos otra referencia en el N.T. o en la LXX (descrita por Plinio en Historia Natural, XXXIII. 21); posiblemente fuera un silicato verde de cobre de cerca de Calcedonia; para esmeralda (smaragdos), sólo aquí en el N.T., véase 4:3, smaragdinos, y como ella una piedra verde.

20. Sardónica (sardonux), solamente aquí en el N.T., blanca con capas rojas, de sardión (cornalina roja) y ónice (blanca); para cornalina (sardion) véase 4:3; el crisolito (chrusolithos) sólo aparece aquí en el N.T. (Éx. 28:20), una piedra de un color dorado como nuestro topacio o ámbar o berilo amarillo o jaspe dorado; el berilo (bërullos), otra vez sólo aquí en el N.T. (Éx. 28:20), obsérvese la dificultad en identificar, mucho a semejanza de la esmeralda según Plinio; para topacio (topazion), únicamente aquí en el N.T. (Éx. 28:17), se trata de una piedra doradoverdosa; el crisopraso (chrusoprasos) sólo aparece aquí en el N.T. (no en la LXX), de un color como de teca, un doradoverde translúcido; jacinto (huakinthos), del color del jacinto, un color violáceo (Plinio), ya en 9:14 como humo azulado, como achates (ágata) en la LXX; amatista (amethustos), sólo aquí en el N.T. (Éx. 28:19), de un color violáceo y púrpura, más brillante que el jacinto. Swete recapitula los colores de la siguiente manera: azul (záfiro, jacinto, amatista), verde (jaspe, calcedonia, esmeralda, berilo, topacio, crisopraso), rojo (sardónica, cornalina), amarillo (crisolito). Pero con todo hay una gran variedad de matices y brillantez y de reacción mutua. Clemente de Alejandría arguye que esta variedad ilustra la variedad de dones y gracias en los doce apóstoles. Quizá sea así.

21. Doce perlas (dödeka margaritai). Estas torres guardando las puertas (pulönes) ya han sido mencionadas en los versículos 12ss. Cada una de éstas (cf. Is. 54:12) es una perla, una de las joyas más comunes (Mt. 7:6; 13:46; 1 Ti. 2:9). Cada una (ana heis hekastos). Uso distributivo de ana, pero con el nominativo (empleado como adverbio, no preposición) en lugar del acusativo (como preposición) como aparece también en Marcos 14:19; Juan 8:9; con kata en Romanos 12:5, «una construcción de una lengua extranjera» según Charles. Calle (plateia). Para la cual palabra (camino ancho, con hodos sobrentendido) véase Mateo 6:5, aquí el singular, pero incluye a todas las calles. Transparente (diaugës). Vieja palabra (de dia, a través; augë, rayo, resplandeciendo a través), sólo aquí en el N.T.

22. No vi en ella santuario (naon ouk eidon en autëi). «Templo no vi en ella.» Toda la ciudad es un templo en un sentido (v. 16), pero es algo más que un templo incluso con su santuario y Gloria Shekiná en el Santísimo. Porque el Señor Dios Todopoderoso es el santuario de ella, y el Cordero (ho gar Kurios ho theos ho pantokratör, naos autës estin kai to arnion). La presencia eterna es la Gloria Shekiná de Dios (v. 3). En 2 Corintios 6:16 somos nosotros el santuario de Dios aquí, pero ahora Dios es nuestro Santuario, y así lo es el Cordero como en los capítulos 4 y 5. Véase 1:8 y a menudo para la descripción de Dios aquí.

23. Que brillen en ella (hina phainösin autëi). Cláusula de propósito con hina y el presente de subjuntivo en voz activa de phainö, seguir resplandeciendo. El alumbrado es siempre un problema en nuestras ciudades. Véase Isaías 60:19ss. La ilumina (ephötisen autën). Primer aoristo de indicativo en voz activa de photizö, iluminar, un viejo verbo proveniente de phös (Lc. 11:36). Si el sol y la luna resplandecieran, no darían una luz adicional en presencia de la Gloria Shekiná de Dios. Véase el versículo 11 para «la gloria de Dios». Cf. 18:1 y 21:3. «El esplendor de ellos queda simplemente avergonzado ante la gloria del mismo Dios» (Charles). Y el Cordero es su lumbrera (kai ho luchnos autës to arnion). Charles toma ho luchnos como predicado, «y el Cordero es la lámpara de ella». Bousset cree que Juan tiene la intención de comparar a Cristo con la luna, la lumbrera menor (Gn. 1:16), pero este contraste no es necesario. Swete ve a Cristo como la una lámpara para todo en contraste con las muchas luchniai de las iglesias en la tierra (1:12, 20). «Ningunas palabras podrían demostrar con mayor claridad el carácter puramente espiritual de la concepción que tiene San Juan de la Nueva Jerusalén» (Swete).

24. A la luz de ella (dia tou phötos autës). Más bien «en medio de la luz de ella». De Isaías 60:3, 11, 20. Todo progreso moral y espiritual de los modernos se debe a Cristo, y las naciones de la tierra estarán representadas, incluyendo «los reyes» (hoi basileis), mencionados también en Isaías 60:3, los cuales «traerán su gloria y honor a ella» (pherousin tën doxan autön eis autën). Presente de indicativo en voz activa de pherö. Swete no está seguro acerca de si esto es una imagen del mismo cielo o de «algún propósito de Dios lleno de gracia para con la humanidad que no ha sido aún revelado», y cita 22:2 como ilustración. La imagen es hermosa y gloriosa incluso si no se cumple aquí, sino sólo en el cielo.

25. Nunca serán cerradas (ou më kleisthösin). Doble negación con el primer aoristo de subjuntivo en voz pasiva de kleiö. De día (hëmeras). Genitivo de tiempo. Mencionado sólo sin nuktos (de noche), «porque no habrá noche allí» (nux gar ouk estai ekei). Esto parece como una imagen continuada del cielo.

26. Llevarán (oisousin). Futuro de indicativo en voz activa de pherö. Roma recogía las riquezas del mundo (18:11ss.). La Ciudad de Dios recibirá lo mejor de todas las naciones (Is. 60:5, 11), una expansión del versículo 24.

27. No entrará jamás en ella (V.M.) (ou më eiselthëi eis autën). Doble negación otra vez con el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de eiserchomai con repetición de eis. Como Isaías 52:1 y Ezequiel 44:9. Ninguna cosa inmunda (pän koinon). Uso comun de pän con negación como ouden, y el uso de koinos para contaminado o profano como en Marcos 7:2; Hechos 10:14, no simplemente lo que es común a todos (Tit. 1:4). O que (kai ho). «O aquel que.» Hace abominación y mentira (poiön bdelugma kai pseudos). Como Babilonia (17:4, que véase para bdelugma) y 21:8 para los que están en el lago de fuego y azufre, y 22:15 para «todo el que ama y practica la mentira». Estos atisbos recurrentes de la vida pagana en la tierra y hundida en el infierno en contraste con el cielo en la imagen que nos ocupa suscitan la cuestión ya mencionada de si Juan está simplemente presentando imágenes paralelas del cielo y del infierno tras el juicio, o de si, como dice Charles, «los inmundos y los abominables y los mentirosos siguen en la tierra, pero, aunque las puertas están abiertas día y noche, ellos no pueden entrar». En los escritos apocalípticos no se puede insistir en el literalismo y en la cronología como en los libros normales. Esta serie de panoramas prosigue hasta el fin. Sino solamente los que están inscritos (ei më hoi gegrammenoi). Para «el libro de la vida» véanse 3:5; 13:8; 20:15. Cf. Daniel 12:1.

CAPÍTULO 22

1. Me mostró (edeixen moi). El ángel como en 21:9, 10 (cf. 1:1; 4:1). Ahora el interior de la ciudad. Un río de agua de vida (V.M.) (potamon hudatos zöës). Para hudör zöës (agua de vida) véanse 7:17; 21:6; 22:17; Juan 4:14. Había un río en el huerto del Edén (Gn. 2:10). La metáfora de río reaparece en Zacarías 14:8; Ezequiel 47:9, y la fuente de vida en Joel 3:18; Jeremías 2:13; Proverbios 10:11; 13:14; 14:27; 16:22; Salmos 26:10. Resplandeciente como el cristal (lampron hös krustallon). Véase 4:6 para krustallon y 15:6; 19:8; 22:16 para lampron. «Titilando como cristal de roca» (Swete), brillando como agua de montaña sobre las rocas. Que salía del trono de Dios y del Cordero (ekporeuomenon ek tou thronou tou theou kai tou arniou). Cf. Ezequiel 47:1; Zacarías 14:8. Ya en 3:21 se presenta a Cristo como compartiendo el trono del Padre como en Hebreos 1:3. Véase igualmente 22:3. Esta frase no tiene relevancia con respecto a la doctrina de la Procesión del Espíritu Santo.

2. En medio de la calle de la ciudad (en mesöi tës plateias autës). Relacionado probablemente con el río en el versículo 1, aunque muchos lo conectan con el versículo 2. Sólo se menciona una calle aquí como en 21:21. Y a uno y otro lado del río (tou potamou enteuthen kai ekeithen). Enteuthen aparece como una preposición en Daniel 12:5 (Teodoreto) y puede ser así aquí (postpositivo), puramente adverbial en Juan 19:18. El árbol de la vida (xulon zöës). Para la metáfora véanse Génesis 1:11s. y Apocalipsis 2:8; 22:14. Xulon se usa de un árbol verde en Lucas 23:31; Ezequiel 47:12. Que produce (poioun). Participio neutro en voz activa de poieö (haciendo, produciendo, como en Mateo 7:17). Algunos MSS. tienen poiön (masculino), aunque xulon es neutro. Doce frutos (karpous dödeka). Dando (apodidoun). Participio neutro en voz activa de apodidömi, dar de vuelta, pero algunos MSS. tienen apodidous (masculino) como poiön. Para la sanidad de las naciones (eis therapeian tön ethnön). Sanidad espiritual, naturalmente, como las hojas (phulla) se utilizan frecuentemente para obtener medicinas. Aquí vuelve a darse el problema de si esta imagen del cielo es antes o después del juicio. Charles distingue acusadamente entre la Ciudad Celestial para el reinado milenial y la Nueva Jerusalén que desciende del cielo después del juicio, y reordena estos capítulos para ajustarlos a su teoría. Pero la cronología es aquí precaria.

3. No habrá más maldición (pan katathema ouk estai eti). No se ha encontrado ningún otro ejemplo de katathema fuera de la Didache XVI. 5, aunque el verbo katathematizö aparece en Mateo 26:74, significando maldecir, mientras que en Marcos 14:71 tenemos anathematizö en el mismo sentido. Puede que se trate de una forma sincopada de katanathema. El término usual anathema (maldición) aparece en 1 Corintios 16:22; Gálatas 1:8; Romanos 9:3. Para pan con ouk = ouden véase 21:27. Le servirán (latreusousin autöi). Futuro en voz activa de latreuö, idea lineal, «seguirán sirviendo». Véase 7:15 para el presente de indicativo en voz activa de este mismo verbo con el dativo autöi como aquí, describiendo la adoración a Dios en el cielo. Véase 7:1 para «el trono de Dios y del Cordero».

4. Verán su rostro (opsontai to prosöpon autou). Futuro en voz activa de horaö. Esta visión de Dios le fue negada a Moisés (Éx. 33:20, 23), pero fue prometida por Jesús a los de puro corazón (Mt. 5:8), y se menciona en Hebreos 12:14 como posible sólo a los santos, y es prometida en Salmos 17:15. Aún ahora en la tierra podemos ver a Dios en la faz de Cristo (2 Co. 4:6), pero ahora en la Nueva Jerusalén podemos ver a Cristo faz a faz (1 Co. 13:12), como Él es, una vez nosotros seamos hechos realmente a su semejanza (2 Co. 3:18; Ro. 8:29; 1 Jn. 3:2). Es desde luego un lenguaje antropomórfico, pero toca a la realidad esencial de la religión. «Se alcanza la felicidad suprema, la presencia inmediata de Dios y del Cordero» (Beckwith). Su nombre estará en sus frentes (to onoma autou epi tön metöpön autön). Como en 3:12; 7:3; 14:1.

5. No habrá allí más noche (nux ouk estai eti). Como en 21:25. Tienen necesidad (echousin chreian). Presente de indicativo en voz activa, aunque A tiene hexousin (tendrá), futuro como estai. Aquí otra vez hay repetición de una parte de 21:23, pero con el propósito de mostrar lo deleitoso de la Nueva Jerusalén sin necesidad de lámpara ni de sol (cambio a phös con hëliou en lugar de phötos, «no tienen luz de sol»). Los iluminará (phötisei). Futuro en voz activa de photizö, mientras que en 21:23 tenemos en aoristo ephötisen. Reinarán (basileusousin). Futuro en voz activa de basileuö. Reinarán eternamente en contraste con el reinado milenial limitado de 20:4, 6. Este glorioso reinado eterno con Cristo aparece en repetidas ocasiones en el libro (1:6; 3:21; 5:10) como en Lucas 22:30. El Reino de Cristo es espiritual (Jn. 18:36s.). «Las visiones del Apocalipsis se terminan ahora; han alcanzado su punto culminante en la Nueva Jerusalén» (Swete). Ahora Juan da los pronunciamientos de despedida de algunos de los oradores, y no siempre está claro quién es el que está hablando.

6. Me dijo (eipen moi). Aparentemente el mismo ángel que en 22:1 (21:9, 15). Estas palabras (houtoi hoi logoi). La misma palabra empleada en 21:5 por el ángel allí. Sea cual sea la aplicación ahí, aquí el ángel parece endosar como «fiel y verdadera» (pistoi kai alëthinoi) no meramente a la visión precedente (21:9–22:5), sino las revelaciones de todo el libro. El lenguaje añadido demuestra esto: «Ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto» (apesteilen ton aggelon autou deixai tois doulois autou ha dei genesthai en tachei), una referencia directa a 1:1 con respecto al propósito de la revelación de Cristo a Juan en este libro. Para «el Dios de los espíritus de los profetas» (ho theos tön pneumatön tön prophëtön) véase 19:10 y 1 Corintios 14:32. Probablemente los mismos espíritus de los profetas alumbrados por el Espíritu Santo (10:7; 11:8; 22:9).

7. ¡He aquí, vengo pronto! (kai idou erchomai tachu). Cristo es el orador, bien por medio de este ángel o bien más probablemente directamente por parte de Cristo sin introducción como en los vv. 12, 16. Acerca de la venida pronta de Cristo véanse 2:5, 16; 3:11; 16:15, y ya en 1:2s. Tenemos que recordar una vez más que tachu y en tachei son según el tiempo de Dios, no del nuestro (2 P. 3:8). Dichoso (makarios). Esta bienaventuranza es semejante en sustancia a la primera (1:3) y es dada en las propias palabras de Cristo como la de 16:15. Este libro es aquí llamado una «profecía» (prophëteias) como en los versículos 10, 18 y 19. Es la revelación de Cristo de parte de Dios, un mensaje directo de Dios. Parte de él es la predicción de la condenación sobre los enemigos de Cristo, pero la mayor parte de ella es una reconfortante imagen del triunfo final y de la gloria para los fieles en un tiempo de gran angustia y persecución.

8. Yo Juan (kágö Iöannës). «Y yo Juan.» Aquí Juan el Vidente es quien habla. Ya había dado su nombre (1:1, 4, 9). Aquí él afirma ser aquel «que oyó y vio estas cosas» (ho akouön kai blepön tauta). Me postré para adorar (epesa proskunësai). Segundo aoristo de indicativo en voz activa de piptö (con forma en -a) y el primer aoristo de infinitivo de propósito de proskuneö. Era algo natural, aunque erróneo, especialmente por cuanto la propia voz de Cristo siguió a la del ángel «que me mostraba estas cosas» (tou deiknuontos tauta). Genitivo singular del participio presente articular activo de deiknuö. Cf. 1:1; 4:1; 17:1; 21:9s.; 22:1, 6.

9. Mira, no lo hagas (Hora më). El ángel se interpone rápidamente (legei, presente dramático). Véase 19:10 para la discusión de esta misma frase hora më cuando Juan había comenzado una vez antes, en su excitación, a adorar al ángel. Aquí tenemos añadidas a las palabras en 19:10 «los profetas (tön prophëtön)» y también «los que guardan las palabras de este libro» (tön tërountön tous logous tou bibliou toutou), esto último una repetición de 22:7. En ambos lugares tenemos «Adora a Dios» (töi theöi proskunëson). Y no a un ángel.

10. Y me dijo (kai legei moi). El ángel retoma el hilo, como en 19:9. No selles (më sphragisëis). Prohibición con më y el primer aoristo ingresivo de subjuntivo en voz activa de sphragizö. Charles toma esto como siendo el mandamiento de Cristo, porque en los versículos 7 y 18 «las palabras de la profecía de este libro» provienen de Cristo. Pero éste no es un argumento concluyente, aunque Charles, como ya se ha dicho, rearregla estos capítulos para ajustarlos a su propio concepto. Sólo una vez se instruye a Juan a sellar y a no escribir (10:4). Véase allí para el término sphragizö. Este libro debe quedar abierto para que todos lo lean (1:3; 13:18; 17:9; 22:7, 18). Cerca (eggus). Como en 1:3.

11. Practique la justicia todavía (adikësatö eti). Primer aoristo (constativo) de imperativo en voz activa de adikeö, contemplado aquí como un todo. El lenguaje es probablemente irónico, que recuerda a Daniel 12:10, en ningún sentido un encomio de su estado perdido. Charles rechaza este versículo como no concordante con Juan. Es la desesperanza del estado final de los malvados lo que se presenta aquí. Lo mismo en cuando a «Sea inmundo todavía» (rupanthëtö eti). Primer aoristo (constativo) de imperativo en voz pasiva de rupainö, viejo verbo, hacer inmundo o sucio (de rupos, suciedad, inmundicia, 1 P. 3:21, como lo es ruparos, inmundo), solamente aquí en el N.T. El uso de eti no es perfectamente claro, si significa «todavía» o «aún más». Es el tiempo en que Cristo ha cerrado la puerta a los de fuera, que ahora se han quedado ya totalmente sin esperanza (Mt. 25:10; Lc. 13:25). Aparte de aquí, ruparos aparece en el N.T. sólo en Santiago 2:2, y ruparia (inmundicia) sólo en Santiago 1:21. Así «el que es justo» (ho dikaios) debe seguir haciendo justicia (dikaiosunën poiësatö eti, primer aoristo constativo de imperativo en voz activa de poieö y «el que es santo» (ho hagios) debe santificarse todavía (hagiasthëtö eti, primer aoristo constativo de imperativo en voz pasiva de hagiazö). Los estados tanto de los malos como de los buenos quedan fijados permanentemente. No hay aquí ni una palabra acerca de ninguna «segunda oportunidad» en el más allá.

12. Mi galardón conmigo (ho misthos mou met’ emou). Es Cristo hablando otra vez, y repite su promesa de venir pronto como en el versículo 7. Habla ahora como el Galardonador (ho misthapodotës) de Hebreos 11:6. Cf. Apocalipsis 11:18; Isaías 40:10; 62:11. Para recompensar (apodounai). Segundo aoristo de infinitivo en voz activa de propósito de apodidömi, dar de vuelta. Cada uno recibirá recompensa según su propia obra (Ap. 2:23; 2 Co. 5:10; Ro. 2:26).

13. Yo soy el Alfa y la Omega (Egö to Alpha kai to Ö). Aplicado a Dios en 1:8; 21:6, y sólo aquí a Cristo, una prueba coronadora en este libro de la deidad de Cristo. Así se designa a Dios en 21:6, como Cristo aquí, hë archë kai to telos (el principio y el fin), mientras que ho prötos kai ho eschatos (el primero y el último) se aplica sólo a Cristo (1:17; 2:8). Así se da una solemne seguridad de que Cristo está calificado para ser el Juez del versículo 12 (cf. Mt. 25:31–46). En Hebreos 12:2 Jesús es el archëgos kai teleiötës tës pisteös (el autor y consumador de la fe). Cristo fue el Creador del universo para el Padre. Así es ahora la Consumación de la redención.

14. Bienaventurados (makarioi). Esta es la última bienaventuranza del libro y «trata de las cuestiones de la vida superior» (Swete). Los que lavan sus ropas (hoi plunontes tas stolas autön). Participio presente articular en voz activa de plunö. Véase 7:14 para este mismo verbo con stolas, mientras en 3:4 aparece la declaración negativa. Cf. 1 Corintios 6:11. Para poder tener acceso (hina estai hë exousia autön). Cláusula de propósito con hina y el futuro en voz media de eimi (una construcción común en este libro, 6:4, 11; 9:5, 20; 13:12; 14:13), «que pueda ser su derecho». Al árbol de la vida (epi to xulon tës zöës). «Sobre el árbol de vida.» Sobre exousia epi = «poder sobre» véanse 6:8; 13:7; 16:9; Lucas 9:1. Acerca de «el árbol de la vida» véase 2:7; 22:2. Entrar (eiselthösin). Cláusula de propósito con hina y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de eiserchomai en paralelo con hina estai (futuro). Por las puertas (tois pulösin). Caso instrumental asociativo de pulön (21:12), «por las torres de las puertas».

15. Fuera (exö). Fuera de la santa ciudad, con lo que comparar 21:8, 27. Düstierdieck suple un imperativo «Fuera, perros». Los perros (hoi kunes). No perros literales, sino los moralmente impuros (Dt. 23:18; 2 R. 8:13; Sal. 22:17, 21; Mt. 7:6; Mr. 7:27; Fil. 3:3). En las ciudades de Oriente los perros son basureros y excitan un menosprecio indecible. Los hechiceros (hoi pharmakoi). Como en 21:8, donde se listan «los fornicarios y los homicidas y los idólatras», todos ellos «fuera» de la santa ciudad, aquí como allí «en el lago que arde con fuego y azufre, la segunda muerte». Ambas son imágenes (lenguaje simbólico) del infierno, la eterna ausencia de comunión con Dios. En otra ocasión Jesús se refirió a «las tinieblas de afuera» (eis to skotos to exöteron, Mt. 8:12; 22:13; 25:30), fuera de la casa iluminada, como la morada de los perdidos. Otro símbolo es el gusano que no muere (Mr. 9:48). Todo aquel que ama y practica la mentira (päs philön kai poiön pseudos). Una interpretación de päsin tois pseudesin (todos los mentirosos) de 21:8 y de poiön pseudos (que hace mentira) de 21:27. Satanás es el padre de mentira (Jn. 8:44) y el hogar de Satanás es un buen lugar para aquellos que aman y practican la mentira (2 Ts. 2:12). Véase 1 Juan 1:6 para no hacer la verdad y véanse también Romanos 1:25; Efesios 4:25.

16. Yo, Jesús (Egö Iësous). El último y más solemne testimonio del libro que proviene de Jesús (el Jesús histórico conocido por las iglesias), en armonía con 1:1s. He enviado (epempsa). Primer aoristo de indicativo en voz activa de pempö, usado aquí en el mismo sentido que aposteilas en 1:1 como su mensajero personal. Es el Jesús de la historia el que está aquí hablando, que es también el Cristo de la teología y el Cordero de Dios. En las iglesias (epi tais ekklësiais). Para este uso de epi véanse 10:11; Jn. 12:16. No es sólo para las siete iglesias (1:4), sino para todas las iglesias en el mundo entonces y ahora. Yo soy la raíz y el linaje de David (Egö eimi hë riza kai to genos Daueid). Véase 5:5 para «la raíz de David», a lo que Juan añade ahora to genos en el sentido de «descendencia» (Hch. 17:28s.), no de familia o raza (Hch. 4:6; 7:13). Cf. Mateo 22:42–45. La estrella resplandeciente de la mañana (ho astër ho lampros ho pröinos). El Rey davídico recibe el nombre de estrella en Números 24:17; Lucas 1:78. Esta «estrella del día» (phösphoros) es interpretada como Cristo (2 P. 1:19). En Apocalipsis 2:28 aparece la frase «la estrella de la mañana» en las palabras de Cristo, lo que queda aquí interpretado. Cristo es la Luz que venía al mundo (Jn. 1:9; 8:12).

17. El Espíritu y la esposa (to pneuma kai hë numphë). «El Espíritu y la Novia.» El Espíritu Santo, hablando por medio de los profetas o el Espíritu de profecía (2:7; 16:4; 18:24), se une a la novia (21:2), el pueblo de Dios, en una respuesta a la voz de Jesús acabada de oír. Después de la imagen del cielo en 22:1–5, hay un intenso anhelo (19:7) por parte del pueblo de Dios para la consumación de las bodas del Cordero y de la Novia. Así ahora «los profetas y los santos» (Swete) hacen un común llamamiento al Señor Jesús, diciendo: «Ven» (Erchou, presente de imperativo en voz media de erchomai), como Él ya ha dicho dos veces que hará (22:1, 12). El llamamiento a Cristo debe ser repetido por todo aquel que oiga (ho akouön) como en 1:3. Venga (erchesthö). Cambio de persona, y este verbo se aplica no a Cristo, como justo antes, sino al que quiere saludar a Cristo. El sediento es intivado a acudir por sí mismo antes que sea demasiado tarde. Véase 5:6 para dipsaö, empleado de sed espiritual, y en particular Juan 6:35 y 7:37 para uno sediento del agua de vida (21:6; 22:1). Cf. Isaías 55:1. El que quiera (ho thelön). Incluso si no está aún ansiosamente sediento. Éste también recibe la bienvenida. Para este uso de thelö véase Filipenses 2:13. Tome (labetö). Segundo aoristo ingresivo de imperativo en voz activa de lambanö. De acuerdo con la promesa libre de 21:6, «gratuitamente» (dörean), aquí como allí. Esta invitación llena de gracia y tan amplia es reconfortante después de la tenebrosa descripción de los perdidos y condenados. Las advertencias en contra del dragón y de las dos bestias, con todas sus terribles consecuencias, tienen la intención de refrenar a los hombres de caer víctimas de todas las añagazas del diablo, entonces y ahora. La puerta de la misericordia sigue abierta de par en par hoy, porque el fin no ha venido aún. La serie de panoramas toca a su fin, con la consumación contemplada como una realidad. Ahora volvemos a la perspectiva anterior a las visiones vistas por medio de los ojos de Juan. En el versículo 17 oímos la voz del Espíritu de Dios invitando a todos los que oyen y ven a que atiendan y vengan y beban del agua de la vida que les ofrece gratuitamente el Cordero de Dios.

18. Yo testifico (Egö marturö). Los comentaristas están en agudo desacuerdo acerca de las palabras en los versículo 18 y 19. Charles las rechaza como una interpolación y fuera de armonía con el resto del libro. Beckwith las toma como la propia advertencia de Juan, sacada de Deuteronomio 4:2, «a todo aquel que oye» (panti töi akounti, dativo del participio presente articular en voz activa de akouö, con lo que comparar 1:3). Swete mantiene con propiedad que estos versículos son del mismo Jesús, que sigue dando solemne testimonio de este libro, con una advertencia en contra de una voluntariosa perversión de sus enseñanzas. Si alguno añade (ean tis epithëi). Condición de la tercera clase con ean y el segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de epitithëmi, con la adición de epi con auta, como también en la conclusión epithësei ep’ auton (futuro en voz activa). Esta advertencia se dirige en contra de perversiones de este libro, no acerca del Nuevo Testamento o de la Biblia como un todo, aunque también puede ser de aplicación a ello. Desde luego, se trata de una advertencia de lo más necesaria cuando consideramos el tratamiento que se le ha dado a Apocalipsis.

19. Y si alguno quita (ean tis aphëlëi). También condición de la tercera clase con ean y segundo aoristo de subjuntivo en voz activa de aphaireö, con apo repetida tanto en la condición como en la conclusión (aphelei apo, futuro de indicativo en voz activa de aphaireö para el término más usual aphairësei). Que están escritas en este libro (tön gegrammenön en töi bibliöi toutöi). Participio perfecto articular en voz pasiva, ablativo neutro plural en aposición con ek tou xulou tës zöës (fuera del árbol de la vida) y ek tës poleös tës hagias (fuera de la santa ciudad). Un hombre así es indigno de su herencia.

20. El que da testimonio (ho marturön). Éste es Jesús (1:2), que acaba de hablar (22:18). Ciertamente vengo en breve (Nai, erchomai tachu). Otra vez afirmación de la promesa en 22:7, 12. Acerca de Nai (Sí) véase 1:7 para el asentimiento del Señor al llamamiento. Luego Juan expresa su total creencia en la promesa del Señor: «Amén; sí, ven, Señor Jesús» (Amén, erchou, Kurie Iësou). Acerca de Amën, véase 1:7. Acerca de erchou véase 22:17. Obsérvese Kurie con Iësou. Como en 1 Corintios 12:3; Filipenses 2:11. Para la confianza de Pablo en la deidad de Cristo y la certidumbre de su segunda venida véanse Tito 2:13 y 2 Timoteo 4:8. Marán atá (1 Co. 16:22).

21. La gracia del Señor Jesús sea con todos los santos (V.M.) (hë charis tou Kuriou Iësou meta tön hagiön). La propia bendición de Juan, un inusual fin para un apocalipsis, pero apropiado para uno que debía ser leído en las iglesias (1:3s.). La gracia es la invariable palabra de Pablo en la conclusión de sus cartas, como es cierto de Hebreos 13:25. «Los santos» o los consagrados (hoi hagioi) es la palabra que Juan usa constantemente para designar a los creyentes en Cristo (8:3s.; 11:18; 13:7, 10; 14:12; 16:6; 17:6; 18:20, 24; 19:8; 20:9). Es una buena palabra para el final de esta maravillosa descripción de la provisión llena de gracia para su pueblo en la tierra y en el cielo.

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